Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

¿que celebramos el 18?

lunes, 13 de septiembre de 2010


No puedo evitar enrabiarme por esta tontera del "bicentenario" La historia que nos enseñan es una colección de fábulas, llenas de héroes que se rasgan la camisa para poner el pecho, pero en realidad la mayoría fueron ineptos, tontos y comidos por la ambición, sus actos los retratan mejor que sus discursos. La mala clase de nuestros padres fundadores es pecado original en toda América Latina, una mochila que cargamos hasta el día de hoy. Siento antipatía por Ohiggins, Carrera, San Martín, Bolivar y toda esa corte de sectarios, megalómanos y marulleros. Pero en fin, es lo que hay nomás y como es el bicentenario estamos obligados a hacer gala de nuestro patriotismo de papier mache, escuchando horribles cuecas y tomando chicha, la bebida diarréica por excelencia.

Ah diablos, como me ponen de mal genio estas celebraciones. Pero toda moneda tiene dos caras y también hemos tenido chilenos dignos de admiración y respeto, que han hecho cosas con pasión genuina, por ese raro sentimiento llamado amor a la patria, que muy de vez en cuando aparece en alguno de nosotros. Los chilenos en general no somos muy patrioteros, para eso nos falta perder un par de guerras, la cosa es que somos bien contradictorios en eso del orgullo patrio y yo como buen chileno medio no soy la excepción.

Desde que tengo memoria he escuchado esos cuentos de que somos los ingleses o los siuzos de América del Sur, que somos mejores, que la canción nacional salió segunda después de la Marsellesa, que las mujeres chilenas son las más lindas del mundo, que Colo Colo es Chile, la garra araucana y toda esa basura. Mitología pura, propia de vivir en un país aislado que nos hace provincianos e ignorantes. Cuando un chileno sale de América Latina se da cuenta lo parecidos que somos con nuestros vecinos y también aprendemos a apreciar las riquezas de su cultura. Son lo nuestro como bien dicen los latinos que viven en USA.

Pero tampoco me voy a dejar llevar por esos arrebatos de latinoamericanismo, así como no hay dos personas iguales, tampoco encontramos países iguales, cada vez que viajo a Tacna me traslado a otro planeta igual que los propios peruanos de la costa cuando viajan a la sierra, somos parecidos pero no iguales. En fin, solo quería desahogarme un poco en medio de tanta explosión patriotera. Al diablo con poner la bandera chilena, la ocasión no lo amerita.

Porque ¿que celebramos en realidad el 18 de septiembre? una independencia muy a la chilena, hipócrita, donde nadie dijo una palabra sobre liberarse del yugo español ni mucho menos, simplemente le querían guardar el puesto al Rey de España mientras Napoleón lo tenía desbancado, ese era el propósito declarado de casi todas nuestras "independencias", mientras que en secreto los libertadores soñaban convertirse en reyecitos ellos mismos o traer algún príncipe inglés o francés para gobernar a la plebe, solo acuérdense de Mexico.

Mejor cambio de tema, estuve un buen rato tratando de acordarme del nombre de un cuento de Ray Bradbury acerca de dos ciudades chinas que estaban juntas, de pronto una comienza a crecer y deciden ponerle una muralla con la forma de un cerdo, el mandarin de la ciudad vecina se preocupa porque la muralla de su ciudad tiene forma de una naranja y ya sabemos lo que comen los cerdos, entonces decide cambiar la forma de su ciudad a la de un garrote para golpear al cerdo. La otra ciudad cambia su forma a una hoguera para quemar el garrote, como respuesta su vecina cambió a la forma de un lago para apagar el fuego. Y así sucesivamente, al fin encontré el famoso cuento, se llama La dorada Cometa, el Plateado Viento y pueden leerlo aquí.

Durante años fui fanático de Ray Bradbury, no se cuando dejó de gustarme pero es el único escritor de ciencia ficción que me ha interesado, bueno, tal vez Julio Verne igual. La cosa es que me acordé de este cuento porque me pareció una buena descripción de la relación entre las ciudades de Arica y Tacna y tal vez podría servir para ilustrar nuestro proyecto de integración desde las fronteras.

La casa está convertida en una sucursal del hospital, tenemos una tía de casi 90 años que está muy enferma y cada viaje al doctor es una pequeña odisea donde aprovecho de maldecir a los maestros peruanos que me construyeron la escalera de la muerte. Pero en fin, es lo que hay nomás, paciencia y buen humor. Hasta mañana.

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17 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Leyéndote, cualquiera pensaría que eres un joven muy despierto y con mucha chispa, pero tu carnet de identidad no dice lo mismo jaja, aunque no estoy precisamente de acuerdo contigo fue un gusto leerte, seguro que volveré a hacerlo :B

14 de septiembre de 2010, 12:19

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

INSINUAS acaso que soy VIEJO ???????
%&$##~&%%@@ÑÑÑÑ

"Viejos son los caminos pero igual echan polvo"

14 de septiembre de 2010, 12:23

 
Blogger Ulschmidt said...

La historia siempre es una construcción. De paso en su blog me desayuné que la máxima epopeya chilena es la guerra del Pacífico y no la independencia.
Otro si digo: Isaac Asimov no le gustó nunca? Verne apenas? HG Wells?
Le recomiendo el siguiente:
Fredric Brown
que oscila entre la ciencia ficción, el policial y cualquier cosa.

14 de septiembre de 2010, 12:38

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt para mi, y creo que para muchos otros chilenos en la Guerra del PAcífico existieron héroes mucho más auténticos que nuestros "padres de la patria". Pienso en SOtomayor, Anibal Pinto, Vergara, Prat por parte de Chile. Grau, Bolognesi, Caceres o el propio Moore que murió desacreditado por parte del Perú. Abaroa por los bolivianos, en fin, hubo mucho sacrificio desinteresado.

Nuestras guerras de independencia fueron -a mi modo de ver- una cochinada- un cambio de patrones nada más.

El género de ciencia ficción nunca me ha gustado, es cosa rara, a Asimov no lo trago ¿sabes por que? creo que la mayoría usa el género para dar sermones morales de como debería ser el mundo y esas novelas-discurso no me interesan para nada.

Bueno, el cuento de Bradbury que cité tiene algo de eso también, pero me pareció adecuado para la historia Arica-Tacna

14 de septiembre de 2010, 12:54

 
Blogger pavezwellmann said...

Tomas:
Si se trata de celebrar una fecha válida para el Bicentenario, deberiamos celebrarlo el 12 de febrero del 2018: por la firma de la declaracion de independencia de Chile ocurrida en Talca en 1818 y proclamada ese mismo dia en toda la naciente república.

14 de septiembre de 2010, 15:16

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo creo lo mismo, el 18 de septiembre fue una cuchufleta nomás,estamos celebrando la fecha equivocada!

14 de septiembre de 2010, 16:42

 
Anonymous Anónimo said...

Jamás el pueblo chileno permitirá que celebren la independencia en febrero, como son vacaciones para la mayoría, los feriados no tendrían el mismo peso...
Aparte, para de robarme las ilustraciones.
Y si te estoy haciendo eso

saludos, tu superior

14 de septiembre de 2010, 18:52

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Mejor ponte a trabajar vago de @~$%&%$%%%%!!!!!

Vas a matar la empresa antes que nazca por culpa de tu extrema flojera ¡que verguenza! (seguro que esos son los genes Lazaru)

14 de septiembre de 2010, 18:58

 
Blogger Nervio said...

bah ese dia juramos fiddelidad al rey, despues la gente realista le saco la mugure a los traidores, estos recibieron un batallon de españoles como refuerzo y los rebeldes un ejercito de argentinos y ganaron.

1 enero 1817 concepcion se firma independencia en un cuero de cordero y se la arrojan a los realistas de talcahuano

un año despues se transcribe declaracion "perdida" en talca

pero el dominio peninsular no se va hasta que cae chiloé

asi celebraremos bicentenario el 2017 2018 y para el bicentenario del tratado de tantauco.

14 de septiembre de 2010, 20:13

 
Anonymous Wilson said...

Pan y circo. Pan tenemos,la desnutricion se ha trocado en obesidad, lo que falta es circo.
Me parece bien celebrar los bicentenarios, centenarios mas un año, mas dos, jaloguin, el 14 de febrero, etc.la galla es muy tristona en nuestro pais, si no existiera el futbol y el trago terminarian suicidados todos.
No hay que pescar a los proceres y sus habladurias y disursos, pero hay que disfrutar del leseo que se arma y contribuir a hacerlo mayor.
Viva la Patria y la Libertad!

14 de septiembre de 2010, 21:53

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Nervio, me hiciste acordar a Cornelio Saavedra ¡falta que nos hace ahora jaja!

Wilson, eso es la cosa: circo pal populacho disnorante ¡ayabayada! ¡huija rendija! ¡tomémonos un vasito de chicha para curar el estreñimiento!
bah

14 de septiembre de 2010, 22:34

 
Blogger Ulschmidt said...

Felizmente no había aire acondicionado en la épòca independentistas y la mayoría de los Congresos, Juntas y Proclamas evitaron el verano para felicidad de los futuros veraneantes. Ahora, todos estos países tenemos dos fechas "patrias", la primera de asunción temporal de la autoridad del Rey preso por Napoleón y otra años después de lisa independencia. No es una rareza chilena. Acá es en mayo y en julio respectivamente. En 1813 el Rey volvió y mandó refuerzos desde Europa y reconquistó casi todo. En el Plata los rebeldes a duras penas consiguieron tomar Montevideo en 1814 y evitaron que la expedición restauradora entrara por ahí. En cambio entró por Vemezuela y Colombia. Los ejercitos de Buenos Aires llevaban un lustro avanzando y retrocediéndo en Bolivia: en su mejor momento estuvieron cerca de La Paz y en el peor defendían Tucumán. San Martín se dió cuenta que ese territorio quebrado era fácil de defender y muy difícil de invadir y que por ahí no llegarían nunca a Lima. Transformar el cuerpo defensivo mendocino mas los evacuados chilenos en el ejército de los Andes, pasar a la ofensiva en ese frente, formar una flota en el Pacífico y hacer un atanque anfibio al corazón realista fue la clave de la victoria.
Después, si hubiera quedado aire, una pinza desde Lima y desde el Norte argentino debían aplastar al resto. No fue así, hubo que llamar a Bolívar que terminó la labor, hizo inventar Bolivia y recortó el poder de los sureños todo lo que pudo.
Si el plan original se hubiera cumplido en una de esas ni guerra del Pacífico hubiera habido. Guillermo Miller, un oficial del Ejército de los Andes, desembarcó y tomó Arica medio siglo antes que eso. Pero después la perdió.

15 de septiembre de 2010, 07:53

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Que buenos datos, a mi me encantan las curiosidades históricas y ahora me explico por que la playa de La Lisera acá en Arica antes se llamaba "Playa Miller".

Otro detalle sabroso es que los patriotas evitaban el calor del verano jaja "nooo mejor esperemos septiembre porque está más fresquito" en verdad no se de levantamientos populares en verano, por lo general son en otoño o primavera.

Al final fue San Martin el militar de la independencia porque Ohiggins militarmente no lo hacía nada de bien, menos con la división que tenía con los Carrera. Creo que Chile no habría perdido mucho retrasando su independencia hasta que apareciera alguien más competente. Igual lo bueno de Chile es que tuvimos muy poca anarquía.

15 de septiembre de 2010, 08:05

 
Blogger Ulschmidt said...

Eso es relativo. A mí de los héroes argentinos me gusta más Belgrano. Un abogado que se metió a economista, militar y todo lo que hiciera falta. Siempre lo mandaban a bailar con la más fea y él aceptaba. Evacuando Bolivia ordenó volar la casa de la moneda de Potosí - donde imprimían la plata - pero sus tropas usaron una mecha demasiado larga. Encima se ganaron el odio de la población civil porque demostraron estar dispuestos a volar media ciudad para cumplir el sabotaje. En Tucumán desobedeció a Buenos Aires que le mandaba retroceder hasta Córdoba y enfrentó a los realistas. Una manga de langostas que trajo el viento encegueció a los españoles y sólo por eso ganó la batalla. Después pudo empujarlos hasta más allá de Salta. Fue enviado a conquistar el Paraguay y le dieron una paliza. Fue a la Banda Oriental y lo mismo. El gobierno llamó a San Martín desde Chile porque quería sus tropas para luchas civiles y Belgrano le cubrió las espaldas y permitió su desobediencia - y continuar con el plan de invadir Lima.
Y murió joven y pobrísimo. Un apasionado y un improvisado absoluto con la cuota justa de suerte. Que más es un héroe

15 de septiembre de 2010, 08:43

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jaja excelente historia! yo lo conocía a Belgrano solo por la calle como suele ocurrir con muchos de nuestros próceres.

Y efectivamente, pasión, improvisación y suerte son la receta que compone a la mayoría de nuestros héroes, con mi mala suerte yo quedo descalificado para héroe per secula.

15 de septiembre de 2010, 10:05

 
Blogger Armando said...

Debo recordaros a todos vosotros que el 18 de setiembre de 1810, en Arica no pasó NADA. por ahí que Bernardino Palza se cayo de borracho llegando a su casa o Hipólito Unanue se peleó con su mujer, pero de ahí, nada de importancia pasó. Los siguientes 70años el 18 de setiembre tampoco significó nada en vuesa ilustre villa. y desde 1880 hasta 1929 el 18 sólo lo celebraban ahí los militares. Los felicito por el bicentenario, pero, lamentablemente para mí, la independencia de los países hispanos fue una tragedia. Especialmente para el Perú, digo, es mi opinión. El 28 de Julio de 1821 San Martín la proclamó en Lima y en Huaral, el Virrey se fue a la Sierra, donde todos eran realistas, y tenía todos los suministros del mundo. San Martín se quedó un año, se fue, y el Virrey regresó. Es decir, todo volvió a la normalidad. Yo tampoco sé por qué se celebra tanto el 28 de julio, si la real independencia fue el 9 de diciembre de 1824, con la Batalla de Ayacucho. el problema es que en esa batalla los que peleaban por el lado español eran todos peruanos (ariqueños y tarapaqueños incluidos), y los que pelearon en el lado patriota eran colombianos, venezolanos, chilenos, etc. Ah, y para colmo, muchos fueron luego presidentes del Perú (los perdedores de Ayacucho, digo). Pasó el 9 de diciembre, los españoles que quedaron llenaron un barco (UN barco, eso fue todo) y se fueron a su país. Todos los demás se quedaron en el Perú. el ingreso per-cápita y el PBI del país disminuyó notablemente y el Perú nunca más fue el mismo que había sido durantte 5 siglos, primero un gran imperio y luego el virreynato más grande de América. Vargas Llosa pregunta, ¿En qué momento se jodió el Perú? yo respondo, el 28 de julio de 1821.

16 de septiembre de 2010, 18:21

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Es cierto Armando, casi todos los procesos de independencia han sido desastrosos, no tanto por el hecho de independizarse sino por la calidad humana de los "libertadores" que al final eran solo un reflejo de nuestra calidad como pueblos.

Pero si miramos desde una perspectiva histórica al menos fuimos mucho menos bárbaros que los franceses con su sobrevaluada revolución, esos fueron mucho peores, los propios ingleses en los años de Oliver Cromwell tampoco lo hicieron muy bien que digamos, es el estigma de los países jóvenes, para que hablar de los africanos. USA en esas cosas es un gran ejemplo, con esclavitud, racismo y todo es uno de los paises que ha tenido uno de los mejores procesos de independencia en la historia.

17 de septiembre de 2010, 10:36

 

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