Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

La crisis de 1982 en Chile

viernes, 15 de junio de 2012

Primero que todo les dejo este link donde José Piñera en una serie de tweets, con links a los documentos originales habla sobre los aciertos y errores del Gobierno Militar. Habiendo sido uno de los principales arquitectos económicos de esos años se trata de un documento de gran interés, lo mismo si se comparten o no sus ideas.

Hace exactamente 30 años, el General Pinochet, siendo presidente de Chile, daba un discurso con un anuncio terrible: la devaluación del peso que había mantenido durante largo tiempo la paridad de 39 pesos por dólar. Pocos meses antes, en abril, había pedido la renuncia del ministro Sergio de Castro del ministerio de hacienda, reemplazándolo por Sergio de la Cuadra.

El anuncio era el secreto mejor guardado de Chile, pocos días antes Pinochet había asegurado que el peso no se iba a devaluar y los que lo acusan de corrupción no se dan cuenta que con esa información que manejaba podría haberse convertido el y su familia en la mayor fortuna de Chile y tal vez de América Latina, a cero riesgo. Pero nadie de las contadas personas que manejaron esa información la usaron ni filtraron el dato. Claramente eran otros tiempos.

La situación financiera en Chile se venía deteriorando aceleradamente. En 1973 los militares recibieron el país en ruinas, pero entre 1976 y 1980 la recuperación -de la mano del mejor equipo de economistas de nuestra historia- había sido enorme. En un par de años toda la estructura legal y económica del país había cambiado y en 1978 el despegue se reflejaba en la inauguración de la Torre Santa María, si mal no recuerdo del Grupo Cruzat-Larraín el más poderoso de Chile en ese tiempo.

Por primera vez en muchas décadas Chile empezó a marcar presencia importante como exportador y empezaron a aparecer una enorme cantidad de industrias de toda clase: fruticolas, forestales, pesqueras. El dolar fijo a 39 pesos marcó la época de oro de las importaciones, Pinochet había dicho años antes que cada obrero tendría su propia bicicleta, pero se quedó corto, porque los autos, motos, televisores a color y toda clase de bienes importados empezaron a estar al alcance de mucha más gente. De esa época es el spot publicitario "¡cómprate un auto Perico!". La inflación había bajado al 35%, el crecimiento promedio era 7,5%. En fin, entre 1977 y 1980 todo era leche y miel.

Además el mundo estaba repleto de plata dulce y como la economía chilena andaba bien, los petrodólares llegaban a los bancos chilenos por toneladas. Los bancos habían sido privatizados pocos años antes y habían sido el trampolín para el crecimiento de los grandes grupos económicos: Cruzat-Larraín y el grupo Vial eran los mayores y se usaban para pasar plata a destajo a las empresas que eran de los mismos dueños de los bancos.

En esos años yo trabajaba en la Zona Franca de Iquique y mi gran amigo -y compañero de farras- Carlitos Guaja, era gerente de una "fabrica" de baterías del grupo Vial, pero se trataba de una empresa de papel, que no fabricaba nada sino que servía para sacar préstamos de los bancos relacionados. Era una situación que no previeron al privatizar y ahora no había como pararla. Junto con la crisis mundial, Chile tuvo su propia burbuja de las empresas relacionadas con los bancos.

En los primeros meses de 1982 empezaron las noticias alarmantes sobre el altísimo endeudamiento de empresas relacionadas con los bancos, la baja de los precios de las exportaciones y principalmente un ataque contra la moneda y los bancos: las personas comenzaron a sacar dólares del país de manera masiva y a endeudarse en dólares, lo que convenía mucho por el tipo de cambio fijo. Esto provocó la histeria en sectores del gobierno y Pinochet despidió a de Castro, lo que preparó el camino a la mega-devaluación.

Tengo una revista que guardé de esos años y su numero completo está dedicado a "el día en que Chile se volvió loco" como decía su portada. La devaluación trajo consecuencias tremendas: todas las deudas en dólares y los costos de las importaciones subieron y hubo un default colectivo. Gran parte del aparato productivo, que estaba en manos de los dos mayores grupos económicos, se fué al suelo.
Junto con la devaluación se intervinieron casi todos los bancos importantes y varias financieras, algunos dueños perdieron todo pero otros recuperaron en el tiempo sus bancos, como don Jorge Yarur del BCI que recompró la cartera al estado con base a utilidades. Don Jorge murió celebrando que había pagado el último peso de su deuda con el estado. Otros bancos se vendieron con "capitalismo popular", donde el gobierno garantizaba a cualquiera préstamos para comprar acciones. Los que supieron aprovecharlo hicieron el negocio de su vida.

También con capitalismo popular se privatizaron grandes empresas estatales y se canjeó deuda externa por empresas intervenidas. Los resultados fueron dos años durísimos, con cesantía cercana al 25% y brusca caída de salarios reales. Se creó el Plan de Empleo Mínimo y el Plan para Jefas de Hogar, donde hacían trabajos nominales de medió día para el estado por un sueldo muy bajo.

A partir del tercer año empezó la recuperación y en 1986 ya se había producido el segundo milagro económico en menos de 10 años. A partir de 1986 hasta 1996 fueron los años de oro de la economía chilena, nunca tuvo ni volvió a tener una década de crecimiento como esa. Esa fue la semilla de nuestra actual prosperidad. Un buen estudio del Banco Central sobre la crisis lo pueden leer aquí.

Creo que en la experiencia chilena de esos años hay soluciones para los problemas actuales en muchos países de Europa. Grecia, España, Portugal, Irlanda, Francia, primero que nada deberían volver a sus monedas nacionales y sufrir la enorme devaluación que necesitan para sincerar sus precios. Es absurdo que países con economías intrinsecamente débiles estén atados a una moneda común con Alemania, es como permitir a equipos de barrio jugar en la Eurocopa.

Luego creo que deberían capitalizar en lugar de hacer rescates y finalmente reforzar el aparato productivo y financiero, bajando los salarios reales durante el ajuste y corrigiendo los errores que permiten malas prácticas a los bancos, si los hay. Dudo que exista otra forma de salir de una crisis que no sea que la mayoría se empobrezca significativamente durante un par de años, y mientras más retrasan el remedio más durará la enfermedad.

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17 Comments:

Blogger Maximo said...

Tomás. “Buen” recuerdo el de hoy. Entre comillas para el se arruinó en esa época, y sin comillas para los que tienen mucho que aprender de las farras de Países, empresas y personas. Un detalle sin mayor importancia, La torre Santa María era del grupo de Javier Vial, el grupo Cruzat-Larrain se ubicaba en Ahumada esquina Alameda.

En cuanto al dólar a $39, era un secreto a voces que la burbuja estallaría en algún momento, conozco gente que se hizo rica comprando dólares desde varios años antes. Pinochet tuvo que devaluar porque ya no tenía dólares en el Banco Central.

Para que la gente entienda por lo que estamos pasando hoy, los petrodólares hacían las veces de los planes de estímulos al 0% de hoy, y el asunto terminará como terminó en esa época, no me crean a mi, créanle a Hayek.

Las empresas de papel, fueron seguramente, el robo mas grande en la historia de Chile, hasta nuestro actual presidente estuvo involucrado.

Por último, esa crisis le costó el plebiscito al presidente Pinochet, el lavado cerebral al que ha sido sometida la población, ha hecho creer a la gente que fue por los derechos humanos. No es así.

15 de junio de 2012, 00:33

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Es una historia inolvidable para los que la vivimos. Cuando se anunció el fin del dólar a 39 a nosotros se nos desplomó el mundo, la empresa trabajaba con grandes compradores y vendíamos más de 1 millón de dólares mensuales qu era una fortuna en esos años (eramos los principales clientes de Casio en América del Sur) y de un día para otro clientes que tenían deudas de 300, 500 y 700 mil dólares no pudieron pagarlas.

La mecánica de las burbujas es muy curiosa, claro que todos sabían que venía la devaluación pero nadie sabía el momento exacto y todos querían ganar hasta el último segundo, minetras más pasaba el tiempo más subía el riesgo pero también las ganacias. No era época para los inteligentes sino para los arriesgados suertudos.

Con nuestros clientes pasó algo muy curioso. Muchos simplemente se fundieron y la empresa tuvo que hacer la pérdida de algunos millones de dólares, pero unos pocos (2 o 3) siguieron abonando lo que podían y finalmente pagaron la deuda en algunos años. Hoy los que se fundieron están casi todos arruinados y los que pagaron son millonarios en dólares. Ahí me di cuenta que los que ganan van casi siempre contra ciclo o contra tendencia.

Las empresas de papel y préstamos relacionados fueron ventanas que se abrieron por la falta de experiencia al momento de hacer la primera privatización de los bancos, yo no lo veo como robo sino simplemente existió la posibilidad por el vacío legal. Chile fue pionero en el mundo en las privatizaciones masivas y el asunto era un experimento, no se podían anticipar todas las consecuencias. Con la segunda privatización el 86 todos esos problemas se corrigieron y hoy tenemos un modelo bancario muy sólido pero con poca competencia y muy caro. No se puede tener todo al mismo tiempo.

15 de junio de 2012, 01:28

 
Anonymous Profe Z(max) said...

Pucha "que esta " re gueno" este post ,Tom
Congrats,

15 de junio de 2012, 05:12

 
Blogger Ulschmidt said...

Par mí es como Ud. dice. La crisis argentina del 2001 se resolvió igual, devaluando. Antes hubo intentos de ser austeros y efectuar recortes, se bajó un 13% sueldos oficiales y jubilaciones: m´s recesión. Y cayó el gobierno. Con la devaluación la gente pasó a tener un tercio en dólares en el bolsillo... y todos contentos. La competitividad se recuperó pasmosamente y las exportaciones se dispararon.
En la intricada red de precios y contratos que son las economías actuales: convenios colectivos, tarifas, etc... no es posible hacer correcciones nominales. La devaluación de las monedas nacionales es el único ajuste.

15 de junio de 2012, 06:59

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Chas gracias Max, chas gracias :)

Ulschmidt, hasta el día de hoy se discute si la devaluación ayudó o perjudicó la recuperación haciéndola más lenta, yo creo -al menos intuitivamente- que fue buena porque sinceró los precios y terminó con el escape de dólares, pero de Castro, que era un genio en economía y muy audaz sigiuió siendo de la idea de mantener el cambio fijo.

También pusieron de ministros a unos economistas matemáticos, principalmente Rolf Luders, estricto de la escuela de Chicago, pero no tuvo muy buen desempeño, fue completamente sobrepasado por la crisis que el mismo contribuyó a crear siendo asesor jefe de uno de los principales grupos económicos, poco tiempo después hasta fue encarcelado por estafa, cargo del que finalmente fue absuelto en 1990. Hoy es un destacado profesor de la U Católica

15 de junio de 2012, 10:18

 
Blogger mmarq33 said...

Tomas, a modo ilustrativo, puedes comentar por qué una moneda única en europa no es aconsejable?. En la práctica, ¿por qué las economías pequeñas europeas no se pueden desarrollar a la par con Alemania?, cómo les afecta el tener una moneda única?

15 de junio de 2012, 10:25

 
Blogger Chris 67 said...

Muy buen post don tom, interesante sobretodo con la crisis en europa y las similitudes q señala.

15 de junio de 2012, 11:38

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

mmarq33, Chris, hay mucho paño que cortar con eso, por ejemplo hay economías pequeñas que están dolarizadas (Ecuador, Panamá, si no me equivoco) pero el euro es un asunto mucho más complejo porque hicieron un parlamento común y un banco central europeo. Tal vez el problema parte del banco central, que en USA por ejemplo no existe y la reserva federal toma ese papel.

Es un asunto bien enredado pero en una próxima entrada voy a poner al menos como veo yo el asunto. Puede que me equivoque pero creo que la unión europea nació muerta, creo que es un fracaso práctico y deberían volver a los estados nacionales.

15 de junio de 2012, 12:35

 
Anonymous Anónimo said...

" es como permitir a equipos de barrio jugar en la Eurocopa".
exelente forma de explicar deberias hacerlo mas a menudo ya que la gente que entra aca a veces no entiende muy bien los conceptos de economia.grande tom.....

15 de junio de 2012, 12:42

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Anónimo, creo que es esa imagen intuitiva ilustra mis dudas sobre la unión europea. En un campeonato de futbol no todos los equipos tienen igual desempeño, unos ganan otros no, pero no pueden existir diferencias abismantes de rendimiento donde unos pocos siempre ganen y muchos otros pierdan 7 a 0 todo el tiempo. Debe existir una cierta similaridad de rendimientos para que una unión pueda funcionar.

De otro modo se convertirá -inevitablemente- en una metrópolis dominantes con colonias pobres completamente subyugadas, que es la única salida que tiene la unión si se conserva.

Por lomismo jamás me ha gustado la idea de una unión latinoamericana. Mejor sigamos con los estados nacionales nomás, no me haría maldita gracia ser una provincia olvidada del Gran Brasil.

15 de junio de 2012, 13:44

 
Blogger Maximo said...

Ya que están hablando de las devaluaciones, les cuento que estas no son ni buenas ni malas, son inevitables. Los gobiernos no devalúan, les devalúa el mercado. Y existen las devaluaciones, ya que previamente hubo una revaluación de la moneda (esta vez por acción de los políticos) para que la gente tuviera pan y circo. Los políticos no hacen reformas económicas, el mercado los obliga a través del aumento de la prima de riesgo, y los que se niegan a ellas hacen default como Argentina y quedan al margen del sistema financiero internacional, por lo que tienen que obtener recursos en base a la rapiña, tal como han estado haciendo los Kirchner estos últimos años. Devaluar, es entonces, poner las cosas en su lugar, algo que jamás hará un político, para eso está el mercado, para poner orden y quedar como el malo de la película. Una vez que las cosas están su lugar, aparecen nuevamente los políticos elegidos por el populacho bárbaro a “salvar” al pueblo de los mercados, o si quieren, de la realidad, y crean otra burbuja.

15 de junio de 2012, 16:01

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro Máximo, lo entretenido es que las monedas nunca se devalúan "en seco" sino respecto de otra moneda, tradicionalmente del dólar, lo normal es que la gente corra a cambiarse por una moneda refugio.

El hecho por ejemplo que el dólar se devalúe respecto del peso es algo que ni en los más salvajes sueños (o pesadillas) algún chileno hubiese imaginado antes de los noventas. Desde que yo tuve memoria "guardar dólares" fue siempre una manera segura que los ahorros no se devaluaran en moneda local. Eso muestra que este mundo está loco, loco, loco...

15 de junio de 2012, 16:06

 
Blogger Maximo said...

Pues la revaluación actual de todas las monedas Latinoamericanas y en general de los Países subdesarrollados, es precisamente por acción de los Estados, por medio de los planes de estímulo de USA y Europa, lo que confirma lo que digo. Los chilenos no somos mas ricos, “estamos” mas ricos hasta que “algo” pase en la economía mundial, y ahí volveremos a ser lo que realmente somos.

15 de junio de 2012, 16:18

 
Anonymous Renato Aguirre Bianchi said...

Jejejejeje, no sé nada de economía, pero por entonces (1982) estábamos invirtiendo fuerte para hacer de la Clínica Lautaro un nosocomio apto para cirugía de una complejidad que ya no existía en Arica, dado el desastre que el Gobierno Militar provocó en los Hospitales Fiscales, cuyas consecuencias son hoy, tras un largo y progresivo deterioro, vergonzosas. Mis socios insistían en que nos endeudáramos en dólares, lo que yo no acepté pero sí lo hizo otro colega con su propio intento. Resumen: el brusco cambio no me afectó pero al colega sí y harto.

Es que yo quiero pensar que no creo en milagros, por primitivas que sean mis creencias.

Pero en esto hay una anécdota de curiosa honorabilidad. Como un mes antes del cambio, compré con lo poco que tenía una casa-parcela en Azapa por U$ N0.000 dólares (iba a ser mi primerísima casa propia) y pocos días después tuve los pesos para pagarla de acuerdo al cambio de $39 por dólar y al vendedor, amigo mío, le dije un viernes a primera hora que le iría a llevar el dinero en pesos pero él, un rico empresario, estaba muy ocupado y me dijo que nos reuniéramos el lunes siguiente. Y el sábado (creo) cambió el precio del dólar y yo no tenía ninguna posibilidad de pagar ni un peso más de lo programado.

Pues el lunes se lo dije y le sugerí que anuláramos la compra o que me aceptara pagarle la diferencia cuando pudiera, o sea, el día del níspero pues ya me había endeudado a concho. Y a medias avergonzado valoré su respuesta: "yo no te recibí cuando querías pagar, es culpa mía y consecuentemente te libero del nuevo valor en pesos". Y así me hice de mi primer hogar propio (el que hartos años después me arrebataron vía engaños conyugales).

Hay pienso que eran otros tiempos y otros valores. Con honestidad yo estaba dispuesto a sacar plata de donde no quedaba ni una chaucha para cumplirle y él, con honestidad asumió su pérdida y me entregó su propiedad.

Tal vez lo de él fue un gesto de amistad o un reconocimiento a mi también honesta pero casi imposible disposición para cumplir mis compromisos. La moraleja de ésto es que por entonces algunos chilenos teníamos aún un imperativo de honorable disposición para cumplir nuestros compromisos. Por muy adinerado que él fuera por entonces no creo que me haya regalado nada más que un ejemplo de honorabililidad y viceversa. Por entonces, no todos los empresararios adinerados eran angurrientos.

Y dejemos a mi amigo aparte: hoy no hay honorabililidad en las transacciones comerciales, punto, aunque mi amigo, a quien no veo desde hace decenios, seguramente sigue priorizando el compromiso antes que la angurria...

Ese evento, no porque me haya ahorrado lo que me habría costado lágrimas de sangre cumplir, me hace pensar cuán diferente era antes la honorabilidad financiera de unos pocos, lo que (mi ex-amigo excluído) ya no se ve en Chile ni en ninguna parte...

15 de junio de 2012, 23:48

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro que se ha perdido doc, antes decían felices "perdimos todo, menos el honor", ahora en cambio dicen -también felices- "menos mal que solo se perdió el honor". El valor de la palabra era mucho más respetado antes y la gente se preocupaba por mantener su reputación. También ha cambiado la percepción de las personas, antes alguien que cumplía con su palabra a costa de perder era respetado, hoy lo consideran un tonto.

El caso de La Polar es un lindo ejemplo de como han cambiado las costumbres en Chile, como nos hemos convertido socialmente en más estúpidos, hipócritas y maniqueos.

La Polar fue una de las primeras tiendas en Chile que llevó la práctica de "la libreta del almacén" a gran escala, dando créditos rotatorios masivos a gente de bajos ingresos, haciendo el cálculo que a la gente le convenía mantenerse pagando porque así tenía disponible un salvavidas para cuando lo necesitara.

El sistema de La Polar fue tremendamente exitoso durante muchos años porque los chilenos pobres, hasta los años 80 eran buenos pagadores, así fue como aparecieron financieras y otras casas comerciales con el mismo esquema, que daban un crédito con solo mostrar un recibo de luz o agua a su nombre.

Pero derepente a partir de los 90 el sistema empezó a derrumbarse y la gente pobre empezó a dejar de pagar los créditos. Entonces los que trabajaban bajo ese esquema comenzaron a subir los intereses y poner clausulas de aceleración para compensar los incobrables con lo que le sacaban a los que le podían cobrar.

Dicom era otro dique porque el que se pegaba un vacunazo no podía obtener un crédito nunca más en su vida. Pero en cierto momento las cosas empezaron a cambiar. Los políticos empezaron a hacer cruzadas contra los "explotadores" que daban crédito y paulatinamente se instaló la idea que no pagar era una especie de derecho o un acto de justicia.

Otros políticos eliminaron la cárcel para el cheque protestado, otros hicieron el perdonazo del DICOM y así los que pagaban sus deudas eran giles ¿por que pagarle a los chupasangres?

Y así fue como la cartera vencida de la Polar se fue a las nubes y los ejecutivos se avivaron y con complicidad de los auditores empezaron a tapar los incobrables, cuando no pudieron seguir tapando hicieron la "repactación" unilateral, una maniobra estúpida que iba a ser detectada en muy poco tiempo -como lo fue-

Después una inmensa operación de prensa convirtió a los incobrables y morosos en "víctimas de los chupasangres" y hasta los indenmizaron, mientras que las verdaderas víctimas -los accionistas minoritarios- perdieron hasta la camisa de sus ahorros.

Fue una operación perfecta: los culpables (auditores y ejecutivos) quedaron impunes gracias a que distrajeron la culpa contra "la empresa" (una entelequia, ficción legal), los vacunas que causaron el problema fueron indenmizados y los políticos se hicieron famosos con encendidos discursos llenos de humo, que terminaron de convencer a los estúpidos e ignorantes de nuestra "opinión pública" que existía una especie de ogro llamado "la Polar" que le robaba plata a los pobres.

Fue un trabajo de joyería y explica perfectamente por que los pobres dejaron de ser buenos pagadores, como están las cosas ahora hay que ser muy bruto para pagar una deuda.

16 de junio de 2012, 00:35

 
Anonymous Wilson said...

Como en el cuento del paisa que tenia un hijo agricultor y el otro alfarero, y les dice respecto de si llueve o no, uno de ustedes sera rico, pero aun no se cual...
Yo le hacia al huaserio en esa epoca y el dolar a 39 nos consumia los campos, recuerdo haber vendido 30 has a 1.100 dolares, para pagar compromisos. Un precio "normal", de suelos equivalentes, es entre 12 y 20 mil dolares...
La devaluacion cambio todos los resultados y significo salir de todas las deudas y quedar con algunos pesitos extras :-D

16 de junio de 2012, 00:54

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jajaja claro! ahi apareció "Chile potencia alimentaria". Nada mejor que una devaluación para los exportadores, en el corto plazo al menos

16 de junio de 2012, 17:13

 

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