Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Recuerdos del Valentin Letelier

lunes, 15 de octubre de 2012


Encontré esta foto en el grupo de ex alumnos del Liceo Valentín Letelier, es del 5º año F de 1965, en ese año yo estaba en quinto ¿será mi curso? Ah, puede ser, hasta me parece reconocer a mi amigo Muñoz de lentes, sentado en la primera fila, igualito a Marcelo Comparini. Estirando un poco la imaginación creo ubicar a Luchito Galecio, el nieto del rector, bien peinado y estirado o al profesor Fariña de abrigo. Tal vez el que está mirando para el lado al extremo izquierdo de la segunda fila sea yo mismo, ah pero basta de especulaciones. No creo que sea tanta la coincidencia. Igual me trajo a la memoria los cuatro años que pasé como valentiniano, entre 1964 y 1967, si mal no recuerdo.

El liceo era un hito importante en el barrio Recoleta. Me picó la curiosidad de ver como estaría ahora, así es que copié la genial idea de mi amigo Juan y 1/2 y me fui a Google Earth para pasear un rato por el barrio de mi niñez gracias al Street View. Y me encontré con una de las casas más antiguas donde viví, en Eusebio Lillo 555, la parte delantera era una bodega de frutas y atrás estaba la casa de los cuidadores, era de un tío lejano que tenía hacienda en Buin y la usaba para almacenar frutos del país. Vivimos allí entre 1959 y 1963 más o menos, debe ser una de las casas más antiguas de Chile que todavía se conserva en pie, es de la época de la colonia. La casa grande de la esquina era de unos árabes que tenían allí mismo una fábrica de plásticos y estaba el mismo almacén que hoy donde se instaló la primera máquina de flipper del barrio que era vista por los padres como la gran corruptora de la juventud.

Al frente estaba la Fuente de Soda Wally, que hoy es un banco y donde llegó el primer televisor del barrio. Allá fuimos a ver el mundial de fútbol del 62 y los clásicos universitarios, que eran el gran espectáculo de esos años. A pocos metros mi escuela primaria, la Rafael Sanhueza Lizardi donde estudié entre 1961 y 1963. También cerca estaba la casa donde vivía mi profesora, la señorita Erna Verde Ramo (así se llamaba) arrendaba una pieza minúscula. Esa casa por dentro era kafkiana, cuando leí El Proceso me acordé enseguida de esa casa.

También en Recoleta a la vuelta de mi casa estaba el Picaresque donde íbamos a espiar la entrada de las "piluchas" o "bataclanas" como las llamaba mi mamá, era un lugar repleto de misterio para nosotros ¡mujeres desnudas! Dios mío. Varias cuadras más allá en El Salto estaba la casa de mi cuñado, donde pasaba mucho tiempo mientras mi mamá trabajaba. Mi recuerdo más vivo de esa casa fue cuando estaba en el patio y escuché por radio Portales la noticia que habían matado al presidente Kennedy, fue una gran conmoción para todos.

Casi todos los días yo recorría a pie la mitad de Santiago, desde el liceo hasta Copiapó con San Isidro donde trabajaba mi mamá, era el Laboratorio Araucano, también de un pariente lejano, donde fabricaban cremas y cosas por el estilo. En la tarde pasaba a buscarla y almorzábamos en una pequeña fuente de soda que estaba al frente, todavía existe.

Para los que vivíamos en Recoleta el Cerro San Cristobal era como el Morro para los ariqueños, estaba en todas partes y nuestro liceo era de los mejores de Chile, competitivo a muerte con el sello de su rector don Luis Galecio Cervera, gran tipo. Ah Recoleta de mis recuerdos, cuantos años. Sigue siendo un barrio de clase media baja, en mis años eran árabes, luego coreanos y ahora peruanos, con los años se van enriqueciendo y cambiando de barrio.

Para mi fue al revés, vino un terremoto y desapareció toda la cuadra, donde estaba mi casa y el Liceo 4 de Niñas hoy es la lujosa Clínica Dávila y nosotros nos fuimos a vivir a los potreros en la "Operación Sitio" todavía está nuestra antigua casa, que perdimos hace años en la Población Santiago y todavía está el barrio bravo de Los Nogales donde me crié.

Hoy el Liceo Valentín Letelier agoniza, años de politización, desorden, falta de disciplina lo han llevado al borde del cierre porque pocos quieren matricularse en él. Los ex alumnos están comprometidos a levantarlo de nuevo igual que el Ave Fénix, todos mis buenos deseos para que lo consigan y vuelva a ser el lugar maravilloso que era en los sesentas. Nada es imposible.

6 Comments:

Blogger Nelson Wohllk said...

Me parecen excelentes tus palabras de como era el liceo, todo lo que nos dio y lo que tendremos que hacer para que como tu bien dices, se levante al igual que el Ave Fénix.

15 de octubre de 2012, 17:51

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Así es Nelson, como el Ave Fénix que nace de las cenizas se tiene que volver a levantar el histórico Valentin, el primer liceo que tuvo Chile. Yo recuerdo el orgullo que teníamos de estudiar allí y el desprecio hacia los pijes del prostituto nacional y del murialdo jaja que tiempos.En algún momento todas esas cosas se empezaron a perder, los profesores y directivos fueron perdiendo poder y terminaron tratando de hacer la pega como mejor pudieran. No es su culpa pero algo se quebró en le sistema cuando las reglas se relajaron.

Claro que ya es impensable un liceo como era en nuestros tiempos, pero al menos se podría hacer algo mucho mejor de lo que hay ahora recuperando el orgullo y el entusiasmo. La mística de un colegio es todo, si solo eso se recuperara, buena parte del trabajo estaría hecha.

15 de octubre de 2012, 18:06

 
Anonymous Pablo Jiménez said...

Yo de la época en que estuve en el LVL, recuerdo varias anécdotas, sin olvidar que hay cierta impronta familiar en el liceo, dado que uno de mis tíos pasó más de 30 años trabajando en él como auxiliar y varios primos también estudiaron en el LVL. Los problemas no sólo tienen explicación política, sino también temas presupuestarios y de manejo en el propio DAEM. Es cosa de comparar el abandono del LVL versus el gran desarrollo que tuvieron en estos últimos 15 años algunos liceos técnico-profesionales dentro de la misma comuna, como el Juanita Fernández Solar.

16 de octubre de 2012, 11:11

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro, deben ser muchas otras causas, yo recuerdo que lo que caracterizaba al liceo era el liderazgo y poder del rector, creo que eso desapareció hace rato.

Es muy cierto eso del carácter familiar del Valentín, Recoleta es un barrio donde la gente no se mueve mucho y hay familias completas que se han educado, trabajado o hecho clases en el liceo, esa es una de las cosas más bonitas que tiene, varias generaciones en un mismo lugar

16 de octubre de 2012, 11:22

 
Blogger Jorge Navarro said...

Esta foto es de mi curso.El 5to. año A de 1967.El profesor era nuestro profesor de asignaturas y Profesor Jefe

2 de noviembre de 2015, 14:56

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah que pena Jorge, por un momento pensé que podía ser mi curso. En fin, la memoria es fragil ¡Saludos!

2 de noviembre de 2015, 15:04

 

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