Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Historietas de una casi guerra

martes, 7 de febrero de 2017


Me quedé un poco pegado en el tema de la arqueología de bunkers, ya que para mi es historia muy reciente y conocí harta gente que estuvo directamente involucrada. Revisando cosas sobre los años que vivimos en peligro con el Perú, me encontré con un buen extracto del libro CHILE – PERU UNA DECADA EN TENSION 1970-1979 de la historiadora chilena Patricia Arancibia Clavel. Ella, parece que por ser de familia militar, conoció muchos de los detalles sabrosos de lo que pasó esos años, copiaré textualmente algunas de las anécdotas interesantes que encontré, aquí van:

"Inesperada visita del Perú
En el intertanto, en el norte, las relaciones entre militares peruanos y chilenos seguían siendo relativamente cordiales. Ello explica que un incidente, que pudo tener graves consecuencias, no haya pasado a mayores. El Rancagua, al mando del coronel Sergio Covarrubias, continuaba siendo el único regimiento que guarnecía Arica, manteniendo un contacto amistoso con las unidades peruanas asentadas en Tacna. El 4 de marzo de 1971, día de elecciones municipales, "y mientras muy temprano desayunábamos en el Casino para salir a cumplir con nuestras obligaciones —recuerda el entonces subteniente Waldo Zauritz— irrumpió con los ojos desorbitados el oficial de guardia, teniente Luis Vera Muñoz, gritándonos: "¡Tengo presos a una sección de peruanos ahí afuera!" Naturalmente, no le creímos, pero como insistía, nos asomamos a las ventanas y vimos un camión Mercedes Benz, muy parecido a los nuestros.

La sección peruana permanecía sentada en el vehículo, con sus fusiles al frente, inmóviles, con la vista clavada en el horizonte y evidentemente asustados, mientras mi comandante le daba una filípica al alférez que estaba al mando. ¿Qué había ocurrido? El alférez, recién egresado del Colegio Militar y proveniente de Lima, había sido recibido en Tacna con una fiesta que culminó en una borrachera. Su capitán, ya de amanecida, gastándole una broma, le dio la misión de salir al frente de sus hombres e izar la bandera peruana en el Morro en una ceremonia conjunta y autorizada por Chile. El joven oficial, feliz de cumplir con tal honorífico cometido, no tardó en alistarse cruzado la frontera con su sección, sin que nadie le impidiera el paso. El intercambio de visitas era frecuente, cada vez que había un aniversario o cosas así.

El camión con los peruanos recorrió la ciudad en busca del regimiento desde donde partirían a la ceremonia, hasta que fue interceptado por carabineros y trasladado al Rancagua. El coronel Covarrubias, con criterio y aplomo comprendió la situación y luego de reconvenir al alférez por su irresponsabilidad, le ordenó regresar de inmediato a Tacna, debidamente escoltado por jeeps del regimiento hasta el paso fronterizo de Chacalluta. De ahí en adelante surgieron diversas versiones de este incidente. De hecho los peruanos han señalado posteriormente que lejos de ser una broma, ésta habría sido una operación de inteligencia destinada a comprobar la capacidad de reacción del personal militar chileno. Incluso se dio a conocer el nombre del alférez, Juan Apesteguía Márquez, el cual pertenecía al grupo de artillería 502, del cuartel Albarracín, de Tacna. Obviamente, en su momento, nada de esto trascendió a la prensa.

Comentario:
Esos años fueron abundantes en "caza de espías" había una gran paranoia y hasta a un par de amigos de la U los detuvieron en Tacna por "espiar para Chile", menos mal que a  mi, que iba a cada rato, nunca me pasó nada. Hay un tipo que lo tuvieron preso por espía y escribió un libro que se llama Prisionero del Tawantisuyo, el que vende en la calle, en 21 de Mayo. Debe ser la prisión más provechosa de la historia porque lleva décadas viviendo de esa historia. Pero volvamos al libro:

"Encuentro casual en la Plaza de Tacna 
La guerra, a estas alturas dejaba de ser un fantasma, corporizándose dramáticamente. La propia propaganda peruana, de tanto repetir que Chile preparaba un ataque para encubrir sus propias intenciones ofensivas, terminó por asustar a su propia población. La gente más pudiente de la sociedad tacneña, al ver toda esta actividad militar, comenzó a alejarse del peligro, emigrando a Lima. Cuando el movimiento se convirtió en una corriente que saturaba los vuelos y buses, el general Artemio García telefoneó a su contraparte chilena, coronel Odlanier Mena y le pidió ayuda para bajar la tensión. Se pusieron de acuerdo entonces para encontrarse "espontáneamente" en la plaza de Tacna, vestidos de civil y darse un abrazo. Luego almorzarían juntos y recorrerían algunas tiendas. "Tú te ocupas de que casualmente haya periodistas por ahí, le indicó Mena. Así lo hicimos y la situación se distendió rápidamente. A los pocos días me lo ratificó Artemio. Habíamos vuelto a la normalidad".

Comentario:
Esta historia coincide con el ambiente que recuerdo en Arica de esos años, mientras en Lima y Santiago afilaban las uñas y se preparaban para la guerra, en Arica y Tacna, los altos mandos hacían lo posible por no perder contacto para evitar que se detonara la guerra por accidente, cosa que no le convenía a nadie. Los comandantes de ambos bandos hablaban por teléfono con frecuencia, igual que en los chistes de Gila con el enemigo. Se hacían muchas reuniones y asados para espiarse un poco mutuamente y de paso dejar canales de comunicación que evitaran malos entendidos.

No a todos les gustaban estas actividades de "confraternidad", el general Forestier era abiertamente anti peruano y se portaba todo lo grosero que podía en estas reuniones, por lo que pasaba mucho más tiempo en Iquique, preparando la defensa, Mena, que era oficial de inteligencia, trataba de mantener siempre canales de comunicación. Una guerra por accidente era el peor riesgo para ambos países y así lo entendían los comandantes locales. Velasco Alvarado incluso intentó obtener Arica de manera negociada según la versión de este mismo libro:

"Por estos mismos días, presionado por los dirigentes izquierdistas que no cejaban en su lobby para evitar la invasión, Velasco Alvarado aprovechó una escala técnica que hizo Allende en el aeropuerto de Lima para conversar con él. Según la revista Liberación, Velasco le dijo que "era necesario, por justicia histórica, una variación hacia una soberanía compartida de los territorios de Tarapacá y Atacama (seguramente se referían a Antofagasta), lo que fue rechazado de plano por el Presidente chileno, quien le replicó: "si aceptara siquiera discutir sobre la soberanía de esos territorios, no duraría una semana en el poder". Ante esto, Velasco citó a su Alto Mando, comunicándole los negativos resultados de su reunión con Allende, agregando, "estos animales de los chilenos sólo entienden la fuerza. Hay que aplicársela".

Conclusiones:
Si no llegamos a las manos con Perú esa vez fue por varias razones: (i) la cadena de engaños llamados eufemísticamente "defensa móvil", consistente en construir aeropuertos con falsos aviones, disfrazar citronetas y yaganes como si fuesen tanques, falsas comunicaciones y cosas por el estilo, (ii) el deterioro de la salud de Velasco Alvarado, al parecer en sus últimos días al mando ya estaba un poco loco, lo que había minado su liderazgo y sobre todo (iii) el interés en los mandos de Tacna y Arica por evitar una guerra por accidente o malentendido.

La historia de siempre: Lima y Santiago viendo como aniquilarse mutuamente, mientras Tacna y Arica se juntan para prender el carbón y organizar el asado. Esta buena foto de punta y codo la encontré en el Facebook de Soldados Artilleros del Regmiento Dolores, gran unidad donde pitutié en los noventas vendiendo mis programas.
P.D. Tengo la cámara hace más de un año y todavía no consigo desprenderme del vicio de moverla de un lado a otro como una manguera regando el pasto. Lo que natura non da, Gimbal no presta.

16 Comments:

Blogger hugo solo said...

Tomas ese punta y codo es Malisimo y sobre las Historietas estoy de acuerdo nada mas llegar al regimiento en Iquique uno empieza con sus basicas labores de inteligencia y al cabo de unos meses se da cuenta que el espiritu o ardor guerrero se vivia mas en Santiago que ahi en el ajo entre reuniones y borracheras semanales con oficiales peruanos y supongo que bolivianos me daba a entender que una guerra se hacia muy lejana y ni que pensar en la informacion que se intercambiaria en las fiestas en cuestion visitas a la casa de putas Paola etc etc.
Argentina se atrevio y las cosas le salieron muy mal tuvo buenos momentos como los del Shefield y algunos otros y al final fueron "castigados" con El Corralito y ninguno de los poderosos de Europa o USA les tendio la mano y asi les va y por la region las guerras son como el continente no hay mucha carne para poner en el asador con esto me refiero al material de guerra
Y unos datos interesantes el coste de una hora de vuelo en miles de dolares y las variaciones segun la fuente

http://nation.time.com/2013/04/02/costly-flight-hours/

http://www.elconfidencial.com/tecnologia/2016-05-09/caza-avion-combate-costes-ruina_1196165/

Asi que mejor que no haya guerra que mover el material de guerra sale muy caro.

8 de febrero de 2017, 06:45

 
Blogger Jose Cornejo said...

Chile y Perú siempre han estado a punto de irse a las manos por pachotadas y por errores comunicacionales, sobretodo por parte de Perú. Ahora la probabilidad es mucho más baja, solo limitada a los termocéfalos de El Men y La Razon. Pero ahora es Evo y sus secuaces que han abusado de la paciencia y pusilanimidad de la politica Chilena actual.

Lo que nunca comprendí es porqué Lima y Santiago estaban afilando las garras y en la zona de conflicto practicamente eran una bonita vecindad, donde no habian problemas mayoritariamente hablando. ¿será que el hecho de estar alejados y con información "filtrada" podría haber hecho que el alto mando tomara malas decisiones? ¿a quien le importaría (y reportaria beneficios) una guerra entre Chile y Peru?

Ahora que mencionas a Odlandier Mena (QEPD), deberían haberle dado una medalla por haber evitado una guerra "por accidente", pues sus gestiones, tambien fueron un aporte para no haber hecho estallar un conflicto, con nuestro vecino Incaico.

8 de febrero de 2017, 09:22

 
Blogger Ulschmidt said...

Una novela o película retratando esa dicotomía, tal como espías y oficiales de ambos bandos yendo a las mismas casas de putas (Bueno, Mata Hari en Europa usaba ese sistema) , mini-Invasiones de borrachos que son tolerantemente devueltos a su lado de la frontera por los defensores, comandantes enemigos hablándose por teléfono para avisarse que sólo están dando un golpe de Estado en su propio país, podría ser desopilante.
En USA suelen hacer toneladas de películas super-patrioteras bien pesadas, pero hicieron algunas películas sobre las invasiones de Zapata a USA y la infructuosa acción punitiva de Pershing en tono jocoso.
Aquí, tras Malvinas, las películas fueron todas melodramáticas y lloronas, un bodrio. El "gordo" Soriano, un novelista, llegó a burlarse de algunas cosas como el espionaje criollo, pero ubicándose en escenarios inventados, sin mencionar las islas por su nombre.

8 de febrero de 2017, 11:15

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, es que en realidad se trata de cosas normales que pasan siempre y en todos los conflictos. La épica igual tiene su justificación y su gracia como todo género y puede ser a veces mucho más divertida que estas cosas. Las crónicas son parte de las pequeñas historias en torno a grandes (o potencialmente grandes) acontecimientos.

También son cosas muy importantes que no hay que mirar a la ligera, pequeñas cosas pueden impedir enormes males y mucho sufrimiento, esas "conversaciones con el enemigo" que inmortalizaba Gila en sus chistes, tienen tanto o más valor que otras decisiones estratégicas mucho más publicitadas.

Yo creo que esto es muy importante entenderlo ahora, cuando las cosas se desplazan cada vez más hacia la guerra económica, donde la información es el arma más importante y el aparato militar es el respaldo, solo en caso de que las cosas se empiecen a salir de control. Siempre van a haber guerras, pero yo creo que el foco se va a desplazar hacia la guerra económica, por ejemplo eso es algo que podría pasar entre Chile y Bolivia. Es una manera alternativa de resolver los conflictos.

8 de febrero de 2017, 11:35

 
Blogger Leus said...

Mi historia apócrifa favorita es durante el período de tensiones con Argentina, comandos chilenos se pasaron al lado argentino en un puesto fronterizo y, aprovechándose de la poca vigilancia (o descuido), habrían torcido los cañones enemigos, haciéndolos apuntar hacia el otro lado.

Obviamente, esta historia levanta más preguntas que nada, pero siempre era contada en medio de chistes sobre la cuasi guerra. Lo que sí es cierto es que varias veces soldados chilenos (y también argentinos, no me cabe duda), envalentonados y a veces medio borrachos, invadieran territorio enemigo en son de chanza; por suerte pocas escaramuzas reales hubieron (pero sí hubieron).

8 de febrero de 2017, 12:10

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Seguro que tiene que estar lleno de historias de esa clase, creo que son las más sabrosas claro que la mayoría son mitos urbanos!

Me acordé de la historia del submarino peruano hundido frente a Valparaíso

8 de febrero de 2017, 12:54

 
Blogger Armando said...

Yo llegué a Tacna en enero del 78. Mi viejo me matriculó en el colegio jesuita más cuico de la ciudad, lleno de hijos de italianos (que poblaron la ciudad desde el siglo XIX) que estudiaban junto con los hijos de los aymaras ricos y los criollos como nosotros. Escuché cientos de historias sobre lo que había pasado 3 años antes, sin saber lógicamente que esos dos años, 78 y 79, la tensión subiría nuevamente por la llegada del centenario del inicio de la guerra y la coincidencia del 50 aniversario de la reincorporación de Tacna al Perú. Mis compañeros tacneños decían que los militares enviaron a sus hijos a Lima en el 75 para ponerlos a salvo, mientras que algunos hijos de militares decían lo contrario. yo creo que fue por ambos lados, pero más por la población civil. Nosotros los hijos de militares estamos acostumbrados a vivir en cuarteles y acompañar a nuestros viejos en la paz y en la guerra. Mi chófer, que había sido soldado en un tanque en el 75, me contó que una fila de tanques se ubicó en la frontera la noche del 5/6 de agosto del 75, para atacar en el preciso momento en que Pinochet hiciera entrega del corredor costero a Bolivia. Según él, las luces de Arica se apagaron inmediatamente y empezaron a sonar alarmas (para los que no saben, desde la línea de la concordia se ve claramente la ciudad de Arica). Pinochet no entregó nada y los Bolivianos se quedaron sin mar. Lo que quiero decir es que sí hubo una alta posibilidad de guerra principalmente entre los días 5 y 29 de agosto de ese año, y luego el 78/79 por el tema del Beagle. A Tacna, Morales Bermudez había mandado a la élite del ejército (contando a mi viejo por supuesto, jejeje). Comandantes y coroneles que después ocuparían cargos importantes, como Hermoza, que fue 7 años Comandante General, o Rengifo, que el 2002 fue ministro de defensa, o Arciniega, uno de los principales vencedores de Sendero Luminoso, etc. El fuerte de Locumba preparaba sus blindados como máquinas muy bien aceitadas y la base aérea de La Joya tenía todas las escuadrillas que iban a acompañar la invasión, con los Sukhoi, Mirage y Camberra que hacían una muy buena Fuerza Aérea para ese momento (cuenta Kissinger, que Gustavo Leigh le dijo que el Perú podía destruir a la FACh en los primeros cinco minutos de la guerra).

Yo pienso a diferencia de Tomás, que la guerra se evitó por una decisión personal de FMB. En parte por su ascendiente familiar tarapaqueño y en parte por su carácter antibelicista. En una entrevista hace pocos años le preguntaron eso y él contestó que el Perú no estaba preparado para una guerra de largo aliento y que los predecibles triunfos iniciales se podían ver turbados por el desgaste de tener que doblegar otra posiciones para lograr una rendición, y que la intervención de potencias extrajeras (USA a favor de Chile y la URSS a favor del Perú) podrían llevar a un conflicto muy peligroso. Asimismo la población de Arica ya era mayoritariamente chilena y los peruanos no nos íbamos a poner en el plan de los chilenos de mandar mazorqueros a intimidar poblaciones para que cambien su nacionalidad. En fin, cada uno tiene su visión del asunto, pero mi viejita, QEPD, a cada rato iba conmigo a Arica y señalaba una casa y decía "aquí vamos a vivir, esa casa quiero" jajajajaja.

8 de febrero de 2017, 15:11

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

La historia del camión militar peruano que pasó a Arica es cierta, yo la recuerdo y se trató de tapar por todos los medios pero el mismo día que ocurrió la comentaron en las radios locales, después fue censurada. El asunto muestra lo fácil que era antes pasar a través de la frontera, incluso con una guerra inminente rara vez pedían los papeles ni nada.

Por ejemplo cuando mi hermana estuvo embarazada de mis dos sobrinos menores, a mediados de los años 60, fue a tenerlos a Tacna y ambas veces volvió con las guaguas "a la mala", es decir sin papeles, después fueron inscritos como nacidos en Arica. Esta era una práctica muy común en Arica porque en Tacna ya habían clínicas especializadas en atender chilenos, que en esos años eran más baratas y mejor equipadas. Así es que muchos ariqueños que hoy andan por los 40 años, en realidad nacieron en Tacna pero fueron inscritos como nacidos en Arica.

Incluso tengo un amigo que pasó a un tipo muerto en el asiento trasero del auto, haciéndolo pasar como que iba dormido, eso debe haber sido a principios de los ochentas, los ariqueños más o menos macucos seguramente deben conocer bien esa historia.

8 de febrero de 2017, 15:15

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah, excelente historia Armando ¡y de primera mano! Eso es lo bueno de los comentarios en el blog, que podemos tener distintas opiniones pero aparecen hechos y crónicas super interesantes.

Cuando Ollanta era candidato, vino a Tacna (yo ya había dejado de trabajar en la municipalidad) y en un mitin hizo declaraciones bien bravas. La primera vez dijo que le gustaría visitar Arica pero arriba de un tanque y la segunda declaración dijo que "los chilenos se están comprando el Perú, yo quisiera comprar Arica para peruanizarla, a mi me gustaría tener un pedacito del Morro".

Ante eso, yo ni corto ni perezoso vi mi oportunidad para hacer un buen negocio y le ofrecí venderle mi casa, que está en el morro, le hice una oferta y hasta la puse en una entrada acá mismo https://bradanovic.blogspot.cl/2011/02/lo-que-dijo-humala-en-tacna.html

La habría podido comprar sin problema, no necesitaría vivir en Suiza ahora y yo habría hecho un buen negocio. Lástima que no me leyó, en una de esas ahora estaría forrado.

Saluti compadre

8 de febrero de 2017, 15:28

 
Anonymous Anónimo said...

Yo leí a un General de la FAP de la época de Velasco que la invasión a Chile iba a ser mediante un asalto aerotranspotado a espaldas de las tropas chilenas, casamatas y minas que les esperaba en Arica y para ello tenía listo tres mil paracaídistas en La Joya Arequipa. A Velasco, a diferencia de Bermudez, si lo creo capaz porque no era ningún pituco o hijo de papá los galones militares se los ganó con su esfuerzo y ascendió socialmente gracias a su habilidad. Piurano, fue muy pobre, soldado raso que llegó a General su objetivo era Tarapacá.

8 de febrero de 2017, 17:39

 
Blogger hugo solo said...

Cuantos aviones se necesitan para tres mil paracaidistas en los años de Velasco?

8 de febrero de 2017, 18:26

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Velasco "Juan Sin Miedo", como todos, fue un personaje de luces y sombras. Por lo que he leído de su historia era perseverante trabajador, voluntarioso, impulsivo y sobre todo muy audaz. Lo malo es que era profundamente resentido, especialmente contra sus propios oficiales que al principio no lo querían mucho y al final terminaron detestándolo, cuando Morales Bermudes dio el golpe nadie movió un dedo por Velasco.

Parece que tenía más voluntad que visión estratégica, todo trataba de imponerlo y por eso como presidente fue un desastre, muchas de sus decisiones fueron catastróficas como al expropiar IPC de la Standard Oil, que despues secretamente les tuvo que pagar más de 70 millones de dólares, nacionalizó la banca, expropió un montón de empresas e inició una reforma agraria, todos fracasos económicos que dejaron al Perú tambaleando.

En 1975 Perú no tenía un peso de reservas y su situación macroeconómica era muy parecida a la de Chile en 1973, es difícil sostener una guerra en 1975 cuando la economía de Chile y se estaba levantando, en 1973 hubiese tenido mejores chances.

Velasco tenía muy limitada visión estratégica y la reemplazaba con voluntad (parecido al general chileno Baquedano en la Guerra del Pacífico) pero en los setentas ya no se podían ganar guerras con pura voluntad, es cierto que tenía cientos de blindados, tanques, aviones, buques y submarinos, pero operar todo eso cuesta una fortuna, tal vez tenía la ilusión que Rusia o Cuba lo iban a financiar. Muchos de sus planes eran fantasiosos, como los 3.000 paracaidistas, o los negro 1, 2 y 3. Arica era presa relativamente fácil, pero Mover las líneas hasta Iquique yo creo que era una locura.

La suerte de la guerra es incerta, nadie sabe, pero creo que en 1975 ya se le había pasado el momento y no estaba en condiciones de atacar. Tal vez 1973 habría sido la fecha ideal. Con un comandante en jefe más inteligente y con sentido de la oportunidad, creo que en 1973 hubiesen podido tomar, al menos por un tiempo Arica, después quien sabe.

8 de febrero de 2017, 21:04

 
Anonymous Wilson said...

Al link que mencionas, muy entretenido por lo demas, le falta la primera parte, esta aca: http://www.patriciaarancibiaclavel.cl/pdf/seriehistorica01.pdf

9 de febrero de 2017, 01:32

 
Blogger Marcelo Poblete said...

Ahora que nombro el submarino hundido, el año pasado por curiosidad compre el libro de unos periodistas "El secreto del submarino: la historia mejor guardada de la armada de chile" fue un libro bien entretenido lleno de anécdotas y datos interesantes como que pepsi en su momento fue una potencia militar naval, bueno en resumen después de su investigación y entrevistas bla bla bla se infiere que fue real pero mas que peruano era un submarino con rusos y cubanos, y que el 2014 en la renovación del cauce Argentina de Valparaiso habían aparecido los restos y fueron desechados silenciosamente para que no pararan la faena.

Saludos

9 de febrero de 2017, 13:03

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo conversé brevemente por mail con Daniel Avendaño (el autor) cuando estaba haciendo la investigación, su libro quedó muy entretenido e interesante, pero como le dije antes y sigo pensando, creo que esa historia es un mito, solo está soportada en rumores, muy propios de esos años.

Aunque muchos amigos chilenos y peruanos creen a pie juntillas y aseguran "de buena fuente" que es cierto.

9 de febrero de 2017, 13:45

 
Anonymous Anónimo said...

Velasco era más o menos un Andrés A. Cáceres de 1970, tenía arraigo popular, su resentimiento tal vez era por su ascendencia rural cholo costeño, haber convivido con la pobreza, comprender la exclusión social de los 2/3 de la población peruana que vivía a espaldas de la clase política-económica gobernante. Si la guerra lo hacía Velasco, lo ganaba, hubiera sido una guerra de adentro del Perú profundo (similar a Cáceres) por su carisma y liderazgo pero esta vez Perú estaría en la ofensiva. Atraverse con Morales Bermudez no tenía futuro, militar de otro nivel social "buena familia" era descendientes de salitreros tarapaqueños nieto de un presidente militar y defendía intereses personales y de su misma élite social.
Velasco tenía muy buenos generales, su geopolítico era Edgardo Mercado Jarrín en 1974 ya había publicado su libro: Seguridad, política y estrategia. Los militares peruanos de esa época no era para subestimar. Se construyó el oleoducto Nor peruano que traslada petroleo desde la selva a la costa norte del Perú y 1er productor mundial de harina pescado recursos había. Esta "guerra" hubiera acabado con un Chile pidiendo la intervención de EEUU, una intervención Argentina, Bolivia o Ecuador apoyando a Chile.
Como toda dictadura tenía su lado negativo. Esos 6 años aunque confusos valió la pena en el sentido de la justicia social, cambio de mentalidad de los peruanos excluidos: sierra y selva se sintieron valorados y empoderados, migraron a la costa a buscar sus oportunidades educativas y laborales, apareciendo la cultura CHICHA. Se transformó el rostro de la ciudad de Lima, el rostro del mestizaje por eso sus opositores dicen que Velasco tiene la culpa que Lima sea una ciudad de cholos. Incluso se teoriza que en esa época al prohibirse las importaciones: la población tuvo que sacarle el máximo provecho a los productos locales mirando gastronomía, la cultura chicha (al guitarrista Santana no lo dejaron bajar del avión), valoración de la cultura nacional, etc. En el Perú cuando no hay explicación a una situación el culpable: Velasco.
Para tiempos perdidos nada como los 5 años de gobierno de Bermudez, ninguna transformación, los 5 años castasfroficos de Alan García pisamos fondo; a Velasco le podemos acusar de que lo hizo por resentido, terco, ignorante pero lo que hizo Alan García a mediados de los 80 fue un delito. El ingreso per cápita que dejó Velasco en 1975 nunca se pudo igualar hasta el gobierno de Toledo. El aporte de Velasco a opinión de muchos estudiosos es el incremento de la autoestima nacional del Perú no oficial

9 de febrero de 2017, 22:42

 

Publicar un comentario

<< Home

Entradas antiguas Entradas nuevas