Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Sobre el origen de la desigualdad

viernes, 27 de junio de 2014


Gracias a un proyecto que estamos armando, he tenido un par de buenas conversaciones en estos días, con gente de izquierda, sobre ese asunto tan de moda llamado "la desigualdad", y la actual urgencia por "reducir la brecha" de los ingresos. Aquí hay que separar dos cosas, por un lado tenemos el uso electoral que se le da a la brecha para conseguir votos a costa de la codicia de los electores más crédulos y por otra parte la preocupación real por que las personas tengan un mayor bienestar material y que la riqueza creada se genere de manera menos concentrada o más diluida.

La brecha como bandera
La brecha de ingresos como bandera electoral es usada ampliamente por políticos de todo el espectro, porque es una fórmula probada para conseguir votos. En esto no se diferencia nada el gobierno de Sebastian Piñera -donde estuvo a cargo la derecha política- de los demás gobiernos de la concertación. Todos compartieron el mismo diagnóstico de "realpolitik": que los electores son codiciosos, fáciles de engañar y un gobierno que ofrezca beneficios a cambio de nada tendrá siempre una buena base electoral.

Y para eso no es necesario dar beneficios reales a todos los electores, ni siquiera a gran parte de ellos. Basta con dar beneficios enormes a unos pocos escogidos, como son las "soluciones habitacionales sin deuda" o beneficios minúsculos a muchos.como son los "bonos". Eso, más una buena publicidad, es suficiente para mantener a la gente esperanzada, votando por quienes les dicen que por solo haber nacido tienen el derecho humano al bienestar material.

Cada cierto tiempo se desengañan, se ponen furiosos, pero después se les olvida y vuelven a caer. Ese es el sistema y ha funcionado en Chile durante 24 años sin grandes problemas. El breve intervalo que tuvimos un gobierno de derecha mostró que ese sector es -en gran escala- igual de deshonesto que sus adversarios. Resumiendo, la brecha como bandera de lucha electoral es un engaño para llegar o sostenerse en el poder, a costa de la ignorancia de los electores.

No existe suficiente riqueza en el mundo
Porque no se necesita ser muy intelectual para darse cuenta que ningún gobierno del mundo puede asegurar el bienestar material de las personas, cualquiera que sepa sumar se puede dar cuenta de eso. Los ingresos dependen de tantos y tan variables factores que no hay gobierno que tenga riqueza suficiente para implementar un bienestar garantizado. Los países del norte de Europa, que trataron de implementar sistemas así vienen de vuelta desde hace años y han sido los primeros donde la gente parece realmente desengañada, no sería raro que en pocos años más comiencen a tener gobiernos libertarios, asociados a lo que hoy se conoce como la ultraderecha económica.

La brecha en serio
Pero existe otra gente -tanto en la derecha como en la izquierda- que piensa sobre la brecha en términos. más honestos ¿Es posible estrechar la brecha sin afectar la creación de nueva riqueza?

La redistribución -que tanto entusiasma a los que no producen, o los que creen que no se verán afectados- no puede ser neutra, cada peso que se le quita al que genera riqueza es un incentivo y envía varias señales: por ejemplo que no vale la pena esforzarse mucho, que es buen negocio recibir ayuda y sobre todo vale la pena operar en la ilegalidad. Así es como nació la verdadera leyenda de Robin Hood.

¿Y que hacer entonces? (v.1)
Una opción -que a mi me gusta mucho- es que el gobierno no haga absolutamente nada y mantenga sus narices fuera de la creación y destino de la riqueza. La pobreza es relativa y no existe forma que desaparezca porque se basa en la enorme variabilidad de las capacidades económicas de las personas. Mientras que hay personas que solo con una muy pequeña ayuda pueden salir de la pobreza, intentarlo con la mayoría es inviable, porque muchísimos pobres seguirán siéndolo reciban lo que reciban. Simplemente no tienen la capacidad de generar nada, solo saben gastar.Las garantías de bienestar del estado envían señales e incentivos a que esa es la clase de comportamiento que más conviene.

Dos clases de pobreza
Los que hemos trabajado en proyectos sociales conocemos bien que hay dos clases de pobreza: la pobreza de ingresos y la pobreza de capacidades. A alguien con muchas capacidades, se le puede incendiar la casa, el negocio y perder todo,será muy pobre en ingresos,  pero si conserva sus capacidades se levantará de nuevo. El hijo de un millonario en cambio puede tener grandes ingresos, pero cuando el papá se muere, si no tienen capacidades, lo perderá todo y será pobre de manera definitiva, porque no puede crear riqueza por si mismo y ningún ingreso dura eternamente.

El origen de la pobreza
El origen de la pobreza entonces no está en la diferencia de ingresos, sino en la diferencia de capacidades para generar valor que tiene cada persona. Este es un problema individual, no es social como planteaba Marx -una de sus muchas contradicciones- no se arregla cambiando las estructuras o el sistema, solo puede cambiar a través del cambio individual de cada persona. Por el contrario, el cambio de estructuras y el estado benefactor solo puede fabricar eficientes parásitos, como ha mostrado la experiencia de tantos países. El proceso lo podemos ver hoy en Cuba y Venezuela, ocurrió en pocos años y podemos seguir paso a paso como se fue deteriorando todo y generalizando la miseria.

¿Y que hacer entonces? (v.2)
Muchos dirán que mi opción de no hacer nada y dejar que la propia gente resuelva sus problemas lo mejor que pueda es políticamente inviable. Llevamos décadas de populismo y la mentalidad parasitaria está tan instalada que muy pocos aceptarán votar por un gobierno como el que tuvo HongKong en los ochentas o USA en el siglo 19. Bueno, acepto que hay gente que está totalmente incapacitada de generar valor como viejitos, enfermos, etc. a quienes nadie negaría que reciban cierta ayuda del estado.

Para los demás, si quieren atacar la brecha desde sus bases, mejor olvídense de la redistribución, porque la solución va por otro lado: en pocas palabras es la capacitación. Fíjense que digo capacitación y no educación. porque está dirigida específicamente a mejorar las capacidades, en lugar de entregar conocimientos o cultura, que pueden estar muy bien pero no apuntan al origen del problema.

No sirve para nada arreglar la pobreza de ingresos -además que es una tarea imposible- pero lo que si sirve es mejorar la pobreza de capacidades, tener gente que piense mejor, que no los engañen fácilmente y sepan decidir lo que les conviene, que tengan herramientas para venderse a buen precio y que sepan hacer algo que les permita ganarse la vida honestamente y con orgullo.

Lo malo es que la capacitación tiene una negra historia en Chile, siempre se ha quedado en las apariencias y se conforma con cumplir con requisitos formales para vender un diploma de lo que sea. Capacitación en Chile hoy es sinónimo de botar tiempo, esfuerzo y plata. Pero, a mi modo de ver, esa es la única solución viable, capacitar bien, para cambiar el switch de las personas. Y eso no es un asunto político, aunque pensándolo bien, es político al más alto nivel, lo que pasa es que no es politiquero.


15 Comments:

Blogger Ciro Cárdenas A. said...

Para asistir al desvalido y darle una mano al que la necesita el gobierno nacional es la entidad menos indicada. Los grandes números desenfocan el objetivo de la ayuda y son fuente de corrupción.

¿Y qué entidad debería encargarse? Ninguna de forma específica, pero sí la comunidad real, poblada de gente normal y corriente.

¿Es posible eso en Chile? El actual esquema en que el gobierno central detenta el monopolio de los asuntos públicos y de la caja fiscal dificulta la expresión de las comunidades reales.

Hay que eliminar el monopolio del gobierno central y emancipar a las comunidades reales.
¿Cómo se hace eso? Materia de un escrito más largo.

27 de junio de 2014, 21:26

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Chile ha tenido una gran historia de filantropía privada hasta el siglo 19: Juana Ross de Edwards, Carlos Van Buren, Federico Santa María, Claudio Matte, son muchos.

Los curas antiguamente eran grandes redistribuidores porque además de hacerle el favor a las viudas millonarias, heredaban sus fortunas y terminaban dejándola a obras de beneficencia. Hay muchas cadenas de colegios y obras beneficas privadas que todavía existen.

Todo eso se fue al diablo cuando llegó la idea de que el estado sea el gran redistribuidor y los nuevos millonarios ya no tienen la religiosidad ni los principios filantrópicos de los antiguos, son simplemente pillos que se asocian con el estado para robar lo más que puedan.

Creo que ese fue uno de los muchos malos efectos de la idea del estado redistribuidor, en Chile prácticamente desapareció la filantropía privada (solo sobrevive como parte del marketing y RRPP) y los curas se transformaron en justicieros sociales con plata ajena, llamando a expropiaciones como el cura Berrios y otros payaso por el estilo.

Ya nada es como antes... jaja

27 de junio de 2014, 21:40

 
Anonymous Renzo G. said...

Tomás le ganó al chanta de Rousseau que dijo que el origen de la desigualdad era la propiedad jajajajaja. Muy buen post Tomás. Agrego que la diferencia de ingresos no hay forma de evitar que se produzca. Siempre va a aparecer algún Wilt Chamberlain como el de Nozick

27 de junio de 2014, 23:04

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

¡Claro! los ingresos son infinitamente variables y un enorme error en mucha gente es creer que esa variabilidad es un problema, al contrario es la base de la creación de riqueza.

27 de junio de 2014, 23:06

 
Blogger Jose Cornejo said...

Entretenida y educativa columna la de hoy Tomas. refleja el sentir de muchos de tus contertulios (me incluyo) y derriba de pies a cabeza el discurso barato pero no de calidad del zurderío y de esta "neoderecha con aroma a zurderio".

Alguien dijo por allí que "no hay que dar pescado, pero si enseñar a pescar", y eso en realidad es la capacitacion.

comparto en un 1000% lo que expones, pero funcionaría en un país serio. Lástima que estamos en Chile...

28 de junio de 2014, 09:33

 
Anonymous Alfredo Zamudio said...

Tomas, creo que haces bien en pensar en la capacitacion de las personas para que encuentren las mejores soluciones. Eso, es vital. No obstante, y no quiero por nada ser considerado como alguien que no prioriza o que considera menos importante la capacitacion, hay que hacer la pregunta: cuanto espacio en la economia logran los mas pobres, sin cambios estructurales?

Este video muestra en forma bien clara la distribucion de riqueza en Estados Unidos. Una pregunta que a mi me queda rondando es - cuan eficiente es la capacitacion para realmente cortar los quesos de forma distinta, sin cambiar las estructuras?

El video lo encuentras aqui: http://youtu.be/QPKKQnijnsM

28 de junio de 2014, 10:04

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ojala fuese solo cuestión de la izquierda José, pero es un problema mucho más amplio, el 90% de la derecha política no tiene ni un solo escrúpulo para usar el engaño populista.

Alfredo, yo soy un convencido que los cambios estructurales no solo son inútiles sino además muy dañinos. La diferencia de capacidades es un problema individual y los cambios estructurales -como la redistribución por ejemplo- han mostrado su fracaso violento cuando se han aplicado de forma violenta y de largo plazo cuando se aplican suavemente. Si fuesen útiles, la URSS, Cuba y Venezuela serían los países más prosperos del mundo y los países del norte de Europa hoy serían completamente socialistas y redistribuidores.

Yo creo que el estado no tiene nada que hacer en cuanto a la distribución de los ingresos, que es un fenómeno sujeto a miles de condiciones y cualquier "incentivo" o "subsidio" que trate de corregirlo solo envía señales perversas a las personas.

Donde si creo que se puede hacer mucho es mejorando las capacidades, y me refiero a una capacitación amplia que provea de mejoramiento personal, habilidades económicas básicas además de algún oficio. Mientras la capacitación se limite a enseñar un oficio solo para que la gente encuentre trabajo, estará condenada a la inutilidad, no se está atacando el fondo de la desigualdad que es un problema muy personal.

28 de junio de 2014, 10:14

 
Blogger Jose Cornejo said...

Tomás, en eso no discuto, pero como a la izquierda le gusta "apropiarse" de las banderas de lucha, uno tiende a asumir.

No discuto tampoco en que desde tiempos inmemoriales que el discurso de la "caridad" ha sido el canto de sirena con el que se han aprovechado los políticos de todos los sectores.

Otra palabra que mucho se ha manoseado ha sido el de la "solidaridad" pero no todos entienden el concepto real que ello implica. ser solidario significa entregar las herramientas para que el que está en desmedro pueda usarlas y así salir de su situación, lo cual NO SIGNIFICA QUE TENGAS QUE DARLE. de lo contrario solo estás generando un parásito.

La filantropía ha sido una "virtud" bien enquistada e inculcada dentro de la clase aristocrática, pero también otros le han dado un "doble propósito" y en este terreno entran los políticos y algunos criminales famosos.

28 de junio de 2014, 10:41

 
Blogger Frx said...

A mucha gente le gusta recibir las cosas en bandeja de plata y optar por lo fácil porque además así han sido criados. Capacitar a gente con esa mentalidad no va a ser cosa fácil.

28 de junio de 2014, 16:28

 
Blogger Nervio said...

La mejor forma de reducir la brecha en el largo plazo es aborto gratuito a las clases vulnerables.

Es feo decirlo

La otra es mas radical

esterilizacion forzosa

le tercera con más mala fama

eliminación selectiva

28 de junio de 2014, 17:39

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Bueno, en principio yo no tengo nada contra las ideas comunistas, fascistas, socialistas y otras formas de colectivismo, nunca he sido anti-comunista ni anti nada, creo que todas las ideologias valen prácticamente lo mismo y no hago cuestión moral de eso.

Creo que las ideologías son asunto de preferencia y yo prefiero a libertad, sobre todo desconfío de cualquier atribución del estado para aplicar la fuerza usando pretextos de bien social, que pueden ser confiscaciones, abortos forzados, ejecuciones selectivas o lo que sea. Esas son ideas típicas de los colectivismo y aunque parecen muy duras, en realidad son generadas por el miedo de no poder enfrentarse por si mismo y tratar de usar al estado para que lo haga en su nombre.

Mientras menos poder tenga el estado para obligarnos a lo que sea, por mi mejor. De los pungas prefiero arreglarme yo solo a pedir ayuda al papito estado, porque después no cuesta nada que se vuelva en mi contra.

28 de junio de 2014, 20:03

 
Anonymous claudio said...

Conozco desde muchos años Temuco y siempre se ha dicho ¿cómo crece esta ciudad (comparativamente) si no tiene industrias?. La respuesta es que el sector comercial en Temuco siempre ha sido muy grande si se le compara con otras ciudades, partiendo por su famosa Feria Libre, donde se transan millones todos los días con puros productos agrícolas. Y de ahí para adelante el entramado comercial sigue. Temuco es una de las ciudades que demuestra cómo el comercio incide fuertemente sobre el desarrollo.

Valdivia, en cambio, pese a ser capital regional, no crece, no se aprecia desarrollo y no hay industrias ni comercio.

Como resultado, el desarrollo urbano y la tasa de empleo (incluyendo el informal) en Temuco son mayores que en Valdivia.

28 de junio de 2014, 22:20

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claudio, lo que dices sobre Temuco se podría aplicar casi exactamente a Arica, una ciudad donde el comercio y el turismo son prácticamente las únicas fuentes de riqueza que han podido funcionar sin subsidios, todas llas demás actividades han funcionado ofuncionan en base a subsidios o "políticas especiales".

El polo de desarrollo industrial de las armadurías, solo se soportaba por los aranceles altísimos que tenían a todo Chile condenado a disponer de productos nacionales, más caros y de peor calidad como pasa siempre con la industria protegida.

La agricultura con "riego tecnificado" en la zona más árida del mundo solo se sostiene gracias a los enormes subsidios de riego y a las políticas que nos tienen tomando agua de la peor calidad.

Todo eso es riqueza aparente que solo dura mientras duran los subsidios y prebendas del estado a grupos de interés.

El comercio y el turismo sin embargo reciben cero subsidios y -afortunadamente - el gobierno ha sido históricamente inútil en sus "políticas de apoyo" a esos sectores, jamás ha tenido impacto, gracias a eso los dos sectores han crecido y hoy son competitivos.

28 de junio de 2014, 22:36

 
Blogger Nervio said...

claro que lo que puse es estatismo puro.

uno tiene que elegir. O quieres libertad y eso implica tener la libertad para defenderte a tiros si es necesario o tienes la mano dura del estado o la mano hipocrita del estado financiando abortos hablando de libertades donde debe decir "baja de bocas inutiles".

Salud}



29 de junio de 2014, 00:16

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro,yo prefiero un rifle en cada casa: derecho a portar armas y a defenderse, tal como en Texas o Alaska hasta no hace mucho tiempo atrás

29 de junio de 2014, 10:49

 

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