Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Recuerdos del Pasado

martes, 1 de septiembre de 2015

Que emoción: uno de esos debería ser yo. La ventaja de un apellido raro es que uno puede haber sido muy oscuro pero igual lo recuerdan. Me escribió mi ex compañero de curso Wilhem Camus, de la escuela Rafael Sanhueza Lizardi, adonde entré a estudiar a primer año de primaria en 1960 o 61, ya ni recuerdo bien. Han pasado 54 añitos, muchas cosas se me han borrado de la memoria pero otras las recuerdo como si hubiesen pasado ayer.

Me rompía la cabeza pensando quien diablos sería yo, no tengo ni una sola foto de mi niñez ni menos recuerdo de como era físicamente, le dije a Wilhem que recordaba solo dos nombres de esa época, uno era Luchito Galecio, nieto del Rector del Liceo Valentín Letelier y Humberto Muñoz que según recuerdo fue el primer amigo que tuve. Como yo me crié solo con mi mamá era completamente antisocial y debe haber sido porque éramos los más chicos, hicimos buenas migas y el nombre no se me olvidó. Bueno, resulta que Humberto también apareció y confirmó el diagnóstico de la Pilar, que con ojo clínico dijo a primera vista que yo era el cuarto parado, de izquierda a derecha, miren:

¡Ese era yo! Por algo cuando chico en mi familia me decían "Dumbo" y el corte de pelo también concuerda con el que me hacía uno de los peluqueros, un chino de Recreo Alto en Viña, al que le tenía terror, ese era el famoso "corte colegial" según el chino.

Dicen que la escuela sigue idéntica, recuerdo perfectamente a nuestra bellísima profesora la señorita Erna Verde Ramo, soltera y muy joven con unos ojos azules impactantes, una vez que se enfermó la fuimos a ver al microscópico departamento en que vivía, al costado de la Recoleta Franciscana, talvez la iglesia más impresionante de Chile.

Lo recuerdo todo -o casi todo- Vivíamos en Eusebio Lillo 555, la calle era empedrada a huevillo y Recoleta tenía adoquines, en los días de lluvia los motonetistas resbalaban, ahí fue donde ví mi primer muerto, un motonetista que se le abrió el cráneo completamente y los sesos eran de un color rosado casi brillante, me impresionó harto el color. A los muertos entonces los tapaban con papeles de diario y podían pasar todo el día en la calle, después vi a varios al pasar en esa calle. Con los años se me olvidó y llegué a pensar que nunca había visto a un muerto, ahora acabo de acordarme del motonetista y otros más cerca de la Vega Central, muchos tapados con diario.

El año 1962 fue el Campeonato Mundial de Fútbol y la llegada de la televisión comercial a Chile, los aparatos eran unos grandes Geloso o Philco de 23 pulgadas, con el tiempo aparecieron los más chicos, la calidad de la imagen era espantosa, pero vimos el Mundial y especialmente los Clásicos Universitarios que eran un acontecimiento nacional muy importante, gran espectáculo. En las casas los más pudientes compraron un televisor -que costaba una fortuna- y ponían bancas cobrando entrada por ver. Los que no cobraban entrada y eran más filantrópicos dejaban la ventana abierta donde nos agolpábamos por horas a mirar las películas argentinas de la tarde, todavía recuerdo "Luisito" donde una mujer se disfrazaba de hombre:

Luisito Luisito, Luisito
es el favorito de toda reunion,
elegante al vestir insinuante al mirar dos luisitos no van a encontrar

Decía la canción, Elena Lucena la actriz ¿ven? ¡me acuerdo de todo!. En la Escuela Rafael Sanhueza estudiábamos hasta tercer año de primaria, al cuarto pasábamos automáticamente al Liceo Nº1 Valentín Letelier, solo superado en antiguedad por el Prostituto Nacional, como le llamábamos entonces a nuestros enemigos hereditarios. Todos los niños de Recoleta en esos años estudiábamos en la Rafael Sanhueza, luego en el Valentín o en el Leonardo Murialdo, que era de los curas.

Santiago en los sesentas. Lo recuerdo en blanco y negro, no puedo acordarme del color de nada, excepto que el nuevo edificio del Valentín Letelier era celeste. Todos los hombres usaban sombrero y los obreros  normalmente una gorra de tweed, nadie salía a la calle con la cabeza descubierta excepto los niños. Cuando entré al Valentín me compraron una gorra de cuero con orejeras, me imagino lo ridículo que debo haberme visto con esa gorra, botas de agua y pantalones cortos.

En la esquina de Recoleta con Eusebio Lillo había una pequeña fuente de soda o almacén -no recuerdo bien- donde llegó el primer flipper del barrio, ese fue mi primer vicio. Por algo se empieza. Al frente estaba la fuente de soda Wally donde íbamos a ver los clásicos universitarios por TV. En la otra cuadra estaba el Cine Recoleta, dode una amiga era novia del boletero y nos dejaba entrar a ver películas eróticas, recuerdo La Fuente de la Doncella que me quitó el sueño por varios años con unas estupendas escenas de violación, ah, desde chiquitito fui medio desgenereque, también ví Dios Creó a la Mujer con Brigitte Bardot en su máximo esplendor, debo haber tenido unos 11 o 12 años, ah que tiempos y los pensamientos que me quitaban el sueño no eran nada infantiles. 

El cine Recoleta era una institución del barrio donde todos nos juntábamos en maratónicas rotativas. No todo fue sexo, vi muchas películas de Elvis Presley y 55 días en Pekin, de lo que me acuerdo son obviamente los títulos porque de argumentos, nada. También frecuenté durante años los show en vivo de las radios, iba al de la Minería, Pacífico y Agricultura, las radios eran un mundo en esos años, darían para escribir un libro.

Es un festín escarbar en la memoria todos esos años. Todo vuelve gracias a una antigua foto de curso. Siempre me asombra que algún compañero de escuela o liceo se acuerde de mí, mi impresión es que yo siempre fui bastante oscuro socialmente, nunca aparecí en las fotos y en las fiestas tarde, mal y nunca. Por lo mismo jamás aprendí a bailar y supongo que nunca pertenecí a los populares, por eso me alegra enormemente saber que algún compañero se acuerde de mí de esos tiempos, aunque sea solo por lo raro del apellido.

P.D. a propósito de recuerdos, estábamos conversando con Oscar, mi compañero de universidad sobre un profesor muy querido, que era 100% práctico pero en cualquier tipo de teoría era un cero a la izquierda. En esos años siempr había un cierto porcentaje de "prácticos" haciendo clases. El había sido técnico en teelcomunicaciones de la Armada y siempre se quedaba atascado cuando hacía clases sobre algo teórico.

En esos años recién estaban apareciendo las comunicaciones digitales y a alguien se le ocurrió preguntarle cual era la difernecia entre un bit y un baudio, cosa de la que obviamente él no tenía idea, porque era de los tiempos analógicos. Trató de salir del apuro con verborrea pero al final dijo "la verdad verdad es que no lo tengo muy claro en estos momentos, pero voy a investigar y la próxima clase les digo"

Obviamente a la clase siguiente se le había olvidado todo el maldito asunto, pero todos estaban ansiosos de la respuesta porque se había armado una gran discusión, algunos decían que era una cosa otros que otra. Cuando le vuelven a preguntar, nuestro profesor estaba obviamente en cueros y trató de nuevo de improvisar inventando sobre la marcha, pero el curso no lo dejaba chamullar y atrapado contra la pared sijo "miren, yo les voy a explicar todo el asunto, se trata de lo siguiente: un bit es un bit y un baudio es un baudio, y no me h... más". La carcajada fue tan grande como la de nosotros hace un rato recordando a nuestro querido profesor que cuando no sabía algo lo arreglaba con "un filtrillo de cuatro polillos".

Curiosamente cuando lo echaron de la universidad se fue a Santiago y fue gerente de varias empresas importantes y muy exigentes, mientras los sabios master y doctores que se quedaron a vegetar repitiendo las mismas clases hasta el día de hoy. Obviamente que nadie los contrataría para nada que no sea hacer clases. Y muchas cosas prácticas que nos enseñó las recordamos hasta hoy, muentras buena parte de la teoría a casi todos se nos ha olvidado. Eran otros tiempos, donde los conocimientos prácticos también tenían su valor en la universidad. A propósito de la calidad de la educación.

P.D.2 Siento una gran alegría por dos premios nacionales recién galardonados. El Premio Nacional de Periodismo 2015 para Abraham Santibañez, papá de mi viejísimo y rojísimo amigo José Miguel, alias "el cura" de C.S.P. Lasmalas lenguas dicen que a J.M.S. los post se los escribía el papá, no seré yo el que dude de mi amigo, es más, siempre lo defiendo aunque se hace cada vez más difícil. A Abraham Santibañes lo leodesde los años setenta, cuando era redactor internacional de la revista Ercilla. Muy merecido.

Y el segundo es el Premio Nacional de Humanidades 2015 Tomás Moulian, quien ha escrito y opinado muchísimas burradas y otras tantas ideas geniales, pero siempre ha sido un pensador independiente, mi impresión es que nunca ha escrito algo de lo que no esté convencido y nunca ha dejado de decir algo porque podría no convenirle, eso lo convierte en uno de los pocos intelectuales verdaderos que tenemos en Chile, se cuentan con los dedos de una mano. Felicitaciones a Tomás Moulian desde este Templo del Ocio


17 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

55 dias en Pekin, la historia de la rebelión boxer! El sitio a las legaciones. Me acuerdo de esa película. Los recuerdo en blanco y negro me hicieron gracia, pero yo también los tengo. Debe ser que construimos algunos recuerdos de las sesiones de revisar fotos en blanco - negro que se guardaban en aquel entonces. No nos acordamos tanto de las cosas sino de lo que fuimos hilvanando cuando hacíamos el acto de acordarnos frente a una foto.

1 de septiembre de 2015, 01:43

 
Anonymous Anónimo said...

Don Tomás,
Véase este video para que recuerde como era Santiago en 1964. En colores y en HD.

https://www.filmothek.bundesarchiv.de/video/590242?q=chile&xm=AND&xf[0]=_fulltext&xo[0]=CONTAINS&xv[0]=

1 de septiembre de 2015, 03:10

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, es corto. Uno recuerda las fotos, la tele, el cine, b las revistas todo en blanco y negro!! 55 días en Pekin era a color (tecnicolor) igual que la revista Life. Anónimo, excelente film, yo estoy tan viejo que cuando chico los semáforos eran en blanco y negro

1 de septiembre de 2015, 08:55

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Errata, no es corto, es CIERTO

1 de septiembre de 2015, 08:56

 
Blogger EDO said...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

1 de septiembre de 2015, 11:36

 
Blogger EDO said...

Mish tenias pinta de ricachon....me tinca que eras el cuico del curso con papa millonario, nombre y apellido extranjero. ¿Que tan cierto es eso que en esos años uno se topaba con el hijo del empresario, del medico y esas cosas? era mas mezclado o no?.....o era igual de segregado que ahora?....saludos.

PD:Me acorde de la pelicula machuca...me tinca que en ese tiempo estaba lleno de machucas que debieron haber sido los hijos de inmigrantes judios, arabes....

1 de septiembre de 2015, 11:39

 
Blogger EDO said...

Mish tenias pinta de ricachon....me tinca que eras el cuico del curso con papa millonario, nombre y apellido extranjero. ¿Que tan cierto es eso que en esos años uno se topaba con el hijo del empresario, del medico y esas cosas? era mas mezclado o no?.....o era igual de segregado que ahora?....saludos.

PD:Me acorde de la pelicula machuca...me tinca que en ese tiempo estaba lleno de machucas que debieron haber sido los hijos de inmigrantes judios, arabes....

1 de septiembre de 2015, 11:39

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Siempre fue más o menos igual, creo que antes era mucho más "segregado" porque la gente de familia plata iba a los colegios particulares: Grzange, Mackay, Nido de Aguilas y todo eso, ahora a esos colegios van mucho más mediopelo, hijos de funcionarios, políticos, etc.

La clase alta en esos tiempos eran empresarios exitosos, había una serie en la tele que se llamaba "Juany en Sociedad" (Emilio Gaete, Silvia Piñeiro, Sonia Viveros, Jorge Guerra) que retrataba a los que se juntaban en el Club de la Union y esas cosas.

Habían también inmigrantes emergentes como los libaneses, Recoleta era su barrio, la mayoría tenían pequeñas empresas en su casa y en los 70-80 se hicieron millonarios, en la foto del curso sale uno de los Abu-Gosh, que después tuvieron gran fortuna, del mismo barrio eran los Said, Manzur y tantos más, cuando les iba bien se corrían a lo que es hoy el Barrio Bellavista, esas eran todas casas de turcos emergentes. No era menos segmentado, lo que pasa es que la clase media de profesionales y todo eso eran mucho más pobres que ahora. Además nadie vivía del crédito, solo había crédito para los negocios y la gente vivía con lo que ganaba

1 de septiembre de 2015, 11:50

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Un médico o un profesional juntaba plata durante años para comprarse una casa primero, luego un teléfono y finalmente una Citroneta o un Fiat 600. Además en Recoleta no existían los cuicos y un apellido extranjero no era sinónimo de distinción,excepto unos pocos como Edwards, Moller, MacKay y cosas así. Mi papá tenía bastante plata pero estaban separados, yo le vi la naríz recién a los 14 años cuando se pusieron en la buena y mi papá ya iba camino a la ruina, siempre fuimos extremadamente pobres.

1 de septiembre de 2015, 11:55

 
Blogger Frx said...

Me acordé que hace un año recuperé contacto con unos amigos que tenía en Santiago con los que habíamos sido compañeros. Fue increíble contactarse de nuevo porque también habían pasado muchos años y porque bueno, yo tampoco soy de hablar mucho ni de hacer vida social.

1 de septiembre de 2015, 16:02

 
Anonymous Renzo G. said...

Que coincidencias! La primera casa en la que viví hasta los 16 años quedaba en la calle Eusebio Lillo en Valparaíso, en el centro a unas pocas cuadras del Congreso. De hecho en la escuela que yo iba que quedaba en la misma calle, a la salida se veía como construían el Congreso a fines de los 80. Diablos, que tiempos aquellos.

1 de septiembre de 2015, 17:03

 
Anonymous Renzo G. said...

Que coincidencias! La primera casa en la que viví hasta los 16 años quedaba en la calle Eusebio Lillo en Valparaíso, en el centro a unas pocas cuadras del Congreso. De hecho en la escuela que yo iba que quedaba en la misma calle, a la salida se veía como construían el Congreso a fines de los 80. Diablos, que tiempos aquellos.

1 de septiembre de 2015, 17:06

 
Blogger Pablo said...

Hace un tiempo, unos compañeros de básica me ubicaron e invitaron a una junta, después de como 20 años de no verlos. Me curé como huasca, me puse cariñoso con las compañeras, en resumen, di el mejor jugo.
Nunca más me han contactado , nimenos me han vuelto a invitar

1 de septiembre de 2015, 18:06

 
Blogger Pablo said...

Y con los de la.media (puros hombres) nos juntamos al menos una vez al año. Ahí nos curamos todos, así que no hay problema.

1 de septiembre de 2015, 18:08

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

¡Eso es cumbia! juntarse con ex compañeras, jotear y patear... como debe ser jaja

1 de septiembre de 2015, 18:36

 
Blogger Rolando el furioso said...

Te pareces a Papelucho Tomás jajajajaja

4 de septiembre de 2015, 14:51

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah, Ester Hunneus Salas (AKA "Marcela Paz") autora de "Papelucho" era mi tía séptima ¡todo calza pollo!

4 de septiembre de 2015, 16:03

 

Publicar un comentario

<< Home

Entradas antiguas Entradas nuevas