Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Cuando casi fui marino

domingo, 12 de mayo de 2013



Tatoo es la tradición inglesa un poco circense, que consiste en hacer complicadas evoluciones sin voces de mando, guiados solo por la música. No tenía idea que se practicaba en Chile pero me encontré con este video de la Escuela Naval donde dicen que es una tradición desde hace más de 40 años. Los chinos son campeones para el tatoo y hacen unas evoluciones comlicadísimas solo con la música. La Armada de Chile tiene muchas tradiciones inglesas por los jefes que tuvo nuestra marina, en particular Lord Thomas Cochrane, quien refundó nuestra marina y prestó innumerables servicios al país.

Pero no le pagaron... así es que se fue muy enojado y triste porque se había encariñado con Chile, el gobierno incluso le arrebató la hacienda Río Claro que le había regalado en premio por la captura de Valdivia pero al final nunca se la entregaron. Cochrane se fue triste y enojado a servir en las marinas de Brasil y luego de Grecia, hoy está enterrado en la Abadía de Westmister en Londres y es un buen ejemplo de lo que le pasa a los que se destacan en algo en nuestra dulce patria. Pero dejó muchas tradiciones inglesas incluida la de tener siempre una botella de buen cognac en la cámara del capitán de todo barco de guerra. Esta noble tradición ha sido motivo de burla para algunos peruanos ultranacionalistas que decían que Prat era alcoholico.

Leo el relato del guardiamarina Zegers, en lo más desesperado del combate naval de Iquique

Yo me hallaba próximo a la amurada de estribor junto con el teniente Uribe, cuando una granada dio en ella; abriéndola, lanzando lejos el cabillero e hiriendo a un sirviente del cañón en que yo estaba. En esos momentos se acercó a mi el teniente Serrano i me dijo:-"Vamos a la cámara a tomar la última copa" Lo seguí i allí, después de darme el último abrazo me dijo algunas palabras que indicaban lo resuelto que se hallaba para todo.

Ah, gente brava eran esos, y pelearon bien cañoneados. Un amigo que fue submarinista me contó de esa costumbre de tener siempre cognac en la cámara del capitán y de hacer brindis en las ocasiones especiales. El cognac es una tradición muy antigua de la marina inglesa, leo sobre la muerte del gran almirante Horatio Nelson en Trafalgar:

La batalla continuó durante tres horas más. El moribundo Nelson fue informado de que 14 barcos enemigos habían arriado bandera y a cambio no se había perdido un solo navío británico. Murió sabiendo que había logrado su mayor victoria. Sus últimas palabras fueron: "Gracias a Dios, he cumplido con mi deber." y a continuación "Beber, beber. Abanico, abanico. Frotar, frotar". Perdió la conciencia y fue declarado muerto a las 16:30 horas. El Victory fue entonces remolcado a Gibraltar, con el cuerpo de Nelson a bordo, conservado en un barril de coñac. Su cuerpo fue enviado a Londres y enterrado en la catedral de San Pablo.

Yo estuve a punto de entrar a la Escuela Naval cuando chico, la historia es curiosa porque unos amigos de mi mamá que eran como parte de mi familia mandaron a sus hijos a la Escuela Naval, yo como sobrino pobre iba heredando todas las tenidas de fatiga, camisetas, pantalones, zapatos y un saco marinero que conservé hasta los 18 años. La cosa es que uno de los hermanos siguió la carrera naval y el otro se retiró. Mi tía Eileen le dijo a mi mamá por que no me metía a la Naval, ellos -que eran de mucha plata- me apadrinaban y me apañaban con los gastos. A mi que me gustaba usar la gorra de marino dije que bueno, total, tenía un par de años para preparar el ingreso.

Estaba listo cuando llegó el otro hermano a hablar urgente conmigo. Me dijo que no me metiera ni muerto porque los hacían tirarse a la piscina desde un trampolín de 10 metros. Yo que le tengo terror a las alturas me acordé que también le tenía miedo al agua (aprendí a nadar después de los 40) así es que hasta allí llegó mi frustrada carrera como Oficial de Marina: "Dios, Patria y Familia". Mi primo postizo hizo una gran carrera en la Armada, cuando le perdí la pista era Capitan de Fragata o algo así. Seguro que yo no habría durado mucho en la Armada, o tal vez sí, un comandante del Dolores una vez me dijo que me habría ido bien como milico, porque a mi era muy fácil mandarme: era cuestión de pedirme por favor y listo (dile al tonto que tiene fuerza).

En fin, quería escribir sobre marchas y desfiles pero ya me fui por las ramas. Recuerdo haber ido a la Parada Militar por primera vez cuando tenía 9 o 10 años, se hacía donde mismo, solo que entonces se llamaba Parque Cousiño. Desde esos años hasta el día de hoy he visto muchas veces el desfile y es siempre practicamente idéntico, las FFAA en Chile son conservadoras en extremo y si han visto una Parada Militar en Chile las han visto todas. Siempre el mismo orden:escuelas matrices, escuelas de suboficiales y luego la fuerza. Nunca he sabido como se llama la fanfarria de pitos, cajas y clarines que tocan para encajonar las bandas, es muy bonita.

La Escuela Militar, de tradición prusiana desfila con la marcha Radetzky, que fue escrita para acompañar el paso de caballos al galope, pero como estamos en Chile se adaptó para el paso regular, que es mecánico y muy mesurado, el tambor mayor de la Escuela Militar jamás hace piruetas raras, los mismos movimientos se conservan durante décadas. La Escuela Naval desfila con la marcha Los Nibelungos, que es muy bonita y más apta para un desfile, también son muy conservadores igual que los Carabineros, que desfilan -si mal no recuerdo- con la marcha de los Grandes Hombres.

La Escuela de Aviación suele ser la más chacotera, es una de las ramas más jóvenes de las FFAA así es que está menos obligada a las tradiciones, ellos desfilan con la marcha Der Regimentgruss (Saludos al Regimiento) y hasta hace algunos años el tambor mayor era el más vistoso, al inicio del desfile solia tirar la guaripola muy alto. Una año, siendo presidente Pinochet, el tambor mayor tiró la guaripola muy alto ¡y se le cayó! no me imagino como la debe haber pasado a la vuelta. Pero al año siguiente la tiró más alto, y se le volvió a caer. Desde entonces las piruetas con la guaripola son mucho más conservadoras.

Ah, los ingleses nos dejaron buenas tradiciones. a principios del siglo XX Valparaíso se llenó de ingleses (de allí debe venir eso de creernos "los ingleses de América del Sur" gente aventurera y extraordinaria en su mayoría, menos don Henry Russell, que fue albacea de la gran herencia de mi abuelo y se le quedó una buena cantidad en la uña, por lo que me han contado, en fin, como en todas partes hay de todo. Se me quedaron en el tintero varios amigos marinos con historia divertida, para otra vez será o tal vez para nunca, no se vayan a enojar si las cuento. Lo que si tendré que escribir algún día es sobre los ingleses en Chile, creo que es un gran tema.

12 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

Los chilenos emigrados a Argentina tras el desastre de Rancagua compusieron parte de una flota, la del irlandés Brown, que hizo la guerra de Corso en el Pacífico. Iban a bordo del "Constitución" que mandaba el inglés Oliverio Russell y que naufragó perdiéndose todas las vidas en el cabo de Hornos y en el "Halcón" al mando del francés Bouchard. Ramón Freire Serrano, que sería presidente de Chile, venía en ese buque.
Esta escuadra empezó atacando en Juan Fernandez y causó el terror hasta Guayaquil. Se repartieron al fin el botín y volvieron a casa porque eran auténticos corsarios.
Bouchard inició otro corso zarpando de Buenos Aires, dio la vuelta al mundo hacia el Este atacando Filipinas, luego la California española, luego Mexico. Tuvo un raro incidente: acostumbraba enarbolar la bandera española para acercarse a su víctima, atacarla y cambiar banderas. Inició así un ataque a un buque que también bajó su bandera hispana y levantó la chilena: Era un corsario de apellido Croll, con patente de corso chilena, que usaba el mismo truco.
Al llegar a Chile se encontró con Cocharne al mando que aprovechó el hecho de que su patente de corso estaba vencida (Bouchard olvidó ese detalle y siguió atacando buques, estrictamente eso ya era piratería) y lo encarceló y le sacó los barcos capturados para la escuadra libertadora. San Martín abogó por Bouchard. Luego de la campaña Cochrane se fastidió porque no le pagaban, se apoderó de un buque con dinero y se peleó con San Martín que se apoyó en Bouchard el cual, a su vez, se hizo de un buen buque bien armado por lo que Cochrane eligió alejarse de El Callao y volver a Chile (donde tampoco le pagaron)
Bouchard, indirectamente así, devino en cuasi-fundador de la marina peruana porque quedó al mando de esa fuerza en el Callao y bajo la autoridad de Lima. Como premio por sus esfuerzos le dieron una hacienda azucarera pero trataba tan mal a sus esclavos (lo mismo hacía con sus tripulantes) que los peones lo pasaron a deguello.
La escuadra se disolvió tras la guerra pero volvió a armarse en los 1830 por la guerra contra la Confederación Peruano-Boliviana. Un argentino que fue presidente de Chile un par de meses, Blanco Encalada, dirigió la primera expedición pero hizo las paces con los peruanos (Tratado de Parpaucata) por lo que lo echaron al volver y enviaron otra expedición al mando de Bulnes. La flota pasó a manos de Simpson,un ingles que había sido tanto lugarteniente de Cochrane como de Blanco Encalada, y enfrentó a unos corsarios franceses al servicio de la Confederación al mando de Blanquet, al que venció en la batalla de Caspa, unos dias antes de Yungay. Estos derrotados organizaban un contraataque pero la flota francesa del Pacífico se presentó a encarcelarlos porque muchos de ellos eran desertores de esa fuerza.

12 de mayo de 2013, 03:02

 
Blogger Ulschmidt said...

... a todo esto Ramón Freire, aquel que se embarcó con Brown y Bouchard en la campaña corsaria, ya había sido presidente de Chile, caído en desgracia, exilado en Perú donde zarpó con un par de buques a apoderarse de Chiloé (nunca se sabe si de acuerdo o no con Santa Cruz) vencido, condenado a muerte por Portales y luego a prisión en Juan Fernandez, terminó exilado en Tahití donde fue amante de la reina Pomares y ella le encargó negociar con la flota francesa que llegó a tomarse la isla y él los convenció de que no lo hicieran (esa vez al menos porque luego sí la tomaron)

12 de mayo de 2013, 03:12

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

¡Que historias alucinantes! Yo soy un completo ignorante de la historia colonial y de los primeros años de independencia, no se nada. Es increíble las cosas de esos añso, cuando armar un barco de corso era un negocio como cualquier otro, recuerdo que la familia de Pérez Rosales armó uno y se podía ganar buena plata. El sistema era bueno me imagino la plata y esfuerzos que ahorraba al estado.

De esa mala costumbre del fisco chileno de no pagar sus cuentas debe venir el dicho "el pago de Chile" cuando queremos señalar alguna ingratitud..

¡Y la suerte de Ramon Freire! a mi me hubiese encantado un destierro a Haiti para juntarme con una reina local, bah, me conformo con una princesa, o con cualquier haitiana, da lo mismo.

Voy a seguir reclamando contra Piñera, a ver si me condenan a muerte y después me cambian a exilio en Tahiti.

12 de mayo de 2013, 09:59

 
Blogger Ulschmidt said...

Eso es porque el ethos chileno, la mitología nacional fundacional, se basa en la guerra del Pacífico. Lo previo importa menos. En Argentina, tras décadas de guerra civil, se construyó el mito nacional sobre la lejana Independencia y el Héroe mayor sobre un general que no había querido combatir contra compatriotas (San Martín)En Paraguay el drama central se atribuye a la Guerra Guazú o de la Triple Alianza y el héroe es el mariscal López, un megalómano que casi consigue el exterminio del país.
Eso porque son países de historia breve y es lo que hay para elegir. No hay Troyas, Ulises, Césares, Cid Campeador ni reyes Arturos.

12 de mayo de 2013, 15:47

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Cierto, cierto. Además uno elige la historia según sus gustos personales, yo creo que para Chile y PErú la Guerra del Pacífico fue muy épica y hubo muchos tipos valientes que no fueron menos que el Cid o el rey Arturo, esas historia de la Esmeralda a punto de hundirse y el teniente invita al guardiamarina a tomarse el último trago, sabiendo que se va a morir, en Perú también tuvieron muchos héroes que no eran de cartón comolos de nuestra independencia.

Para mi la independencia de Chile fue una repartija de sinverguenzas, masones, aventureros, traiciones para todos lados y ambiciones personales sin medida ¿que otra cosa fue Bolivar por ejemplo, sino un megalomano hiper ambicioso? Para mi gusto en nuestros padres de la partia está el origen de la mayoría de nuestros peores defectos. No es un período que me guste.

Para mi gusto la historia de Chile parte con Portales, sin ambiciones personales,despreciaba la política y combatió hasta a sus mejores amigos cuando pensó que era por el bien de Chile. Hubo varios otros presidentes buenos después de la muerte de Portales: Manuel Montt desde luego, Bulnes, Anibal Pinto. Y en algún momento... ¡se jodió Chile! jaja

En fin, cada uno tiene su propia épica imaginaria sobre la historia.

12 de mayo de 2013, 16:38

 
Anonymous Renato Aguirre Bianchi said...

Tomas: creo que la Historia debe ser una de las fuentes más inconsistentes del conocimiento de nuestro pasado.

Lo que yo he averiguado de Cochrane es harto controvertido: ¿Héroe o mero mercenario como tantos ingleses que se entrometieron en nuestros asuntos, por valientes y eficientes que fueran?. E incluyo a Miller, un personaje que me fascina (http://www.aricaacaballo.cl/ebook/arica_territorio_andino/arica_territorio_000109.htm).

¿Quién era realmente Cochrane?. Eso trato de explicarlo en http://www.aricaacaballo.cl/ebook/arica_territorio_andino/arica_territorio_0000fc.htm y sus gestiones en Chile en http://www.aricaacaballo.cl/ebook/arica_territorio_andino/arica_territorio_0000f3.htm y otras páginas.

En definitiva, sólo sé que nada sé que sea cierto...

12 de mayo de 2013, 18:01

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Sin duda doctor, buena parte de la historia es invención y mito. Es cuestión de leer lo que se escribe sobre cosas que pasaron hace apenas 40 años atrás, cosas de cuando yo estaba vivo y recuerdo perfectamente, luego leo la cantidad de estupideces, chamullos, inventos, en fin... Y veo muchachos hoy hablando muy convencidos repitiendo lo que leyeron, es como para dudar de cualquier historia.

Ah, me voy a ver ahora mismo sus artículos sobre Lord Cochrane y Miller

12 de mayo de 2013, 18:26

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Por si acaso las historias de Miller y Cochrane se ven desde "Arica en medio de los eventos político-militares de los países recién nacidos"

http://www.aricaacaballo.cl/ebook/arica_territorio_andino/arica_territorio_0000f7.htm

12 de mayo de 2013, 18:33

 
Anonymous Sobrino hirsuto de Recoleta said...

Pero si todos los años la Armada le lleva una ofrenda floral a Cochrane en Westminster. En unos pocos días más es la ceremonia...

http://bit.ly/Mnb4iW

13 de mayo de 2013, 01:11

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Mejor se tomaran una botela de cognac a su salud, ya que lo vacunaron con la hacienda. ¡Saluti chascón!

13 de mayo de 2013, 01:26

 
Anonymous Anónimo said...

Dos de las cosas buenas o regalos que les dejó los ingleses a los chilenos fueron las provincias de Arica y Tarapacá peruanas

16 de mayo de 2013, 00:05

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah claro, pero esa es la versión peruana de la guerra. La que yo he leído es que la Casa Gibbs, antes de la guerra estaba alineada con el gobierno peruano porque eran los vendedores exclusivos de su salitre en Europa, que el precio del salitre estaba en baja por el exceso de producción y que la competencia a las salitreras estatales peruanas eran las salitreras de Antofagasta (Cia de Salitres y FFCC de Antofagasta) que era de chilenos (Edwards, Santos Ossa, etc.).

Según la versión que yo he leído, antes de la guerra hubo muchos intentos de acordar que la salitrera de Antofagasta bajara su producción y al no producirse esto se provocó el tratado de mutua defensa y el impuesto boliviano a las salitreras de Antofagasta, que finalmente desató la guerra.

Chile compró fragatas usadas a Inglaterra, pero el Huascar también fue armado en ese país que era uno de los principales proveedores de barcos de guerra del mundo, Chile también compró barcos de guerra en USA que supuestamente apoyaba al Perú.

Esa teoría de "la guerra inglesa contra el Perú usando a Chile" es muy popular acá entre historiadores de izquierda como Salazar y otros, pero hasta donde yo se es más ideológica que histórica.

En fin, como dijo el Dr. Aguirre, la historia es una de las cosas más improbables de conocer porque cada uno la arregla según sus intereses.

16 de mayo de 2013, 07:59

 

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