Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Por que somos deshonestos

viernes, 12 de abril de 2013


¿Por que mentimos, robamos o hacemos trampa? La Teoría de la Elección Racional del Delito, se le ocurrió a Gary Becker en su libro Economic approach to human behaviour y es actualmente la explicación más aceptada sobre la deshonestidad y el delito. El modelo de Becker es muy sencillo, dice que se le ocurrió cuando iba a una entrevista muy importante de la universidad y no encontraba donde estacionarse.

Entonces Becker razonó de la siguiente manera: "¿Que pasa si me estaciono sobre la vereda o en cualquier otro lugar prohibido?" su cálculo de costos y beneficios fue claro: la multa por estacionarse mal serían unos cuantos dólares, pero si no llegaba a la entrevista podía perder miles de dólares aparte de posibles malas consecuencias para su carrera. A partir de ese ejemplo Becker construyó el modelo simple de elección racional, donde supone que los deshonestos o delincuentes hacen un cálculo racional de costos y beneficios para decidir si cometen o no un acto deshonesto.

Pero Dan Ariely, en el curso de Behaviour Economics que estoy siguiendo, tiene una idea diferente. Su modelo de la deshonestidad dice que la gente decide, no en base a un cálculo racional de costos y beneficios sino a lo que el llama "fudge factor" (algo así como el factor del caramelo) que propone más o menos lo siguiente: todos cometemos acciones levemente deshonestas si tenemos la sensación de que nos coviene, pero existe una fuerza psicologica en el sentido opuesto, porque nos gusta pensar en nosotros mismos como personas honestas. Entonces vivimos en un equilibrio entre esas dos fuerzas naturales y opuestas: una que nos hace cometer deshonestidades para obtener cosas agradables y otra que nos frena porque nos gusta pensar que somos personas morales y correctas.

Ariely describe varios experimentos donde, a pesar que las posibilidades de impunidad o el beneficio (que son las dos fuerzas del modelo de costos y beneficios de Becker) las acciones deshomestas permanecen más o menos constantes.Yo dudo que esos experimentos sean suficientes para probar algo, o que descarten el modelo de Becker como suguiere Ariely, sin embargo creo que son buenos argumentos para sugerir que el modelo del crimen racional es -a lo menos- incompleto. Hay otras cosas aparte del simple cálculo de costos y beneficios.

Sus ideas sobre el efecto de la moral en la corrupción son muy interesantes. Dice por ejemplo que en las grandes estafas como el caso Enron, no se trata de unas pocas manzanas podridas que corrompen al resto sino que la suma de cientos de miles de comportaminetos levemente deshonestos, que sumados producen un gran colapso.

Algunos experimentos interesantes de Ariely tienen que ver con los alumnos que copian en las pruebas. Ciertas universidades norteamericanas tienen un "Código de Honor" que deben firmar los estudiantes, Princeton incluso les hace un curso completo de honor y moralidad a los recien ingresados. Otras universidades como Yale y el MIT no se preocupan mayormente del problema y dejan que cada profesor lo resuelva a su manera. No tienen Código de Honor ni nada parecido. Los experimentos sugerían que en todas las universidades copiaban más o menos lo mismo, con o sin código, el curso de moralidad era perféctamente inútil.

.Sin embargo cuando los hacían firmar una especie de aceptación de no hacer trampa al comienzo de las pruebas, la deshonestidad caía dramáticamente. Parece que a los tipos les daba algo así como cargo de conciencia y se comportaban honestamente.Si la firma cambiaba al final de la prueba, los comportamientos volvían a ser deshonestos.

Así Ariely y su equipo se fueron al IRS con la idea que las personas firmaran el compromiso al principio de la declaración de impuestos diciendo que los datos eran verdaderos y no al final, cosa que fue rechazada por los abogados porque se supone que la firma debe ser posterior a hacer algo para tener responsanilidad legal. Curiosamente lo aplicó en una compañía de seguros y tuvo éxito bajando los reclamos inflados con lo que se ahorró mucha plata. Así Ariely propuso varias ideas locas como tocar música religiosa mientras firmaban los reclamos, o mirarlos fijamente a los ojos.

A propósito de esto una vez un detective amigo me comentó que muy poca gente es capaz de sostener una mentira de manera consistente si le preguntan en términos directos y mirándolos fijo, me decía que la mayoría de las "confesiones" se conseguían sin necesidad de amenaza sino al contrario, el interrogador actuaba como amigo ayudando al criminal a liberarse del peso de la culpa.O sea Ariely no anda tan perdido.

En fin, son muchas cosas interesantes que vimos en este hermoso módulo, a mi me interesa mucho la deshonestidad, el crimen, la corrupción y todo eso y esta clase cambió varias de las ideas que yo tenía respecto al asunto porque concuerdan con cosas que he visto varias veces en mi aventurera vida. Lástima que no pueda comentar todo pero esto es una pequeña parte de un tema que yo creo que es fascinante y de mucha importancia para aprender a pensar y reaccionar bien frente a estas cosas,

11 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

Yo en cierta forma he acabado mis dias ingenieriles en una empresa familiar de asesoría contable y adyacentes. Empecé como el tipo que hacía los sistemas informáticos internos y ahora bien me puede tocar confrontar con una inspección fiscal común y corriente.
El ciudadano común no tiene idea de la cantidad de mañas y trampas que los tipo del fisco usan. Algo así como su detective. Se valen de la autoridad, la prepotencia, no te dicen tus garantías, ni tus plazos, ni tus derechos. Si no conoces la ley te la cuentan como no es. Aún en los "honestos" - o sea que no van por una coima sino por hacer su trabajo - los moviliza el puntaje propio, o el mero afán predatorio, que no aplicar la ley con justicia. La gente comete los mismos errores siempre con ellos: habla demasiado, trata de justificarse, se queja de su suerte, da muchas explicaciones en vez de callarse. Hacen pequeñas confesionces del tipo "todos mentimos un poco, no?" pensando que eso humaniza a la contraparte, sobre todo si ésta parece comprensiva, pero eso es un ardid.
Otra cosa muy común en el neófito ciudadano confrontando a la fuerza estatal es el entendimiento "verbal": el ciudadano explica y el inspector redacta su acta. Luego el tipo lee y constata que las palabras no son exactamente las mismas y dice "pero entre usted y yo queda claro que esto y aquello, no?". El otro asiente comprensivo. Pero una vez que firmó, todo lo hablado se lo lleva el viento y lo único que vale es lo escrito y refrendado.
Uno ve la autoridad, per se, como lo que está implícitamente del lado de lo honesto y lo correcto... y eso puede ser muy relativo

11 de abril de 2013, 23:12

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, hay un hilo vomún en las personas que escogen carreras de inspector de impuestos, aduanero, inspector municipal y otras por el estilo: son todos policías frustrados con ansias de autoridad y demostrar el poder que tienen, aunque sea minúculo. Claro que racionalizan su egolatrípendando en ellos mismos como fieles, inflexibles y apegados a la ley, sin ambargo en la mayoría de los casos son palurdos que necesitan desesperadamente sentirse poderosos.

Cosa parecida ocurre en los tribunales, la policía, profesores y curas, entre otros, el mismo sistema aluenta esa clase de conductas.

11 de abril de 2013, 23:23

 
Blogger Ulschmidt said...

si, si, eso es! Como dijo el señor Burns cuando llegaron los inspectores federales a su planta nuclear: ! Que oficio tan bajo, Smither. ¡

11 de abril de 2013, 23:32

 
Anonymous Anónimo said...

Tomás, te recomiendo leer "El gorila invisible", es genial y muy riguroso.Saludos.

12 de abril de 2013, 16:04

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah si Anonimo, en la primera clase sobre la percepcion Dan Ariely presentó su propia versión del experimento, apareciendo disfrazado de gorila entre un grupo de tipos que cambiaban el color de sus Ipad. Por supuesto yo no vi ni un solo gorila!

Algo parecido pasa con el oido. Cuando unos filma y después escucha aparecen un montón de sonidos, conversaciones, etc. que en el momentouno no se da cuenta para nada.

12 de abril de 2013, 16:44

 
Anonymous Montecristo said...

En lo particular, tras años ejerciendo el derecho penal, creo que la famosa teoría de Becker trivializa o simplifica algo que tiene bastantes más aristas. Es muy raro que un delincuente (salvo los de cuello y corbata) haga un análisis de costo-beneficio como el que se pretende, aunque sí por supuesto algo lo aplica en un sentido más elemental en las decisiones que toma, como le pasa a cualquiera en cualquier decisión. Lo que sí la teoría suena bien y por lo mismo se vende bien, especialmente sus derivados más elaborados (la idea de que el análisis no es tanto sobre la magnitud del castigo sino sobre la eficacia persecutoria del sistema o posibilidad cierta de castigo, o ciertas formas de la teoría de las ventanas quebradas, etc.). Es una de las formas de hacer abstracción del análisis de otro tipo de factores (como los temas sociales, de ambiente, etc.) sea negándolos o disminuyéndolos a la mínima expresión. Es el típico problema de las teorías reduccionistaS (como, por ejemplo, los que proponen desde la vereda contraria que todo es culpa del ambiente o la sociedad).
Me simpatizaron bastante las ideas que plantea Ariely, me recuerda a un profe de Criminología de la facultad, que nos narraba experimentos en que se logró que se disminuyeran los robos en un supermercado colocando letreros en las cajas que decían algo así como "todo lo que ud. robe le será descontado de su sueldo a esta cajera", con lo que apelaban a terminar con la idea de que el robo es a corporaciones sin nombre, o "robo sin víctimas" (bueno, el profesor también teorizaba sobre relajarse y disfrutar en caso de violación inevitable, lo que no sólo apuntaba a lo evidente de evitar daños, sino además a la sicología del violador, que se excitaba con el abuso y posición dominadora, y podía desembocar en que todo quedara en nada. De hecho recomendaba a las mujeres que en semejante trance se portaran maternales, y le dijeran cosas como "hijito mío" al violador, lo que según él los dejaba sicológicamente desarmados. Pa' qué te cuento la que se armaba con las mujeres de la clase...).
Coincido completamente con Ulshcmidt sobre los de trampas y mañas. Para mi vergüenza, alguna vez fui fiscal, y conocer las formas de interrogar de las policías y las reacciones de las personas es casi aterrador. Todos cometen los mismos errores, y los ardides (bien básicos) de los policías resultan casi siempre, especialmente con los inocentes o los crédulos.

12 de abril de 2013, 17:39

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Montecristo, es cierto que la teoría de BEcker es incompleta pero tiene una ventaja obvia: permite concentrarse en lo que es completmente controlable como los incentivos y riesgos, en ese sentido la teoría es sumamente util pese a que no explica completamente el fenómeno tal como dices.

Ariely escribió un paper donde es mucho más cauto que en sus clases y reconoce que hat dos clases de estímulos: externos (riesgos y beneficios) e internos (sociales, morales, etc.).

Ariely no hace explicaciones socio económicas, según como lo entendí ese no sería un factor relevante, parece que todas las personas actúan de manera deshonesta por satisfacción propia cuando pueden mantenerse dentro del "fudge factor" es decir si encuentran justificacion para su comportamiento. La mayoria somos levemente deshonestos y algunos pasan el switch, esa parte la comentaré mañana (el faxtor "what the heel".

Yo creo que las explicaciones son buenas pero las recetas no tanto. Es posible que en algunos casos resulte poner musica religiosa o recitar los 10 mandamientos mientras se firma un contrato, o que resultedecirle "hijo" al violador, esas cosas resultan a veces pqeo creo que mucho más efectivo es tener una pistola para repeler el ataque o que a los malandras los tengan encerrados durante un tiempo mas largo,

Si hacemos abstraccion de cosas morales, la pena de muerte y la ampliación de delitos con cadena perpetua serían igal de efectivos que la pistola para defenderse. Claro que está el problema de los inocentes pero ese problema existe en todos los escenarios.En Indonesia y otros países con leyes draconianas hay efectivamente menos delitos :)

12 de abril de 2013, 19:12

 
Anonymous Anónimo said...

y como Ariely puede explicar otros delitos Tomas, lo claramente de manipulacion económica, hay muchos, lavado de dinero, pintar la cinta ,matched ordesa, ordenes ghost, etc, etc,.Disculpa, no es mi ambito, pero lo leí hace poco, y creo que para que alguien que este en esa logica debe tener una conciencia del riesgo muy distinta.

12 de abril de 2013, 20:17

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Dan Ariely no estudia delitos sino explicaciones psicologicas conductistas para fenómenos economicos, la deshonestidad es uno de las conductas economicas fundamentales y por eso lo que me interesa el asunto.

Lo que propone es que hay factores internos y externos para decidir una accion deshonesta: los internos son el "fudge factor" y los externos la elección racional

12 de abril de 2013, 21:32

 
Anonymous Gustavo said...

En realidad no hace falta demasiado análisis para llegar a la conclusión de Becker. El hombre es un ser racional y que actúa para alcanzar un estado de mayor satisfacción... entonces no es difícil saber qué haría si el grado de bienestar (satisfacción) derivado del acto deshonesto es mayor que el grado de bienestar (satisfacción) brindado por el acto moral.

No creo que la teoría esté incompleta: la evaluación costo-beneficio ocurre a un nivel casi (pero no totalmente) inconsciente, y como tal está abierto a errores. Un ejemplo es el caso de los fumadores: obvio que la mayoría es consciente de los peligros que conlleva fumar, pero —para ellos— el beneficio (la satisfacción) es mayor que el costo (las posibles enfermedades. En todo caso concuerdo con Montecristo en que la explicación de Backer erra al decir que este sea un proceso por completo racional.

13 de abril de 2013, 00:36

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hola Gustavo, yo también pienso que la eleción es siempre racional o sea balancea lo consideran como costos, beneficios y riesgos. Otra cosa es que esa percepción responda a criterios lógicos, hay mucha racionalización e irracionalidad entre medio ;D

13 de abril de 2013, 13:43

 

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