Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Sobre la economía del sexo

lunes, 3 de junio de 2013


Un interesante comentario de Ulschmidt donde propone comparar el salario que recibe una prostituta con el de un ingeniero, me abrió un mundo de ideas sobre la economía del sexo, una de las ramas menos exploradas de la economía y que merece ser estudiada en profundidad, por la importancia social de esa noble -y pocas veces reconocida- actividad, que se conoce con justicia como la profesión más antigua del mundo.

Primero quiero dejar meridianamente claro que todo lo que diré a continuación es en base a lo que me han contado. Mis estandares morales me impiden tener contacto con esa clase de actividades que mancillan el templo sagrado que debe ser nuestro cuerpo. Jamás, nunca y bajo ninguna circunstancia le pagaría a una mujer a cambio de servicios de caracter sexual. En mi vida jamás lo he hecho y nunca lo volveré a hacer.

Pero veamos algunas características económicas del llamado comercio sexual que lo hacen tan interesante. El primero es que se trata de una de las muy pocas actividades desreguladas que van quedando en este cochino mundo, la prostitución no paga impuestos, no está sujeta a la fijación de precios por parte del gobierno ni existe un salario mínimo para prostitutas. Tampoco los empleadores están obligados a pagar horas extraordinarias, leyes sociales, cotizaciones de salud, feriados irrenunciables ni vacaciones proporcionales. Todo eso es bastante irrelevante porque la mayoría de la fuerza de trabajo en esta industria trabaja por cuenta propia y llega a una especie de negociación con su empleador -cuando lo tiene- que parece más una sociedad que una relación patrón-obrero.

Según los criterios de Adam Smith el sueldo de las prostitutas debería ser muy alto, porque pese a que se trata de una ocupación -en general- agradable, requiere de talento especial como la apariencia física, conocimiento especializado, habilidades innatas y adquiridas, etc. Por otra parte la actividad es injustamente considerada infamante, o sea por un lado hay requisitos físicos y por otro la deshonra impiden que exista mucha gente dedicada a la industria, dicho en palabras de Porter existen altas barreras de entrada.

Técnicamente la actividad es una prestación de servicio, tal como la de un médico o el asesor financiero, que  satisface un deseo o necesidad del cliente a cambio de cierta suma de dinero a convenir. El proceso de negociación es directo y no está sujeto a impuestos ni restriccones, la tarifa final puede variar durante el regateo -por lo que me han contado- según las condiciones ambientales y el clima de afinidad que se establezca.

La industria es enorme y el desprestigio solo toca a un pequeño porcentaje de quienes se ganan la vida en ella. Por ejemplo no hay diferencia técnica entre una chica bonita que busca un "buen partido" para casarse y la prostituta que de manera más sincera y transparente simplemente cobra por sus servicios temporales, las únicas diferencia en este caso son el precio y la duración del vínculo, sin embargo a la primera se le considera inteligente mientras que la segunda es socialmente rechazada.

La prostitución, como cualquier otra industria, presenta desafíos competitivos y a veces es enfrentado por medio de las tres estrategias genéricas de Michael Porter. Las prostitutas callejeras, más viejas, feas o travestis aplican la estrategia de competir por costos ofreciendo servicios baratos y rápidos. Las más jóvenes y bonitas buscan la estrategia de diferenciación ofreciendo su mejor cuerpo, habilidades especiales y -como dicen en Perú- "trato de enamorada". Los y las homosexuales, menores de edad y otros por el estilo usan una estrategia de enfoque, dirigida a los que tienen gustos raros o de nicho.

¿Cuanta plata moverá esta industria? Todo lo relacionado con el instinto sexual, aun indirectamente, es un negocio enorme. Por ejemplo la pornografía -por lo que me han contado- mueve gran parte del tráfico total de Internet, lamentablemente mis altos estandares morales me han impedido conocer esos sitios, tampoco tengo la intención de volver a visitarlos en el futuro. Yo no soy de esos. En fin, es un campo de la economía en el que me encantaría especializarme, solo por curiosidad intelectual y desarrollo profesional, se entiende.

29 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Hay que ser muy fresco(a) para oponerse a la muy noble labor de los servicios sexuales, toda vez que tanta gente, desdichada, tiene que (sí; está obligado a...) pagar para poder acceder a los maravillosos goces de la sexualidad.

Yo defiendo a brazo partido a la prostitución de hombres, mujeres y sus casos intermedios, considerándola una de las más nobles actividades, que, por sí solas, quién sabe cuántas guerras, violaciones, suicidios y otras desdichas han evitado y seguirán evitándole a la humanidad.

Las mismas personas que condenan a esta noble y benefactora actividad son las que, seguramente, le andan - como decía Coco Legrand - mezquineando "salva sea la parte" a quién sabe cuántas personas desdichadas de este mundo cruel.

Que la prostitución sea una actividad absoluta y completamente insertada en la vida de las personas es tarea esencial, dignificándola y respetándola.

Atte: J&1/2

3 de junio de 2013, 15:45

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Así se habla compañero. Prostitución pública, gratuíta y de calidad para todo el que la requiera. Ahi no me demoro 10 minutos en salir a marchar!

3 de junio de 2013, 15:50

 
Anonymous Anónimo said...

No, si no estoy bromeando Bradanoide.

Y eso que en mi perra vida me he visto en el predicamento aquel que me impulse a contratar esos nobles servicios.

Cuando anduve de viaje de estudios en Barsil, estuve a punto de caer (es que allá, "no te explico"), pero un profesor supo orientarme (a lo mejor de la que me salvé).

Atte: J&1/2

3 de junio de 2013, 15:54

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo no solo eso:jamás he pensado ni tenido la tentación siquiera: soy puro incluso de pensamiento. Nunca lo he hecho ni lo volveré a hacer.

3 de junio de 2013, 15:56

 
Anonymous Anónimo said...

Jajaja; si ya captamos la broma cuando la dijiste por primera vez.

Ahora te agregaré algo más: no recuerdo haberlo hecho alguna vez que no haya sido teniendo un vínculo afectivo con la "contraparte" por decirlo de un modo general.

Pero es que hay casos de personas que nunca de la nunquidad más absoluta van a poder siquiera soñar con tener sexo con alguien si no es pagando. Ejemplos hay por miles, y por respeto a cada caso que califica es mejor no dar ninguno.

Atte: J&1/2

3 de junio de 2013, 15:58

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Es un servicio como cualquier otro. No tengo escrupulos para ir al dentista o al doctor, no veo cual es la diferencia, aparte que el servicio es bastante más agradable y menos costoso. Por lo que me han contado.

A todo esto aprovecho de escribir estas cosas antes que los imbéciles puritanos empiecen a hacer escarche de estos temas, es cuestión de tiempo nada más, los mismos chiflados que no comen animalitos, cuando se aburran de esa tontera cambiarán a este tema, apuesto un dedo.

3 de junio de 2013, 16:03

 
Anonymous Anónimo said...

Por lo que sé (y esto cualquiera lo sabe) es que si el(la) prestador(a) es más "atractiva" físicamente, puede cobrar más caro.

Supongo que deben haber profesionales del área que deben manejar técnicas y capacidades histriónicas interesantes; qué sé yo cuántas cosas deben confluir a esta ocupación tan necesaria; saber escuchar, saber hacer sentir querido a alguien, suma y sigue...

Atte: J&1/2

3 de junio de 2013, 16:44

 
Anonymous Anónimo said...

"Trato de enamorada"jaja. Me acorde de "Besos de Polola", segun me conto un amigo de un amigo...

3 de junio de 2013, 21:32

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro, besos de polola también son un plus, por lo que me han contado!

3 de junio de 2013, 21:37

 
Blogger Ulschmidt said...

Me hizo recordar una cruda escena en los ingenios azúcareros, hace décadas, cuando trabajaba en uno y al fin de la primer quincena pagaban a los temporeros. No más a una cuadra los bares habrían y las prostitutas se paseaban en la esquina entonces aparecían algunas señoras decididas, se acercaban a la cola de salida de la oficina de pago y le secuestraban al marido el sobre con la paga antes que tuviera oportunida de tentarse con vicios y pecados.

3 de junio de 2013, 21:39

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

¡Que falta de consideración dios mío! Lo mínimo que se le puede pedir a una esposa es que sea comprensiva y considerada

3 de junio de 2013, 21:41

 
Anonymous Anónimo said...

Algunas precisiones:
1) es un negocio no regulado en muchos paises, pero... hay varios en donde entra en la economía formal. No sólo eso, existen varias restricciones "sanitarias" en casi todas partes del mundo.

2) Si hablas de una relación "de sociedad", creo que sólo te han contado la parte "bonita" de la profesión. Al menos a mi, también me han contado la otra cara de la moneda, donde incluso llegan a relaciones de esclavitud.

3) las barreras de entrada, así como las estrategias de negocios, em rigor, sólo dependen del "estomago" de la posible oferente...

Salute!

4 de junio de 2013, 00:39

 
Anonymous Wilson said...

Por los lejanos años 70 un par de pericos, por lo que recuerdo de ingenieria de la Chile, publicaron un librito de microeconomia basado en las relaciones heterosexuales, pasaban toda la materia tipica de economia I. Perdi el librito y no he vuelto a verlo, quiza algun habitue del blog tenga algun dato.

Sobre el amor tarifado, larga vida a esas nobles profesionales.
Un pequeña discrepancia, no es la tarifa lo que hace la prostitucion, sino el clientelismo. Asi la lola que busca un buen partido, o la amante, o si hilamos un poco mas fino, la esposa, no por recibir contraprestaciones pasan a ser prostis, lo serian si transaran con cualquiera.

4 de junio de 2013, 00:43

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Anónimo, aunque no tengo experiencia en esto, el amigo de un amigo si tiene muchísima experiencia en el asunto y pasó largos años haciendo extensas y cuidadosas investigaciones y "según me ha contado":

1)Las regulaciones "sanitarias" son más o menos del siglo pasado, cuando existían las añoradas "casas de citas" con piano, gato, campanillero y una tía carlina, hoy la industria está mucho más evolucionada, por lo que me han contado, y el "carnet sanitario" no es otra cosa que un control médico voluntario porque afortunadamente en Chile esta noble profesión es completamente legal, a diferencia de otros países bárbaros.

2)Este amigo de mi amigo, que sabe mucho del tema por experiencia directa, me ha contado que en su larga vida y los miles de experimentos en que participó, jamás conoció a alguna prestadora de servicios que no lo hiciera con satisfacción y alegría, de hecho es rarísimo que sean forzadas a su abnegado trabajo, excepto en las novelas de piratas o de Corin Tellado, donde siempre tiene que haber una damisela que sufre.

3)Las barreras de entrada técnicamente se definen como la dificultad para que ingresen nuevos competidores al negocio y de hecho son muy altas, partiendo por que las personas deformes o simplemente feas tienen bastante pocas expectativas de desarrollo profesional, además deben tener una ligereza de espíritu (o de cascos) y cierta falta de escrúpulos sociales que no abundan en el mal llamado sexo débil.

Wilson, ese libro está en Internet (pero no gratis, se vende), de autor chileno y un regular justamente lo mencionó hace años, voy a ver si lo encuentro entre los miles de comentarios.

No veo la menor diferencia entre un negocio con un solo cliente grande (o más frecuentemente unos pocos) y muchos clientes chicos. Creo que la industria es exactamente la misma.

4 de junio de 2013, 00:58

 
Anonymous Wilson said...

Las contrapestaciones a cambio de sexo son la norma general, llamarlas prostitucion no permite hacer una distincion que sea "relevante" (no habia cachado el uso nacional dela palabreja :-) )

En cambio el sexo con meros demandantes de un servicio, a diferencia del sexo solo con individuos determinados (el menos esa es la promesa implicita del servicio), si establece una diferencia entre ambos tipos de servicio. Asi el mero cliente paga y se larga, en cambio el marido, novio, o mantenedor adquiere el compromiso de seguir pagando por el servicio, alimentar y cuidar de la prestadora y la prole, normalmente mientras viva...
Yo lo veo como servicios diferentes, claro que mi vista...

4 de junio de 2013, 01:34

 
Blogger Ulschmidt said...

Yo diría, en prinicpio, que Ud. tiene razón con la voluntariedad del ejercicio prostitutil. Sin embargo a menudo salen en los noticieros informes de "trata" venta o secuestro de menores.
Aquí hubo una célebre mafia judía en los años 20, la Zwi Migdal, en apariencias una mutual de beneficios mutuos, que inducia a mujeres polacas a casarse por poder con paisanos a los que les había ido bien en América. La seducción ocurría por carta, algo factible a ess fechas. Le enviaban el pasaje, la mujer bajaba del barco en una ciudad desconocida, ignorando el idioma y el novio la conducía al sometimiento.
Por otra parte mi tía que era socióloga - y estaba media loca -en uno de sua avatares fue a vivir a una pensión de mujeres en los años 80. Allí tranzó amistad con un par de veteranas prostitutas que estaban asociadas a una red de prostíbulos. Unas damas muy amables que la invitaban a tomar mate todas las tardes, se portaban muy correctas allí y las venían a buscar en taxi para trabajar a la noche. No se describían como sometidas, preferían eso a los riesgos de la calle. La red las enviaba aquí o allá y había todo un circuíto predestinado: más jovenes habían atendido locales en la Patagonia petrolera, donde ganaban raudales de dinero en cualquier noche. Cuando ella las conoció circulaban en bares para marinos extranjeros y ya iban bajando escalones. Supongo que su fin es triste o bien en algún momento enganchan un gil y se casan.

4 de junio de 2013, 07:37

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Wilson, yo creo que la base de la industria es el intercambio, por eso se llama "comercio sexual", o sea es sexo a cambio de otra cosa. Me imagino que el matrimonio o relación de pareja convencional es una forma de prostitución, como yo no le veo nada de malo mo lo digo con ánimo peyorativo ni mucho menos. Es como la gran empresa versus la PYME.

Ulschmidt, yo viví varios años en la casa de la dueña de una boite y buena parte de las pensionistas eran chicas del ambiente y travestis, estos últimos muy correctos en casa no se metían con nadie mientras que las niñas que conocí eran por lo general alegres y corazón de oro. Justamente cuando se asocian a una "casa" lo hacen más que nada por protección para ejercer su negocio de manera segura en términos de asaltos, un cliente chiflado o algo así.

Muchas se casan bien, generalmente son las mejores esposas y de allí viene el dicho "más puritana que una vieja prostituta" ;D

4 de junio de 2013, 08:30

 
Anonymous Anónimo said...

Quisera terminar agregando algo; y esto es moralista; no sé si habrá algo más despreciable que una aseñorada prostituta arrepentida y puritana, predicando acerca de la virtud a las generaciones siguientes.

¡Hay que ser muy faz de nalga!

Atte: J&1/2

4 de junio de 2013, 09:28

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Al revés de lo que se piensa las chicas del ambiente suelen ser muy puritanas, ven su actividad como un trabajo común y corriente y cuando pelean entre ellas se insultan diciéndo a su rival que tiene sexo por gusto y no por simple negocio, para ellas eso es una perversión. Por eso cuando envejecen se ponen cada vez más moralistas.

4 de junio de 2013, 09:43

 
Anonymous Sigfridus said...

Yo creo que perfectamente se puede aplicar el análisis marxista al tema. Eso de que las muchachas disfrutan trabajando es falso, yo creo que son contados los casos donde disfrutan tener sexo y más encima les pagan. No debe ser muy agradable para ellas besuquear el cuerpo de un gordo seboso y peludo o un tipo maloliente, pero es parte de la mercancía que deben vender o se mueren de hambre. En otros casos, otras saben aprovechar sus atributos físicos y sexuales y suben peldaños más alto, se especializan en ciertos segmentos socio-económicos, para los cuales deben mostrar cierto nivel de educación y cuidado físico. También está el caso de la trata de blancas, donde son prácticamente esclavizadas y donde la mayor parte de las ganancias se las lleva el "chulo". Por ello, creo que debiese ser un oficio regulado y formal, así evitas una gran cantidad de delitos que se forman anexos a la prostitución. Que conste que esto lo sé por serios estudios sociológicos y de salud pública que he leído al respecto, nunca he estado con la Yenny o la Yaritza.

4 de junio de 2013, 10:37

 
Anonymous Anónimo said...

Aca en lima y el norte del Peru se publicitan como "trato de pareja" eso de trata de enamorada primera vez que lo leo.

4 de junio de 2013, 11:19

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Sigfridus, muchacho, te falta experiencia en el tema. Es una fantasía eso de que se mueran de hambre, lo que menos pasan estas chicas es hambre y siempre eligen con quien comercian, si lo hacen con un gordo feo y maloliente es porque hicieron el cálculo de costo/beneficio y les salió positivo. Claro que existe el lumpen que trabaja en la calle, travestis y todo eso que no tienen un pasar muy agradable desde nuestro punto de vista, pero su profesión les permite vivir y costearse sus vicios de la manera más fácil posible sin tener que caer en la desgeneración de trabajar.

Anónimo, "trato de pareja" es muy popular por estos lares jaja! también "trato de enamorada", "besos de enamorada", "sin apuro" y otras técnicas publicitarias por el estilo.

4 de junio de 2013, 11:31

 
Anonymous Anónimo said...

Yo estoy suponiendo que, para la prostitución como parael resto de los trabajos sin dudas que existe la vocación; tiene que haber personas que aman su trabajo de trabajadores sexuales; en este contexto no veo cuál sería el pecado de gozar haciendo el trabajo que a uno le gusta.

Por otra parte creo que deben existir maestras(os) de la profesión que deben ser muy bien pagadas(os), sin perjuicio de no ser muy agraciadas(os); aquella persona que piensa que sólo teniendo un cuerazo una persona es apta y talentosa para "el invento", no me cabe la menor duda que mira este asunteque de modo muy superficial; hay personas muy "lindas" que no le achuntan ni a la quinta en estas lides. por otra parte hay otras que "se peinan" en el "ring de 4 perillas"

Atte: J&1/2

4 de junio de 2013, 11:59

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si, como en todo trabajo deben haber mejores y peores, cierto grado de simetría o atractivo físico puede ayudar a ampliar el mercado, aunque de gustibus no hay nada escritibus. Un buen cassette y otras habilidades técnicas también pueden ayudar mucho en esa profesión tan valiosa.

4 de junio de 2013, 12:09

 
Anonymous Anónimo said...

Sencillamente GENIAL !!!!!!!!

4 de junio de 2013, 18:02

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jajaj Chas GRAX!

4 de junio de 2013, 18:32

 
Anonymous Anónimo said...

que buen análisis a la industria de la prostitución, aunque faltó algún dato de dirección o picada donde ir para comprobar la entrada (del blog, entiéndase). aunque maestro, en la última parte mezcla los gustos "raros" de los homosexuales con los de menores de edad. no hay ningún vínculo entre las relaciones homosexuales y las de los pedófilos, estos DEBEN SIEMPRE ser denunciados. falta eso si, mas regulación o control sobre las personas que ejercen el comercio sexual (hombres y mujeres deben estar en una base de datos del servicio de salud) y si alguien sabe o tiene sospecha de que se está explotando sexualmente a un menor de edad, denuncie (anónimo por último).
en fin, yo y mi redacción de alumno de escuela de numero y letra.
salu2 y ojalá salga este comentario.

6 de junio de 2013, 11:27

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah Anónimo, creo que todos alguna vez en su vida deberían conocer "Las Cucardas" de Tacna, que es el prostibulo más alucinante que he visto en mi perra vida. Eso de los tipos haciendo fila en la puerta de las chicas más solicitadas no me chocó nada, porque lo había visto cuando viajé a Europa en 1983, pero el lugar y la organización casi industrial del sexo allí es alucinante. Me encantaría poder hacer una película con eso, aunque dudo que sea posible.

Sobre la pedofilia yo tengo una opinión que es muy controversial hoy. No le veo nada malo si es voluntaria y los involucrados tengan la "edad del consentimiento" (creo que son los 14 años), los niños tienen la líbido muy desarrollada desde esa edad (no lo sabré yo que me acuerdo clarito cuando jugaba al doctor con mi vecina) y eso de la "explotación" me parece en buena parte un cuento puritano sin ningún sentido. Antes las niñas se casaban a los 14 años y aún antes y la iniciación sexual promedio es en esa edad ¿o sea que todos son criminales y desgenerados? nonsense.

Se que es una opinión muy impopular pero me importa un pepino, creo que la opinión de la mayoría es normalmente superficial e hipocrita.

A todo esto la edad promedio de iniciación sexual de los chilenos son 12 años los hombres y 14 las mujeres, http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0034-98872005001000006&script=sci_arttext

por lo que TODO el discurso sobre la pedofilia es -en mi opinión- extremadamente hipócrita.

6 de junio de 2013, 11:39

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ahora esa es solo mi opinión y respeto las demás, tal como espero que respeten la mía

6 de junio de 2013, 11:40

 

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