Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

En la universidad a muchos nos enseñaron que un proyecto de inversión es una herramienta para escoger la mejor decisión de inversión entre varias posibles, usando un método sistemático en lugar de decidir por simple capricho, intuición o tincada. Eso es un error y yo me demoré años  -después de hacer y revisar cientos de proyectos- antes de darme cuenta.

Durante muchos años tuve una sensación desagradable respecto de los proyectos porque en mi vida nunca vi uno que no resultara factible, cuando la teoría dice que uno hace un proyecto para averiguar si es o no factible ¡pero resulta que todos eran positivos!. Todo ese tiempo yo pensé que eso se debía a que el formulador falseaba los flujos, la tasa o cualquier otro supuesto para hacerlo factible, o sea existía una mala práctica. Pero tampoco es eso, lo que pasa es que la mayoría de la gente -incluidos profesionales y profesores universitarios- no entienden la verdadera naturaleza de la toma de decisiones ni de los proyectos de inversion.

Pensándolo bien se me ocurrió que si los proyectos tienen como objetivo disminuir la incertidumbre -es decir bajar el nivel de riesgo de la inversión- entonces la alternativa mejor evaluada será siempre la menos riesgosa, que no tiene por que ser la mejor alternativa. Por el contrario, las alternativas de más riesgo por lo general son las que generan mayor utilidad.

Eso explica la caricatura que adorna esta entrada, donde el técnico presenta los análisis de flujos de caja; de escenarios; de riesgos; de multiplos de precios de mercado; de ventaja competitiva; de sustentación; de decisiones, etc. y muestra la mejor alternativa al jefe, quien simplemente se decide por otra que intuitivamente le parece mejor. Seguramente el jefe tuvo la suerte de no estudiar Preparación y Evaluación de proyectos con un profesor mediocre -como me pasó a mi y muchos otros- y simplemente prefiere usar el olfato, asumir más riesgo y desechar la opción que en el papel parece más segura. En principio pensé que el error venía de los hermanos Sapag, que son los gurus sobre el tema en Chile, cuyo libro tengo aquí en mi escritorio y en su contratapa dice:

"La preparación y evaluación de proyectos tiene como campo específico de interés la asignación de recursos en forma eficiente, previa definición, mediante diversas técnicas de base científica, de la mejor de varias alternativas de inversión" (el subrayado es mío)

Bueno, iba a escribir contra los Sapaj pero como el libro es una edición bastante antigua (1983) decidí buscar en la web y me encuentro que Nassir Sapag escribe ahora de una forma bastante más cautelosa:

"Contrariamente a lo que muchos consideran, la evaluación de proyectos no debe ser clasificada como una técnica de toma de decisiones, sino sólo una herramienta que genera información para apoyar el proceso de tomar una decisión. En este sentido, es fácil observar como, con la misma información, mientras algunos inversionistas optan por aceptar destinar recursos para un proyecto, otros, con la misma información, prefieren no hacerlo".

Diablos, cada vez que tengo una buena idea me encuentro con que alguien se me había adelantado. En todo caso leo en el artículo completo de Sapag que, aunque coincide con mi conclusión (que la evaluación positiva de un proyecto no implica necesariamente la mejor decisión) tiene una diferencia sutil pero bien de fondo con la forma en que yo veo el asunto.

Sapaj se refiere a los errores y omisiones al momento de formular y evaluar. Pero ese no es mi punto, yo digo que incluso un proyecto que sea teóricamente perfecto no tiene por que representar la mejor alternativa de inversión, simplemente es el menos riesgoso.

Y la mejor alternativa es algo que no existe, o al menos no se puede conocer a priori. Las alternativas son más o menos riesgosas -no mejores ni peores- y cuando se toma una decisión normalmente se trata de cuanto riesgo estamos dispuestos a aceptar.

Creo que esto explica muchas cosas, por ejemplo explica por que los profesionales que hacen análisis de flujos de caja; de escenarios; de riesgos; de multiplos de precios de mercado; de ventaja competitiva; de sustentación; de decisiones, etc. casi nunca se hacen millonarios y muy rara vez son empresarios exitosos. La búsqueda de la seguridad los paraliza y lo más normal es que sean asalariados.

También explica por que proyectos con muy buena evaluación resultan un completo desastre, incluso si en su formulación no se han torcido o usado maliciosamente los datos. Porque resulta que el resultado de todo proyecto es incierto por definición o en palabras del propio Sapaj "por la imposibilidad de la predicción perfecta".

Me alegra que al menos los que entienden del asunto hayan ido moderando sus expectativas, haciéndose más humildes respecto del alcance de la teoría y sobre todo de los cálculos. Pero me apena ver que en las universidades, profesores que aprendieron en los años setenta y ochenta sigan repitiendo ideas e invocando argumentos de autoridad por pura flojera intelectual. Así es como los errores se perpetúan.

Y me espanta ver que en los proyectos de inversión social, especialmente los que deciden grandes obras de infraestructura como caminos y represas, todavía se use el VAN y TIR sociales como argumentos decisorios, porque si los privados son fácilmente manipulables, manipular indicadores sociales es pan comido. Es un asunto en el que trabajé varios años y llegué a conocer bastante bien. En fin, ese era mi descubrimiento del día de hoy que quería compartir con ustedes.

Y a propósito de riesgos quiero vender mi curso para pequeños empresarios y lo voy a presentar en un video a un par de posibles clientes institucionales. El video me quedó mal encuadrado y muy largo, pero que diablos, me da flojera hacerlo de nuevo y como decía una amiga: si pasa, pasa. deséenme suerte

19 Comments:

Blogger Maximo said...

No se quienes eran los hermanos Sapag, pero si se parecen a los otros hermanos, los Parisi, los que leyeron el libro están jodidos. Aunque veo que con el tiempo recapacitaron, por lo que no deben ser tan malos. Lo que dicen los hermanitos, yo lo se sin ir a Harvard, me lo enseñaron mi padre, mis tíos y mis amigos comerciantes. Además de comprenderlo yo mismo.

Vi tu video de presentación, me parce bien, pero incluye lo que te dije el otro día. Lo más importante de un negocio es poder venderlo en lo que te costó o en un precio superior si es que no te resulta.

Si alguien se compra el libro de los Sapag, y decide instalar un circo con elefantes y enanos, ¿Qué cresta hace con los elefantes y los enanos si el circo no funciona?. Tienes que saber si es posible vender el circo funcionando, o si hay demanda de elefantes y enanos de segunda mano.

Por último, y sobre todo para el que recién empieza, es fun-da-men-tal comprar un negocio funcionando, aunque esté arruinado, antes de creer que lo que uno tiene en mente es la octava maravilla.

18 de junio de 2013, 20:39

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Maximo, Nassir y Reinaldo Sapag Chain escribieron un libro que se llama justamente "Preparación y Evaluación de Proyectos" es muy bueno y es el texto estandard que se usa para enseñar proyectos en Chile, desarrollaron guías metodológicas que se han copiado en casi toda América Latina. Pero las cosas cambian y muchos profesores flojos siguen enseñando lo que se enseñaba en los ochentas cuando apenas había experiencia en el tema.

A todo esto creo que están a unos cuantos años luz de distancia de los hermanos Parisi, aunque estuvieron salpicados en el asunto MOP-GATE eso no les quita un pelo de su valor intelectual, creo que son brillantes.

En el curso creo que no debo dar ninguna receta ni estrategia para ganar plata porque creo que nadie puede dar esas recetas. Por ejemplo con lo que dices de no vender bajo el costo yo quebré (y pasé en la ruina varios años) precisamente por eso, por no saber soltarle la cola al tigre a tiempo como dicen los chinos. Si hubiese hecho una pérdida considerable un año antes de quebrar creo que demás me hubiese salvado, pero en fin, nadie tiene una bola de cristal para esas cosas y cada ocasión es distinta, muchas cosas dependen del azar y son incontrolables.

A veces cuando a uno le ha ido bien y sigue haciendo lo que ha tenido éxito se queda en la ruina al cambiar -incluso mínimamente- las condiciones, fue lo que pasó acá en Arica donde se perdieron fortunas de millones de dólares en pocos años porque no supieron ser flexibles a tiempo.

Los negocios son muy complicados a veces, otras son fáciles y parecen sencillos pero se pueden complicar en cualquier momento. Yo creo que no existe ni una sola receta que funcione siempre aparte de trabajar mucho, adaptarse y saber pararse después de las caídas que son cosas muy generales y más o menos obvias.

18 de junio de 2013, 21:06

 
Anonymous Wilson said...

Cuando era huaso hacia mis proyectos de plantaciones incorporandoles funciones seudoaleatorias, tipico era el daño por lluvias en flor o en cosecha, heladas y otras porquerias.
Por supuesto me crei muy ingenioso y le metia F5 al 123 para ver como se portaba cada especie en distintos escenarios; despues cache que , nada nuevo bajo el sol, era el metodo Montecarlo ;-)
Recuerdo que tambien le meti a las planillas la posibilidad de fluctuar el tipo de cambio en un misero porcentaje anual, y se derrumbaron las Van y Tir de casi todas las variedades con un mero uno por ciento.
Segun yo recuerdo los analisis estaban basados en abundante experiencia, propia y ajena, y estaban hechos con razonables supuestos, pero claro uno nunca puede estar seguro de hasta donde le "meti atornillador" sin darme cuenta; en todo caso felizmente logre vender toda esa cosa a tiempo...

18 de junio de 2013, 21:16

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ese es el punto Wilson, que no hay VAN, TIR, modelos matemáticos ni teorías que te digan si va a haber sequía o no, como va a estar el precio de los tomates y como el de los espárragos y que convendrá más sembrar, si te conviene liquidar el sobrestock a cualquier precio o aguantarte con riesgo que se pudra pero también con posibilidad que aparezca un buen comprador a último minuto.

Todas las decisiones realmente importantes son incontrolables y solo se pueden tomar basados en el "tufometro", las decisiones donde se pueden calcular los riesgos son las irrelevantes.

18 de junio de 2013, 21:20

 
Blogger Maximo said...

Presisamente para soltar el mal negocio a tiempo es que tienes que invertir pensando en la posibilidad de deshacerte de el si no funciona.
Obviamente no siempre funciona asi, pero se trata de tomar esto en cuenta.

Lo negocios dependen de muchos imponderables, y ademas de muchos aspectos que van cambiando con el tiempo y ningun TIR ni VAN pueden adivinar. Por eso digo lo que digo.

Soldado que arranca sirve para otra guerra.

18 de junio de 2013, 21:34

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Así esd Maximo, los chinos le llaman "saber cuando soltarle la cola al tigre"

18 de junio de 2013, 22:34

 
Anonymous Kirill said...

Solo voy a commentar de los asuntos de los proyectos sociales. Es que losproyectos sociales los maneja el gobierno y la verdad es que el gobierno no puede "invertir" los recursos. La palabra "Invertir" no se aplica a las obras gobernamentales nunca. Para invertir algo hay que confrontar con dos fuerzas que affectan tu decision.

Una fuerza se llama "fines de lucro". Tu decicion para invertir la plata es impulsado por las razones de lucro, directo o indirecto. El gobierno no tiene fines de lucro en su mente, solo digamos de lucro personal mientras recabando coimas para ofrecer los proyectos a sus amigos.

Otra fuerza que te afecta es la fuerza se llama "miedo". Es tu fuerza de regulacion. Que pasa si no funcciona? Pierdo mi plata! El gobierno no tiene ningun miedo puesto que es la plata ajena y no la suya que pierden.

Entonces los projectos gobernamentales, en su gran mayoria, son perdidas enormes para la sociedad y nunca sigan la via del plan. El gobierno nunca invierte sino gasta la plata. Digamos la derrocha.

18 de junio de 2013, 23:05

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hola Kirill, lo de los proyectos sociales no lo mencioné porque es un tema muy largo que daría para varias entradas.

Lo que dices es cierto y en Chile se hace cierta diferencia entre "Inversión Social" y "Gasto SOcial", al menos en teoría las políticas sociales en Chile han sido bastante buenas aunque en la práctica se han distorsionado completamente por la razón que tu mencionas: los funcionarios pueden malgastar impunemente para comprar votos o simplemente robar sin correr ningún riesgo.

En teoría, las políticas contra la pobreza han desplazado la inversión social (programas de los que se espera algún retorno) a gasto social (programas de subsidio de los que no se espera ningún retorno aparte de cosas abstractas como "dignificación", "mejor calidad de vida" y cosas por el estilo). Esto ha llevado a que la mayoría de los pobres se mantienen en su condición aunque de manera más confortable que antes, menos pobres pero reciniendo múltiples regalos del estado como casas, subsidios, etc. Es muy buen negocio ser pobre en Chile hoy y muchos han sido indigentes profesioneales y falsos pobres durante un montón de años.

Los programas de inversión social como FOSIS por ejemplo, son con muy pocos fondos (creo que es menos del 1% del gasto social total) y pésimamente implementados, por lo que la inversión es solo teórica y se ha transformado en gasto, negocio para los intermediarios y compra de votos.

Gran parte del gasto social en Chile -como en casi todo el mundo- es plata derrochada, sacada a los que producen para alimentar a una multitud de parásitos que en retribución votan por el político de turno.

El gobierno actual ha limpiado mucha de esa corrupción y no tengo duda que eso le va a costar cientos de miles de votos.

18 de junio de 2013, 23:19

 
Anonymous Anónimo said...

Lo que has tenido es una epifanía (supongo).

Cuando explicas tu conclusión suena casi obvia. Pero alguien tenía que decirlo. O, poniendo las cosas en un lugar más próximo; Es uno mismo el que debe decirse todas las cosas, tanto sea las más complicadas y las más simples, obvias o evidentes

Este tipo de pensamiento y exposiciones de ideas - hablo de la que acabas de exponer en tu post - no le pasan a todas las personas, pues ellas suelen estar extraviadas en sus conocimientos, experticias e instrucciones forzadas.

Sin ánimo de intentar explicar de una manera desapasionada (porque este texto fue realizado a partir de una premisa humana que sí lo es; sí es apasionante) esta situación que expones de un modo sumamente respetable, me atrevería a agregar, con el debido respeto y consideración, reconoce el arte de las cosas y le das el lugar que corresponde; no existe actividad humana que sea eminentemente una sola cosa; todo es arte, filosofía y ciencia a la vez, "intrincadas" en un aparente caos que los hombres intentan dilucidar "hasta extraviarse".

Este posteo que expones es un "des-extravío" que me produce – reitero - una gran sensación de respeto; la gente habla a partir de los comunes lugares donde todo es confortablemente "inteligente", sapiente, dejando a un lado la maestría y autoridad de quien se planta ante las cosas "no obstante la cultura de la cual suelen venir investidas".
¡Qué fácil y poco eficaz es creer que basta con sentir que sabemos las cosas porque “las averiguamos por ahí”!; este posteo da cuenta d elo contrario

Felicitaciones

Saludos.

Atte: J&1/2

19 de junio de 2013, 09:09

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Sergio, me abruman tus merecidisimas loas (LOL), la verdad es que las comparto (re-LOL), no porque me crea muy inteligente ni nada de eso, sino porque me tomó muchos años darme cuenta de algo tan obvio y que sin embargo, creo que pocas personas han notado.

El hecho que tomar decisiones es esencialmente un arte, que puede ser apoyado pero nunca reemplazado por la ciencia, o dicho en palabras más brutas que las decisiones importantes se toman fundamentalmente con los riñones y está bien que así sea, es todo lo contrario a lo que me enseñaron pero creo que es una buena idea. Una vez cada 7 años se me ocurre algo bueno y creo que esta vez me tocó, seguramente gracias al pisco que me tomé mientras escribía mis habituales tonteras.

19 de junio de 2013, 09:18

 
Blogger Nervio said...

a mi me gustaba mas el librito de fontaine que el de sapag

aun los tengo acumulando polvo en el estante

19 de junio de 2013, 14:17

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Fontaine fue el papá de la evaluación social en Chile
http://www.cosaslibres.com/search/pdf/fontaine-evaluaci%C3%B3n-social-de-proyectos

Alumno aventajado de Arnold Herberger.

Los hermanos Sapaj son "el faro de luz que guía" la formulación y evaluación de proyectos privados

19 de junio de 2013, 14:22

 
Blogger sergioz_xp said...

Las finanzas son algo liadas diría un español, y especialmente en Latinoamérica agregaría yo. Lo que ocurre aquí es que por muchos años fueron contadores los que dictaros las cátedras de finanzas, a falta de economistas o economistas financieros.
En fin. Voy a tratar de ser práctico y preciso.
El VAN es una medida de conveniencia ajustada por riesgo. Es decir considera el riesgo, es decir entrega el beneficio esperado, una vez que se ha tomado en cuenta el riesgo, que puede ser distinto para distintos proyectos.
Ejemplo 1:
Le pido hoy $1.000 a Tomás y me comprometo devolverle $1.100 en un año más. Tomás considera que prestarme ese dinero es una inversión de bajo riesgo, y de acuerdo al beta y el CAPM, Tomás considera que el WACC o tasa de descuento apropiada es del 15%. Como resultado, el VAN es
VAN=-1.000+1.100/1,15 <0 es decir negativo. Entonces no es recomendable que me preste el dinero.
Ejemplo 2:
Invito a Tomás a que aporte $1.000 en un negocio de alto riesgo, en una sociedad agrícola o algo parecido. Como resultado, esperamos que obtenga $2.000 dentro de 1 año. De acuerdo al beta y el CAPM, Tomás considera que el WACC o tasa de descuento apropiada es del 50%. Como resultado, el VAN es
VAN=-1.000+2.000/1,50 >0 es decir positivo. Entonces sí es recomendable que me preste el dinero.
Resumen: El VAN (cuando está bien calculado), considera el riesgo, y entrega recomendaciones corregidas por riesgo.

19 de junio de 2013, 23:59

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Nota: Sergio es doctor en finanzas, he leído algunos de sus trabajos (el modelo de Fisher y unos proyectos) y lo admiro mucho, sabe MUCHO más que yo de finanzas así es que con bastante susto le contesto, como dijo ché copete si "me equivoco" me avisan. Aquí voy:

Sergio, clarísimo tu ejemplo y entiendo perfectamente que una tasa de descuento estimada contabiliza el riesgo, trataré de seguir el mismo ejemplo para tratar de explicar mi punto:

Mi problema es si le presto los $ 1000 a Sergio que es un profesor serio, ordenado y responasble cuya tasa de descuento la estimo en 3% o se los presto a Juan y medio, que es un arquitecto mujeriego, vividor de gustos caros y extravagantes cuya tasa de descuento la estimo en un 60%. Entonces hago ambos flujos )me pagarán en cuotas mensuales) y calculo los respectivos VAN.

¿Me sirve eso para calcular cual de los dos es mejor negocio? No creo porque hay muchos escenarios posibles y por lo mismo muchos flujos. En mi evaluación yo estimé que ambos pagarían sus cuotas puntualmente, pero no tiene por que ser asi, Juan y medio podría dejar de pagar en la mitad del período y tal vez podria hacer negocio todavia por la alta tasa de descuento ¿quien sabe? todo depende de cuando deje de pagar.

O Sergio podría conocer a una femme fatale y después de pagar unas cuotas se funde contrariando sus hábitos de toda una vida. O Juan y medio se podría hacer religioso y pagar todo religiosamente, con lo que yo hago un gran negocio.

A lo que voy es que para cuantificar la suma de los riesgos de los muchos posibles flujos no sería muy diferente que decidir por simple tincada y prestarle la plata a Juan y medio apostando que me va a pagar.

Claro que uno puede cuantificar el riesgo matemático o estadistico del tipo "si tengo dos bolitas negras y una blanca en una bolsa la probabilidad..." etc. pero los riesgos relevantes -que se refieren al comportamiento de las personas y al azar- (por ejemplo que a Sergio de le queme la casa) no veo como podrían calcularse.

Entonces claro, se pueden calcular los VAN e incorporar una estimacion de riesgo, pero es más cómodo -yo creo- hacer esa estimación a priori y sin ningún cálculo que pueda ocultar nuestro bias y nuestra responsabilidad en la elección.

Bueno, como dijo che copete... si la --- me avisan.

20 de junio de 2013, 00:44

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah y obvio que a Sergio le cobraria un interés moderado y a Juan y medio uno hiper leonino. Habrian muchos otros factores que afectarian la decision como por ejemplo cuanto me "duele" la posibilidad de perder 1000 pesos

20 de junio de 2013, 00:47

 
Anonymous Anónimo said...

Hola Tomás:
Sorry por la demora en responder.
Tus artículos son geniales, creo que te inquietan intelectualmente las mismas cosas que a mí, y siempre trato de leerte.

Respecto al VAN, este se basa en la mejor estimación que podemos hacer hoy, dada la información disponible. Llevándolo al plano médico, el VAN vendría a ser el mejor diagnóstico a un paciente dados los antecedentes a la mano.

- si le presto los $ 1000 a Sergio ... cuya tasa es 3% o se los presto a Juan... con tasa de 60%.
¿Me sirve eso para calcular cual de los dos es mejor negocio?

-->La respuesta es que si las proyecciones de flujos futuros y la tasa de descuento es razonable, entonces el VAN si te servirá para tomar la decisión.
El VAN es una técnica ex-ante, es decir proyectiva. Sin embargo el VAN no predice el futuro, ya que eso no es posible.

Tomás, felicitaciones y no pares de escribir.
Un abrazo,
Sergio.

26 de junio de 2013, 21:53

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ahora si me queda clarísimo Sergio, que el VAN y el TIR no pueden ser mejores que los flujos y la tasa que se asumen, en la tasa y los flujos está la predicción y el VAN/TIR solo actualiza el resultado esperado en esas condiciones. Esto puede ser obvio para los que se manejan en finanzas pero a nosotros los legos nos sirve mucho tenerlo claro, los proyectos son solo un cálculo de "que pasaría si..." y lo importante está en la proyección de los flujos y la estimación de la tasa, cosas que la gente común y corriente rara vez cuestionamos.

¡Gran aporte Sergio y muchas gracias por la aclaración!

27 de junio de 2013, 08:34

 
Anonymous Anónimo said...

Los Sapag y pensar que estudiaron en la Escuela de Negocios para Graduados ESAN - Lima. Bueno el libro pero su redacción de las últimas ediciones pretenden ser un ensayo económico.

1 de julio de 2013, 21:04

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

La ESAN de Lima es muy buena, tengo una amiga que estudió allá aunque para mi gusto da demasiado énfasis a las matemáticas y los modelos. Creo que los Sapaj han evolucionado un montón desde las primeras ediciones del libro porque ahora son mucho más cautelosos en las conclusiones y le dan una importancia a la práctica y la realidad que antes no le daban.

La edición del libro que tengo yo, de los ochentas, habla de "los errores inexplicables" que se comenten al usar una tasa de descuento inadecuada, ahora son mucho más cautelosos y en lugar de hablar de errores hablan más bien de las dificultades para estimar valores que se acerquen a la realidad, los límites de las estimaciones y cosas así. Lástima que la mayoría de los profesores se quedaron pegados con el libro de los 80s.

1 de julio de 2013, 21:17

 

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