Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Malditos moralistas

sábado, 6 de abril de 2013


Conversaba el otro día con unos amigos -mucho más jóvenes que yo- sobre el fin de la bohemia en Arica o por lo menos como había cambiado. La bohemia de hoy es oscura, escondida, con miedo y llena de sentimientos de culpa. Otro amigo me había comentado hace un tiempo que hoy es mal visto fumar, a alguien que fuma lo ven como sucio y agresivo con los demás. Es increíble como han cambiado las cosas.

Los muchachos con que conversaba nacieron en los ochentas, que fueron los últimos años en que se podía fumar, tomar y consumir drogas sin esos sentimientos de culpa. No solo eso, la moral sexual era mucho más relajada y nadie se escandalizaba si un viejo se acostaba con una chiquilla de 15 años: habiendo consentimiento no había problemas. Tampoco existía esa manía por los alimentos supuestamente "saludables" ni tampoco la chifladura de los animalistas y ecologistas. Me quedé pensando que este ha sido un cambio muy triste, una involución de todas maneras.

Todas estas modas moralistas tienen algo en común, a la gente joven ahora le gusta sentirrse en una situación de superioridad moral sobre los demás, es un cambio muy curioso que en los setentas u ochentas, jamás pensé que ocurriría. Por el contrario yo imaginaba un siglo 21 relajadísimo, con toda la gente mucho más tolerante, preocupada de sus propios asuntos y no de estar vigilando y criticando al del lado porque no se ajusta a sus "altos estándares morales".

Cuando yo era un jovenzuelo (uhhhh...) nos encantaba creernos rajados, farreros, rebeldes, ir contra la corriente. Hoy los jóvenes son todo lo contrario, la verdad es que cuando escucho hablar a los animalistas o ecologistas -generalmente jóvenes y muy ignorantes- me da miedo pensar como será el mundo en unos pocos años más con esos tipos en el poder ¡parecen canutos!, son fanáticos, intolerantes, se creen puros y lo peor es que lo creen en serio. Que peste más  grande.

En un mundo con tales pelmazos no puede existir la bohemia, o por lo menos la bohemia sana que existía antes, alegre, despreocupada y muy permisiva. Recuerdo el Cuchi-Cuchi en los ochentas o la Isla del Alacran donde todo el mundo tomaba cervezas o combinados mientras pasaba el furgón de carabineros sin molestar a nadie, los propios carabineros iban a tomarse una cerveza cuando estaban de francos.

Yo creo que en esto tuvo que ver la política. Recuerdo cuando ganó el "No" en 1989 (creo) una multitud se volcó a la calle -yo entre ellos- a celebrar que habíamos derrotado a Pinochet, el gran villano. Todos éramos puros y buenos, habíamos derrotado el mal. Ni siquiera me imaginaba lo que vendría después y en la porquería de país en que nos íbamos a convertir, lleno de malditos canutos, hipócritas y vociferantes.

Creo que veinte años de consignas moralistas hicieron su trabajo, la gente se acostumbró a ese "empoderamiento" a sentirse moralmente mejores que los demás. Cuando el ideal político se fue al diablo ya era demasiado tarde. La gente menos educada, especialmente los jóvenes, ya estaban enviciados con eso de creerse los puros,  simplemente derivaron su hipócresía puritana en otras cosas: animalismo, ecología, puritanismo sexual, cualquier cosa que sea políticamente correcta con tal de poder tratar a los demas de "escoria", es una especie de vicio ya ya se nos enquistó.

Pero en fin, yo creo que son olas, ya se dará vuelta la tortilla y volveremos de nuevo a la revolución de las flores, cuando la marihuana y el LSD se regalaban y nadie te miraba feo por tomarte una cerveza en el auto o comer un enorme cucurucho de papas fritas en el McDonalds. Malditos moralistas, me pudren igual que los canutos, igualito.

10 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Chile no hace mas que seguir la corriente. El neopuritanismo es un invento californiano, que se propago primero a la costa este de disneylandia, y de ahi a europa. El neopuritano es vegetariano, animalista, antismoking, healthnut, politically correct y antipedofilo. Al principio parecia una tontera de college gringo, un resabio de hippismo. Pero luego los yuppies agarraron papa, sobre todo por el lado de la salud. Al fnal los mas de derecha, cuando vieron que se podia prohibir y castigar, tambien agarraron papa.
Estuve en china hace poco y fue muy lindo ver a la gente fumar hasta en los ascensores, y de prefrerencia justo en el letrero de no fumar.
Las costumbres cambias, la tontera se conserva.

6 de abril de 2013, 07:42

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si, puede ser. puede haber sido una reación contra la libertad que hubo en los 60-70, estas cosas son cíclicas. Además los chilenos somos muy copiones. En todo caso "yo le pido al Dios del cielo/que la tortilla se vuelva". Ya cambiará todo (espero)

6 de abril de 2013, 09:52

 
Anonymous lushin said...

Hay una serie "Portlandia" que habla bien de esos post-hippies de la costa oeste gringa. Ahora, encuentro ultimo eso de prohibir fumar en pubs.. que prohibiran despues? .. el copete en los bares? de que nos moriremos?

6 de abril de 2013, 11:29

 
Anonymous Claudio said...

En el hippismo siempre estuvo larvado el ecologismo, animalismo, vegerarismo, etc.

Ahora simplemente germinaron esas semillas de corrientes ideológicas. Muchos ex-hippies ocupan ahora cargos políticos y desde allí alientan y promueven su basura ideológica.

El nuevo moralismo son los sandías, verdes por fuera y rojos por dentro.

6 de abril de 2013, 13:17

 
Anonymous Anónimo said...

"El nuevo moralismo son los sandías, verdes por fuera y rojos por dentro."

nope. la prohibicion de fumar en bares y otras leyes de intolerancia la hacen gobiernos de derecha. No solo en chile. Asi tambien ocurrio en españa, francia, alemania, y nueva york y en florida. Es mas,en california, los puebluchos mas antismoking, donde no se puede fumar ni en la calle, son todos suburbios republicanos al tuetano.
Mañalich nunca fue hiipie, fue y es de la schosttatiana. Catolico pechoño y reaccionario.

6 de abril de 2013, 13:58

 
Blogger Maximo said...

Concuerdo con que esto comenzó durante la campaña del SI y el NO. Los buenos y los malos. Si a esto le agregamos la hipocresía chilena, tenemos estas clases de moral a la bandada. Luego, a estos personajes los llenan de derechos (que es la obligación del otro para con él), y de “empoderamiento” (que es la aceptación social del matonaje y la mala educación). Y listo, todo lo que “El” no haga o no le guste, porque lo hace o le gusta a otra persona, está malo.

Resultado. El individuo es el malo, y la masa es la buena, ya que al ser masiva se auto valida.

6 de abril de 2013, 14:45

 
Anonymous mark said...

...ya viene la nueva izquierda, apoya la revolución de las costumbres, que promueven los grupos gay....

6 de abril de 2013, 22:13

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Eso de los Gays es muy curioso. Antes eran transgresores, ahora son moralistas y políticamente correctos. Se inventaron toda una ideología para justificar su gusto por personas del mismo sexo y hasta exigen casarse y una serie de reconocimientos legales y extralegales. Existe una especie de puritanismo gay donde el que no es afeminado o lesbiana es malvado y machista.

Es el mundo al revés, cuando Nietsche escribió sobre "la perversión de todos los valores" que había cultivado el cristianismo, me recuerda la intolerancia de los gays, animalistas, ecologistas y todos esos puritanos políticamente correctos me parece que es muy parecida.

7 de abril de 2013, 00:55

 
Blogger Oliver Bernal said...

Hola, ya llevo un par de meses leyendo este blog, esta es la primera vez que comento y quisiera agradecerte por tu labor tan prolífica en este espacio, en realidad es un esfuerzo extraordinario el que realizas aquí, y más que nada, agradecerte por tus pequeñas lecciones y reflexiones en torno a la economía.
Dicho esto, quisiera decir que estoy parcialmente de acuerdo con esta opinión de un auge moralista, pero no estoy tan seguro de que sea un fenómeno contemporáneo o local de chile; yo soy mexicano y en realidad son muchas las ocasiones en que he sentido que sus opiniones acerca de los problemas en Chile encajan de manera muy coherente con situaciones que se viven en México, aquí también se vive un auge de un ecologismo poco efectivo pero que hace sentir bien a la gente , una supuesta “lucha” por los derechos de los animales más que por nuestra responsabilidad hacia ellos, y muchas otras posturas ideológicas basadas en planteamientos románticos que anhelan “equilibrar” al hombre con la naturaleza (aunque vaya que son bastas las evidencias científicas de que el hombre no es, ni la cúspide ni el centro, ni el asesino de la naturaleza), todas, imposturas ideológicas irracionales, no sometidas a prueba y sí, con un recompensaste aire de superioridad moral.
Un libro que ahonda un poco en este tema es Rebelarse vende: el negocio de la contracultura, de Joseph Heath y Andrew Potter, que plantea que ciertos movimientos contraculturales, son en cierta parte, resultado de una diversificación del mercado, y, por tanto, sus rebeldías no sólo tienen un efecto muy superficial en la sociedad a fin de que cambie de una manera reseñable, sino que la mayoría de esas rebeldías acaban convirtiéndose en modas inanes. Y en un negocio tan execrable como el que se trataba de poner en evidencia. También plantea que gran parte de los rebeldes del mundo, además de no intentar cambiar las cosas mediante los cauces políticos adecuados, no ofrecen alternativas serias y bien construidas; de ahí el fracaso sistemático de muchas de sus causas políticas.
En general creo que se debe permitir que la gente elija la forma de vida que más le guste, siempre y cuando pague por los costos que esta suponga. Pero creo que cuando hablamos del consumo de tabaco, también estamos hablando de un problema de salud pública, no sólo porque es nocivo consumirlo, si no por que consumirlo en lugares públicos implica agravar a los fumadores pasivos elevando su factor de riesgo de generar cáncer, y desgraciadamente eso es algo que no se puede pagar con un impuesto. La evidencia científica de que los fumadores pasivos son más propensos a generar cánceres a causa de aspirar humo de tabaco son muchas y sus demostraciones se remontan a la década de 1950, lo que pasa es que sólo hasta hace pocos años, los gobiernos han legislado en este tema basados en evidencia científica. Es extraordinaria también la historia de los activistas y abogados americanos que durante décadas se enfrentaron en el juzgado contra los consorcios tabacaleros y donde ambas partes utilizaron todo tipo de argucias legislativas para satisfacer sus metas.

Y pues sí, tal vez sí haya algo de moralismo oculto detrás de la prohibición del consumo de tabaco en lugares públicos, (por ejemplo, yo en mi país encuentro sumamente ofensivas e irracionales las advertencias impresas en las cajetillas de cigarro, foto: http://monkeyzen.hipertextual.com/files/2012/08/Cajetillas-de-cigarros-m%C3%A9xico-marlboro.jpg ) Pero también entiendo que son medidas tomadas a partir de las consecuencias en el gasto económico que el cáncer implica sobre la salud pública, ya no se diga para nuestra calidad de vida.

En fin un gusto leerlo y le reitero mi admiración, un saludo.

23 de septiembre de 2013, 20:21

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hoila Oliver y bienvenido a nuestro Club de Ociosos, es un gustazo conocerte.

Tienes razón, muchas cosas que yo reclamo como problemas de Chile son en verdad parte de tendencias mucho más amplias y es increíble saber que en Mexico pasan las mismas cosas o muy parecidas. Para mi toda esta fiebre moralista es una maldita peste.

Por ejemplo lo que tu comentas sobre los cigarrillos lo podría solucionar perfectamente el mercado sin necesidad que los burrocratas estatales se metan a prohibir nada. Si hay gente a la que le molesta el humo o piensa que puede ser peligroso (lo que yo considero una falacia, vivir es peligroso) existe entonces una buena oportunidad de negocio para abrir bares, restauramtes y cines para no-fumadores, o también otros especiales para fumadores u otros para los que sean indiferentes al asunto como es mi caso ¿con que derecho se mete un maldito funcionario a prohibir lo que se puede arreglar por simple convenio?

Lo de la salubridad pública me parece otra gran tontera porque el estado no tiene por que hacerse cargo de la salud de las personas ¿para que si en algún momento TODOS nos vamos a enfermar y nos vamos a morir? Hasta ahora no he conocido a ningún inmortal y si hay alguien que se preocupa mucho por su buena salud de seguro morirá joven, por culpa de las preocupaciones, que seguramente deben matar más gente que el tabaco, alcohol y drogas juntos!

Ah en fin, tu comentario me dió la oportunidad para tirar una de mis acostumbradas diatribas anarquistas, ¡chas gracias y no te pierdas!

23 de septiembre de 2013, 21:13

 

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