Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Decidimos por miedo

domingo, 5 de mayo de 2013


Y se está terminando el curso de Dan Ariely, solo me queda el examen final, tendría que sacarme como un 300% para aprobar pero no es cosa que me quite el sueño, este curso lo tomé como quien va al cine o a conversar con los amigos: solo di una lectura superficial a los papers (la mayoría estaban, en mi opinión, entre triviales y francamente malos) y un rápido paso por los quiz, los dí una sola vez a pesar que habían 15 oportunidades. Creo que el contenido académico del curso no era como para tomarlo muy en serio.

Sin embargo -o tal vez por lo mismo- me resultó una experiencia muy divertida, interesante y enriquecedora. La mayoría de las cosas que dijo Ariely son pura opinión, pero cosas interesantes y provocadoras. Creo que se equivocó en dar un enfoque tan académico a las evaluaciones, aunque igual me parece que es la mejor producción de Coursera que he visto.

El último capítulo como les decía el otro día se refiere a las emociones, creo que es el más débil y teñido de ideología moralista de todos. Hay unos paper intragables pero salieron varias ideas interesantes. Por ejemplo el conocido efecto de la víctima identificable: nos afecta mucho menos la muerte o el sufrimiento de cien desconocidos  que de una sola persona conocida, la gente está más dispuesta a hacer caridad con niños africanos pero con nombre y apellido, antes que ayudar en general a los niños que se mueren de hambre. Tragedias humanitarias como la de Darfur o muchas otras no pasan de ser una anécdota del noticiario, sin embargo la enfermedad o muerte de alguien conocido nos afecta profundamente. Eso lo sabían bien tanto Stalin como la Madre Teresa del Calcutta.

Es un efecto psicológico muy común y solo muestra que la empatía o la compasión tienen un alcance muy limitado. Las personas que sufren por los demás, fuera de su círculo cercano, no lo hacen de manera natural sino forzada. Yo creo que la compasión (hacer propio el sufrimiento de otro) es propia de una mentalidad medio enferma, solo sirve para aumentar el sufrimiento y de paso manipular a las personas. Las religiones y la política trabajan mucho con eso porque les resulta muy útil tener gente con sentimiento de culpa. Bueno, Nietsche lo había dicho antes, no estaba tan loco después de todo.

Otro efecto extraño de las emociones es que distorsiona nuestro sentido del riesgo. Por eso el terrorismo es tan eficiente, produce un temor irracional que no tiene relación con los verdaderos riesgos. En Israel y otros lugares del mundo donde el terrorismo es muy frecuente, muere mucha más gente en accidentes de auto que víctimas de los terroristas, sin embargo la gente se siente muy segura manejando un auto, piensan que tienen todos los riesgos controlados y no hay nada más equivocado que eso.

Cuando fueron los ataques a las torres gemelas en Nueva York, durante algunos meses las personas en Estados Unidos sintieron mucho miedo de viajar en avión, los pasajeros disminuyeros mucho ¿y saben que más pasó? las muertes por accidentes en tierra subieron notablemente en los meses siguientes, porque más gente pasó a viajar en auto y eso es mucho menos seguro que viajar en avión. Los atentados terroristas y accidentes en avión son insignificantes comparados con los accidentes en calles y carreteras, sin embargo la gente les tiene mucho más miedo a los aviones que al auto.

Eso me llevó a pensar en mi propia experiencia, las dos veces que he estado a punto de matarme han sido manejando: cuando mi camioneta se quedó colgando desde el Morro, a 130 metros de altura y cuando estuvimos a punto de caer a la quebrada de Tiliviche viajando desde Iquique con Benedicto Colina. No fueron las únicas situaciones peligrosas, recuerdo muchas otras, como cuando casi se me salió una rueda con el acelerador a fondo en la Pampa del Tamarugal, o cuando me encontré en la mitad de la niebla con dos camiones bajando la cuesta de Acha, que ocupaban ambas pistas, y tuve que arrancar marcha atrás.

En fin, si lo pensara racionalmente debería sentir terror de manejar un auto pero no se me da nada, al contrario, considero la increíble suerte que he tenido como una cosa normal y corriente. Ahora que soy peatón vivo mucho más seguro, y ni me había dado cuenta.

Lo interesante de todo esto es que los riesgos los estimamos basados en el miedo, que es una emoción y no algo racional. Entonces a las cosas que les tenemos miedo (en mi caso a las inyecciones o las alturas) les asignamos un valor de riesgo enorme. La mayoría de las personas le tiene terror a ser pobre y viven una vida miserable solo por evitar caer en la pobreza, que la ven como un riesgo enorme sin serlo objetivamente.

Gran parte de las decisiones que tomamos tienen que ver con riesgos versus beneficios y nuestra percepción tanto de los riesgos como de los beneficios es completamente irracional, tiene muy poco que ver con las probabilidades reales. Por eso las compañías de seguros ganan tanta plata. Es algo que vale la pena recordar la próxima vez que tomemos una decisión importante..

5 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

Precisamente, una vez tuve que asistir a un curso sobre seguros de vida. La razón por la que un tipo compra un seguro de vida - decía el expositor - es para solucionar omnipotentemente su hipotética ausencia a sus familiares. Para que su función de proveedor y protector no se vean coartadas por su eventual fallecimiento y así el respeto recuerdo y amor a su figura se agigante entre sus deudos. En un campo simbólico el tipo se hace inmortal, vence a la Muerte, derrota el miedo a morirse que tiene.

4 de mayo de 2013, 23:47

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Y de paso asegura que el segundo esposo/amante de la viuda no se vea en la degradante obligación de trabajar para mantenerla, a ella y los niños.

5 de mayo de 2013, 00:04

 
Blogger Ulschmidt said...

jaja ! si! pero eso no es un buen !argumento de ventas"

6 de mayo de 2013, 06:41

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo lo plantearía así:

"¿quiere lo mejor para su mujer y sus hijos después de su muerte? ¿que su esposa sea feliz y no pase pauros económicos, tampoco sus hijos? ¿que hay si se junta con un vago? Asegúre su felicidad, financielos a todos y todos felices"

6 de mayo de 2013, 12:57

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo lo plantearía así:

"¿quiere lo mejor para su mujer y sus hijos después de su muerte? ¿que su esposa sea feliz y no pase pauros económicos, tampoco sus hijos? ¿que hay si se junta con un vago? Asegúre su felicidad, financielos a todos y todos felices"

6 de mayo de 2013, 12:57

 

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