Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Nos encanta que nos estafen

viernes, 22 de marzo de 2013

Ayer fuimos a Tacna con McDonnell porque quería chequear su glaucoma. Yo también pensé en hacerme un examen pero después me arrepentí, creo que fue una buena decisión en vista de lo que pasó allá. Fuimos al Hospital de la Solidaridad y la mitad del bus se bajó, estaba repleto de chilenos y había esa actividad tipo colmena de abejas que es tan característica de la industriosa Tacna. Tom pagó como US$ 12 por un exámen completo, primero un técnico le revisó la vista y luego lo mandaron donde el oftalmologo, yo lo acompañé haciendo de traductor.

El oftalmólogo tenía la apariencia de un tipo europeo, de unos treinta y tantos años muy desenvuelto, le revisó rápidamente los ojos, puso cara de alarma y dijo que iba a consultar con el oftalmólogo que viene de Lima cada més para ver los casos más complicados. Llegó un tipo muy joven y de buena apariencia, imnpecablemente vestido, hizo la misma revisión (unos dos minutos) y me dijo con cara de extrema preocupación que Tom estaba a punto de quedarse ciego a causa del glaucoma, me mostró los números, una presión intraocular de 22 lo que era altísimo y dijo que si no se operaba de inmediato mejor se fuera comprando el bastón blanco. Cuando le pregunté cuanto costaba la gracia me miró con una especie de asco, diciendo que de eso se encarga "el administrativo" adonde nos mandó a conversar en la oficina del lado.

Pero resulta que Tom recién se había hecho los exámenes completos en su viaje a Florida, donde le recetaron unas gotas para bajar la presión y a mediano plazo una cirugía laser de baja complejidad, además el problema de glaucoma lo tenía por casi 40 años y a veces la presión le había llegado a 45 y para el 22 era casi normal. Los eminentes galenos quedaron un poco descolocados pero se recuperaron rápido, el limeño con una risita suficiente dijo que la cirugía laser no le servía porque solo le iba a arreglar "lo mínimo" que se necesitaba cuchillo por el estado de avance de su enfermedad (que diagnosticó en menos de 2 minutos). Algo dudosos nos fuimos donde el "administrativo" que nos dijo amablemente que la operación de cada ojo salía algo más de US$ 1.000 y se hacía a lo largo de 4 semanas. Además había una serie de otros gastos, exámenes y yaba-daba.

Nos fuimos riendo y en la Óptica Inka ("la calidad no tiene precio") donde conozco al dueño, este me comentó "ah es que ya aprendieron de los doctores chilenos pues, además a tus paisanos les gusta que los estafen, todo el que entra a ese hospital sale con una orden urgente de operarse de lo que sea, vienen médicos de Lima especialmente a hacerlos cholitos". Entonces entendí todo: el bajísimo precio de la consulta es un anzuelo para cazar incautos y como los chilenos ya están acostumbrados a ese sistema, se van felices porque los operan -más bien dicho los estafan- a mitad de precio que en Chile.

Por eso yo en Tacna jamás iría a un médico menos de 50 años, todos los jóvenes son estafadores porque ya tienen la mala escuela, los mismos pacientes chilenos -acostumbrados y gustosos que los estafen- los corrompieron. La próxima vez que viaje, si ando con plata, iré a la "clínica peruano-japonesa" donde atiende una vieja doctora de apellido japonés desde que tengo memoria. Y si me dice que me quedaré ciego si no me opero la mando al diablo. Total, con 58 años de vida ya he visto todo lo que vale la pena ver, si me quedo ciego me ahorraré el mál rato de verme en el espejo viejo y pelado, además me dedicaré a la música y a que todos me sirvan, a lo Ray Charles.

Bottom Line: si cree que va a hacer un gran negocio atendiéndose en el Hospital de la Solidaridad se equivoca, vaya a lo tradicional, donde los viejos doctores porque los jóvenes no valen nada. Deben haber excepciones, pero yo no conozco ni una sola. Lo que más me asombra es como la viveza aimara y criolla se adaptó rápidamente a la oportunidad de negocio de los pacientes chilenos, es increíble.

A propósito de estafas, me encontré con este excelente comentario del doctor Renato Aguirre sobre los "alimentos vencidos" no puedo estar más de acuerdo, siempre he pensado lo mismo:

Quisiera que todo el mundo se enterara de esto. Lo habitual es que me crean loco cuando tranquilamente consumo alimentos vencidos según las etiquetas: Lo he hecho toda mi vida y nunca me ha pasado naaaaada malo y no por ser amarrote sino por tener suficiente juicio para darme cuenta cuándo puede o no puede ser dañino, según el olor, el gusto y el estado del envase. De hecho, deliberadamente dejaba envejecerse a un quesillo elaborado en Arica y así adquiría una acidez y sabor que mucho enriquecía al fome quesillo fresco.

Pero parece que de pronto cambiaron algo en su elaboración y mi proceso lo hacía saber mal y harto raro y renuncié a eso. Eso de madurar exquisitamente a los quesillos nunca lo he conseguido con los "De plástico" de Soprole y otros poderosorosos proveedores. El queso Camenbert, que me encanta, es fomísimo antes de vencerse, ponerse bien blando e incrementar su inusual sabor que que a muchos les disgusta. Parecerá escandaloso, pero con mi padre (Un químico muy versado en esos temas) solíamos comer ricos quesos campestres bien madurados (de esos que ya no se fabrican), hasta con sus gusanos, que no son más que quesos que se mueven.

En general guardo en una bodega a alimentos enlatados para el eventual desastre geológico que no deja de amenazarnos y sin importar la fecha de vencimiento, los consumo cuando ya están vencidos (pero sólo yo me "Atrevo") y con mayor placer si se cumplen las condiciones que expuse. Pero en mi casa se siguen botando alimentos "Vencidos", a menos que yo me oponga. Y en los EEUU se bota como el 40% de los alimentos "Porque ya están vencidos".

El link que les voy a ofrecer está lamentablemente en inglés y se trata de un video y nó de una clara exposición vía texto escrito, la que con gusto traduciría para Uds. El tema de fondo es que los productores quieren vender más y por eso te incitan a botar lo perfectamente comestible y el Estado, aquí y en la quebrada del ají , no tiene ropa ni mucho menos afán por intententar evaluar objetivamente a los vencimientos que imponen los productores: Es simplemente cómplice por omisión. Es que yo me crié en campo, cuando no había irracionales restricciones y sigo muuuuuy sanito a mis casi 70 años .

Un ejemplito: no es ningún pecado consumir huevos ya "Vencidos" un mes antes. Claro que por cierto hay excepciones, como en general los antibióticos (no tanto así los antimicrobianos de síntesis) y por cierto la leche enlatada para bebés. Es que por todas las vías posibles, algunas muy mentirosas, nos quieren hacer botar lo que compramos para ganar más platita. Y bueno, aquí va el link en English y cuánto quisiera que los "Chilensis" lo dominaran a concho como ocurre en toda Europa, salvo en España y Francia, ignorantes y/o chauvinistas en extremo: http://news.yahoo.com/video/whoknew-fresh-food-dont-throw-060000391.html. .

Cuesta darse cuenta cuán eficicientes son los gana-plata y cuán indiferente, cobarde, incapaz o interesado de mala manera es el Estado para "Protegernos". Y bueno, acepto todas las críticas, pero loco no estoy, razonable sí lo soy y al diablo lo que opinen los ilusos...

Genial, nada más que agregar.

13 Comments:

Anonymous Anónimo said...

L.SINDE

22 de marzo de 2013, 02:14

 
Blogger Ulschmidt said...

Lo vencido no hay que reponerlo. Si Ud. consume algo de su reserva luego va y lo repone pero si encuentra algo vencido lo tira sin reponer. Así se acostumbra a tener niveles de stock compatibles con su velocidad de consumo. (Esta es mi aplicación del Just-In-Time a los alimentos perecederos)

22 de marzo de 2013, 08:02

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, yo compraría alimentos vencidos con descuento para consumirlos. No entiendopor que tiene que ser ilegal y la restricción me parece completamente arbitraria. En cuanto a no consumir algo vencido, solo me fio del olor y el sabor. Si no huele ni sabe mal, cualquier alimento es perfecto para mi, me da lo mismo la fecha de vencimiento. Siempre ha sido así y nunca en mi vida he tenido que ir a un médico, al menos en los 58 años que tengo.

Bueno, en verdad una vez me fui a sacar un lunar...

22 de marzo de 2013, 08:27

 
Anonymous vrebolledo said...

1,. Conozco gente que fue al hospital solidario cuando recién abrió y fueron tratados bien, les cobraron pocos, no los operaron y resolvieron sus enfermedades. El tema es que después de un tiempo al parecer cacharon cómo funcionan los médicos en Chile y se les pegó la mala costumbre. Era cosa de tiempo nomás.

2,. Medio Talibán el hombre de los alimentos vencidos. No comería quesos con gusanos ni aunque me los ofreciera lisette sierra sin ropa.

22 de marzo de 2013, 11:26

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Pequeñin:

1.-Estando en la miel todo se pega
2.-Lo de los gusanos es solo un prejuicio, comemos mariscos vivos pero no gusanos vivos, el asco es lo más raro que existe y tiene mucho de cultural. Hay varios quesos con gusanos como el Cabrales español o el Marzu de Italia, para que hablar de quesos con hongos. Dicen que lo peligroso es comerlo si los gusanos no estan vivos.
3.-Lo que es yo, el gusano del mezcal lo he saboreado varias veces y lo volvería a hacer con todo gusto
4.-Si la Srta. Sierra, aunque un poco mayor para mi, me ofreciera lo que sea sin ropa yo lo aceptaría encantado, lo mismo con cualquier otra señora o señorita. A una dama jamás se le debe ofender.

22 de marzo de 2013, 11:38

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Me quedó dando vuelta lo de los gusanos del queso, leí en San Google que en su mayoría son bacterias u hongos, por ejemplo en el Roquefort o el Gruyere, también son las responsables de los agujeros (burbujas producidas por la digestión de las bacterias).

Le agregan un sabor picante muy rico, todavía recuerdo un queso que trajo un amigo desde Bélgica (escondido) muy maduro y ex-qui-si-to. Yo soy un fanático del queso, mucho más si es bien maduro y con harta actividad de los bichos. EL queso fresco no tiene gusto a nada, ni un brillo.

22 de marzo de 2013, 12:37

 
Blogger Ulschmidt said...

El del roquefort es un aspergilisius, precisamente el aspergilius roqueforti. Está contaminado con una contaminación "deseada" y el único peligro es que lo colonice otra cepa. O sea que se pudra sin latín ni nada de categoría.
Los yogures y las leches "larga vida" son algo parecido. Están colonizados por cepas deseadas o beneficiosas. Se supone que enriquecen o mejoran el trabajo de nuestra propia flora intestinal. El paradigma de los alimentos "puros" va pasando al de los "activados" que son levemente podridos, pero podridos con clase.

22 de marzo de 2013, 13:13

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Bueno, si consideramos que la fermentación es una forma de podrirse, no puede ser mala la cosa, siempre que se mantenga dentro de los límites de lo agradable.

Creo que ese carácter "limítrofe" es lo que hace tan rico a muchas cosas fermentadas

22 de marzo de 2013, 13:59

 
Anonymous Anónimo said...

lo de los oculistas es especialmente preocupante en chile. uno tiene que ir a una consulta donde lo atienden con equipamiento obsoleto hace 20 años para que lo puedan atender en la óptica. en la óptica lo atienden con equipo de última generación y que da un diagnóstico bastante mejor. cuál de los 2 estará sobrando?

23 de marzo de 2013, 13:30

 
Anonymous Renato Aguirre Bianchi said...

El tema del Hospital de la Solidaridad es muy interesante. En primer lugar, no es un hospital sino que un bien organizado consultorio para una labor "En serie": O sea, el paciente entra por una puerta y cuando sale tiene en su mano varios exámenes útiles. Ojalà los horrendos consultorios municipales funcionaran así. En general no son mediquillos los que atienden sino que, con algunas excepciones tal vez, son médicos ya bien formados o en vías de llegar a hacerlo y eso es otro inmenso contraste con la realidad chilensis. Lo malo: la Medicina en serie basada en una lìnea de mèdicos sucesivos es útil para un primer enfrentamiento diagnóstico o controles de rutina para ciertas enfermedades crónicas, pero cuando el asunto se pone feo, no puede superar a la atención personalizada del médico apropiado, que se responsabiliza por el futuro y conociendo bien al paciente, actúa de manera similar a un director de orquesta y ASUME toda la responsabilidad. En eso,la buena medicina privada en Chile supera con creces a la gestión habitual de Tacna, por lo menos. Perú tiene muchas cosas buenas en cuanto a medicina, pero eso es un tanto excepcional. Durante años asesoré a una ejemplar organización semi privada del Departamento de La Libertad. El cuento es largo pero, aunque siempre dependiendo de la calidad del médico, su política de perfeccionamiento continuo era excepcional, mientras duró pues tras algunos años sacaron al no-médico que inventó todo eso y quien por cierto pasó tambien un tiempo en mi casa para conocer mejor lo que hacíamos y cómo lo conseguíamos. Sigue siendo un muy querido y respetado amigo quien audazmente cuajó conmigo desde el momento en que nos conocimos. Yo viajaba varias veces al año y terminamos organizando a un hospitalito excepcional, onda Clìnica Lautaro cuando no dependía sólo de mí. Algunos de sus médicos fueron enviados a mi Clínica para aprender ciertas versiones quirúrgicas yapreciar al "Tratamiento Enzimático", o sea, el cirujano responsable encima del paciente, atados ambos de los tobillos por una cadena. Los recursos eran harto escasos y el principal cirujano,un joven excepcionalmente versátil, no sabía ni manejar un automóvil y para terminar a su modesta casa debía trabajar adicionalmente en algo muy malo, onda "Médico taxista". O sea, una organización financiera recibía pacientes quirúrgicos derivados por quien fuera y cuando había que operar a alguien llamaba al taxista que estuviera disponible para operarlo sin haberlo conocido antes. Malo, malo y le pagaban chauchas. En cuanto a los recursos, el ingenio peruano se las arreglaba genialmente en este hospitalito y en mil detallitos que omitiré. Pues llegó el día en el cual ya, con joven aquel, decidí que no me necesitaban. Tras un homenaje, lo dejé muy claro ante la numerosa audencia, médicos llevados periódicamete a pasar una semana en un hotel arrendado y "sufrir" clases de postgrado de especialistas de otros lugares y países. Pues bien, antes de retirarme le hice entrega de un instrumento que necesitaban pero no podían conseguir. Lo compré nuevito (500 dólares) y me permití un tironcito de orejas por dilapidar los magros recursos en gestiones menos costo-eficientes. No sé si a él o ambos se nos salían las lágrimmas y los opositores a ese proyecto nuestro no lo podían creer. Algo nunca visto ni en mis frecuentes viajes a países vecinos en mi calidad de Delegado Internacional de una organización de médicos del centro-oeste sudamericano. Y temino: La angurria financiera no viajó de Chile a Tacna, muy por el contrario y por fea que sea nuestra realidad actual. Fin de la lata...

23 de marzo de 2013, 14:11

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Doctor, creo que de un tiempo a esta parte las nuevas generaciones de la profesión médica se han corrompido bastante, pueden haber excepciones pero no conozco muchas.

Y es un fenómeno mundial, creo que la culpa es en buena parte de los sistemas de seguridad social y de salud pagados con impuestos que llevaron a que la gente se acostumbrara -y aun exigiera- hacerdse toda clase de tratamientos innecesarios. surgió entonces un enorme mercado de estúpidos hipocondriacos convencidos que si recibían más tratamientos médicos serían más sanos y no se iban a moriri nunca. Detrás de ese mercado se empezaron a formar las nuevas generaciones de doctores especialmente condicionados a dar "lo que la gente exige".

Un amigo que también es médico, hace años me comentaba que la gente se enojaba cuando después de un examen les decía que no tenían nada malo, o que sus enfermedades eran falsa alarma y no necesitaban ningún tratamiento especial. Cuando no recetaba medicamentos porque no los necesitaban salían reclamando que no habían sido bien atendidos.

Me contaba que cuando empezó a trabajar se arrendó una consulta chiquita en el Edificio Richard para bajar costos y cobrar menos por la consulta ¡no iba nadie! hasta que un colega más experimentado le abrió los ojos y lo convenció que se comprara un mercedes, pasara viajando y atendiera en un lugar caro. Desde entonces se empezó a llenar de plata, ahora nadie sale de su consulta sin una receta o un tratamiento.

Los médicos peruanos -al menos los de antes- eran bastante honestos , pero sus propios clientes los han ido corrompiendo. Me asombró que un mocoso muy peinadito, después de un examen de menos de un minuto asegurara convencido que si Tom no se operaba de inmediato iba a quedar ciego, mucho más si Tom venía de una batería completa de exámenes hechos en USA que solo le recomendaron unas gotas y cirugía laser menor. Para mi el tipo es un estafador y no le creería ni lo que reza, si bien yo no se nada de medician no puedo dejar de descofiar en un mocoso que con suerte tiene un par de años de práctica y que hace diagnósticos lapidarios después de echar un simple vistazo.

Puede que sea un Einstein de la medicina y que sus facultades sean tan extraordinarias que le permiten darse cuenta de algo sin necesidad de mayores exámenes, se lo creería más (aunque no ccompletamente) a un médico de edad, experiencia y credenciales, no solo con títulos en la pared sino con años de práctica. Puede ser que un médico después de muchos años de práctica desarrolle un "ojo clínico" infalible, que le permita ver lo que otros médicos no ven. Pero -en mi opinión la menos- ese mocoso era más falso que un hare krishna guatón. No le creería ni lo que reza, en mi opinión no pasa de ser un payaso presuntuoso y carrilero que busca el billete fácil.

LAs iniciativas de hacer medicina con recursos limitados, basada en la atención intensiva con los pacientes tal como la experiencia que Ud. describió, me da mucha más confianza que esa fábrica de salchichas en que se ha convertido el "Hospital de la Solidaridad"

23 de marzo de 2013, 22:04

 
Blogger danielita said...

jajjaa a mi me paso lo mismo fui por in dolor en mi mano pague mi consulta todo bien hasta ahi luego me mandaron al traumatologo que con cara de g... me dice...hay que operar urgente si no perdera LA movilidad de su mano...me hizo un rx salio sindrome carpiano y sinovitis no activa osea este pendejo penso que yo no sabia leer un rx le segui la corriente y le dije cuanto me sale LA opera cion?me dice ah barato solo 3.000soles osea hello....hasta el momento mi mano sigue moviendose...sin problema jajjajaa...nunca me opere queria verme LA cara ese g....

9 de septiembre de 2016, 12:53

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

El Hospital de la Solidaridad sigue un modelo de negocios que en Perú es muy exitoso y sirve para casi toda actividad económica: el modelo de la feria (como la Feria Manuel Rodriguez o el Cosmocentro en Arica, entonces el Hospital de la Solidaridad es muy bueno, bonito y barato para algunas cosas (por ejemplo para hacerte tratamientos sencillos, arreglo de las muelas, etc) pero pésimo para ir a hacerse un diagnóstico, porque está lleno de médicos-estafadores que les da lo mismo hacer un tratamiento innecesario con tal de ganarse unas lucas. Cosa que pasa en Chile también y en casi todo el mundo.

Yo creo que lo mejor es tener un médico general de confianza, que sintonice con la manera en que cada uno ve el cuidado de su salud, obien, como en el caso mío, no ir jamás al médico a menos que esté inconsciente, en estado de coma o algo así. Yo prefiero morir de una, pero para mantenciones menores el Hospital de la Solidaridad no está nada de mal.

9 de septiembre de 2016, 13:21

 

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