Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Los beagle boys

lunes, 17 de mayo de 2010

Ya se viene, estuvimos hace un rato reunidos para preparar el Encuentro de Ex ALumnos de la Escuela de Ingeniería Eléctrica y Electrónica, que venimos haciendo cada año desde el 2006 (si la neurona no me falla). A prepararse muchachos porque en octubre nos juntamos de nuevo, ya viene, ya viene. Ahora integramos a los centros de alumnos de las distintas carreras así es que tendremos mucha más participación de las nuevas generaciones. Ya viene, ya viene.

Lyndon Johnson Aleluya es un viejo conocido mío. Cuando trabajaba haciendo los proyectos de inversión para los tribunales, entre 1990 y 2000 me pasaba buena parte del día leyendo expedientes y sentencias, leí muchísimos juicios que eran más emocionantes que una novela: desde los asesinatos más cobardes a las diligencias chuscas ordenadas por un juez bromista que hoy es un serio Ministro de Corte de Apelaciones.

Debo haber leído cientos de expedientes y la cantidad de juicios y condenas donde aparecía Lyndon Johnson Aleluya, junto con lo pintoresco de su nombre, lo convirtieron en una especie de amigo virtual, cada vez que veía un legajo con su nombre me ponía a leerlo para enterarme de su última pilatunada. Era lo que en la jerga policial llaman un delincuente habitual, alguien que vive entrando y saliendo de la cárcel, los actuarios y jueces lo conocían y llegaba al tribunal y a la cárcel como a su casa.

Diez años después, hace poquitos días lo vi en el diario con su última condena, esta vez tiene para un buen rato porque lo condenaron a 18 años sin posibilidad de beneficios. Resulta que estaba trabajando de taxista y recogió a una señora de 60 años, desvió su camino, la amenazó con un destornillador, la violó y le robó el celular y dinero. Cuando lo pillaron alegó que la señora era su amante pero no le sirvió mucho la excusa. En el diario su esposa salió defendiéndolo "En estos momentos puedo entender las razones de la familia de ella (la víctima), pero yo también tengo mis razones y conozco a mi esposo. Sé de lo que puede y no puede ser capaz, entonces por eso estoy luchando por él", dijo.

Don Lyndon, de profesión depredador trabajaba como taxista, con lo que a ojos de la ley -y de su mujer- podía considerarse rehabilitado, pero igual le salió el escorpión. ¿Que hacer con esa gente que hace de la depredación su modo de vida?. En los años que yo trabajaba en tribunales existía el sistema penal antiguo y las críticas eran feroces contra jueces y actuarios, luego llegó la reforma procesal penal y durante el primer año una enorme ofensiva publicitaria amortiguó las críticas, luego empezaron a aparecer de nuevo culpando a la impunidad y la puerta giratoria.

Para ser justos la puerta giratoria ha existido siempre y Lyndon Johnson Aleluya es un buen ejemplo de eso. Algo que me llamaba mucho la atención era como se repetían los mismos nombres una y otra vez a lo largo de los años. A veces acompañaba al juez bromista a la visita semanal de cárcel (no se si todavía existirá esa práctica) y por lo menos el 80 por ciento de los procesados eran viejos conocidos.

El delito -como se describe muy bien en el libro Hijo de Ladrón- es una profesión como cualquier otra. Además los delincuentes no son multitarea, tienen sus propias especialidades. Hay conocidas familias del Valle de Azapa con mucha plata donde todos son delincuentes habituales y desde hace 20 años casi todos los meses aparece alguno de la familia en el estado mensual de causas. No cualquier pelagato es narcotraficante, pero los especialistas viven de eso sin importar cuantas veces los metan a la cárcel, que es como su segunda casa.

La reforma procesal penal se creó en base al diagnóstico que el sistema judicial no daba suficientes garantías a los procesados (hoy les llaman imputados) y creo que eso explica que la cantidad de presos ha crecido enormemente al mismo tiempo que los delitos aumentan. Tal como en su época la profesión de ingeniero informático estuvo de moda y entró una multitud de computines al mercado alentados por la expectativa de mejores ingresos, hoy el delito se ha convertido en una profesión de moda.

El delincuente tiene hoy -objetivamente- muchas más garantías que en el sistema antiguo. De partida le ofrecen un defensor gratis que tiene la posibilidad de lograr un acuerdo a la buena con el fiscal, gracias a las "leyes Cumplido" se rebajaron muchas penas y algunos delitos pasaron a ser simples faltas, las cárceles hoy son un hotel de lujo comparados con las antiguas, insalubres y permanetemente hacinadas. Con todas esas medidas, que están costando miles de millones de dólares de nuestros impuestos, deberían haberse solucionado los problemas del sistema antiguo, eso era lo que prometían los teóricos de la reforma: menos delitos penados con prisión aliviaría el hacinamiento en las cárceles.

¿Que pasó en realidad? Que el delito se convirtió en una profesión de moda, un boom con costos astronómicos imposibles de controlar, la reforma cuesta cada día más y los delincuentes son cada día más, si cada vez que inauguran una nueva cárcel antes de un año está copada y junto a eso se bajaron las penas y se agilizaron los juicios la explicación es simple y aritmética: la profesión de delincuente está en boom, tal como los informáticos en los ochentas.

La reforma procesal penal me recuerda mucho al transantiago: diagnóstico equivocado, resultados desastrosos -exactamente contrarios a lo que se pretendía lograr- y al final nadie tiene la culpa "así es la vida". Estaba tentado de culpar a la concertación pero no es cierto, estas desstrosas reformas (para que hablar de la educación) fueron co diseñadas, aplaudidas y tuvieron unanimidad de izquierda y derecha, la fundación Paz Cuidadana es una de las mayores responsables del multibillonario fiasco.

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21 Comments:

Anonymous Anónimo said...

A proposito del nuevo sistema procesal penal...
Las fiscalias no le rinden cuentas a nadie por su desastrosa gestion.
Miles si es que no cientos de miles de denuncias quedan en el olvido, sin ordenarse ningun tipo de diligencia, lo unico que recibe el denunciante es una carta tipo en que se le informa que no hay antecedentes suficientes para proseguir (como van a haber si ni siquiera se investigo algo!!!) y que poco menos que si uno sabe el nombre del criminal, donde vive y a que hora podrian encontrarlo.
No se como no utilizan una plataforma parecida a la que tiene para el fono drogas el OS7 de carabineros. Un sistema informatico que permite:
Centralizar las denuncias.
Estandarizar los datos minimos.
Correlacionar denuncias.
Que analistas en base a un cruce automatico soliciten diligencias.

Creo que nuevamente el no rendir cuentas a nadie es lo que hace que los fiscales sean unos fat cats clowns que solo montan su show cuando alguien "importante" es afectado o el delito es demasiado flagrante.

18 de mayo de 2010, 06:56

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah la figura del ministerio público es uno de los grandes problemas. No digo que el control disciplinario de la Suprema sobre los jueces sea perfecto, pero peor es nada. Yo recuerdo que los jueces y actuarios se enfermaban del estómago cunado venía un suremo como misnitro visitador y conocí muchos funcionarios y hasta un juez que lo echaron por la responsabilidad que les cabía en mala gestión.

Con los fiscales no hay nada de eso, solo se rinden cuenta entre ellos y es la institución menos controlada y más poderosa que hoy existe, es natural que aunque hayan muchos fiscales muy honestos y preocupados otros aprovechen el cargo para hacerse populares con los medios y cometan las injusticias más grandes. Es un problema grave de diseño del sistema, la facultad de iniciar o no una investigación, de tipificar los delitos (algo importantísimo), de hacer arreglos para juicios simplificados hacen que la figura del ministerio público sea la más peligrosa de todas.

18 de mayo de 2010, 08:38

 
Blogger Ulschmidt said...

Sobre eso creo que el futuro será el seguimiento electrónico de delicuentes. No la pérdida de libertad, a gran costo del contribuyente, por unos pocos años y tras engorrosos trámites judiciales sino las libertades condicionadas al uso de anillos electrónicos, chips de seguimiento satelital, etc..
El concepto idealista de que el tipo "paga" su culpa y vuelve a cero, "recuperado para la sociedad", a la larga será sustituído por el reconocimiento de lo que Ud. dice: ser delincuente es una forma de vida, y los que estan entrando y saliendo de la cárcel son siempre los mismos. Mejor auditarlos en el exterior.

18 de mayo de 2010, 09:34

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulshmidt, el delincuente habitual, como mi amigo Luyndon Johnson, es un problema de muy difícil solución porque las opciones para defendernos de ellos están muy limitadas. A todo esto los delincuentes son personas completamente normales como cualquiera d nosostros, solo que se dedican al delito.

Los castigos como mandarlos a la isla de los locos o derechamente eliminarlos no son políticamente viables, con vigilarlos no creo que se gane mucho y mucho menos con tratar de "rehabilitarlos" eso si que es una fantasía como preguntarle a alguien "¿prefiere ganarse la vida trabajando duro por muy poca plata o tabajando casi nada por una ganancia enorme?

Yo creo que en Chile el remedio resultó mucho peor que la enfermedad, antes se les encerraba por tiempo más largo en lugares hacinados e insalubres así es que la rotación era más baja. Había menos gente dispuesta a ir presos.

Ahora los encierran por menos tiempos en lugares mucho mejores así es que la rotación se fue a las nubes y la profesión creció mucho, por eso pueden hacerse mil cárceles nuevas y al poco tiempo todas se llenarán, si las condiciones mejoran lo suficiente hasta yo o cualquiera de nossotros se puede dedicar al delito, es la opción más racional.

18 de mayo de 2010, 09:57

 
Anonymous Montecristo said...

Tomás, como siempre en el tema que (se supone...) es mi especialidad, de acuerdo con algunas cosas y descuerdo en varias:
-pedirle al sistema procesal penal que disminuya la delincuencia es de ilusos, porque de todos los eslabones de la cadena es el menos influyente al respecto. Y cómo podría no serlo, si actúa ex post, una vez que el delito ya se ha cometido. Se ha dicho hasta la saciedad por todo tipo de profesionales mínimamente dedicados al tema (no sólo criminólogos y profesores de derecho, también sociólogos, economistas, etc.) que la inversión debe ir por el lado social, policial, reinserción, etc., pero obviamente el sistema judicial tiene poco y nada que decir en prevención.
-la única excepción a lo anterior, especialmente destacada por los economistas (que creen que todo se reduce a un tema de estímulos), es tener un sistema especialmente eficiente, en que el "costo de delinquir", haciéndolo en este caso equivalente a la posibilidad cierta de ser condenado, sea alto. Si analizas las cifras, no hay realmente un "boom" de la delincuencia, pero sí hay un sistema persecutor mucho más eficiente, que hace que las cárceles se llenen más rápido, y no de "procesados" (en el sistema antiguo, gente esperando su sentencia definitiva que permanecía en prisión preventiva) sino de condenados. Por eso sigue el hacinamiento. Las cifras de delincuencia, especialmente correlacionadas con el aumento de población y de la calidad de vida, extán en el pero de los casos estancadas, y en algún delito muy particular muestran un leve aumento. Sí ha aumentado hasta cierto punto la violencia en delitos contra la propiedad, debido a que el sistema fuertemente distorsionado de penas draconianas de este país hacen que sea tan "caro" el delito de robo, que da casi lo mismo hacerlo con armas o sin ellas, con habitantes en las casas amarrados y amordazados o no, etc. Y si da lo mismo, qué delincuente no va a preferir actuar sobre seguro y con más violencia que reduzca la posibilidad de rechazo al asalto?
-Diagnóstico equivocado? no. el diagnóstico es que había un sistema injusto, lento, con altas posibilidades de error y que ya en el mensaje del antiguo código de procedimiento penal, de inicios del siglo XX, pedía disculpas por no poder estar a la altura de una república moderna, confiando en que a la brevedad se podría sustituir (lo que pasó más de un siglo después).
-Resultados desastrosos? no. Si lo que se píde es más eficiencia, la hay. Si es más gestión, la hay. Si es más respeto a los derechos humanos, la hay. Procesos más breves, más condenados. Puntos a mejorar? sin duda, pero estamos a años luz de lo que había. Cuesta más? y cómo no, visto lo expuesto.
-sí podría destacar como claro error eso de haber "vendido" el nuevo sistema como que iba a ser la solución a la delincuencia. Eso eso fue una torpeza mayúscula, por lo ya expuesto, y de ahí que el ciudadano medio tenga esa sensación de "me estafaron".
-falta de control de los fiscales: es efectivo y lamentable. SE tuvo demasiada fe en lo que se hacía, ignorando que cada vez que se crea un aparato con tanto poder, si no se controla se tiene un monstruo al margen de todo control. Al igual que reflexionaba ayer respecto a las policías, lo que me extraña es que no abusen más. pero ya van sacando cada vez más las garras (es cosa de ver los comentarios del fiscal nacional, sobre que ellos no deben estar sujetos a ningún copntrol y que prácticamente están más allá del bien y del mal. Lo mismo que han reclamado toda la vioda los jueces. Ya se ve que las malas prácticas son las primeras que se adquieren...

18 de mayo de 2010, 10:04

 
Anonymous Anónimo said...

Por estos días he tenido que ir un par de veces al nuevo centro de justicia, ese edificio monstruoso que construyeron a un costado del parque o'higgins. El abogado que me citó como testigo en un par de juicios me dice que tenga mucho cuidado cuando camino por esos pasillos, ya que es uno de los lugares donde más roban en santiago. Es cosa de verles la facha a hombres y mujeres que caminan por sus pasillos para hacer completamente creíble la versión.
Y a propósito de mis visitas a dicho recinto, que tiemblen las inmobiliarias. En todas las declaraciones diré la verdad y nada más que la verdad, lo que debería hacer perder todos los juicios a estas abusadoras empresas. Ahora en algunos edificios se ha agregado un problema nuevo a todos los existentes. Se llueven por todas partes. Cómo justificarán este nuevo problemas las constructoras e inmobiliarias? También culparán al terremoto con epicentro muy lejano a la ciudad de santiago, pero parece que quieren ubicar en las bases de cada uno de los edificios afectados.

18 de mayo de 2010, 10:07

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hola Montecristo, de acuerdo que ningún sistema judicial va a disminuir la delincuencia en un momento dado: existe una masa crítica de personas que se dedican y se dedicarán a eso con cualquier sistema, nada que decir.

Sin embargo es -yo creo- indiscutible que un cambio en el sistema judicial puede FOMENTAR y aumentar la delincuencia. Si hacemos el experimento imaginario de eliminar el robo en todas sus formas como delito y lo pasamos a simple falta, no hay que pensarlo mucho para concluir que aumentarán los robos y los ladrones. Misma cosa si bajamos las penas de un delito es más que obvio que habrá mucha más gente dispuesta a cometerlos.

EL costo-beneficio no es un simple criterio de "economistas" sino algo inherente a todo ser pensante, todas las cosas que hacemos, todas, las pensamos en términos de cuanto nos van a costar y que beneficio obtendremos, solo alghuien con desorden mental no considera los costos y los beneficios de sus acciones.

Las "cifras" que tu mencionas son muy discutibles y pienso que no se pueden tomar en serio: comparan situaciones que no tienen la misma línea base, es obvio que si eliminas delitos y los pasas a falta y luego comparas vas a tener menos delitos, es lógico que un sistema diseñado para que menos gente vaya presa y que permita arreglos antes del juicio que antes no existían, tendrá menos gente presa si no ajustas y emparejas las variables, las cifras son groseras y muy difícil de tomarlas en serio, por eso hoy se da mucha más importancia a las encuestas de victimización y a la "sensación de inseguridd" (que también tienen sus problemas) en los estudios que pretenden ser serios. Las estadísticas judiciales y de ministerio público siempre fueron y serán un chiste, porque son diseñadas con propósito de vender la reforma.

Pero hay algo que no se puede ocultar con estadísticas: tenemos más presos que nunca en la historia y cada día crecen a una tasa mucho mayor que la vegetativa. La explicación es simplemente aritmética: están entrando más a la profesión.

¿Tiene la reforma cosas buenas? claro, igual que el transantiago, los juicios son más expeditos, se evita la judicializacion de cosas sin gran importancia, se ha multiplicado enormemente la cantidad de tribunales y funcionarios judiciales (en Arica debe haberse triplicado al menos)

Pero igual que el transantiago, no pasa la prueba costo/beneficio, son miles de millones de dólares gastados ¿para que? ¿para decir "el sistema judicial no puede disminuir la delincuencia?" ¡entonces para que gastar plata pues, dejémoslo como estaba antes!

Lo peor es que creo que ni el objetivo garantista se ha conseguido, creo que las garantías pasaron a sr más formales que reales y al final -como dices- las malas prácticas son las primeras que se adquieren.

Creo que hay un efecto transantiago en la reforma, donde muchos de los grandes errores ya no pueden deshacerse: las facultades sin control fiscales-policía por ejemplo son un problema casi imposible de resolver.

No hay que olvidar que un "inputado" se quemó vivo hace poco protestando que llevaba más de un año sin juicio, y a la pastora que condenaron no hace mucho la tuvieron como tres años esperando el juicio. ¿Casos puntules? es exactamente lo mismo que en el sistema antiguo, donde lograban casi lo mismo con una fracción minúscula del actual presupuesto.

Anónimo, eso de que roben en el edificio de justicia es como cuando en Londres robaban a los tipos que presenciaban el ahorcamiento de un ladrón, jaja. Yo que tu no confiaría mucho en que las constructoras vayan a pagar algo, en Chile la indenmización por daños y perjuicios prácticamente no existe o es ridículamente baja.

18 de mayo de 2010, 10:35

 
Anonymous Montecristo said...

Tomás: la verdad, y contrario a lo que tú crees, es cosa bastante consensuada entre criminólogos que el aumento en las penalidades no tiene mayor efecto en la comisión de delitos, ya que éstos responden a otras variables, usualmente de carácter social. Más allá de la mera elucubración tenemos varios ejemplos en este mismo país:
-desde que se creó el delito de robo en bien nacional de uso público en los años 50, subiendo la penalidad de lo que antes era hurto, éste jamás ha descendido.
-el delito de hurto ha sido uno de los que ha sufrido más reformas (más de 15), siempre subiendo la penalidad, y jamás ha descendido, por el contrario.
-desde que se creó la asimilación del robo de cables telefónicos y similares, subiendo la penalidad de lo que antes era hurto, éste jamás ha descendido, sino que experimenta un alarmante aumento.
En fin, podría seguir toda la tarde con ejemplos, incluída la ya demostradísima falta de correlación (a nivel mundial nada menos, sin excepciones) entre abolición de pena de muerte y tasa de delitos, pero no es necesario, el punto es que simplemente no se ha podido jamás establecer una correlación entre subir penas y disminución de delitos.
-el tema del criterio costo beneficio no digo que no existe, pues tal como señalas es propio de gentes racionales, pero no es el único que nos guía, como sostienen los economistas, y el mejor ejemplo son los miles de millones que la gente gasta en cada teletón para discapacitados o terremotos, sin obtener ningún beneficio a cambio (resultando a mi parecer pueriles esas explicaciones de "es que compran tranquilidad moral" o semejantes a veces se arguyen).
-las cifras no son tan discutibles. Obvio que no se puieden tomar sino a modo referencial las del sistema antiguo con la reforma, pero ésta ya lleva casi 10 años, con múltiples variables geográficas y de números a considerar gracias a su aplicación gradual, y estas cifras sí son comparables entre sí. Lo que sí no es comparable son los caóticos criterios con que se realizan las encuestas de victimización en este país, en que3 en vez de ocupar las variables aceptadas y validadas internacionalmente usan otras (por ejemplo, donde en todo el mundo se pregunta "ha sido ud. o alguien de su entorno inmediato víctima de un delito?" aquí se pregunta "cree usted que podría ser víctima de un delito en los próximos x meses"), dando como resultados absurdos en que aparece que el ciudadano medio del país tiene más miedo de salir a la calle que el de medellín, Caracas, casi todos los estados mexicanos, etc. cuyos índidces de delincuencia son abismantemente superiores a los nuestros.
-ojo, pese a que se trata de casos anecdóticos (no por ello menos dolorosos), antes era común que pasaran varios años (más de 3, de hecho) en la resolución de cualquier causa penal. Si mal no recuerdo un proceso completo, recursos incluídos, duraba en promedio 3 años y fracción, versus los 7 u 8 meses actuales.

18 de mayo de 2010, 17:59

 
Anonymous Montecristo said...

A todo esto anónimo, no le creas tanto el alarmismo a tu abogado. Yo trabajé 3 años en el centro de justicia, todos los días en audiencia, el par de veces que ocurrieron delitos en los pasillos (de verdad, sólo supe de un par de casos en 3 años!) como está lleno de cámaras en todas partes, los pillaron al tiro. En los pasillos del CJ casi nunca ocurre nada, y es obvio porque no es muy fácil salir de ahí y la presencia policial es mucha. No se de dónde sacó tu abogado la idea, pero es cosa de ver las cifras de la fiscalía Centro Norte (en cuya jurisdicción está el CJ) que prácticamente no registra denuncias allí.
Afuera del CJ ya es otro cantar, te recomiendo que no dejes tu auto estacionado an la calle, es común el hurto de espejos o robo de radios. El estacionamiento es caro, pero tiene vigilancia y que yo sepa ahí nunca ha pasado nada. Cogoteos eso sí casi no han habido, sí a veces peleas entre familiares de imputados y los de las víctimas, y cosas por el estilo.

18 de mayo de 2010, 18:18

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Montecristo no discutamos coss en las que estamos de acuerdo. Que el aumento de las pensa no disminuye los delitos, absolutamente DE ACUERDO. EL que ya es delincuente no dejará d delinquir porque las penas son más altas, esa es una idea absurda. Tal vez desanime a alguien a entrar a delinquir pero eso no es seguro, hay muchas variables para la decisión tal como dices.

Pero lo que yo digo es otra cosa: que la disminución de las penas y la ampliación de las garantías aumenta los delitos ¡pero si eso es obvio, por eso existen las penas! volvamos a un ejemplo extremo: si se dejan de castigar los asesinatos ¿no crees que estos aumentarían?. Y por favor no me mandes un argumento de autoridad del criminólogo tal o cual, simplemente dime si no crees que las penas existen para desanimar a que más personas entren a la profesión del delito.

Lo del costo/beneficio sigo creyendo que es un asunto absoluto y único para tomar decisiones, "sentirse bien" es un enorme beneficio y explica tu ejemplo de la Teleton, "ganar plata con poco esfuerzo" también es un enorme beneficio, que si no tiene un costo enorme "la jaula" seguramente yo mismo estaría ahora mismo robando.

SObre el retraso judicial en el antiguo sistema yo hice el estudio de "diagnóstico de retraso judicial en Aricca" el año 1997 y estoy absolutamente convencido que no tenían nada que ver los procedimientos: tienes que tener en cuenta que en esos años el Servicio de Salud se podía demorar hasta 2 años en entregar un informe de drogas, que existían solo 4 juzgados mixtos (letras/crimen) en toda la ciudad de Arica, con unos 30 empleados en total por tribunal, más dos juzgados de menores.

Ahora la capacidad ociosa en los tribunales es enorme, el otro día fui a entregar un peritaje al 1ro de Letras y los muchachos me contaban que no tienen nada que hacer, se tiran la pera todo el día. A diferencia de antes el retraso judicial hoy solo tiene una explicación: procedimientos, mientras que el retraso antiguo era escases absoluta de tribunales, de personal, sobrecarga de causas y pésimos servicios auxiliares de justicia, partiendo por el servicio de salud. Que hoy exista retraso con tres veces más tribunales y debe ser a lo menos un 500% de más personal es una vergüenza sin nombre.

18 de mayo de 2010, 18:19

 
Anonymous Claudio said...

Esa es justamente la madre del cordero, si fuera cierto que no es necesario aisgnar costos (o penas) a los delitos, entonces ¿para qué existen los sistemas judiciales?. Según algunos teóricos todo es cuestión de campañas de prevención y educación social y con eso se acaba la delincuencia. Habría que mandar a todos los jueces para sus casas porque quedarían cesantes.

Personalmente no creo para nada en el enfoque únicamente sociológico para tratar el tema de la delincuencia. Desconfío mucho de auqellos "estudios" que demostrarían que no hay correlación entre el tenor de las penas y el número de delitos. Creo que estadísticamente se puede demostrar cualquier cosa con los datos y herramientas adecuados.

Todo el mundo se mueve, en mayor o menor grado, de acuerdo a los incentivos que regulan a la sociedad. Si a la comisión de delitos se le asignan costos altos, de todas maneras habrá menos motivaciones para delinquir. Eso es simple sentido común. Si no estuviera penado girar cheques sin fondos, mañana mismo firmaría un montón de documentos vacunando a medio mundo.

18 de mayo de 2010, 20:05

 
Anonymous Wilson said...

Me parece obvio que aumentar las penas no disminuye, por si solo, el delito. Pero nadie, que yo sepa argumenta eso.
El punto es aumentar algo asi como la esperanza matematica del castigo, es decir aumentar la probabilidad de ser castigado multiplicado por el monto-años.
Como dices tu, eso no es economicismo, es como funciona la naturaleza humana. Nadie, y menos que nadie los profesionales del delito, van a cometerlos si la esperanza es elevada. Incluso si el monto a pagar en la pena es menor que hoy, si la probabilidad de resultar castigado es muy alta, se producira el mismo efecto.
Las estadisticas de correlacion son complicadas, aumenta el robo de cables electricos, si, pero el precio del cobre ha subido como la espuma...
Me permito dudar de la asociacion entre pena de muerte y delitos, hay demasiadas variables ocultas como para obtener conclusiones de algun tipo. Sin embargo no es menor el dato que a lo que mas temen los delincuentes, o temian mas bien, era a esa pena... Hubo, y hay, mucho lobby idealogico para eliminarla.

18 de mayo de 2010, 22:04

 
Anonymous Wilson said...

Abundando sobre la esperanza, hay que agregar el beneficio del delito.
Con una esperanza de castigo dada, es mucho mayor la disuacion si el premio es bajo, una tele vieja, que si el premio es alto, un jugoso turro de dolares.

18 de mayo de 2010, 22:13

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claudio, Wilson yo también pienso que un análisis económico basado en las expectativas es más exacto que un análisis sociológico basado en teorías del delito. Mal que mal la economía no estudia problemas de dinero sino del comportamiento de las personas y las ideas de la teoria de expectativas son una formalización de conceptos más o menos obvios, de sentido común y que suelen cumplirse para la mayoría de las personas (la respuesta a incentivos, el cálculo costo/beneficio, etc.).

Pero en fin, teorías pueden haber muchas pero un hecho es cierto: después de gastar muchos miles de millones de dólares tenemos que desde 1990 al 2009 la cantidad de presos ha crecido cerca de un 59% a pesar que se han aumentado las garantías y eliminado delitos con las leyes cumplido. Creo que la única explicación lógica es que están entrando más "profesionales" al mercado de la delincuencia.

18 de mayo de 2010, 23:41

 
Anonymous Montecristo said...

Tomás. lo que pasa es que no termino de encontrar la correlación entre disminución de penas y delito, entendiendo que al menos estamos de acuerdo en que subirlas no desincentiva la comisión (lo que de por sí ya sería un fallo en el rrazonamiento estricto del análisis costo-beneficio). Es difícil encontrar ejemplos porque en este país nunca bajan las penas, quizás podríamos analizar delitos de penas bajas y que el "sentido común" indicaría debieras ser de alta comisión, pero curiosamente no lo son. Pienso por ejemplo en la usurpación de inmuebles, casi inexistente pese a su penalidad ridículamente baja. O los gloriosos dos o tres meses en que en este país, por un error legislativo, fue impune el beber en las calles, y que no condujo a ninguno de los caois que se predecían... en fin, como te decía, más allá de lo que elucubremos hay poca experiencia (en el país al menos) más allá del prejuicio o convicción personal como para hablar seriamente sobre el tema. En otros países se ha encontrado que la correlación o no existe o es tan baja que claramente existen otros factores mucho más importantes que la bajada de penas. Por supuesto la abolición ya sería otra cosa, pero eso casi nadie lo propone seriamente. en mi caso al menos derogaría la mitad de los delitos, pero sí i sólo sí se reemplazara el ilícito penal por un sistema fuerte y efectivo de indemnizaciones civiles, tema que ya hemos discutido otras veces.
Lo de "sentirse bien" no lo tengo demasiado claro. Hay mucha experimentación que habría desdecido (desdicho?) esas tesis de los economistas sobre la ganancia supuesta y que apoyan más bien un altruismo propio del ser humano, aunque acabo de leer en el reciente libro super freakonomics que habrían sido poco rigurosos esos experimentos (en que había hasta un nobel de economía metido, entiendo). Opinable, hasta mejor evidencia.
Concuerdo con el problema enorme de gestión en tribunales, endémico y de todos los tiempos del poder judicial. Calcularon las dotaciones mal, y ya ves que en el juzgado de Garantía se abanican todo el día, y en el trinbunal oral en cambio los jueces no dan abasto y tenemos un fenómeno de atraso récord a nivel país. Absolutamente mejorable con gestión, pero hacer que un juez semi-dios (para que decir un ministro de corte) escuche y le haga caso o respete a un administrador de tribunal (generalmente ingeniero comercial)... en todo casop es obvio quer el costo ten´{ia que subir, de hecho si hubieras mantenido el sistema antiguo pero dándole una cantifdad de jueces razonable, de empleados de tribunal suficientes, y de inyeccion de fondos a los organismos auxiliares, te aseguro que el costo hubiese sido similar, y los resultados serían mucho peores, porque era un problema de sistema que no podía seguir por ser demasiado demasiado malo.

19 de mayo de 2010, 10:21

 
Anonymous Montecristo said...

Claudio: nadie dice que deban acabarse los delitos, lo que digo es que debemos ser más racionales y rigurosos y menos pasionales en la argumentación: donde hayan cifras, usémoslas, y veremos que no todo es lo que parece. Por ejemplo, el economista S. Leavitt, en un estudio sumamente polémico pero que hasta ahora nadie ha podido tachar de poco riguroso o fiable, demostró que en EEUU la disminución sorpresiva de la delincuencia en los 90's no tuvo ninguna relación con los planes de tolerancia cero ni cassi ninguna de las variables usualmente esgrimidas sino con... la legalización del aborto 20 años antes, que significó que las personas con fuertes problemas de deprivación familiar y socioeconómica que ususalmente derivan hacia la delincuencia, no nacieron. El estudio era sumamente neutro, pues jamás pretendió decir que el aborto fuera un método de control de la delincuencia, y pudso comparar estados de EEUU con distintas estrategias de aminoración de delincuencia, distintas fechas de legalización de aborto, etc. y el resultado era siempre el mismo. Como para que me digan que no hay un tema social detrás. Si a alguien le interesa le puedo enviar la versión "académica" del estudio, pero una versión mucho más entretenida y clara está en el primer libro de "freakonomics" del autor. Lo recomiendo (y ojo, que el autor sustenta varias tesis de las que discrepo, pero me gusta mucho por la rigurosidad de sus planteamientos).
Wilson: concuredo hasta cierto punto que sí existe una correlación entre esperanza de castigo y decisión de delinquir. Por ello es que insisto que la graduación de penas no es tan importante para combatior en delito como la eficacia de la efectiva punición. Y por eso es que la reforma es mucho más efectiva que el sistema antiguo (es una mejor y más rápida herramienta para encarcelar). Y por eso Tomás es que existe otra explicación lógica para el hechjo de que las cárceles estén más llenas que no es el crecimiento de la delincuencia: el sistema es más efectivo y encarcela más a los que debe (contrariamente al sistema antiguo). Si fuera por el sólo crecimiento de la delincuencia, todas las optras cifras apuntarían en esa dirección y no lo hacen. No soy apasionado del tema, es sólo que me atengo a la evidencia más fiable que hay disponible hoy por hoy. Si alguien me muestra otras cifras, cambiaré sin más mi parecer, pero hasta el momento no las he visto...

19 de mayo de 2010, 10:21

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Montecristo, pero inviertes el peso de la prueba: no puedes proponer nada afirmado en que no existe evidencia suficiente, ese es un argumento negativo que solo puede llevar a no hacer nada porque no sabemos nada. especialmente si tu escoges el tipo de evidencia que consideras aceptable o no.

No es una discusión simple con conclusiones científicas, en el fondo hay mucho de la forma como vemos las cosas en general que después las racionalizamos.

Yo veo las penas como castigo: si eliminamos el castigo aumentan los delitos y si disminuimos el castigo (o lo que es equivalente, aumentamos las garantias y facilidades para el delincuente) me parece clarísimo que los delitos y los delincuentes deben aumentar, no veo por que no iba a entrar más gente a una profesión en la medida que se hace más lucrativa y menos riesgosa.

De los estudios y estadísticas concuerdo contigo en que no hay nada concluyente y pienso que no es un tema que se pueda demostrar algo con estadísticas, excepto con algunas muy groseras como el aumento notorio de los encarcelados sin una disminución equivalente de los delitos. Tu interpretación es que encarcelar a la gente no sirve y la mía es similar pero con un agregado: que como las cárceles son más confortables y las condenas menores irse preso ya no disuade a nadie y al contrario, está entrando mucha más gente al delito.

Lo que mencionas sobre lo que habria pasado de inyectar más recursos al sistema antiguo corrigiendo sus problemas es muy similar a lo que dicen para defender el transantiago, estoy en absoluto desacuerdo, creo que en ambos caso hubo errores fundamentales e irreversibles de diseño que hicieron ambas reformas astronómicamente caras en relación a sus magros beneficios. Si un gerente de empresa privada hace reformas así con esos resultados lo despedirían de inmediato y le costaría muchísimo volver a encontrar trabajo, pero cuando es el gobierno... ya sabemos.

SObre eliminar la mitad de las pensa de cárcel y reemplazarlas por indenmizaciones pecuinarias efectivas estoy 100% de acuerdo, la cárcel hoy no es ningún castigo, a lo más implica vacaciones pagadas.

La sanción pecuinariaa debería implicar el despojo de todos los bienes al delincuente y a su familia hasta tercer grado de consanguinidad, ahi si que estoy de acuerdo.

19 de mayo de 2010, 11:54

 
Blogger Payayita said...

"Lyndon Johnson Aleluya". Amé ese nombre!! Ideal para un libro tipo realismo mágico o whatever.

23 de mayo de 2010, 07:45

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

La verdad es que Lyndon me interesó de inmediato por su nombre, el apellido Aleluya es aimara pero el tipo no tiene los rasgos que yo me imaginaba, eso me desilusionó un poco cuando lo conocí en persona, una de las muchas veces que lo llevaron a declarar.

23 de mayo de 2010, 08:24

 
Anonymous Wilson said...

Si escribi alguna incorreccion politica, mis disculpas ;-)

13 de junio de 2010, 16:43

 
Anonymous Wilson said...

Dobles disculpas, esa ultima entrada no iba aca...

13 de junio de 2010, 16:45

 

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