Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

La manipulación moral

lunes, 12 de diciembre de 2016


Cuando mandaba la Iglesia
Siempre se han usado los discursos morales para manipular a la gente. El ejemplo más obvio son las religiones que reclaman para si tener "el único" sistema moral que vale objetivamente y no depende de la subjetividad de las personas, lo curioso es que son tantas las verdades -únicas y objetivas- diferentes, que no resulta fácil determinar cual de ellas es la única verdadera y cuales son las demás, las falsas. La respuesta religiosa en este caso es la fe.

Del latín fides, fe -que también significa lealtad- es definida como una creencia profunda y personal, no sujeta a comprobación, es un convencimiento que no necesita demostraciones. En la biblia se define así "Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve" (Hebreos 11.1). Pero esto no es solo un concepto religioso, sino que se aplica a la mayoría de nuestras creencias que no podemos comprobar. "Te tengo fe" le decimos a alguien para expresarle que, aunque no podemos saberlo, creemos -estamos convencidos- que hará las cosas bien.

La fe se adquiere también por autoridad, cuando alguien a quien reconocemos autoridad nos dice algo, le creemos sin necesidad de comprobarlo. La verdad es que la autoridad es uno de los principales mecanismos para imponer la fe. La autoridad del Papa en la Iglesia Católica, infalible en asuntos de dogma, es un ejemplo perfecto: el que no la acepta se va al diablo literalmente, porque -si no me equivoco- es motivo de excomunión. La fe religiosa normalmente se sustenta en revelaciones de los profetas o fundadores de las iglesias y las interpretaciones de los clérigos de alto rango, a quienes se les asume con autoridad para dictar edictos, normas y cosas por el estilo. Es parte fundamental del poder temporal de las religiones, porque ofrece un gra poder de manipulación sobre la conducta de las personas.

El sustituto de la religión
A mi me tocó crecer entre los sesentas y setentas, cuando ocurrieron algunas cosas que cambiaron no solo a Chile sino a todo el mundo. Creo que esos fueron los años en que la religión perdió una gran parte de su autoridad, cuando se inventó la píldora anticonceptiva y el Papa la declaró ilícita para los católicos. En nuestra cultura occidental al menos -que es dominante en el mundo- la Iglesia Católica y las Protestantes tuvieron una influencia enorme en asuntos morales, pero a partir de la píldora, que permitía a las mujeres hacer cuch-cuchi sin miedo a quedar embarazadas, se produjo una revolución cultural y moral de consecuencias enormes, que pocos han notado. Entonces aparecieron los famosos católicos a su manera que no se sentían obligados de ninguna manera a obedecer al Papa, con el tiempo la mayoría de estos mutaron católicos de cartón, o sea solo por mantener la tradición folclórica de las misas y todo eso.

En los setenta se produjo un enorme destape moral, cuando mucha gente se alejó de la Iglesia y decidió vivir según sus propias reglas. Yo recuerdo muy bien el cambio: padres e hijos fumaban marihuana juntos y nadie se espantaba porque a partir de la pubertad las hijas empezaran a conocer los placeres de la carne, que tanto abominaban los curas. Muchas personas empezaron a vivir en comunidad, pensando ingenuamente que se iban a terminar las guerras en el mundo y de alguna manera, cuando todos vivieran como se les antojara, la sociedad sería mucho mejor.

Ni que decir que las comunidades terminaron en peleas espantosas, la guerra siguió en todas partes, como siempre y lo único que quedó de los hippies fueron las actuales generaciones de hijos y nietos malcriados por tontos, inmaduros y perdedores.

En los años ochenta, después de varias muertes notables por sobredosis y la aparición del SIDA, la tortilla se dio vuelta y empezó la ola de puritanismo estúpido que hoy nos infecta. Resulta que la gente común no puede vivir mucho tiempo sin moral y sin un papito que les imponga reglas y los castigue cuando se porten mal. No existiendo el miedo que imponía la religión, se ha creado una moral sintética, a partir de un corpus de falsos consensos impuestos por los políticos y poderosos grupos de interés.

La nueva Iglesia
La base de esta nueva moral está en el sistema de burocracia internacional a partir de la creación de las Naciones Unidas, una nueva cuasi-iglesia, creadora de dogmas y supuestos consensos indiscutibles. esta cuasi iglesia cuenta con un formidable aparato de propaganda global, donde todos los gobiernos del mundo ponen recursos para imponer estas nuevas normas: no discriminación, inclusión social, igualitarismo, protección social, un nuevo puritanismo sexual reverso, ideología de género, promoción del aborto, el animalismo (con su casi zoofílico amor por las malditas ballenas) y tantas más.

Este sucedáneo moderno de la religión contiene todo un corpus de lugares comunes que nadie debe discutir a riesgo de ser vetado, excomulgado y tratado de ignorante: "todo el mundo sabe" que el calentamiento global es causado únicamente por las emisiones de CO2 y que si estas no se detienen el mundo será arrastrado a una horrible tragedia (antes fue la lluvia ácida, la capa de ozono, entre otras tonteras), "todo el mundo sabe" que el agua se está terminando en el mundo y que esa será la causa de la siguiente guerra mundial, en fin "todo el mundo sabe" una cantidad de estupideces que ni por asomo están comprobadas, pero se admiten por fe y por la autoridad, normalmente de los organismos internacionales que han tomado el lugar que antes ocupaba el Papa para manipular a la gente.

Pero al menos la Iglesia Católica tenía -aunque fuese en teoría- objetivos altruístas, le dio de comer a muchos hambrientos, consuelo a los enfermos y todo eso, esta nueva iglesia no ayuda a nadie, por el contrario, se dedica a manipular mediante el miedo al apocalipsis social o ecológico que presenta como inminente. Es una industria del miedo, que es otro buen insumo para producir creyentes.


Una Biblia sui generis
Y esta nueva iglesia también tiene su Biblia, que es la Declaración Universal de los Derechos Humanos, un esperpento creado a partir de al menos dos genocidios: el de los nazis primero y los atómicos de los Aliados después. Fue redactada por los genocidas vencedores y reboza hipocresía, lugares comunes que encubren el intento de crear primero un gobierno -y lo más importante- una policía mundial. La declaración ha sido complementada con una larga serie de otros derechos a menudo ridículos e imposibles de garantizar, en cierto sentido han caído en el mismo error que Pablo VI cuando emitió su dictamen al que casi nadie hizo caso.

Pocos han notado en el peligro de que exista esta "Declaración Universal", que termina con estas pintorescas frases:
  
3. Estos derechos y libertades no podrán, en ningún caso, ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas. 
 Artículo 30 Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendentes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración.

A mi me parece que la intención de erigirse como policía del mundo aquí está clara. ¿Y saben que es lo peor y lo más peligroso de esta nueva iglesia? Que sus altos sacerdotes son... adivinen quienes... Los políticos, la peor gente de cada respectivo país: en Chile los Heraldo Muñoz, Michelle Bachelet, Insulza, con eso creo que tienen una muestra representativa. Las Naciones Unidas y sus mil brazos pueden tener -igual que la Iglesia Católica- algunos curitas muy buenos, pero sus obispos son la creme de la creme de la corrupción. esos son los que quieren gobernar al mundo, imponen la nueva moral y convencen a los simplones con su ideología llena de maldad, cursilería y lugares comunes.

Menos mal que les está pasando lo mismo que a Paulo VI cuando prohibió el uso de la píldora. Su autoridad y prestigio son infinitesimales, aunque hayan tenido bastante éxito en imponer sus falsos consensos entre la opinión tonta, la gente en la práctica no les hace caso. Creo que allí está la semilla del nuevo puritanismo y esto v a ser un ciclo, mucha gente ya se está aburriendo de tantas estupideces y como siempre vendrá otra vuelta de tortilla. Ya veremos que va a reemplazar a estos idiotas.

7 Comments:

Blogger Frx said...

Ya lo he dicho varias veces últimamente: la gente se hartó de los SJWs y los está mandando al diablo como se lo merecen después de todo. Creo que como contrapartida veremos una generación de megalómanos que ven una Ley de gravedad de Newton hasta en lo más subjetivo con un esnobismo exacerbado. Para bien o para mal, las transiciones son lentas.

12 de diciembre de 2016, 01:57

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah claro que tomará su tiempo. Pero mucha gente ya está despertando al sentido común

12 de diciembre de 2016, 08:16

 
Blogger EDO said...

Lo peor son las sectas nuevas que han aparecido incluyendo los evangelicos....esos son los peores pq todos los meses te piden el diezmo y un monton de obligaciones que ni ellos cumplen. Los evangelicos son los mas CSM como persona.

Lo otro. Han visto que las peores personas son las mas catolicas???...onda en la iglesia rezan y rezan y despues cuando salen de ella no tienen empacho en cagarse hasta su sombra si es necesario. Solo vean el caso del opus dei el cual es un club para hacer negocios solamente. (ojo que aqui hay cosas muy turbias).

Lo unico bueno de la iglesia son sus colegios los cuales muchos son los mejores del pais incluyendo la PUC...eso.

12 de diciembre de 2016, 10:38

 
Blogger Ulschmidt said...

Ah, pero eso en la foto no es el baldaquino de San Pedro? Válgame, cuándo las Naciones Unidas o el Consejo de Seguridad van a inspirar algo tan maravilloso.
En cuánto a que el mundo se encamina a la secularización (cosa que yo también creo)... en nuestro territorio parece que se limita a las clases medias y altas - mas o menos hipócritamente católicas - mientras que en las clases populares hay una sincera creencia evangélica en explosión.

12 de diciembre de 2016, 14:37

 
Blogger roberto61 said...

Yo creo q los únicos derechos a garantizar por el estado son a nacer; educacion de los 0 a 13 años sala cuna , preescolar y basica hasta octavo. Salud hasta la misma edad y comida hasta los 16 años de edad. Y nada más de ahí cada cual se las arregle solo. Basta de ni- ni, flaites y delicuentes.
Si eso conlleva problemas con la burocracia global hay que retirarse y punto.

12 de diciembre de 2016, 17:06

 
Anonymous Claudio said...

El mundo científico también se ha apresurado a prestarle ropa al aparato político de la ONU. Nadie se da cuenta que el calentamiento por el CO2 o la "teoría" del bing bang, no pasan de ser dogmas de fe. Simplemente se sustituyen unos dogmas por otros, todo con el fin de mantener el control basado en una supuesta superioridad moral.

12 de diciembre de 2016, 19:14

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, la religiosidad no va a morir nunca, la gente se da cuenta de cuanto sirve cuando le encuentran un cáncer o cuando se enfrenta a problemas graves que no puede manejar. La secularización es producto del bienestar -temporal- nada más: se termina el bienestar y la religión vuelve a ser importante. Por eso los ateos y agnosticos son gente que cree que tienen resuelto sus problemas y que pueden manejar lo que venga sin ayuda de nadie. Los que vivimos en la cuerda floja somos todos religiosos y supersticiosos, con la fe del carbonero, simplemente porque funciona.

Claudio, muchos "consensos científicos" no son para nada científicos, sino simplemente teorías que convienen a ciertos grupos de interés. La mayoría de los "consensos" ecológicos son de esa clase y la burrocracia internacional los crea y los apoya

12 de diciembre de 2016, 19:26

 

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