Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás



Hay una buena historia que cuenta Fito Paez en este video, cuando tomaba clases con un maestro de piano. Resulta que a él "no se le daba" leer música, pero tenía convencido al viejo que el leía la partitura. Hasta que un día le piden que parta tocando desde un determinado compás, lo que dejó a Paez completamente pillo, el profesor lo mandó al diablo ahi mismo (min 22:20).

Buena entrevista, en el minuto 32:14 explica el problema de "resolver" una secuencia de acordes y como alguien que no tiene método o que está componiendo solo de oído, sin un esquema, puede perder meses sin poder resolver una canción. O peor, resolviendo de mala manera, sin sacar todo el potencial que tiene la secuencia.

La música es un lenguaje, es muy parecido a aprender un idoma: podemos aprender como los niños, memorizando expresiones y frases completas o bien aprender de manera sistemática estudiando el vocabulario, la gramática, las formas verbales y todo eso. Obviamente que el segundo método es aburridísimo, lento, trabajoso. Naturalmente tendemos a aprender de oído, que al principio es mucho más fácil y agradable, pero a medida que va avanzando, en este caso un profesional de la música, si quiere ser bueno es indispensable que aprenda la "gramática" músical.

Creo que la expresión "tocar de oído" no es muy buena, porque usamos no solo el oído sino mucho la vista y la memoria muscular, al menos en el teclado que es completamente visual, hay una correspondencia directa entre teclas y notas, a diferencia del violin, los vientos y otros instrumentos por el estilo. Mejor sería decir que tocamos "de memoria".

Además para leer partitura mientras se toca se necesitan otras habilidades, por ejemplo hay que ubicarse en el teclado de manera que se pueda tocar y cambiar de un lado a otro sin mirar las teclas, concentrarse en identificar las notas (solfear), transmitir eso a los dedos, etc. Nada fácil. Yo compré un curso de piano por Internet donde después de un par de horas de video recién se empieza a tocar una tecla, el asunto es tan lento que lo terminaría a los noventa años, por parte baja. Creo que esas cosas si no se aprenden desde niño, después ya no hay caso.

Pero la música tiene algo maravilloso que no tiene ningún otro lenguaje que es la armonía. Armonía es lo que se puede apreciar de manera instintiva aunque no sepamos ni una sola palabra de música. Eso es cuando dicen que una melodía es "oreja", es como si existiera un idioma que todos podemos entender -hasta cierto punto- sin necesidad de aprenderlo, todos nacemos con la capacidad de apreciar la armonía, hasta un feto puede distinguir las secuencias armónicas de las disonantes. Esa es la maravilla de la música, de la que se aprovechan muchos compositores flojos y superficiales para crear "Hits".

Canciones como La Bamba, consisten en la repetición indefinida de los acordes I, IV y V y una vez que escuchamos esa canción no la podemos sacar de la cabeza porque es la secuencia armónica más perfecta que existe, el paso de la tónica I a la dominante V es la base de toda la armonía en la música occidental. El problema con las armonías perfectas es similar a lo que pasa con otras cosas perfectas, por ejemplo la belleza física de alguien: abuuren.

La armonía es como una droga que al principio nos da mucho placer pero cuando la repetimos mucho nos aburre y necesitamos cambiarla. Creo que Beethoven debe haber sido el descubridor de eso: que a la armonía hay que incorporarle "defectos" para que sea más interesante y expresiva, igual que un lunar o una nariz un poco larga pueden hacer interesante una cara bonita, aunque no sea perfecta. 

En fin, el video es bastante largo y creo que vale por mil palabras así es que mejor no escribo más, mejor véanlo, que está muy bueno.

1 Comments:

Blogger Gaston Fernandez Iglesias said...

Y con toda esa sensibilidad, Tomás, ¿No ha sido capaz de escuchar el ritmo y compases de la Naturaleza? Como se expresa La Primavera de Vivaldi, rechinan las aves cuando les quitan los árboles, aúllan los sentidos cuando un ignorante "emprende" contra el aire y el agua, cuando los billetes mandan todo?

10 de enero de 2016, 14:04

 

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