Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Que sabes tú

lunes, 12 de julio de 2010



Y ahora se murió Olga Guillot, recién entiendo por que dicen que uno se está poniendo viejo cuando se muere más gente -más gente conocida se entiende- ah diablos, a cada rato se muere algún conocido, ya me tocará a mi, ojala de un balazo o un ataque al corazón mientras duermo, ahh ¡esa sería buena!. Pero en fin, Olga Guillot era una gran cantante, algo exagerada y a veces se le pasaba la mano con el fraseo, pero se strevía a cantar al borde del desastre, me recuerda un poco a Charles Aznavour. Este video es de su mejor canción en su mejor época: 1968. Tiempos aquellos que no volverán.

Y por fin terminé el primer avance de mi tesis, mañana lo mando para que lo revisen porque es con nota la cosa, yo la veo muy bien ojala que los profesores piensen lo mismo. A este paso demás la termino en tres meses, llevo más o menos la mitad y creo que ya hice todo lo difícil, solo me queda el aburrido relleno, yaba-daba, pitos y flautas.

Mi amigo Daniel, creo que es el único profesor titular de la escuela de negocios, insiste en que me dedique en serio a hacer clases, me dice que me especialize en Internet, e-business y todo eso que es un nicho actualmente desocupado, no hay nadie que tenga idea ni menos experiencia. Pero no puedo imaginarme trabajando todos los días, la verdad es que estoy mucho más cómodo en mi actual posición de half-chicken, hago lo que quiero y aunque no gano casi nada, tengo mi escritorio y puedo esperar con paciencia de chino a que llegue algún cliente para encargarme un proyecto. Con uno solo puedo salvarme por el resto del año ¿para que voy a trabajar entonces?. Paciencia, solo eso necesito, como dice la canción: "all you need is just a little patience".

A propósito de trabajo asalariado ayer estuve viendo un reportaje en la tele sobre mi antiguo pueblo de Quellón, en el extremo sur de la Isla de Chiloé. Yo viví allá un par de años -en realidad estudiaba en Ancud y solo iba a mi casa en Quellón para las vacaciones- era entonces un pueblito de unos tres mil habitantes, donde las casas no tenían número y solo algunas calles tenían nombre, el cartero los conocía a todos y para mandar una carta a alguien de allá solo tenían que poner "Sr. fulano de tal, Quellón". Recuerdo que era un lugar pobre, pero todo el mundo se las arreglaba relativamente bien, desde luego nadie pasaba hambre y hasta nuestros flojísimos vecinos Huilliches -los indios de esas islas- se las arreglaban para vivir más o menos bien, dentro de sus estándares.

El Quellón que yo recuerdo era chiquito, todo el mundo se conocía y cada cual era una especie de personaje más o menos famosillo, habían dos viejos hoteles y en uno de ellos pasé el año nuevo más triste y depresivo de mi perra vida. Después arrendamos una casa viejísima pero que tenía un campo enorme en el patio, lleno de árboles y pasto, un año sembramos papas y sin saber nada sacamos como 20 sacos, no sabíamos que hacer con tanta papa, el patio era tan grande que los vecinos mandaban a sus corderos y vacas a cortarnos el pasto.

Y entonces todo cambió -debe haber sido en los años 90, muchos años después que dejé la isla- se produjo el boom de las granjas marinas y Quellón pasó a ser el pueblo con mayor crecimiento de Chile, probablemente de toda América Latina. De un día para otro se instalaron enormes empresas de acuicultura con salmones y truchas y la población subió a más de 30 mil habitantes. Veía en el reportaje como Quellón había cambiado, repleto de camionetas 4x4 nuevas, llegaron a funcionar más de 20 boites y prostíbulos, se convirtió en el moderno Far West, en lugar de la fiebre del oro era la fiebre del salmón.

Y el boom -que palabra más odiosa- finalmente se desinfló dejando grandes bolsones de miseria con miles de desempleados en uno de los lugares más inhóspitos del mundo, la plata tal como llegó se fue, de un día para otro. Y hoy está repleto de desempleados, gente que hizo su vida alrededor de una empresa y de la noche a la mañana se encontraron que ya no había empresa, ni trabajo, ni compañeros ni nada. Ya no era necesario levantarse temprano, pero seguían necesitando comer y pagar las cuentas.

Unas semanas atrás vi un documental sobre el cierre de una de las plantas de General Motors, la misma cosa, gente que había hecho del puesto de trabajo su pequeño mundo y repentinamente les dicen "señores, se acabó la fiesta, váyanse para la casa porque la planta se cierra". Cuando entrevistaban a la gente nadie se quejaba demasiado por perder el sueldo, lo que les dolía era perder su lugar en el mundo, manejando un Yale o en la línea de producción. Recuerdo que cuando cerraron las industrias en Arica, a mediados de los años 70 ocurrió exactamente lo mismo.

Es increíble como la gente sueña y se hace dependiente de un buen puesto de trabajo, llegan a pensar que es su única seguridad y su lugar natural en el mundo, cuando lo pierden les duele como si perdieran a un pariente. Pensándolo bien, Arica hoy es como Quellón en los años setenta, no hay industrias y la mayoría de la gente tiene su pequeño negocio de supervivencia, los ricos viven más o menos igual que los pobres, no existe esa competencia por ostentar que hace tan odiosos a los huasos, o mineros, o pescadores con camioneta 4x4. El lumpen prácticamente no existe ni tampoco la miseria, todos se las arreglan de una manera u otra y el paseo 21 de Mayo está todo el día repleto de gente tomando un café o comiendo una pizza ¿de donde sacan plata si parece que nadie trabaja? Se las arreglan de alguna manera.

No quiero imaginar si llegara el boom minero a la ciudad, primero nos llenaríamos de flaites con camioneta 4x4 y detrás vendría el lumpen, las poblaciones miserables, como cucarachas en casas de cartón, viviendo del robo y el tráfico de drogas. Hoy no tenemos nada de eso, la plata no abunda y nadie anda en condiciones de financiarse un vicio caro como la cocaína, los ladrones son muy pocos porque no hay gran cosa que robar. Me imagino que Arica podría seguir exactamente los mismos pasos de Quellón, mi antiguo pueblucho que de idílico se convirtió en un infierno. Esa es mi peor pesadilla. Y todo por culpa de unos cuantos estúpidos que sueñan con un "puesto de trabajo seguro" malditos esclavos que se vayan al diablo. Mejor vayan a buscarlo a otra ciudad y no vuelvan más.

Para el tarado que se le ocurrió la "genial" idea de desafectar el Parque Nacional Lauca y para los mega tarados que creyeron que era una buena idea, solo les puedo decir que se pudran. Estamos repletos de campamentos mineros a todo nuestro alrededor entonces ¿por que no se van?.

Ah, estos días grises me ponen de mal genio, ya llegará el verano de nuevo, paciencia, paciencia. Hasta mañana.

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10 Comments:

Blogger Miguel V. said...

Buena nota. A veces le achuntas. Al menos la gente de Aysen lo tienen mas o menos claro y por eso que no quieren que se instale la planta electrica esa.

13 de julio de 2010, 04:30

 
Anonymous Anónimo said...

hazle caso a tu amigo...hazñlo por la patria ...sabes bastante del negocio....tu vidatendria algun sentido.

13 de julio de 2010, 12:14

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah Miguel, pero a mi me encantan las hidroeléctricas, ver la fuerza del agua perdiéndose me pone furioso, como buen electrónico.

Anónimo, ninguna vida tiene sentido, es todo pura ilusión!!!

13 de julio de 2010, 12:23

 
Anonymous Anónimo said...

De pronto cometiste un error estratégico con lo de tu tesis. En mi caso, hace casi 20 años, tenía todo claro desde el primer día pero fui mostrando pequeños avances a los revisores. Si mostraba todo el primer día tenía el razonable temor que sería unos de esos eternos tesistas que les agregan y agregan cosas y se terminan aburriendo y no terminan nada.

Este verano estuve en Quellón. Yo no quería ir, pero mi señora insistió en que debíamos ir en las lanchas esas a ver las ballenas, la última atracción del sur de Chiloé. Mi recuerdo del pueblo a principios de los 80 era un lugar muy pobre y lleno de curados en las calles. 30 años después parece que estaba peor, eran pandillas de curados caminando por sus calles. Los mismos tipos de las lanchas que iban a ver las ballenas estaban con fuerte hálito alcohólico. Ya que el negocio del salmón se terminó el turismo debería ser la alternativa lógica, pero asusta un poco el ambiente del pueblo. Difícil venderlo en las condiciones actuales.

13 de julio de 2010, 12:36

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

La verdad es que el adelanto tenía que presentarlo, es parte de la nota de el curso de estrategia 2. No quiero hacer nada interminable, tengo presupuestadas 100 páginas (debo llevar unas 60) más los anexos, dos cucharadas y a la presa nomás.

Qullón tradicionalmente fue pobre como todo Chile rural, en el sentido que la gente vive con muy poco aunque no es mucho lo que necesitan, era una pobreza entre comillas, antes no habían cesantes porque cada cual tenía su negocito o su huerto y vivían de eso. Cualdo llegaron las industrias todo fue bonito mientras duró, hasta que se acabaron y ahora queda un montón de proletarios cesantes, la enorme mayoría llegados de otra parte, es una tragedia.

Curados ha habido siempre, si en algo nos distinguimos los chilotes es en ser sedientos, a mucha honra.

13 de julio de 2010, 14:02

 
Blogger Carla said...

Tienes toda la razón con eso de que nos hemos hecho dependientes del trabajo asalariado a tal punto que cuando lo perdemos, se nos cae el mundo. Así me he sentido muchas veces cuando me ha pasado. pero ya no me lo permito. De hecho me identifico cada vez más con tu filosofía del Puaj-trabajo.

13 de julio de 2010, 14:53

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

CLaro que si Carla, el trabajo asalariado siempre es un poco (o muy)degradante, es la nueva versión de la esclavitud, y lo peligroso es cuando te empieza a gustar ¡eso si que es grave! jaja

13 de julio de 2010, 15:05

 
Anonymous Anónimo said...

Yo soy de la gran avenida, en que la vida nuestra era similar a lo que describes para Quellón en aquellos tiempos. También teníamos curados de esquina y eramos tan pobres como dices que lo son en el campo. Pero algo nos ha pasado hasta con los curados. Los de hace 30 o más años no asustaban. Ahora hasta ese gran genero humano se ha degenerado.

Y como sediento que también soy, siempre recuerdo esta parte de un poeta popular:

"Mañana me voy, mañana
Quién se acordará de mí
Solamente la botella
Por el ron que me bebí"

13 de julio de 2010, 20:07

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro que si, ahora todo está peor pero que diablos, Arica todavía sigue impoluta, o más o menos ;D

13 de julio de 2010, 21:44

 
Anonymous Anónimo said...

DESAFECTAR EL PARQUE LAUCA.????..Y NO SABEN QUE EL 95% DE EL, ES PRIVADO...CON CONTRIBUCIONES AL DIA..ME PARECE QUE LA FIESTA RECIEN VA A COMENZAR.....

O ES POPULISMO.....,ME RECUERDO CUANDO DON AUGUSTO LE OFRECIO MAR A BANZER...SABIENDO QUE NO SE PODIA...ABRAZO INCLUIDO EN CHARAÑA...

SERVIO VASQUEZ O.

18 de julio de 2010, 04:49

 

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