Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Una raza extinta

miércoles, 24 de febrero de 2016


Leía un suplemento de La Estrella de Arica, donde celebraban los 40 años del diario en la ciudad. Yo alcancé a conocer los diarios antiguos "Concordia" y "La Defensa" que muchas veces salían como un manchón de tinta donde no se entendía nada probablemente por la mala calidad de la linotipia. El último director de La Defensa -si no me equivoco- fue mi buen amigo Anibal Godoy Purtz, por allí pasó toda clase de personajes, incluído, creo, Jaime López, el ex novio de la presidente Bachelet que después se convirtió en delator y finalmente se perdieron todas sus huellas. Nunca más se supo. Esa si que debe ser una buena historia, claro que nadie se atreve a contarla.

Pero ya me estoy desviando del tema. La cosa es que entrevistaron a periodistas que trabajaron en los ochenta en el diario, incluído mi amigo Juan Vargas que fue jefe de informaciones, don Pedrito Clemente y Diana Valdivia, entre otros. Me llamó mucho la atención algo que dijo Diana y que es muy cierto, aunque yo no lo había notado:

"En aquellos tiempos todos los periodistas del diario La Estrella eran reconocidos, respetados y casi una autoridad, tanto en Arica como en las zonas aldeañas". Era exactamente así, yo recuerdo la popularidad y respeto que tenían los periodistas, no solo de La Estrella sino también del Telenorte. Mi buen amigo Toribio "ojo de águila" Vergara era también una especie de autoridad extraoficial, un líder de opinión en la cuidad. Hoy el periodismo en los medios tiene mucho menos impacto, especialmente en los medios grandes como la televisión y el diario en Santiago.

Yo me acuerdo de los grandes periodistas de los seentas: Tito Mundt y Luis Hernández Parker eran respetados como verdaderos oráculos, también había una segunda fila con Eugenio Lira Massi, los Navasal y otros. Tenían una independencia que los periodistas de hoy no podrían ni soñar y si eran tan respetados era porque todos sabían que nadie los pauteaba. El periodista más respetado que recuerdo era Hernandez Parker que era comunista de origen, mientras que Tito Mundt fue hasta el final simpatizante del partido Nazi Chileno, cuando opinaban, nunca usaban su tribuna para los intereses de ningún partido o grupo económico. Claro que habían periodistas vendidos y panfleteros, como el propio Lira Massi y varios más, pero eran todos de segunda división, los prestigiosos se mantuvieron siempre intachables. Eran otros tiempos.

Como en todas las profesiones hay gente buena, mala y más o menos, pero la degradación del periodismo hablando en general, es notoria. En mi opinión, en Chile actual hay un solo periodista medianamente serio ejerciendo, o que al menos trata de mantener un estandar, que es Ascanio Cavallo. El resto de los que figuran en los gandes medios son una basura muy parecida a los tipos que integran paneles de los matinales de la tele, con la diferencia que ni siquiera cuentan chistes.

Es un fenómeno mundial. En Estados Unidos estaba Walter Cronkite, Jack Anderson, el extraordinario Charles Rose, por nombrar algunos, hoy no existe nada parecido a ellos en la prensa norteamericana, nadie que siquiera se les acerque.

Los periodistas con prestigio no eran imparciales, pero eran creíbles porque siempre separaban sus opiniones y preferencias personales de lo que presentaban como "hechos", además respetaban y siempre trataban de ponerse en el lgar de los otros, el desprendimiento personal de Luis Hernández Parker era increíble porque nunca trató de deformar las noticias o presentarlas de modo que convenía a sus ideas, por eso la enorme credibilidad y respeto que le tenían.

El periodismo amarillo existió siempre, pero hasta los años setenta más o menos, siempre hubo una clase de periodistas de integridad reconocida por todos. Podíamos no estar de acuerdo pero valía la pena escucharlos o leerlos. Lo curioso es que ninguno de esos grandes estudió periodismo, eran gente que había estudiado derecho, historia, literatura y ejercían el periodismo como un oficio, como debe ser.

En el momento en que el periodismo empezó a enseñarse en las universidades se pudrió todo. El concepto mismo del periodista proletario, un trabajador descartable, instrumento de los intereses de los que financiaban los medios, es algo que ocurrió en todo el mundo de la mano con la "profesionalización" del oficio.

Otra tragedia fue como bajó el nivel cultural de los periodistas universitarios: pasó como si hubiesen hecho una universidad de la gasfitería, enseñando en cinco años a ser gásfiter, con resistencia de materiales, hidráulica y cosas por el estilo, todas completamente inútiles para el noble y útil oficio de la gasfitería. Con los periodistas formados en universidad pasó lo mismo, les enseñan semiótica, metodología de la invesigación y multitud de cosas inútiles para su oficio y así llegan a trabajar completamente ignorantes, buenos para nada.

Entonces los periodistas se tuvieron que transformar en animadores de televisión, tontos, ignorantes y chabacanos tal como esos adultos que hacen el ridículo comportándose como simios en los matinales de televisión. Antes era un presentador profesional, con buena dicción y articulado el que leía las noticias, como no recordar a Sergio Silva, Pepe Abad y tantos otros. Pero los periodistas estaban más baratos así es que los pusieron a ellos directamente, dos por uno. Y apareció una nueva especie de gañanes, mocosos petulantes a medio camino entre chico/a reality y dirigente estudiantil G-90. Esos son los Matamala, Rincón, Neme y un montón de otros que van guiados por la demagogia y ambición personal, cambiando el discurso según como mejor les convenga.

No hay prácticamente ningún periodista culto y honesto en Chile, bueno, hay unos pocos que lo intentan como Cavallo, Bañados, De la Maza... y todavía me sobran dos dedos de una mano. Pero a esos los mantienen en Siberia porque son peligrosos. Nada más peligroso que alguien con pensamiento independiente y sin ambiciones personales, lo que la política necesita hoy son peones comprables y ambiciosos, esos son los periodistas G-90 que copan todos los medios más importantes del país. Y parece que no es solo en Chile, pasa en todos lados.

Lo que nadie se ha dado cuenta todavía es que con unos cuantos periodistas íntegros y de pensamiento independiente, bien colocados en los medios, nos habríamos evitado buena parte de las sinverguenzuras, robos, cambullones, engaños y manipulación que vienen ocurriendo desde 1990 hasta el día de hoy. Hay cosas que solo nos damos cuenta lo que valían cuando las perdemos.

21 Comments:

Blogger Frx said...

Hoy los periodistas son como mercenarios, relatan las cosas a conveniencia de quienes les pagan y no sólo en política, en otras industrias como la de los videojuegos pasa lo mismo.

24 de febrero de 2016, 16:14

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Se proletarizaron, la universidad los corrompió. Lo que todavía nadie ha notado es que hay un gran nicho de negocios desatendido para el periodismo crítico e independiente, todavía nadie se aviva

24 de febrero de 2016, 16:19

 
Blogger Salvador Pinochet said...

Excelente análisis. El gran problema de la verdad de los hechos tal como son, es que esa postura es políticamente incorrecta. Y el mejor ejemplo que se me ocurre ahora es el de Guillier, prueba fehaciente de que el discurso progre rinde, tanto en lo político como en lo económico. De otra forma no habría logrado ser elegido senador.

24 de febrero de 2016, 16:26

 
Blogger Frx said...

De hecho me atrevería a decir que parte de ese nicho lo ocupan los youtubers, gente a pie que en varias ocasiones ni siquiera tienen un tútulo.

24 de febrero de 2016, 16:53

 
Blogger Frx said...

Perdón, quería decir título XD.

24 de febrero de 2016, 16:53

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Salvador Pinochet, claro, Guillier es el mejor ejemplo de gato por liebre, hay otros como Paulsen, los hermanos Mosciatti, Macari o el columnista Carlos Peña, está lleno de tipos de esa especie. Puro estilo G-90.

Frx, en todos los campos lo mismo

24 de febrero de 2016, 17:07

 
Blogger Jose Cornejo said...

Antiguamente el periodista era un oficio, donde el mas viejo le enseñaba las artes al mas joven y potenciaba sus habilidades, pero siempre manteniendo un garbo y elegancia para exponer que daba gusto. hablaste de Cronkite pero olvidaste a Ed Murrow y su "Buenas noches y buena suerte" en la decada del 50 cuando recien empezaba el periodismo de difusion gracias a su programa "See it Now". Acá un Raul Matas, el mismo Bañados, Jose María Navasal e incluso Julio Martinez en deportes, gente que nunca habian pisado una facultad, pero con años de trabajo de campo, mucha objetividad y sabiduria a la hora de comentar. Ah, como añoraba los comentarios internacionales en Teletrece, sabia más del mundo actual gracias a él que a las clases de historia en el colegio.

Las universidades destruyeron el periodismo, así como también los gobiernos terminaron por "mercenarizar" al periodista, al hacerlo servil a los intereses partidistas del gobierno de turno.

24 de febrero de 2016, 17:09

 
Anonymous El mismo JMS said...

Tengo que hacer el reclamo pertinente... te falta al menos uno de los grandes periodistas serios y de pensamiento independiente... Claro que no está en los grandes medios...

En todo caso, creo que hay que hacer una separación importante: el propio Hernández Parker fue profesor universitario y de los que creían firmemente en la idea de "profesionalizar" el periodismo. Antes de eso, ser "periodista" no era una profesión sino un oficio al que accedían algunos profesionales (muchos de ellos abogados) y otros formados "en la escuela de la vida" (que habían empezado a trabajar de chicos en los periódicos).

Discrepo que la universidad haya sido el problema, mi creencia (y la de mi padre) es que la aparición de los noteros y las figuras medíaticas dando noticias, ha causado el mayor revuelo. Y eso sin descontar el potente efecto de la refundación de Las Últimas Noticas, que cambió el concepto de medio "informativo" a "medio que habla de lo que habla la gente".

Un último comentario, es que se te olvidan algunas grandes figuras de los 80s (para no caer en autocomplacencia, mencionemos los equipos de Almorzando en el 13, o a la propia Raquel Correa)... Y para la cuasi-auto-referencia, al equipo de la Revista Hoy (donde estuvo en su tiempo el propio Ascanio Cavallo, Enrique Ramírez -semiretirado por salud-, Odette Magnet, Antonio Martínez y Guillermo Blanco).

24 de febrero de 2016, 17:10

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jajaja JMS, No puse a tu papá para probar si estabai leyendo nomás. Es cierto, don Abraham Santibañez es otro baluarte del periodismo chileno, yo seguía fielmente sus columnas internacionales en la Revista Ercilla, completamente independiente y tal vez por lo mismo no está en los grandes medios hoy. Hernandez Parker probablemente debe haber sido profesor de tu padre en la Chile.

También concuerdo que la revista Hoy y especialmente el diario La Época fueron buenos aportes al periodismo, aunque de trinchera pero siempre respetuosos y veraces, muy buenos los respectivos equipos. Raquel COrrea, sin ninguna duda. Esta es la primera vez que te encuentro la razón en una década al menos.

Doña Delia Vergara también fue una gran periodista, aunque se quedó pegada en los años del "venceremos" y toda esa tontera, pero hizo un tremendo aporte desde la revista Paula en sus mejores tiempos.

Mira, yo creo que periodismo amarillista ha existido siempre. El Clarin era Nº1 de circulación nacional y una verguenza de diario (yo vivía justo al lado en Galvez y conocí de chico a muchos periodistas que eran amigos de mi mamá: la Huasa, Sherlock Holmes, Jean de Fremmisse, etc.), otros de prensa amarilla eran PEC, Tribuna, Puro Chile y La Nación manejado por el gobierno de turno.

Pero también hubo siempre una categoría de periodismo serio, que desapareció en los noventas cuando empezó a aparecer la masa de periodistas universitarios. Creo que a los actuales periodistas les falta mucha cultura, oficio y están los proletas que se ganan el sueldo como mejor pueden y los G-90 que venden la pluma al mejor postor, una especie de Volpones más refinados. Esa última es una peste.

A propósito tengo un gran amigo que hace clases en la Escuela de Periodismo de la USACH: Héctor Vera, buen amigo de los tiempos aquellos.

24 de febrero de 2016, 17:56

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

José, claro Ed Murrow, Raúl Matas, Julio Martinez. Yo concuerdo que la creación de la carrera universitaria degradó bastante el nivel de los periodistas porque ahora salen con una formación y cultura mucho más limitadas que antes. ¿Por que? Yo sospecho que antes el oficio de periodista era semi-respetable y para llegar a ser verdaderamente respetable el periodidta tenía que demostrar erudición e independencia. Mucha gente que entraba a estudiar en la universidad y no podía terminanr por distintos motivos iba a trabajar de periodista como segunda opción y para destacarse tenían que ser muy buenos.

Ahora que es una profesión universitaria, los mocosos después de sacar la vuelta durante 5 años ya creen que lo saben todo y están completamente preparados para trabajar de periodistas, entonces se van por el camino fácil de la demagogia, la explotación del escándalo y cosas por el estilo. Además los periodista ambiciosos y enamorados del poder tipo Paulsen o Guillier tratan de hacerla rapidita y a veces les resulta

24 de febrero de 2016, 18:09

 
Blogger Jose Cornejo said...

¿y quien dijo que Paulsen fue periodista? Hasta Maximo en uno de sus articulos lo hizo pedazos porque precisamente Paulsen jamás lo fue (al menos de formacion universitaria), lo cual le costó el puesto (tuvo que irse al ser desenmascarado ante los medios).

Lo que si coincido es que Paulsen y Guiller, son un claro ejemplo del periodismo servil al poder de turno, ambicioso y nocivo.

24 de febrero de 2016, 18:12

 
Anonymous Anónimo said...

Conoces el concepto de "circle jerk"? Googlealo si no. En eso se ha convertido el periodismo hoy en dia.

Es una tendencia mundial. Yo le hecho la culpa en parte a internet, que destruyo cualquier negocio que se hacia con la venta de periodicos, revistas, etc. Piensa, cuantas resvistas quedan en circulacion?

Eso termino haciendo del periodismo un blanco facil para prebendas y trafico de influencias. El caso mas patetico es en Espan~a en donde el Estado financia directamente a los medios tradicionales, pero el patron se repite igual en muchas partes

Es una cosa increible, ahora que hay mas informacion que nunca, que basta verificar con un click lo que se dice, los medios se han transformado en una especie de loros que repiten todo sin ningun tipo de critica.

El asunto es serio y afecta no solo a la politica sino incluso a la ciencia, con una cantidad enorme de webadas insulsas que salen publicadas como la ultima maravilla del mundo.

MV




24 de febrero de 2016, 18:30

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

No había pensado en eso de la decadencia de los medios tradicionales, es cierto, casi todas las publicaciones en papel deberían desaparecer en un tiempo más, lo mismo los demás medios tradicionales. El prestigio ahora es mucho menos rentable que antes pero supongo que ebe ser un fenómeno de transición, ya empezarán a aparecer medios -digitales sin duda- donde el prestigio, la credibilidad y la seriedad sean importantes.

Es parecido a lo que está pasando con las publicaciones científicas, es cierto.

Circle jerk, que gran y asqueroso concepto, no lo conocía. La metáfora es perfecta jaja!

24 de febrero de 2016, 18:50

 
Anonymous Renzo G. said...

En Estados Unidos se te olvidaron Walter Lippmann, Barbara Walters y Bob Woodward, que nunca estudiaron periodismo y fueron grandes referentes de opinión en Estados Unidos. Woodward fue uno de los más destacados, sus investigaciones junto con Carl Bernstein, otro periodista destacado, destaparon el escándalo del caso Watergate. Woodward ha escrito libros incluso, un gran referente.

En Chile Ascanio Cavallo fue coautor del libro "La historia oculta del régimen militar" y autor de "La historia oculta de la transición", que deben ser las investigaciones más serias y rigurosas que se han hecho del acontecer político desde 1973 hasta fines de los 90. El libro sobre el régimen militar no es un alegato ni a favor ni en contra, solo presenta los hechos para que uno mismo se forme la opinión. Es una investigación fascinante, igual que el libro sobre la transición.

La parte que yo creo que falta en todo tu análisis es la porquería de audiencia que consume toda la basura periodística actualmente. Esos le dan el afrecho al chancho a fin de cuentas.

24 de febrero de 2016, 19:01

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si, grandes referentes del periodismo, hoy ninguno se le acerca. Sobre la mala calidad de los consumidores es como el problema del huevo y la gallina. Tanto leí sobre la presentación de Edo Caroe en Viña que lo busqué en Youtube ysolo lo soporté hasta la mitad, por el nivel chanta, superficial y fome de la rutina. Me acordé del indio y el flaco o los rascas que cuentan chistes en la micro, consiguiendo risas con bofetadas y resbalones en el escenario. Cada año los aplausos de humos parecen más forzados y la gente se contenta cada vez con menos. Lo que decía sobre política son puras estupideces sin gracia pero probablemente es lo que piensa el 80% de los chilenos, un tonto debe ser popular en el país de los tontos, pero también hay un nicho de gente que piensa. Creo que está desatendido hace tiempo y puede haber una buena oportunidad de negocio ahí.

24 de febrero de 2016, 19:22

 
Blogger Cesar Flores Huallpa said...

Algo asi profetizó el puneño Federico More, periodista y escritor de hace un siglo, que cuando se volviera profesión universitaria sería el Fin del Periodismo.

24 de febrero de 2016, 23:49

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Que interesante dato César, voy a buscarlo

25 de febrero de 2016, 02:16

 
Blogger Jose Cornejo said...

https://es.wikipedia.org/wiki/Federico_More

25 de febrero de 2016, 09:45

 
Blogger Rolando el furioso said...

Buen comentario el de hoy. Efectivamente, somos testigos de una creciente degradación de las instituciones públicas en estos últimos años. Probablemente ya existía, pero ahora se está conviertiendo en norma y no en excepción, y eso lo hace más complicado ya que al "acostumbranos" a la mediocridad esta se transforma en estándar y como consecuencia, bajamos el nivel de exigencia y así hasta que vivir chapotenado en el lodo se hace normal.

25 de febrero de 2016, 10:45

 
Blogger Javier Bazán Aguirre said...

Antes los periodistas que jamás pisaron una facultad tenía clase, educados y cultos. Me gustaba la formalidad de antes de los programas, tanto de artistas como de los periodistas.

25 de febrero de 2016, 14:48

 
Anonymous Carlos said...

Como siempre puras madres por acá ! Sin embargo, me pregunto que tiene de malo CIPERCHILE ya que nadie ha mencionado este excelente periodismo investigativo.
O http://nuevosestamentos.blogspot.cl/ y/o https://economiatodos.cl/

Saludarlo señor !

27 de febrero de 2016, 21:29

 

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