Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. "Be yourself, but bigger"

Meto las manos al fuego

jueves, 25 de enero de 2018


¡Que gran profesor debe ser Peter Leeson!, siempre aparece con investigaciones divertidas y sorprendentes, Esta vez es en el artículo llamado Dividir al niño en dos, tomarse en veneno, sostener una barra de hierro ardiente y jurar por la biblia: como los tribunales explotaban la superstición para descubrir verdades ocultas, publicado en la revista Reason.

El profesor Leeson parte explicando la historia de Salomón, donde dos madres se disputaban el derecho de tutoría sobre un niño y el rey Salomón decidió partir al niño en dos, entregando la mitad a cada una, viendo la expresión de la primera mujer que, horrorizada, cedió sus derechos antes que cortaran al niño, pudo reconocer que ella era la verdadera madre y le entregó la tuición. Si pensamos la historia de la manera simplista, la decisión de Salomón fue estúpida, pero cualquiera se puede dar cuenta que llevaba el propósito oculto para "extraer verdad de mentira".

La justicia de la Edad Media, está llena de ejemplos de estos procedimientos judiciales, que nos pueden parecer estúpidos y sin sentido pero, de igual manera del que el fallo de Salomón, tienen su lógica oculta que puede encerrar una gran sabiduría.

Las "ordalías" o pruebas divinas, eran un ejemplo de estos procedimientos, algunas pruebas eran -por ejemplo- tirar un anillo dentro de un caldero con agua hirviente, el que era sometido a la prueba debía meter la mano y sacar el anillo: si no se quemaba era porque Dios lo protegía y decía la verdad, si sufría algún daño en cambio era que estaba mintiendo, entonces era condenado. Otras variantes de lo mismo eran sostener una barra de hierro candente o caminar sobre un arado calentado al rojo vivo.

Hay dos cosas interesantes de estos procedimientos judiciales (i) no se aplicaban a todos los casos sino que solamente en los que se habían agotado todas las otras maneras posibles de averiguar quien decía la verdad y quien mentía (ii)  los imputados podían aceptar la prueba o rechazarla confesando que mentían.

Una cosa asombrosa que descubrió Leesen en su investigación es que entre un 60% y un 80% de los que se sometían a la prueba no recibían daño alguno y eran exculpados. Pensándolo desde nuestra óptica moderna era lógicamente imposible ese resultado... a menos que el agua no estuviese realmente ardiendo en todos los casos o el fierro no estuviese caliente al rojo vivo, que es lo que probablemente ocurría. Leo a Leesen

La ley medieval reserva ordalías para ciertos tipos de casos, generalmente aquellos que involucran acusaciones de delitos graves, como homicidios, robos o incendios. Los castigos por ser culpable variaban desde multas hasta la mutilación y la muerte.

La ley también reservó ordalías para casos que los jueces no podían decidir con confianza sin ellos. "La prueba del hierro candente no debe permitirse excepto donde la verdad desnuda no puede ser explorada de otro modo", decretó la ley inglesa del siglo XII. O como dice la ley alemana del siglo XIII, "no es correcto usar la prueba en ningún caso, a menos que la verdad no se pueda conocer de otra manera".

El truco era que casi siempre el agua hirviendo o el hierro candente, así como la interpretación de la prueba eran manipulados por los sacerdotes, para quienes les parecían inocentes usaban trucos para que parecieran arder o estar al rojo, sin causar gran dañó al que se sometía a la prueba.

La clave era que cuando a alguien le pedían someterse a la ordalía podía aceptar o bien confesar para evitarla, supongamos que el villano Thomasicus era acusado de robo por lord Inario, no había forma de saber quien de los dos mentía y supongamos que Thomasicus no tenía reputación y nadie le creía, lord Inario en cambio era un tipo respetable, pero eso no bastaba para saber si decía la verdad o no.

Thomasicus entonces se veía ante la alternativa de confesar o someterse a la prueba. Partiendo de la base que no sabía que el agua hervía solo aparentemente. Si estaba mintiendo, sabía que Dios no lo iba a ayudar, se iba a quemar horriblemente los brazos y más encima sería condenado. Si decía la verdad le convenía arriesgarse, puede que Dios efectivamente lo protegiera, como había protegido a otros inocentes, valía la pena correr el riesgo antes de confesar falsamente que había robado.

Estas pruebas fueron justificados sobre la base de que eran iudicia Dei o sea juicios de Dios. Donde el hombre no podía asignar correctamente el estado criminal, "los jueces pueden decidir lo que claramente saben", escribió un capitular carolingio, "pero lo que no pueden saber estará reservado para el juicio divino".

De acuerdo con las creencias cristianas medievales, si los sacerdotes realizaban los rituales apropiados, Dios revelaría la culpabilidad de los individuos dejando que el agua hirviendo o el hierro quemándose los dañara.

¿Y como pasaron siglos sin que se supiera el truco? probablemente, en un 20% o 30% de los casos el agua estaría efectivamente hirviendo o el hierro al rojo vivo, así se condenaría a un pequeño porcentaje de inocentes, todo para legitimar el sistema. Si lo piensan bien algo parecido ocurre hoy con el llamado "error judicial", que hasta cierto porcentaje es aceptado. Incluso hubo casos en que el Juicio de Dios demostró estar equivocado

El verdadero peligro potencial no era que las personas inocentes se burlaran o se convirtieran en delincuentes profesionales. Era que los eventos contradecían los resultados de la prueba. Un acusado medieval que fue acusado de asesinato, por ejemplo, pasó por una dura prueba, fracasó y fue ahorcado. Unas semanas más tarde, el hombre que asesinó regresó a casa.

Además, gracias a la fe de los acusados la creencia de los ciudadanos medievales de que las pruebas eran iudicia Dei era fuerte, por lo que los sacerdotes no tenían que condenar a muchos probandos para garantizar que las ordalías se clasificaran adecuadamente. ¡O sea que el sistema se ajustaba de manera automática para minimizar los falsos positivos! También estaba el incentivo de la reputación, que filtraba los abusos o las condenas falsas por justicia comprada. A los tribunales les convenía mantener reputación de justos por su propia supervivencia.

Una de las formas en que lo hicieron (lograr credibilidad) fue haciendo que las pruebas fueran explícitamente religiosas, casi sacramentales, de hecho, rituales. "La Iglesia", señala el historiador Henry Lea, "siguió la política de rodear (las pruebas) con toda la solemnidad que sus ritos más venerados podrían impartir". Los sacerdotes administraron ordalías en las iglesias como parte de las Misas. "Después de la celebración", decía una serie de instrucciones, "deje que el sacerdote vaya con la gente al lugar de la prueba, el Evangelio en su mano izquierda, la cruz, el incensario y las reliquias de los santos que se llevan adelante, y déjelo canta siete salmos penitenciales con una letanía ".

Me imagino que en muchos juicios actuales, con denuncias sobre derechos humanos, o los atentados terroristas de los mapuches o acusaciones como las denuncias contra Karadima, podrían ser fácilmente resueltas si estuviésemos en la Edad Media y funcionara el sistema del "juicio de Dios". Como ven, el paso del tiempo no necesariamente implica progreso y algunos procesos que nos parecen tan bárbaros, pueden ser más correctos y justos que los actuales, donde campea la impunidad, injusticia o la venganza mezquina de los jueces. Hoy, con una justicia basada en puro razonamiento positivo, no existe incentivo ni necesidad de rodearse de prestigio, se pueden cometer las peores injusticias con tal que se respeten las formas.

Ordalias contemporáneas
Aunque parezca mentira, estos "Jucicios de Dios" todavía existen hoy, por ejemplo en Liberia, donde en algunos casos a los acusados se eles ofrece beber veneno para probar su inocencia, la prueba del sassywood. Incluso en Estados Unidos se usan las pruebas de polígrafo (o detector de mentiras) que están completamente desacreditadas por la ciencia convencional, pero son ampliamente usadas y bastante efectivas para determinar si alguien está diciendo la verdad o miente, la clave es observar como enfrenta el acusado esta prueba, como reacciona, el mismo principio de las ordalías. Tan efectivo es el polígrafo que lo usa la policía, el FBI y la CIA.

Leeson es profesor de la Greorge Mason University, la única universidad donde tal vez me interesaría ir a estudiar algo, si pudiese. Es también autor del extraordinario libro El Gancho Invisible, el que comenté en una entrada del año 2012 

P.D. Ahora veo que las ordalías son, además, el origen de la expresión "meto las manos al fuego" por algo o por alguien. Yo meto las manos al fuego por Peter Leeson, es un crack.


19 Comments:

Anonymous Marcos Cisternas Sandy said...

Tomás, quisiera saber por qué este video no está disponible. Me quedé con las ganas después de tu entusiasta invitación a verlo. ¿Será por el tiempo que ha pasado desde que lo subiste?

24 de enero de 2018, 22:12

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si,después de un tiempo algunos videos los retiran, aveces se pueden buscar en google-youtube y aparecen

24 de enero de 2018, 22:19

 
Anonymous Anónimo said...

Durante una más de las interminables guerras civiles argentinas del XIX un gaucho, Cabituna, llegó tras larga cabalgata con un mensaje pare el coronel Roca.
Había cabalgado unas veinte horas para llegar a destino; algunos en el campamento dijeron que era imposible.
Que era un engaño, que Arredondo el jefe enemigo lo mandaba con falso mensaje.
Entre tantos criollos alterados el inglés Fotheringam tuvo una idea práctica:
- Sacrifiquemos el caballo. Si ha comido en las últimas veinte horas se sabrá que el jinete miente.
A Roca, sin embargo, matar un pingo tan lindo le daba pena. El propio Cabituna, que apreciaba como buen gaucho a su montura, dicen que dijo:
- el caballo es inocente de este entuerto.
Entonces decidieron fusilarlo y Cabituna, sin exagerar el interés en sí mismo, dicen que se limitó a decir:
- matan a un inocente.
Y lo mataron. Después, por cierto, llegó la confirmación de que Cabituna era de los leales y su mensaje era verdadero. Ulschmidt

24 de enero de 2018, 22:34

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

¡Que pedazo de historia! Como siempre un tremendo aporte Ulschmidt, la ordalía perfecta, el gaucho se deja matar para que no sacrifiquen su pingo, un buen juez se habría dado cuenta seguramente...

24 de enero de 2018, 22:40

 
Anonymous Milton Freedman said...

la george mason university es una de las pocas universidades liberal-libertarias del mundo. si alguna vez puedo estudiar un postgrado me voy para alla; ya descarte chicago por esto:

https://www.chicagomaroon.com/2012/04/10/university-students-flock-to-occupy-after-winter-hiatus/

malditos! hasta en la cuna del gran milton estan metidas estas cucarachas...

25 de enero de 2018, 08:01

 
Blogger Frx said...

Bastante interesante, a uno le pasan que simplemente eran unos brutos que no se bañaban pero al final resulta que también se exagera para el otro lado. La verdad es que como método disuasivo luce bien efectivo y no es tan distinto de algunos procesos de interrogación actuales en cuanto a su naturaleza.

25 de enero de 2018, 09:12

 
Blogger Jose Cornejo said...

Me desayuné con esta entrada.

En los años oscuros, la manipulacion del populacho por la fe gracias al Clero fue tan poderosa que incluso podía llegar a ser incuestionable. Eran los "representantes de Dios en la tierra" y su palabra era ley.

No por eso, cometieron errores garrafales como, condenar a la hoguera a Jeanne d'Arc, acusada de brujería por ciertos miembros del clero que no podian soportar que su sola presencia tuviera más arrastre que las ordenes del clero. Para que hablar de la caceria de brujas y un largo etc., siendo el Malleus Maleficarum (el martillo de los brujos) su Manual de uso y aplicacion.

Sobre los "trucos" también fue una manera de amañar el juicio de tal manera de condenar o exonerar a discrecion al acusado, aún cuando las pruebas digan todo lo contrario.

25 de enero de 2018, 09:15

 
Anonymous Anónimo said...

"Matemóslos a todos, Dios reconocerá a los suyos! " dijo el monje Arnaldo Almaric en el sitio de Beziers, durante la cruzada contra los albigenses, cuando al fin los sitiadores entraron a la ciudad y no sabían cómo distinguir los herejes de los buenos católicos. Y los liquidaron a todos, nomás. Uls

25 de enero de 2018, 09:27

 
Anonymous Wilson said...

Tu titulo me recordo a Javiera Diaz de Valdes, cuando su ex pareja fue acusado de acoso sexual a una niñita por su mama chantajista: "No pongo las manos al fuego, me quemo a lo bonzo x la inocencia de Pablo Mackenna".
Gran valor doña Javiera.

25 de enero de 2018, 09:37

 
Anonymous Anónimo said...

Recuerdo haber leído, creo que en una vieja Selecciones del Readers Digest, que en el Congo u otro lugar de Africa se habían robado algo de un campamento, en la época colonial. Luego de varias averiguaciones no había certeza del culpable, así que los amos blancos decidieron pedirle ayuda al brujo de la tribu. Este juntó a todos los sospechosos y luego de un ritual lleno de invocaciones y promesas de horribles castigos divinos para el responsable, el brujo le dio a cada hombre un puñado de semillas para masticar mientras él invocaba a los espíritus de la justicia. Al cabo de un minuto, el brujo ordenó a todos los hombres escupir en las manos las semillas masticadas para examinarlas. Luego de un breve examen, el brujo determinó quién era el culpable y procedió a cobrar un par de cabras y varias gallinas como honorarios.
El designado confesó su delito y explicó con todo detalle cómo lo había hecho, por qué y qué había hecho con lo robado.
Al parecer, lo que sucedió fue que los inocentes escupieron una pasta de semillas y saliva, pero al culpable, aterrorizado por la culpa y los poderes del brujo, se le secó la boca, y su semillas estaban molidas, pero casi secas.
El brujo resultó ser seco también.

25 de enero de 2018, 10:29

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Milton, Chicago siempre fue un bastión de la economía matemática, que cada vez más gente está reconociendo como un modelo inútil y paradigma equivocado. Ahora el ataque más fuerte viene de los conductistas, pero las ideas de los austriacos parecen mucho más lógicas y útiles. En Chicago y otras siguen aferrados a las curvas a mano alzada y el modelo matemático de Walras, pero están obsoletos, yo no gastaría tiempo en aprender en profundidad la microeconomía mainstream, creo que los resultados de esos modelos no predicen nada.

Amigos, el cambio de la fe por el racionalismo parece que ha traído algunos problemas, a veces pensamos que el sistema actual es justo y los sistemas antiguos eran bárbaros, pero cuando hay real incertidumbre, ni la razón ni las reglas sirven para tomar buenas decisiones, una justicia racional basada en los códigos romanos no evita los errores ni las injusticias

25 de enero de 2018, 10:49

 
Blogger Jose Cornejo said...

Así es. no todo sistema es perfecto.

25 de enero de 2018, 11:08

 
Anonymous El mismo JMS... said...

Hay un par de temas interesantes, en la relación iglesia-juicios.
Hay que recordar que la iglesia asegura que "la confesión" es un secreto entre el que confiesa, el cura confesor y Dios. Pero si el mismo cura (o el obispo ante el que acude para aliviar su consciencia) tiene alguna relación con el "juicio de Dios" no sería raro que ayude al inocente... Siempre que sea un cura/obispo honesto (como el de CSP).

No está demás recordar que en Salem, y sobre todo por temas de propiedades, también usaron -en forma brutal- el juicio de Dios para "detectar brujas", claro que ahí la cosa era claramente un abuso: si se muere es inocente y Dios la recibirá en su santo reino. Si sobrevive, es porque es una bruja y hay que matarla... En cualquier caso, las propiedades quedan para la iglesia :-)

La necesidad del racionalismo de códigos como el romano, aparece con la demostración de que no todos los "hombres de dios" son tan honestos como el presbítero de CSP...

Salute!

25 de enero de 2018, 12:06

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Monseñor, me parece que en vista de los eruditos conocimientos demostrados en los usos y costumbres de la Sagrada Iglesia de CSP tendré a bien en elevaros a la categoría de PREBENDADO, para que administre y disfrute de las limosnas, propiedades y bienes temporales en nombre de la Santa Madre Iglesia, según estimeis conveniente, justo y necesario
CUMPLASE

25 de enero de 2018, 12:55

 
Blogger R.Rojas said...

Chile es hoy record mundial histórico en inmigración ilegal; en el 2017 hubo 1.070.000 (un millón setenta mil) "turistas" que se quedaron en el país, según datos de la PDI, balance ingreso-egreso de turistas (diario El Mercurio, 13.01.2018, pag. C-9); la mayoría provenientes de Haití, Venezuela, Perú, Colombia, etc.; hace 4 años ese balance era casi 0, lo que sugiere es un buen indicador de inmigración ilegal.Divididos 1,07 millones entre 17,3 mms. de chilenos, da un 6,2% ; este porcentaje es histórico,jamás alcanzado en un año en pais alguno , aparentemente (en USA nunca se llegó al 2%). Entretanto, apenas el 5% de los chilenos apoya la inmigración, el 65% la rechaza, y el 30% es indiferente; datos COES, U.Catolica., referidos a la peruana.

25 de enero de 2018, 16:10

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Es muy extraño esto de la inmigración ilegal masiva, yop no me lo explico. De un día para otro (debe ser en lo últimos dos años) la sección de extranjería cambió completamente su política y en la práctica dejó de aplicar la ley. Un cambio de esa magnitud solo pudo haber sucedido bajo una orden desde los más altos niveles de la política, esas cosas no las decide un administrativo, ni siquiera un político. Yo todavía no me lo explico bien, hay muchas hipótesis, claro

25 de enero de 2018, 20:22

 
Anonymous Anónimo said...

En Salem hicieron un estudio sobre las brujas denunciadas, volcado sobre un mapa del pueblo, y lo que se nota es el apoderamiento de algunas familias sobre las propiedades de otras familias, las que quedaron devastadas por los juicios de brujería. Una intención inmobiliaria aparece atrás de todo.
Y en cuanto a la Santa Inquisición, sobre todo la española, tan denostada: resulta que los juicios de brujería no fueron tantos ni tan duros como en otras partes de Europa y América. La Inquisición tenía juristas, abogados, que se tomaban en serio el proceso.
No es que no creyeran en las brujas. Pero si alguien decía "Ví a María danzar con el diablo la otra noche" el abogado inquisidor decía: "perfecto. ¿hay pruebas? ¿otros testigos? ¿el diablo dejó sus huellas en el piso?"
Bueno, no. Ah, entonces no tenemos materia suficiente.
Son los tecnicismos, que salvan hasta las brujas.

25 de enero de 2018, 22:14

 
Anonymous Anónimo said...

yo como soy mal pensada y creo que si piensas mal acertarás, me tinca que una de las hipótesis de la inmigración masiva, sobre todo de los haitianos obedece a instrucciones o condiciones de organismos internacionales, "aportando" estos organismos cierta cantidad de dinero por cada inmigrante que llega al país, a cambio también de futuros cargos?, tal vez; además de la ganancia que implica el contar con nuevos pobres que votarán por los que ya sabemos, aportando generosamente además un nuevo elemento de conflicto que alterará aun más la convivencia nacional, claramente conveniente para esos mismos que ya sabemos; es bueno para el país cuando vienen inmigrantes que son un aporte para el país, pero traer a personas analfabetas, de malas costumbres, mal educadas o sin educación, que ni siquiera hablan nuestro idioma, que vienen a parasitar, que traen enfermedades ya erradicadas, que aumentan la delincuencia ya existente, en fin,es un problema que tarde o temprano va a explotar, esta inmigración no es casualidad, es algo planeado con un propósito definido, eso creo yo; y que me perdonen los colombianos decentes que viven en el país pero las bandas criminales que han llegado superan a cualquiera de este país en cuanto a organización y violencia, es de esperar que las nuevas autoridades tomen medidas para parar esta nefasta inmigración que tantos problemas nos está causando. Gemma, saludos

26 de enero de 2018, 09:09

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Puede ser Gemma es muy extraño el asunto la aparición de la Pastoral del Inmigrante, el cambio de criterio en Investigaciones, todo me parece rarísimo

26 de enero de 2018, 11:00

 

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