Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

¿Es fallada la idea del estado subsidiario?

domingo, 23 de marzo de 2014


Con la entrada sobre los falsos pobres me entró la duda sobre la efectividad de la idea del estado subsidiario, un amigo vivaracho que comentó "Ahora tenemos desde Pinochet los gobiernos subsidiarios: reparten plata como locos para que nadie moleste a los pobres empresarios ni les haga huelgas" y es verdad que esta explosión de los falsos pobres es un producto de la política de estado subsidiario. Esto plantea dos preguntas principales:

1.- ¿Es la entrega de subsidios directos la mejor manera de ayudar a los pobres? ¿No sería más eficiente intentar políticas estructurales para aumentar la riqueza total? ¿O que el estado redistribuya la riqueza que existe?

2.-¿Se trata de una falla estructural de la idea de estado subsidiario o es una falla de mala aplicación?

Bueno, hace un tiempo escribí una entrada que se llamaba Subsidiario versus solidario, donde colocaba las diferencias entre estos dos enfoques que a veces se confunden, en pocas palabras el estadio subsidiario no ofrece ayuda del estado para que todos vivan bien, como es la idea del estado solidario, sino que ayuda solo a los que no tienen la capacidad de ayudarse a si mismos y sobrevivir sin que alguien les de una mano.

Respecto de la pregunta 1, yo creo que los subsidios directos y en efectivo como los bonos, vouchers para educación, etc. son técnicamente una buena manera de ayudar a los más pobres entre los pobres, la redistribución ha sido un espantoso fracaso cada vez que se ha intentado, más espantoso cuanto más extensamente se ha tratado de hacer.

Las redistribuciones social demócratas, que se basan en subir los impuestos terminan en una agonía de empobrecimiento mucho más larga y por lo mismo menos dolorosa. La gente ni se da cuenta que con estas redistribuciones está hipotecando el bienestar de sus hijos y nietos porque son todas insostenibles.

Las políticas de bienestar o solidarias producen un efecto de realimentación muy pernicioso por los incentivos que se crean. Cuando los llamados "beneficios sociales" se extienden, resulta que conviene ser pobre, o al menos aparecer como pobre ante el gobierno. Esto lleva a que todos empiecen a sub declarar sus verdaderos ingresos y las estadísticas se distorsionan con cifras de pobreza mucho mayores a las reales.

Estas cifras distorsionadas también son producto de incentivos que tienen los políticos, que pueden repartir beneficios para ganar votos. Entonces esta realimentación crece y crece, con lo que se hace necesario subir los impuestos. Pero subir las tasas de impuestos tiene un límite muy busco, porque llega un momento en que a la gente le conviene más afrontar los riesgos por la evasión y simplemente dejan de pagar, entonces cae la recaudación.

El gobierno de Argentina por ejemplo anuncia cada cierto tiempo incrementos de recaudación, pero no dice que son incrementos nominales, números distorsionados completamente por la inflación real y por más de un tercio del producto generado informalmente. Es un caso típico de como el gobierno no puede aumentar indefinidamente sus ingresos subiendo las tasas.

El estado subsidiario no es una idea fallada estructuralmente sino que falla cuando se aplica mal. Tiempo atrás expliqué esto en otra entrada llamada De un estado subsidiario a un estado subsidiador. La repartición amplia de "beneficios sociales" tiene un resultado desastroso a largo plazo, no solo en lo económico sino -principalmente- al crear generaciones con mentalidad parasitaria, convencidos ue tienen derecho a que el estado les solucione sus problemas económicos. Ese es un daño de largo plazo, que se profundiza más y más con cada generación.

Como dice mi amigo McDonnell "otro maldito día en el paraíso". Ayer discutíamos en el Café del Mar con don Ian Thomson con sendas copas de vino, yo le alegaba, solo para molestarlo un poco y para ver con que argumentos el defendía su interés por la conservación y el patrimonio. Yo le decía que es solo  un asunto de ego, no hay nada que valga la pena conservar porque cuando nos morimos se termina el mundo y como todos tenemos que morir, conservar no tiene ni un sentido, la permanencia es solo una ilusión y lo único que vale la pena es vivir en el presente.

 Bueno, el colocó un buen punto diciendo que el conocimiento acumulado es una herencia que va creciendo con cada generación y nos evita tener que aprender todo desde cero. Ah, yo estoy convencido que apenas me muera me van a recordar un par de semanas y después nadie va a tener idea quien diablos fui o que hice, en algún momento se van a borrar cada una de las estupideces que he escrito en todos estos años y con suerte me voy a momificar para que en unos siete mil años más me desentierren y me pongan en una vitrina, esa es una idea que me gusta mucho.

Me puedo morir hoy mismo, no tengo nada pendiente así es que paso los días entretenido colocando tonteras y conversando en este Templo del Ocio, chequeando el blog de mi amigo Semper Fi, siguiendo su historia y haciendo mil cosas inútiles ¿existirá algo realmente útil? lo dudo, Chuang Tzu al menos dice que todo este asunto es una ilusión, una especie de juego y yo le creo.

Hui tzu le dijo a Chuang: "Tengo un árbol grande, de los que llaman árboles apestosos. El tronco está tán retorcido,tan lleno de nudos, que nadie podría obtener una tabla derecha de su madera. Las ramas están tan retorcidas que no se pueden cortar en forma alguna que tenga sentido. 

Ahí está junto al camino. Ni un solo carpintero se dignaría siquiera mirarlo. Iguales son tus enseñanzas, grandes e inútiles."

Chuang Tzu replicó: "Has observado alguna vez al gato salvaje? Agazapado, vigilando a su presa, salta en ésta y aquella dirección, arriba y abajo, y finalmente aterriza en la trampa. Pero ¿has visto al yak? Enorme como una nube de tormenta, firme en su poderío. ¿Qué es grande? Desde luego. ¡No puede cazar ratones! Igual ocurre con tu gran árbol.¿Inútil? Entonces plántalo en las tierras áridas. En solitario. Pasea apaciblemente por debajo, descansa bajo su sombra; ningún hacha ni decreto preparan su fin. Nadie lo cortará jamás. ¿Inútil? ¡Eres tú el que debería preocuparse!

14 Comments:

Blogger hugo solo said...

Esta bien que hagas la diferencia ya que suele confundirse.

23 de marzo de 2014, 05:05

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

A mi mismo se me confunden a veces :D

23 de marzo de 2014, 08:43

 
Blogger Ulschmidt said...

Tomás, aquí juntan como el 40% del PBI en impuestos y gastan un 45 %, igual están con déficit.
El agujero negro principal - no el único - es el subsidio a electricidad, combustibles, transporte. Estos precios artificiales ayudan a tomar malas decisiones y hábitos, tales como no cuidar los consumos. Para colmo de males en vez de subsidiar la demanda - que se considera lo menos dañoso en estos caso - a menudo subsidiaron la oferta, se enredaron con las empresas prestadoras, les controlan los costos y las subsidian directo.
Hicieron esto para robar, claro, porque se coluden con los empresarios, y así pueden gastarse millones en subsidios a los trenes sin que ello impida accidentes terribles por falta de mantenimiento.
En fin, si fuésemos Noruega este sistema podría durar décadas en evidenciar sus errores. Afortunadamente somos Argentina y colapsó en pocos años. La ventaja de los gobiernos mediocres es que hacen crisis rápido.

23 de marzo de 2014, 12:47

 
Anonymous Anónimo said...

que arreglen pronto argentina. si no es así, dónde nos iremos a refugiar los que queramos escapar de chile?

23 de marzo de 2014, 12:49

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Pienso exactamente lo mismo Ulschmidt, por eso estoy feliz con el gobierno de Bashelet, los ladrones agudizan las contradicciones del sistema y acortan la agonía, con idiotas como el gobierno de Piñera y su gente esta agonía solo habría durado más, lo que a mi modo de ver es peor.

Anónimo, Argentina debe ser un paraíso para vivir en estos días, siempre y cuando no seas asalariado, pensionado ni tengas negocio. Pero si tienes una renta desde afuera o un amigo bien colocado en la política debe ser Jauja. Si no me gustara tanto Arica ya estaría viviendo en Mendoza hace rato.

23 de marzo de 2014, 12:52

 
Blogger Jose Cornejo said...

como lo comenté hace un tiempo, los subsidios deberían llegar a "quien realmente lo necesita" pero como todo acá en Chile, se transformó en una chacota y obviamente ganancia de ladrones y sinverguenzas.

hace un buen tiempo, reproduje una columna de una amiga española en la cual relataba la forma mas cruel de anular a una persona: subsidiándole todo o simplemente regalándoselo, haciendo que la sociedad se "haga cargo" de la manutencion de dicha persona, limitando y anulando sus capacidades. aquí en chile casi ha sido lo mismo ya que muchos carerrajas han falseado la ficha CAS o la FPS para sacar beneficios, pasandose por la raja a quien realmente la necesita.

24 de marzo de 2014, 14:51

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro José, el uso de los subsidios para comprar votos está en la raíz del problema y así es como se han consolidado los granes mafiosos de nuestra política como girardi, Navarro, Ossandón y el propio Piñera. Creo que en política no hay excepciones en esto, no hay político activo que no haya usado o no pretenda usar apenas pueda los subsidios para comprar votos y afirmarse en el poder.Es la raíz del problema.

24 de marzo de 2014, 15:28

 
Anonymous Renzo G. said...

Creo que la idea del Estado subsidiario si tiene una falla estructural, y es que eso de que "el Estado debe hacer aquello que los privados no pueden hacer por si mismos" lamentablemente permite una lectura muy laxa y antojadiza de "lo que los privados no pueden hacer". Decir que un privado "no puede" hacer esto o aquello y que por tanto debe hacerlo el Estado, puede ser totalmente arbitrario en el "no puede". Incluso puede desincentivarse a los privados y anularlos para que no hagan más y más cosas que normalmente harían y ahi tiene que venir papa Estado a hacerse cargo, que vendría siendo tu ejemplo del asistencialismo de repartir bonos. El Estado subsidiario es un arma de doble filo, porque institucionalmente puede acercarse a un Estado liberal de derecho con semejanzas con el minarquismo pero TAMBIEN puede acercarse a un Estado social de derecho con semejanzas con la social democracia. De hecho durante el gobierno de Sebastïán Piñera se dieron varios pasos en avanzar hacia formas institucionales propias de un Estado social, comom esas estupideces del programa "elige vivir sano" o la absurda creación de un Ministerio del deporte.

25 de marzo de 2014, 08:17

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hola Renzo, la idea de estado subsidiario responde a una crítica común que se le hace a la meritocacia que es la siguiente ¿y que hacemos con los enfermos, los débiles mentales, los viejos que no pueden valerse por si mismos? ¿les aplicamos la eutanasia para que no estorben al sistema?.

Siempre que discutas con alguien de izquierda aparece esa idea, que no es mal argumento. Por eso en todas las sociedades existen los filántropos, la caridad o los que se dedican a ayudar a los niños descapacitados, etc.

El estado subsidiario no es tan mala idea si pensamos que se trata de una ayuda gratuita a los que no tienen medios para vivir por si mismos, mientras se aplique bien focalizado puede ser muy beneficioso para todos. Como toda política pública tiene el problema del mal uso.

25 de marzo de 2014, 08:49

 
Blogger Rolando el furioso said...

Es que al ser una política pública, se termina transformando en una prostituta.

25 de marzo de 2014, 10:05

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jajaja exactamente

25 de marzo de 2014, 10:14

 
Anonymous Renzo G. said...

Tomás, humildemente propongo mi alternativa al Estado subsidiario: un Estado minarquista con incentivos a la filantropía y la caridad. Esos incentivos serían, en estricto sentido, una "desviación" del ideal minarquista, pero sin filantropía y caridad se vuelve más díficil que se pueda mantener un Estado minarquista. No tendría los malos incentivos que tiene el Estado subsidiario en que paga moya. El caritativo o el filántropo si se puede preocupar de que le pasen gato por liebre. Moya no, nunca

25 de marzo de 2014, 14:51

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si, la caridad dele estado es peligrosa y sería mucho mejor que fuese voluntariamente ejercida por cada cual. Habría que ver cuan políticamente factible sería dejar que un niño muera de una enfermedad dolorosa porque nadie le paga los remedios. Igual creo que en la práctica esas situaciones serían muy raras o no existirían. Mal que mal la idea del estado caritativo como se entiende ahora es bastante moderna y funcionamos lo más bien sin el durante siglos.

25 de marzo de 2014, 15:04

 
Anonymous Renzo G. said...

Pero claro, piensa por ejemplo que antes de que existiera la Teletón o el Hogar de Cristo las necesidades de los discapacitados y de los indigentes ya existían y el Estado no se hacía cargo de ellas y ahí apareció la filantropía o caridad privada a hacerse cargo. La necesidad crea el órgano. Creo que siempre habrá gente dispuesta a ayudar, solo tienen que internalizar la idea que es mucho mejor que ayuden cuando quieran y paguen menos impuestos a que les cobren muchos impuestos para que un Estado ineficiente y corrupto se haga cargo.

26 de marzo de 2014, 09:06

 

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