Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

¿Así es que quieres ser empresario?

viernes, 24 de mayo de 2013


Estoy por armar -en video clases- un refrito de mi curso Manual Para el Pequeño Empresario, alentado por un par de mail que me llegaron de España y Mexico diciendo que les había servido mucho, bueno, veré si me consigo a algún amigo de la UTA para que lo relate y creo que puede ser un curso bien útil, que a mi me ha divertido mucho cuando lo diseñé y también cuando lo dictaba porque se trata de una especie de guía práctica que lleva de la mano al que empieza con una nueva empresa.

Por esas casualidades de la vida justo coincidimos con un amigo que está partiendo su negocio de fabricación de cerveza casera y me ofreció una muestra, así es que hicimos una micro-cumbre con Jorge del Carpio de Fibras Andinas, mi amigo de las cervezas, Tom McDonnell y yo, es decir los dos primeros empresarios reales y los dos últimos empresarios virtuales o en proyecto. Mañana les contaré lo de la cerveza.

Con Jorge tuvimos una diferencia de definiciones sobre lo que es empresario y lo que es emprendedor, para mi la diferencia fundamental es de donde viene el capital, mientras que Jorge piensa que el emprendedor es la primera etapa del empresario sin importar de donde viene la plata. Bueno, yo empecé a escuchar la palabra "emprendimiento" hace unos 10 años atrás creo que con Amazon, Google y otros negocios por el estilo y todos los modelos de emprendimiento que he conocido están ligados a capital de riesgo, inversionistas ángeles o fondos del estado. En los dos primeros casos los capitalistas entran como socios del emprendedor y cuando financia el estado es por vía de un subsidio (regalo) o un préstamo blando. El que arriesga capital propio-a mi modo de ver- es más bien un empresario común y corriente y en su etapa inicial es lo que conocemos como pequeño o micro empresario.

Cada uno de estos modos de financiarse tiene ventajas y desventajas. En apariencia lo mejor es recibir dinero de terceros sin arriegar capital propio, esto da libertad para tomar mucho más riesgo que si solo jugara su propio dinero, pero tiene la desventaja del menor incentivo para hacer las cosas bien (las pérdidas de plata ajena duelen mucho menos) y es bien difícil encontrar capitalistas de riesgo a menos que el negocio sea extraordinario. La ventaja de trabajar con capital propio es que da independencia y no ingresa nuevos socios para repartir las ganancias, la desventaja obvia es la limitación presupuestaria con que la mayoría de los empresarios parten su negocio.

Depende de cada uno si prefiere trabajar con su propio dinero o buscar capitalistas, en mi caso y con mi carácter, yo no podría compartir el control de un negocio ni soportaría depender de alguien que me financie. Me gusta asumir solo los riesgos y responsabilidades y llevarme todo el premio si me va bien. Eso me limita a negocios que no requieran capital para partir, pero muchos otros pueden no tener ese problema.

Pero me estoy dando muchas vueltas y preámbulos ¿Así es que quieres ser empresario? Bueno, aquí van algunas ideas:

1.- Haz algo que te apasione, no es por desanimar, pero unos 8 de cada 10 negocios que nacen terminan en fracaso (no lo sabré yo), la mortalidad al comienzo es altísima así es que el que se mete a armar un negocio solo por ganar plata es muy probable que sufra bastante y lo pase pésimo. Los negocios ideales para partir son las cosas que uno haría gratis, transformar una afición en un negocio es una de las mejores maneras de partir una empresa porque en el muy probable caso que les vaya mal por lo menos se divirtieron en el proceso.

2.- No hagas planes, la planificación tiene valor para los contadores y para los banqueros cuando vas a pedir un préstamo. Los proyectos de inversión son usualmente fantasiosos y se basan en estimaciones arbitrarias (no lo sabré yo) y lo que menos necesitan las empresas en sus comienzos es planificación. En el comienzo todo es incierto y el que busca certezas mejor que se busque un trabajo asalariado. Una vez que la empresa se afirma la planificación y el orden se hacen indispensables: empresas muy exitosas al comienzo se derrumban por una administración desordenada cuando crecieron. Por otra parte empresas potencialmente buenas jamás despegan porque se dedican a planificar y bajar la incertidumbre en un momento en que lo que se necesita es perseverar y tomar mucho riesgo. Hay un momento para ser loco y otro para ser ordenado.

3.- No pienses si el negocio es bueno o malo, eso debe ser lo último que te debe interesar, solo piensa si te interesa, te gusta, te entretiene y te tinca. Todo negocio excelente es malo cuando lo piensas en frio, porque las ganancias son siempre para lo que es improbable. El que empieza un negocio convencido de que es bueno y lo fundamenta con datos está fregado, los negocios seguros nunca son buenos. No hay nada más típico que el tipo que sigue las tendencias: ve que está en auge vender hot-dogs y se le ocurre poner un negocio de hot dogs  (no lo sabré yo), eso es lo que enseñan en las escuelas y universidades, pero es una completa estupidez. Para buenos negocios hay que ir contra tendencia y si un negocio es nuevo y bueno, hay que estar preparado para que al poco tiempo alguien con más capital o habilidad te saque del mercado.

4.-Cuídate de los asesores, los asesores de empresas son -normalmente- profesionales desempleados, profesores mediocres o empresarios quebrados (no lo sabré yo). Nadie te puede dar una receta para que te vaya bien, si alguien la supiera haría su propio negocio y no se la contaría a nadie, sigue tus instintos y prepárate para que te vaya mal porque los negocios son apuestas. La probabilidad que crees un gran negocio es parecida a la probabilidad que te ganes la lotería, tal vez menos. La probabilidad que tu negocio te de para comer de manera sustentable en el tiempo es parecida a la probabilidad que ganes una rifa, tal vez menos. Pero si emprendes algo que te gusta, igual lo vas a pasar bien aunque te vaya mal. Si buscas el éxito cuídate de no pagar un precio desproporcionado, poco antes de morir te podrías arrepentir de todo.

A mi me encanta la idea de la microempresa y mi sueño de ganar plata sin hacer nada en realidad es ganar plata divirtiéndome. Muchos años atrás pensé que la electrónica era divertida, después pensé que programar computadores era súper, luego se me ocurrió que en el comercio podría ganar plata sin hacer nada y así sucesivamente, he pasado por muchos experimentos (algunos impublicables) y bastantes fracasos, pero siempre me he divertido. Lo que no he ganado en plata lo he ganado en vida. Si al final me voy a morir y lo único que va a importar es si viví contento o no.

Por ejemplo esto de Internet es mi última empresa. Llevo casi 10 años escribiendo una entrada cada día, he publicado un montón de sitios sobre toda clase de tonteras y al final se me ocurrió que esto de la educación online podría ser entretenido, me agencié los equipos y -como una cosa lleva a la otra- se me ocurrió ir pasando algunas cuestiones de blog al formato de video. En estos casi 10 años no he ganado un solo peso con eso pero lo he pasado genial, he ganado amigos y vida en abundancia. Si algún día llego a ganar plata con esto -por ejemplo con lo de videos turísticos o cursos online- será más ganancia todavía, pero no me quita el sueño, ya estoy más que pagado. Es mi microempresa, que todavía no me da U.F. (unidades de fomento) pero me ha dado millones de U.S. (unidades de satisfacción). Bueno, esos serían mis consejos, creo que no tengo nada más que decir.

20 Comments:

Blogger Maximo said...

Déjame aportar algo:
“Al ojo del amo, engorda el buey”. Creo que con eso tienen para partir tus amigos del blog.

23 de mayo de 2013, 23:15

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Es cierto, cuando el dueño de una tienda es chileno se nota enseguida porque apenas le empieza a ir bien tiene una persona de confianza en la caja y que abre y cierra el local. Cuando es extranjero el mismo tiene las llaves y se mantiene pegado en la caja cobrando todos los días del año hasta que se muere.

Mirar quien cobra en la caja es la manera más segura de saber si el dueño es chileno o inmigrante.

24 de mayo de 2013, 09:56

 
Anonymous Wilson said...

Una idea general: la plata no se gana trabajando (lo que ya seria bastante ordinario), sino teniendo gente que trabaje para uno.

24 de mayo de 2013, 10:10

 
Anonymous Anónimo said...

Excelente post. Felicitaciones. Asertivo (Chil.) "a cagarse".

Atte: J&1/2

24 de mayo de 2013, 10:14

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Wilson, desde que la economía pasó de productos a (principalmente) servicios la relación entre esfuerzo físico y ganancias se ha debilitado **sin embargo** esa relación existe cuando uno recién empieza cualquier negocio, antes que tenga la capacidad de contratar personas y no tiene tanto que ver con el trabajo como con la perseverancia: empujar, hinchar y ser porfiado hasta conseguir que las cosas funcionen.

Chas gracias mi estimado amigo Juan y 1/2, chas gracias

24 de mayo de 2013, 10:19

 
Anonymous Anónimo said...

Autores en emprendimiento Perú:
-Los Nuevos Héroes Peruanos de Daniel Córdova. -Los Secretos del Carajo de Nano Guerra García.

24 de mayo de 2013, 11:04

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah anónimo, los voy a chequear Grax!

24 de mayo de 2013, 11:05

 
Blogger Ulschmidt said...

Me quedo con que no hay que hacer plaes. Porque, la verdad, en mi trabajo me tocó a menudo proyectar "flujos de fondo", describir un proyecto, calcular el TIR, la VAN, bla bla. Todas cosas para la carpeta que va al Banco Después cuando se otorga el crédito el dueño de la empresa lo agarra y hace lo que quiere y puede con él. Y todo va según sea la suerte y circunstancia, casi nunca jamás como en la planificación.

24 de mayo de 2013, 11:27

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Coincido Ulschmidt. Los proyectos y planes de negocio para empresas pequeñas que todavía no empiezan son lo más inútil que existe. Es una rama de la economía que se podría llamar "ficción financiera" y no me puedo explicar como en los planes de gobierno para regalar dinero a microempresas se les da tanta importancia y se malgasta tanta plata en planes y asesores.

Eso muestra que esos planes de "ayuda" al microempresario son diseñados por gente que no tiene la menor idea de como funciona una empresa pequeña y más que ayudarlos los perjudican.

24 de mayo de 2013, 11:32

 
Anonymous Anónimo said...

Pero en la vida (ya no en los emprendimientos parciales de índole comercial o laboral)hay que tener un plan, lo suficientemente general, versátil y asertivo para persistir en pos de él.

Si no ¿cuál sería, oh Bradanoide, gurú ancestral , el snetido que a nuestra miserbale vida le daríamos?

Atte: J&1/2

24 de mayo de 2013, 11:37

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

John Lennon lo dijo en una sola línea "la vida es lo que ocurre mientras estamos ocupados haciendo planes"

Los planes son súper para ordenar lo que ya está hecho, pero nefastos para decidir si haremos algo o no. Hay un tiempo para ser loco (al comenzar algo) y otro para ser ordenado (cuando la cosa está andando), la locura y el orden tienen su momento.

24 de mayo de 2013, 11:39

 
Anonymous Anónimo said...

¡Pero yo planifiqué mi vida a los 13 años!; y sin ese plan no estaría donde estoy ni habría logrado lo que (creo) haber logrado.

Discrepo, y mi vida es mi ejemplo.

(¿No que no?)

Atte: J&1/2

24 de mayo de 2013, 12:26

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si, pero ten en cuenta que estamos hablando de empresarios. Yo recuerdo haber conversado con una amiga en mis años de universidad sobre lo que soñabamos en la vida, yo soñaba con viajar por el mundo, otro amigo con irse a vivir a Italia y nuestra amiga dijo "mira, yo solo quiero tener mi buen departamento, un auto y vivir tranquila". Resulta que con el tiempo los tres conseguimos exactamente lo que queríamos. Depende de lo que busca cada cual.

Para un empresario, a mi modo de ver, lo peor es empezar planificando. Para alguien que busque la seguridad de un trabajo estable en cambio es lo mejor.

24 de mayo de 2013, 12:31

 
Blogger Rodrigo L. said...

Tomas, pero te falto lo mas importante, si quieres empezar nada de hacer papeleos SII, Notarios,Registro de comercio...etc..etc...que solo se llevan lo poco que tienes para comenzar...lo mas importarte y esto lo aprendi de ti siempre y cuando la empresa sea unipersonal es ... INFORMALIDAD... es decir ; No pagar Impuestos, timbres, firmas...etc... e ir reinvirtiendo lo que ganas... nada de volverse locos con tener stock y todo eso, ojala comprar para vender... o me fui para otro lado?...Amen, gracias.

24 de mayo de 2013, 13:23

 
Blogger Rodrigo L. said...

mi lema es, mientras no te pidan facturas... negro todo negro, y eso que yo trabajo comprando.

24 de mayo de 2013, 13:26

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Coincido también, al comienzo de todo negocio lo mejor es la informalidad, formalizarse solo implica gastos y rigideces innecesarias, trabas y cortapisas.

¿Que la informalidad impide obtener préstamos bancarios? ¡mucho mejor! eso normalmente es una bendición para el empresario que comienza.

Según mi experiencia la legalización no agrega nada más que dificultades al comienzo de un negocio, cuando el asunto crece está muy bien.

Hay dos formas de verlo: una es la que conversamos y la otra es la del empresario que quiere partir en grande y avanzar rápido, ese tiene que legalizarse, endeudarse e invertir fuerte al principio, puede tener muy buenos resultados pero es como tirarse al mar desde 10 metros sin saber si hay o no hay fondo. Todo depende de la actitud de cada cual respecto del riesgo.

24 de mayo de 2013, 13:33

 
Anonymous Renato Aguirre Bianchi said...

Absolutamente de acuerdo, Tomas. Los 31 años de existencia de mi añorada Clínica Lautaro se inicieron con pocas chauchas sólo porque los 4 socios querían tener un espacio propio y exclusivo para disfrutar como se debe su trabajo profesional. Casi sin saber cómo, creció en prestigio y eficiencia y llegó a ser por años el nosocomio local con el más alto estándard de cirugía (y la implementación subsecuente), hasta que los progresivos avances técnicos de la Medicina, de altísimo costo, nos hicieron renunciar sin pena a la cirugía de gran complejidad, pero seguimos disfrutando de nuestro paraíso con un estándard de mediana complejidad. Creo que todos los cirujanos de Chile que no pretenden hacerse millonarios habrían envidiado mi linda manera de ejercer con personal titulado pero luego reentrenados por mí y para mí y allí todo era sonrisas, buena onda y cariño por nuestro trabajo. Y cuando el Estado se puso pesado y los enjuagues de la Isapres y similares empezaron a perjudicarnos, la cerramos con pena y un gran esfuerzo económico, pero alegres por lo vivido, aprendido y hasta inesperadamente trascendido más allá de nuestras fronteras. Me quedo con eso y con la linda vida que me dí, en lo profesional, financiero y sobre todo la libertad para vivir lo que expresan mis e-books. Al final no me quedó ni un peso de lo ahorrado y ahora trabajo por menos dinero pero siempre libre y no le debo un peso a nadie. Pero como hormiguita, poco a poco he recuperado a medias mi propio espacio y atípico estilo de ejercer en otro nosocomio y me basta con eso, no quiero fortunas si con eso sacrifico mi libre albebrío

En definitiva, quiero decir que, no habiendo nunca antes pretendido ser empresario, las cosas se hicieron por instinto y terminaron por lo mismo. Ni siquiera ganar muuuucha plata me habría alegrado tanto como la fortuna en vivencias, conocimientos, aventuras deportivas, territoriales y sentimentales que me aportó el dejar de ser funcionario del Estado, aunque tendré que seguir trabajando de acuerdo a mi propio ritmo el resto de mi vida. Por lo demás, éste se incluye entre las grandes aventuras que quiero seguir viviendo y si lo dejara completamente me generaría un gran vacío.

Con tu aporte entiendo mejor cómo y porqué se gestó eso. ¡Gracias! y quise expresarlas mejor con un ejemplo que se ajusta a lo que expusiste.

24 de mayo de 2013, 14:08

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

"no habiendo nunca antes pretendido ser empresario, las cosas se hicieron por instinto y terminaron por lo mismo. Ni siquiera ganar muuuucha plata me habría alegrado tanto como la fortuna en vivencias, conocimientos, aventuras deportivas, territoriales y sentimentales que me aportó el dejar de ser funcionario del Estado"

Ah doctor, eso es exactamente lo que quería decir . Y no por desmerecer el trabajo asalariado que es perfecto y muy necesario, sino que creo que los que nos despegamos de un sueldo seguro necesitamos algo más que solo pensar en ganar billete, la buena vida es mucho más importante y la experiencia de la Clínica Lautaro es un ejemplo de lo que hablamos.

24 de mayo de 2013, 14:16

 
Blogger Ulschmidt said...

Creo que a lo que Juan y Medio se refiere es más bien a una "Vision".
Tener una Vision, un Objetivo, grandes Planes, está muy bien y es central para el éxito de una empresa.
Lo otro, la planificación, es como tener un contrato detallado con el Futuro, la pretensíón de conocer el porvenir - mes tras mes, ingresos, egresos, resultados. Eso es falaz y si uno se la cree en cuanto ve las primeras desviaciones (que ocurren siempre) se desanima.

25 de mayo de 2013, 09:44

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Es una buena distinción Ulschmidt, la fijación de metas no es una plan y siempre es conveniente

25 de mayo de 2013, 13:31

 

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