Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Mosquitos, preferencias y el olor a pata

jueves, 18 de febrero de 2016


Aunque no soy inmune a las picadas de mosquitos o bichos por el estilo, tampoco soy muy atractivo para los minúsculos pajarracos Recuerdo cuando vivía en pensión en Ancud, dormíamos cuatro en una pieza pequeña con dos camarotes y -a decir verdad- la limpieza no era una prioridad muy importante, al menos para mi que fui criado en un ambiente pobre y sucio. La cosa es que algunos compañeros de pieza no podían dormir por culpa de las pulgas y yo muy contento, como si nada, porque rara vez me picaba una pulga.

Cuando fui a la Amazonía, como le tengo terror a las inyecciones, no me puse ninguna de las vacunas que son obligatorias en ese lugar, especialmente contra la fiebre amarilla y me preocupaba un poco ser picado por algún bicho porque tuve un amigo que había sido picado en un viaje a Pantanal y había muerto al volver a Arica de una enfermedad que acá no conocía nadie.

Los primeros días que anduve en Olaechea, Mazuco y Huaypetue me cubría con una gruesa capa de repelente y andaba para todos lados con la capucha de la parka puesta. Al poco tiempo, mi sentido del ridículo fue más fuerte que mi instinto de conservación y me olvidé de todo eso, andaba con manga corta y sin repelente para todos lados entre nubes de mosquitos. Tuve suerte porque afortunadamente no sufrí ni una sola picadura,

La cosa es que encontré un entretenido artículo en Internet que explica por que los mosquitos pican a algunas personas y a otras no. Es una simple cuestión de preferencias y afinidad. Después de una serie de estudios con mellizos y gemelos idénticos, se llegó a la conclusión que existie cierta clase de afinidad química -uno a uno- entre el mosquito que pica y su víctima, es como enamorarse: cada vez que nos pica un mosquito nos eligió  entre otros por una atracción bioquímica, que se manifiesta principalmente en el olor de las axilas, las palmas de las manos y los espacios entre los dedos de los pies. Esos son nuestros principales atractores.

Estos olores que tenemos se forman no tanto por los fluídos o alimentos que consumimos, sino principalmente por más de 100 trillones de microbios que viven en nuestra boca, estómago y por toda nuestra piel. Tenemos más microbios que células en el cuerpo y la gran mayoría de estos son neutrales o beneficiosos, un porcentaje muy pequeño son los patógenos.

Como dato curioso, una bacteria llamada Brevibacteria linens, está presente entre los dedos de los pies de mucha gente y también es la que da su olor característico al queso limburger. Un grupo de microbiologos de la UCLA -en interés de la ciencia- fabricó queso a partir de piel humana tomada entre los dedos de los pies, un producto que en pruebas a ciegas se encontró tan bueno como el limburger original. O sea no hay por que ofendernos si nos dicen "pata de queso". Normal.

La cosa es que cada ser humano  tiene una mezcla diferente y personal de microbios. Desde que nacemos, por nuestra composición única somos elegidos por distintos microorganismos que se hospedan y viven en el cuerpo a lo largo de nuestra vida, 100 trillones no es poca cosa y esa mezcla es tan distintiva como una huella digital. Es muy extraño que podamos tener esa noción del ego, como algo único siendo que somos una comunidad enorme de células que hospeda a otra comunidad todavía más grande de microbios, cada uno dedicado a lo suyo defendiendo sus propios intereses.

Porque lo más divertido de todo es que ni las células que componen nuestro cuerpo, ni los microbios tienen conciencia de comunidad, sentido de identidad o ego, más alla de sus objetivos propios, cada cual vive en el individualismo más egoísta que podamos imaginar y sin embargo nuestro organismo funciona perfectamente como un todo, aunque de vez en cuando la cosa se descontrole como cuando desarrollamos tumores cancerosos, por dar un ejemplo.

Encontré alucinante esta idea de los mosquitos que prefieren picar a unos ignorando a otros, todo porque antes algunos microbios prefirieron hospedarse en nuestro cuerpo en lugar de otro y algunos tienen un olor a queso más atractivo que otros para los gustos de cierto mosquito en específico. Me recordó en cierto modo lo que pasa en las elecciones populares que ocurren en democracia, cuando los votantes eligen a su candidato.

Así amigos, cuando vean que Richard Stallman se saca algo de entre los dedos de los pies, se lo lleva a la boca y lo saborea como muestra el siguiente video, no está loco, simplemente esta degustando un pequeño trozo de queso limburger, como todo un gourmet.



P.D. 1 Si quieren leer el artículo original en inglés lo pueden ver aquí

P.D. 2 Años atrás, un amigo de Internet, periodista que vive en Holanda, pasó por Arica y me trajo una generosa porción de queso limburger, a la que hicimos chupete con Tomás Jr. No se como lo pasó por aduana y nunca hubiese imaginada que los belgas u holandeses tuvieran las patas tan sabrosas. Un delikatessen.

11 Comments:

Blogger Frx said...

Guau, increíble que se compruebe cosas que eran dichos populares, pero creo que lo más importante aquí es que debo buscar a una belga u holandesa ( ͡° ͜ʖ ͡°).

18 de febrero de 2016, 11:15

 
Blogger Ulschmidt said...

El consumo de alcohol debe cambiar la composición química del sudor y ello repele a los mosquitos. Todos esos tiernos y blancos exploradores ingleses que cruzaron el Africa de punta a punta seguro se salvaron porque se tomaban una de whisky cada noche en el campamento.

18 de febrero de 2016, 12:47

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

¡Allí está la explicación perfecta y científica de por qué no me pican los mosquitos!Un borracho consetuedinario como yo expele repelentes naturales en forma de fuertes vahos alcoholicos: mosquito que se me acerca cae muerto o se emborracha como cuba, queda incapacitado para picarme

18 de febrero de 2016, 12:51

 
Blogger Jose Cornejo said...

desde que empecé a tomar, los zancudos dejaron de molestar... tremenda solucion!

18 de febrero de 2016, 14:54

 
Anonymous Wilson said...

Los paisas,en realidad las paisanas,hacen un queso de yogurt, (laban por aca) colado , se seca sehacen pelotas y se deja madurar envuelto en papeles para aislarlas. Eso si es el acabose de lo hediondo a patas, cuando se abre el tarrito el olor sale de la casa, sin embargo tiene un sabor absolutamente exquisito,para los que sobreviven a la experiencia...

Un na'que ver,mas bien una pregunta ambiental,el famoso administrador de La Moneda, ¿habra sido tan ultra protegido, solo por lo que sabe de la precampaña y el manejo de plata en palacio o sera el que se come a la Dama? Si no es el, ¿quien es?

18 de febrero de 2016, 18:10

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

José ¡santo remedio!

Wilson.
En lo principal, solo lo he olido cuando chico (recuerda que viví en Recoleta en los 60s), me encantaría probarlo.

Otrosí: parece que no, pregúntale al cabezón, ese sabe LA FIRME

18 de febrero de 2016, 18:16

 
Anonymous Wilson said...

Esperemos las luces del sr. Co-Presidente, si lo tiene a bien. Total de America Latina no sale el cuento

18 de febrero de 2016, 19:00

 
Blogger Ulschmidt said...

Las bacterias lo son todo, en verdad. Eso que Ud. pone es ahí es un queso de ojos, y los quesos de ojo no se dan en todas partes. Acá donde yo vivo se dan mucho, pero no es por la habilidad de los queseros en particular: las alfalfas que alimentan a las vacas regionales están contaminadas con determinadas bacterias que contribuyen luego a la formación de CO2 en la masa del cuajo. Pura suerte biológica, dependemos de los bichos que nos rodean...

18 de febrero de 2016, 23:28

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Caramba Ulschmidt, ya me está dando hambre. El queso y las pastas son de mis pocos vicios gastronómicos.

Lo más aombroso que quería poner en esta entrada es que estamos formados por alrededor de 80 billones de células y tenemos de alojados en nuestro cuerpo 100 trillones de microbios y bacterias, cada una de ellas existe más o menos por su cuenta y tiene sus propios fines y objetivos, sin embargo nosotros sentimos ser "una persona", es una entelquia rarísima. Nunca me explicado como podemos tener ego o conciencia de nosotros mismos com un organismo unificado.

19 de febrero de 2016, 00:33

 
Blogger Ulschmidt said...

,,será por eso que el Buda busca el Nirvana ?? El abandono definitivo del Yo, el cese del conflicto, la integración definitiva con el Cosmos: cuando a uno se lo comen los gusanos, en fin, es como reintegrarse a la comunidad microbiana que siempre fuimos y nos habitó...

19 de febrero de 2016, 06:52

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Bueno, la idea que existe el "ego" o sea alguien unitario, con existencia aparte de los demás es visto como una ilusió por varias ideas orientales (budismo, taoismo en distintas versiones) parece que no andan tan perdidos

19 de febrero de 2016, 11:31

 

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