Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Si Dios quiere darme, ya sabe donde vivo

viernes, 6 de febrero de 2009


Aprendí inglés gracias a Playboy y a las canciones de los Beatles. Cuando chico iba a una peluquería en la Galería Huerfanos y mientras esperaba que me atendieran me devoraba las fotos de mujeres desnudas en unas viejos ejemplares de Playboy que tenían para la entretención de los clientes ¡como quería saber lo que decían los textos! en ese tiempo ya era aficionado a leer y se me hacía agua la boca ver las entrevistas en un idioma completamente incomprensible. Después apareció la beatlemanía y tampoco entendía la letra de las canciones ¡que rabia!.

Pasaron los años y me quedé con las ganas, en 1976 estaba cesante, pobre y sin nada que hacer, pero tenía un diccionario de bolsillo inglés-español y mi primo me había mandado unos ejemplares de Penthouse, una revista mucho más desgenerada -y más interesante- que el Playboy. Como no tenía nada mejor que hacer decidí tomar el toro por las astas y aprender 10 palabras nuevas cada día. Así fuí aprendiendo a tumbos, todos los días 10 palabras, la sección de "cartas" era la más interesante y recuerdo que me demoré como dos días completos en traducir la primera carta, hasta el día de hoy la recuerdo perfectamente, palabra por palabra, lástima que fuese tan inmoral, irreproducible en un lugar decente como este.

A la vuelta de un año ya podía leer más o menos bien y se me abrió un nuevo mundo, me hice fanático de esas dos grandes revistas de los sesentas: Life y Playboy cada una en su campo fueron extraordinarias. Me acuerdo de la Filosofía Playboy donde tenían un completo sistema de valores basados en el hedonismo, era bien chistoso porque los tipos escribían sus dudas y la Filosofía Playboy tenía respuesta para todo, desde una combinación de ropa hasta complejos dilemas morales. Todos los meses hacían buenas entrevistas y cada fin de año formaban una banda de jazz imaginaria con los mejores músicos del año, creo que de allí debe haber salido la idea del Dream Team y todo eso.

Todo decae, hasta las mejores revistas. Life quebró en los años setenta aunque ahora existe un banco de datos con millones de sus fotografías históricas que pueden verse AQUI. Playboy viene dando tumbos hace años y llegó a lo más bajo con el reality de Las Chicas dela Mansión Playboy en el canal E! donde un ancianito Hugh Hefner muestra las espontáneas aventuras de su vida diaria con tres rubias más tontas que una almeja. A lo que se llega por un poco de plata, pero que diablos, creo que Hefner ha sido valiente en cierto modo tratando de mantener sus ideas, sin importarle el ridículo que hace.

Hay un libro excelente llamado Los Cuentos de mi Tío Ventura, del escritor chileno Ernesto Montenegro, me tomaré la molestia de copiar uno de sus mejores cuentos que se llama:

SI DIOS QUIERE DARME, YA SABE DONDE VIVO

"A una pobre mujer le había tocado casarse con un hombre sumamente flojo, y en cambio se había cargado tanto de familia que andaban siempre los chiquillos sin tener con que taparse las carnes. Era inútil que ella se lo pasara majadereándole todo el santo día; que como era que tenía a menos ir a pedir algo para sus hijos y no le daba verguenza perder el tiempo armándole trampas a los pájaros y durmiendo la siesta hasta la oración. Que viera como el compadre, su hermano, se había hecho rico, mientras que ellos andaban dándose con una piedra en los dientes.
Pero nada sacaba con eso, porque su marido se contentaba con bostezar y cantarle la misma tonada:
-¡Si Dios quiere darme, ya sabe donde vivo!
Cuando su mujer lo sacaba de paciencia con lo del compadre rico, le decía:
-Si querís anda a pedirles por tu cuenta, lo que es para mí, no hay hermano que valga. ¿Te acuerdas de la última vez que fuiste a pedirle un peso a mi nombre? No te había querido decir nada mejor, pa no hacerte pasar rabia. Cuando fuimos a ajustar cuentas, me salió con su gracia de siempre: "Un peso que me mandaste pedir, uno que le dí a mi comadre y otro que hay apuntado aquí son tres". Inútil que yo alegara que era el mismo peso. "El libro no miente" me decía él y con eso me dejaba callado. Así, cualquiera se hace rico, digo yo.
-Entónces, acomidete por lo menos a ir por un poco de leña, mientras yo voy a ponerle cara de palo a la comadre para que me dé un puñadito de harina tostada con que hacerle charquicán a los niños.
Allá iba la pobre con dos o tres chiquillos colgados de las pretinas, a casa de la comadre rica. La tal comadre, que era la misma piedra azul, le salía con que los tiempos estaban muy escasos, que lo justo era que el sinverguenza de su compadre trabajara en algo, que a ellos lo poco que tenían les había costado su bueno: que Juan Francísco pasaba echándole en cara que se lo daba todo a Pedro, Juan y Diego, y que si ellos quedaran en la calle, nadie, seguramente, les daría una sed de agua.
En fin, que la mandó poco menos que con las manos vacías. El hombre no volvió hasta por media tarde, con un puñadito de leña y riéndose solo:
-¿Querís que te cuente Peta?- le dijo -Pa que veas la suerte del pobre; figúrate que a poco andar por el cajón del estero, hacía tanto calor que me tuve que recoger a la sombra, y ahí no más, afirmado contra un quillay, voy viendo un costal pirquito de oro.
-¡Un costal de oro!- gritó la mujercita, creyendo que el pobre se había puesto mal de la cabeza de un repente.
-Un costal así tamaño, que debe haber pesado unas seis arrobas por lo menos. ¿Has visto irrisión igual? Venir a aparecérseme por allá por los quintos infiernos, cuando habría dado lo mismo dejarlo a la puerta de mi casa. ¡Pero no se te dé nada, que yo sé muy bien, que si Dios quiere darme, ya sabe dónde vivo!
La pobre mujer no pudo aguantar más y fué a desahogarse donde su compadre rico: Es cierto que el tal compadre estaba podrido en plata, pero era de esos que no pitan por no botar el pucho. Por lo pronto se hizo no más que no tenía pizca de fe en lo que contaba de su compadre pobre: pero apenas anochecido, enyugó su mejor yunta de bueyes, los puso a la carrtea chica y se fué solito por el cajón del cerro. Tocó que había una luna como de día claro. Por las señas del quillay no tardó mucho en dar con el costal, que llegaba a olear... pero de boñiga clarita.
-¡Hijuna con mi compadre! Después de todo lo que les he muerto el hambre a ellos y a su plaga de chiquillos, venir a salirme con esta. Pero juro por el hijo de mi mamita que no se va a quedar riendo de su gracia.
En cuanto dejó resollar los bueyes, arrimó la culata de la carreta al costal y apretándose las narices como pudo, le puso el hombro hasta amarrarlo a la quincha. Muy contento llegó como a la medianoche frente al ranchito del compadre pobre. Otra fiesta fue para bajar el costal sin que lo sintieran los quiltros. Y ahí nomás lo arrimó, bien cargadito contra la puerta.
Después se fué para la casa riéndose solo: "¡No va a ser bueno el primer baño que se pega mi compadre en su perra vida!", pensaba.
Allá con el sol alto comenzó la mujer del compadre pobre a llorarle que se levantara, que no había ni para darle un agua caliente a los niños. Al último se enderezó el flojonazo y se puso a rezongar que no lo dejaban ni dormir el sueño de la mañana, que era el mejor: pero que no se estuviera figurando que iba a portarse por donde su compadre rico, como si por ser pobre el no tuviera delicadeza, o anduviera envidiándole su plata a nadie.
-Ayen, nomás, sin ir más lejos, yo podría haberme hecho rico poderoso: pero yo sé bien que si Dios quiere darme...
Y esto que iba diciendo , cuando al quitarle la tranca a la puerta de calle, se le viene encima un costal de oro, y las onzas van rodando por todos los rincones del cuarto y metiéndose hasta en las últimas rendijas.
¿Creerán que eso lo sacó de su pasito siquiera? ¡Psh! todo lo que hizo fue darse vuelta y muy ufano decirle a su mujer, que andaba en cuatro pies por el suelo con los chiquillos, recogiendo plata a puñados
-¿Te acuerdas de lo que yo te dije una y otra vez? ¡Si Dios quiere darme, ya sabe dónde vivo!
-Pero ¿y que fue del compadre rico?
-Ah, se me olvidaba: como la mujer del compadre pobre no sabía mucho de cuentas, ni él tampoco, mandaron a los niños a decirle a su compadre que tuviera muy buenos días, que cómo habían amanecido todos, y que hiciera el favor de prestarle la cuartilla o el medio almud por un ratito.
-¿Para qué querrán cuartlla esos infelices? -pensó la señora, y de puro curiosa tomó una vela y le untó bien el fondo con sebo.
Del alboroto y el gusto no se fijó nadie de que cuando vinieron a devolver la cuartilla, se había quedado pegada una onza de oro, una onza de diecisiete pesos dos reales.
El compadre rico y su mujer no se podían conformar con que él no hubiera escarbado siquiera un poquito en el costal antes de írselo a dejar como un bendito de Dios, y a la misma puerta a su compadre pobre.
Al poco tiempo se remató un fundo en la vecindad, y cuando la puja iba ya muy arriba, llegó el compadre pobre y dijo que él también iba a hacer posturas. Todos se rieron de verle la facha, pero cuando sacó los rollos de billetes para pagar la hacienda, todos andaban con Don por aquí y Don por allá.
La mujer del compadre pobre no dilató en bajar al pueblo, se fue a las tiendas y vistió a los niños como unos caballeritos y se compró para ella un lindo pañuelo de rebozo y sus buenos botines de charol. Lueguito se fueron a vivir a la hacienda, y ahí seguirán viviendo hasta hoy y gozando de su platita, porque no fueron nada codiciosos.
-¿Y los compadres ricos?
-A los compadres ricos les llegaron a salir piojos de melancolía y no tardaron en morirse de la pensión que les dió de vivir en los mismos totorales de los compadres pobres."

FIN

Espero que lo hayan disfrutado como lo disfruté yo mismo, ya es tarde, hasta mañana.

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12 Comments:

Blogger Armando said...

Lo único que no entiendo es por qué la bolsa le llenó de bosta entre el momento en que el flojo la encontrá hasta que el compadre fue a buscarla.

6 de febrero de 2009, 13:17

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

EL cuento no lo explica y supongo que podrían haber dos interpretaciones:

1.-Explicación mágica (recuerda que es un cuento para niños) Dios premió al tipo sencillo y sin ambiciones a costa del tacaño y mañoso

2.-Explicación racional puede que algún animalito haya pasado y dejó su carga de caca encima de la bolsa sin que el compadre rico se diera cuenta (por eso lo de "on que él no hubiera escarbado siquiera un poquito en el costal antes de írselo a dejar como un bendito de Dios")

En todo caso no se contraponen, puede ser una combinación de ambas. Me gusta mucho ese cuento porque coloca de manera muy divertida creencias profundas del pueblo chileno: que la codicia y la a avaricia son malas, que los ricos son malos, que el esfuerzo es malo, que Dios premia al que no es codicioso, que la plata llega por caminos mágicos a los que somos buenos, etc. Parece un cuento de niños pero permite entender muchas cosas de nuestro pueblo.

Lo que más me gusta es la amoralidad, o a lo menos la moral inversa que tiene la mayoría de estos cuentos, es como el negativo de la fábula de la cigarra y la hormiga, creo que sería impensable publicar un cuento así para niños anglosajones ;D

6 de febrero de 2009, 13:36

 
Blogger Lilian said...

Gracias por colocar este tipico cuento chileno Tomas. Yo asumi que el "compadre pobre" habia sido el instigador de todo; o sea, que puso la caca en la bolsa de oro y que despues calculadamente se lo conto a su mujer para que esta corriera con el cuento donde el compadre rico... Tienes razon en cuanto a los valores que trascienden en la historia, son todos los equivocados segun el mundo anglosajon, sobre todo si la mentira y el enganho, como yo asumi la historia, estuviese envuelta... para que hablar de la flojera!! jaja
Saludos--
PS: ah! y creo que Playboy esta a cargo de un grupo de mujeres -principalmente- ya hace mucho tiempo.

6 de febrero de 2009, 14:18

 
Anonymous Anónimo said...

Asumi... asumí... ¡supuse!

6 de febrero de 2009, 15:26

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Lilian, a mi me encantan estos cuentos que están llenos de antivalores y ponen en duda los valores tradicionales o de moda ¡es muy sano leerlos! cuando se me espante la flojera los voy a seguir copiando, los encuentro simplemente geniales

6 de febrero de 2009, 15:52

 
Blogger Lilian said...

Anonimo:
MUCHAS GRACIAS por la correcion! Que espanto; mi cerebro esta tan flojo como el compadre pobre del cuento o el duenho de este blog :-D
To assume = suponer
Suponer = to assume
Asumir = to accept, to admit
To accept = Asumir

Saludos Tomas!!

6 de febrero de 2009, 16:13

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

¡Otra más para mis "confusing similarities"

Candid (eq. spanish franco) and Cándido (which mean a silly person who believe anything the other people say)

Actually (eq. spanish realmente) and actualmente (which mean currently)' Tks Anita for correct me!

Caution (eq.spanish precaución) and Caución (which mean deposit in advance)

To realize (eq.spanish darse cuenta) and realizar (which mean to do)

6 de febrero de 2009, 16:22

 
Blogger Lilian said...

Si!! todas estas son confusas. Yo todavia me confundo a veces -cuando no pongo atencion- con To Assume y con Being Candid.

6 de febrero de 2009, 16:42

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jaja
1.- Vacuna la carpeta
2.- Delibera las goserías

6 de febrero de 2009, 16:46

 
Anonymous Anónimo said...

Hay otros "false cognates" que tb confunden:
embarrassed= avergonzado
embarazada= pregnant

exit= salida
éxito= success

Nos fuimos por las ramas...pero igual vale!

6 de febrero de 2009, 21:50

 
Blogger Lilian said...

Unos amigo cubano decia siempre al dar instrucciones de como llegar a algun lado: "toman la carretera 95 y salen por el exito 15..."

6 de febrero de 2009, 22:30

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Y para colmo success=exito, suceso=event

¡Todas esas me sirven para el "Español para gringos"!

6 de febrero de 2009, 22:36

 

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