Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

¡Cuidado con los creativos!

sábado, 13 de abril de 2013


Una cosa interesante dentro de los comportamientos deshonestos, es lo que Ariely llama "What the hell effect" y ocurre cuando una persona normal que comete rutinariamente acciones levemente deshonestas -tal como la mayoría de nosotros- pero en un momento hace el switch y comete un crimen mayor, como robar dinero o matar a otra persona. Aunque la primera transición es difícil las siguientes son muy fáciles porque ya se rompió la barrera e importan mucho menos las consecuencias, el castigo por uno o seis asesinatos suele ser parecido. Es análogo a cuando quebramos una dieta para adelgazar: la primera vez nos llena de culpa pero las siguientes no sentimos el mismo arrepentimiento o miedo a ser sorprendidos.

Otro efecto extraño es que, en las pequeñas deshonestidades, las personas tienen cierto tabú hacia el dinero en efectivo, no así para otras cosas. Cuenta el chiste del niño que llega a su casa con una notificación por haberle robado el lápiz a su compañero. El padre se indigna y le dice "Tu nunca, nunca, nunca debes robar algo a tus compañeros, sobre todo si sabes que basta que me pidas y yo te traigo 20 lápices de la oficina". Las personas que roban papel o lápices de la oficina (casi todos) difícilmente robarian dinero en efectivo, esto último se considera deshonesto pero lo primero no.

Los experimentos de Ariely suguieren que la gente se comporta de manera muy diferente cuando se le entrega fichas (cambiables por dinero al fin del experimento) que cuando les dan billetes. En un ejemplo sencillo Ariely dejó 6 botellas de Coca-Cola en un refrigerador común de la universidad, donde cada cual guarda sus snacks y al fin de la semana no había ni una. Dejó en cambio seis billetes de un dólar y nadie los tocó. También conocemos el efecto de pagar con tarjeta de crédito, que produce mucho menos "dolor" que pagar con efectivo.

Esto es muy preocupante porque con el auge del dinero plástico y las transacciones en línea, la gente ya no tiene esa aversión psicológica hacia robar dinero en billetes. Como experiencia personal a mi me ha tocado ver el pago de coimas y mucha gente prefiere que le depositen en su cuenta pese a que es una forma muy riesgosa de recibir soborno. Otros prefieren que les regalen algo físico -un auto por ejemplo- antes de recibir físicamente el dinero en efectivo

Creo qie la mejor idea de Ariely es lo del "fudge factor", es decir que todos nos movemos dentro de cierto rango de deshonestidad que es lo que consideramos aceptable, este rango varia en las personas influenciado por razones de cultura y costumbres (moral) desde los que no les importa nada cometer varios crímenes hasta los que se sienten mal cada vez que dicen una mentira blanca. Esas serían las motivaciones internas para ser deshonesto y las externas serían el cálculo racional de costos, beneficios y riesgo.

Por si no lo habian notado hay algunas ideas subyacentes que Dan Ariely no elabora mucho. Por ejemplo nuestra capacidad para racionalizar explicaciones es lo que modela en gran parte el "fudge factor" y ese es un mecanismo completamente racional, las personas se sienten honestas porque fabrican una historia que justifican sus comportamientos: injusticias sociales, auto indulgencia, en fin, está lleno de mecanismos racionales para eso.

También existe otro mecanismo social que Ariely no menciona y es la necesidad de sentirse moralmente mejor que los demás. Probablemente todos nos creemos moralmente superiores a los de nuestro círculo y justificamos nuestros fracasos en otras áreas alegando que en cambio somos más "puros". Los resentidos sociales, fanáticos religiosos, fanáticos politicos de cualquier color, etc. se fabrican historis para alegar que son mejores que los demás.

Finalmente un descubrimiento interesante de Ariely es que la gente más creativa tienden a ser tambien los más deshonestos. Bueno, yo siempre me he creído creativo así es que está teoría lo corrobora, porque también soy harto ladronazo.   

8 Comments:

Anonymous Anónimo said...

jajaja, bueno, que quieres que te diga, hace poco lei un artículo de Ariely, que hizo con una investigadora de Harvard sobre los creativos, y si efectivamente llegaron a la conclusión que las personas creativas rompen mas facilmente los limites.Me quede pensando tambien,ya que me considero dentro de los creativos y me asusté, porque tambien tengo una percepción algo benevolente de mí.En fin, este autor es un descubrimiento interesantísimo.
¿seré yo señor? jajajja, saludos

12 de abril de 2013, 22:26

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

A mi no me preocupó nada!, yo siempre he pensado que las reglas son para romperlas y la moral son solo costumbres, me cargan los argumentos morales, etc.

Yo creo que no tiene nada de malo romper ls reglas cuando lo estimamos conveniente, lo que no me gusta es esos que las rompen y después se victimizan cuando los pillan. Si yo hago algo malo se a lo que voy y no me invento historias para hacerme víctima, hay que estar dispuesto a pagar el precio y aceptar las consecuencias sin llorar.

Eso nos hace mucho mas cuidadosos que los que se hacen las víctimas, y me parece que en general tendemos a hacer menos cosas malas que los seudo santurrones, creo que ese tipo de personas son medio sicopatas y no me caen nada bien.

12 de abril de 2013, 23:19

 
Blogger Ulschmidt said...

Bueno, para crear hay que salirse de las reglas. El tipo creativo tiene menor respeto por pisar la raya que le marcaron.
Un creativo me robó el hacha hace un tiempo. Fuimos a buscar leña al campo con mi hijo (me someto a ese trab... cada tanto sólo por comer un asado) y al volver dejé un hacha nueva apoyada en el canastito de la basura frente a casa mientras entrábamos la leña. Fueron minutos. Alguien debió pasar en bicicleta, tomarla y salir.
No salía yo de mi asombro que alguien se hubiera animado a un hurto a plena luz en esta aldea donde nos conocemos todos cuando mi hijo dijo " es porque la dejaste apoyada en el canasto de la basura. La gente deja cosas viejas ahí y pasa alguien que le viene bien y se la lleva antes que el basurero"
Pero esa hacha estaba impecable, dije yo. No puede tomarla por usada nunca.
Pero si justo salíamos y lo veíamos y lo llamábamos el tipo tenía una excusa. Eso le bastó para tentarse.
El creativo - en mi caso uno muy elemental por cierto y al que cristianamente espero que se clave el hacha en el pie - ve los resquicios por los que su acción puede salir impune o justificarse engañosamente. NO es mas deshonesto, se le aparecen más tentancines.

13 de abril de 2013, 07:59

 
Anonymous Wilson said...

Los viejos decian:la ocasion hace al ladron.

13 de abril de 2013, 11:29

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, el hurto de un hacha ya equivale a un "crimen serio" que hasta podria tener consecuencias legales, el que se la afanó ya había hecho el switch para entrar a jugar con los profesionales. Y claro, los creativos son buenos para inventar historias y justificarse asi es que les resulta más ácil estirar el fudge factor dentro del que se sienten comodos y honestos.

Los sicópatas son extremadamente creativos, siempre se sienten víctimas de los demás y viven estafando a todo el mundo y no pueden entender que los castiguen, los lleven a la cárcel o hablen mal de ellos porque se ven como personas extremadamente buenas y morales, aunque hayan asesinado a cincuenta, es una personlidad que se ve mucho en los negocios.

Una de las peores cosas que nos ha pasado en las últimas décadas es que el estado protege cada dia más a los sicópatas y sus conductas depredadoras, comprándoles todos sus argumentos y tratándolos como víctimas cuando en realidad son depredadores en todo el rango: desdelos encapuchados que salen a tirar piedras hasta los crimnale en serie, es el mismo patron de personalidad-víctima.

¿Y por que el estado los defiende tanto? Mi teoria es que los políticos que llegan a posiciones d epoder son sicópatas y empatizan con sus colegas, por eso son tan "comprensivos". Eso nos ha llevado al actual estado de impunidad para el sicopata y extremo peligro para la gente pacífica.

13 de abril de 2013, 14:18

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Wilson, ante una ocasión de completa impunidad 101 de cada 100 personas hacen algo deshonesto.

13 de abril de 2013, 14:19

 
Anonymous mark said...

el conocimiento de la sabiduría de vidas cristiana genera el autodominio que sirve mucho para estos casos... muchos de los feligreses de iglesias son ex delincuentes.

13 de abril de 2013, 23:26

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si Mark, y otros son delincuentes actuales-

14 de abril de 2013, 01:46

 

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