Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Errores de diagnóstico 1: el fomento productivo

viernes, 18 de octubre de 2013


Desde 1990 se han venido implementando una serie de reformas legales y políticas que han tenido algunas características en común: todas han sido un fracaso con resultados opuestos a lo que se esperaba, han sido astronómicamente costosas y se han basado en un diagnóstico equivocado. Hoy quiero escribir sobre la reforma a las políticas de fomento productivo, que ha sido comparativamente menos costosa en términos directos pero su costo en cuanto a pérdida de productividad es incalculable. Leo en el estudio Chile: un plan para recuperar la productividad económica, de la Cámara de Comercio de Santiago:

"La productividad o eficiencia económica, entendida como la capacidad de aumentar el potencial productivo por efecto de un mejor uso de los recursos y no por una mayor dotación de ellos, se ha convertido en el gran Talón de Aquiles de la economía chilena"

El gráfico muestra el fracaso de las políticas de fomento productivo a partir de 1990, que tienen efecto con unos 3 a 5 años de retardo. Se dice que buena parte de los resultados económicos de un país -especialmente en países en desarrollo- no tiene mucho que ver con las políticas del gobierno de turno sino más bien con fenómenos globales, como los precios de las exportaciones y los ciclos económicos mundiales, sin embargo las políticas de gobierno si tienen que ver con la productividad de las empresas, en eso tienen mucho efecto.

Productividad es crear la misma riqueza o más con menores costos, entonces es claro que la subida de impuestos, las regulaciones, el encarecimiento de la contratación y el despido así como muchas otras políticas públicas que se han venido incrementando en el tiempo perjudican y bajan la productividad.

Desde la creación de la Corporación de Fomento de la Producción, en 1938 los gobiernos vienen tratando de implementar políticas  que ayuden al fomento productivo y hasta el día de hoy el balance sigue siendo malo, caro y basado en diagnóstico equivocado.

En 1990 durante el primer gobierno de la concertación, nombraron a Alejandro Foxley como ministro de hacienda. Desde sus años en Cieplan, Foxley estuvo quejándose amargamente sobre la enorme deuda social que había acumulado el crecimiento en Chile, pero cuando fue ministro cambió rápidamente su discurso diciendo que en lugar de deuda social el prefería hablar de "invertir en la gente", a esas alturas la palabra "pueblo" ya estaba completamente vetada.

En esa idea de invertir en la gente estaba la semilla del mal diagnóstico, porque al implementarse ha dado lugar a varias políticas equivocadas basadas en percibir los problemas equivocados que llevan a ideas absurdas, como por ejemplo:

1-Que el estado debe enseñarles a los empresarios como gestionar mejor
2-Que las Pymes están en crisis en Chile a diferencia de los países más desarrollados
3-Que en Chile existen "fallas de mercado" y discriminación contra las Pyme que no existen en otros países
4-Que el acceso al financiamiento de las Pyme es "malo"
5-Que son necesarios programas de fomento estatales para "corregir" todas estas fallas
etc..

Cada uno de estos supuestos es equivocado y por lo tanto cada política que se ha implementado en base a estas ideas ha resultado un fracaso, tal como fracasaron otras reformas estelares como el Transantiago o la Reforma Procesal Penal. Hay un estudio excelente de Cabrera, de la Cuadra, Galetovic y Sanhueza que muestra -cifras en mano- cada una de estas equivocaciones.

Aunque el costo directo de las otras reformas ha sido astronómico -varios miles de millones de dólares- por lo menos es un costo que conocemos, alguna vez tendré que escribir sobre eso. En cambio los costos de una baja de la productividad en el país son incalculables y acumulativos.

Tal como Evo Morales se jacta de tener un presupuesto balanceado y las cuentas nacionales en orden, los buenos números de Chile, basados en un precio del cobre extraordinariamente alto y sostenido desde hace casi 10 años son la verdadera causa de nuestra prosperidad, pan para hoy y hambre para mañana. El presidente Piñera, no se si por incapacidad o cobardía, fue incapaz de revertir las causas de la pérdida de productividad y siguió aplicando las mismas políticas anti productivas, incluso las profundizó.

Todo comenzó cuando en el gobierno de Pedro Aguirre Cerda se creó la CORFO, que durante muchos años se dedicó a fundar empresas del estado para casi todo: desde electricidad y represas hasta frigoríficos y hoteles ¿recuerdan la cadena Honsa? esa era de la CORFO entre muchas otras.

Durante la Unidad Popular usaron la CORFO como el brazo armado de las expropiaciones y llegó a controlar el 80% del aparato productivo nacional, obviamente terminó en una debacle. Durante los militares la CORFO se dedicó a privatizar todos sus activos productivos, a los pocos años este proceso se copió en el resto del mundo, desde Rusia hasta Perú, tal vez ha sido lo único realmente productivo que ha hecho CORFO en toda su historia.

A partir de los noventa empezaron los subsidios de fomento, las asesorías de expertos y capacitaciones, cuyo efecto ha sido bajar la productividad de manera sostenida como muestran las cifras, la acción de CORFO no solo ha sido inútil, también ha sido dañina al subsidiar y sostener negocios que de cualquier manera tenían que fallar.

Si yo fuese presidente del mundo lo primero que haría sería eliminar la CORFO y cambiar radicalmente las políticas de fomento productivo, partiendo por los inútiles subsidios, pese a que dos directores regionales son buenos amigos míos y es probable que el próximo director también sea un amigo, pero lo siento, es una institución que debería desaparecer, por el bien de Chile como dicen los políticos.

10 Comments:

Blogger Jose Cornejo said...

Me gustó tu columna de hoy, On Tom. con ejemplos cortos concisos y precisos has dejado en claro el gran daño que está haciendo el estado con sus "reformas"

Lo cómico del asunto es que comenzaron desde 1990 a derribar todo vestigio del legado que les dejó el Gobierno Militar, debido a que ellos implantaron un sistema contrario al pensar estándar del parasitomarxistoide promedio, camuflado de demócrata y que vive como burgués gracias a nuestros impuestos, aún a sabiendas que sin ese aporte, el país se iba al carajo (bueno se irá al carajo ligerito si nadie le pone un parelé al estado).

muy aclaratoria.

17 de octubre de 2013, 18:50

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si José, es un problema de la mala calidad profesional de los técnicos que han trabajado en el gobierno desde 1990 hasta ahora. Un núcleo de malos economistas formados mayormente en la Universidad de Chile han sido los responsables del desplome en la productividad y nadie les pide cuentas: Foxley, Aninat, Eyzaguirre y Velasco, todos muy bien colocados por sus conexiones políticas internacionales han sido los gestores del desplome de productividad que tenemos hoy.

Larraín fue incluso peor porque se puso al servicio de las ambiciones personales y los errores de Piñera de manera más sumisa que cualquier ministro de hacienda de la concertación.

No creo que hayan sido marxistas ni mucho menos, el mate no les da para eso, simplemente tipos limitados y sin personalidad para imponer los criterios técnicos sobre los políticos. Me acuerdo de la reacción de Aninat para la crisis asiatica, que detonó la decadencia de la economía y llegó a su mínimo con Velasco, con índices históricos de malos a pesar del alto precio del cobre.

El equipo de Piñera resultó tanto o más chanta que los de la concertación, aunque en su favor se puede decir que no hubo ladrones descarados. No hay que olvidar que varios ministros de la concertación terminaron envueltos en juicios por estafa y fraude al fisco.

17 de octubre de 2013, 19:05

 
Blogger Maximo said...

La productividad solo se puede aumentar con inversión, eso es cierto, pero no por aumentar la inversión se aumenta la productividad. Es decir, hay que invertir donde es rentable, y eso solo lo sabe el mercado, las personas que dominan cada área de la economía, y no un burócrata que lee libros y papers de otros burócratas.

En Chile no solo no está aumentando la productividad, sino que disminuye, a pesar que la inversión ha aumentado tremendamente. ¿La razón?. Todo lo que tú mencionas, además de que el nivel de ingresos ha aumentado, y Chile es un país intensivo en mano de obra que produce bienes de poco valor agregado.

Por lo tanto, no sale a cuenta invertir en bienes de capital, porque no es necesario; y no sale a cuenta invertir en mano de obra si no se producen bienes de mayor valor agregado intensivos en mano de obra (algo cada día más raro en el mundo). (No sé si me explico bien).

En consecuencia, la productividad disminuye porque el nivel de ingresos está desfasado. Por lo tanto, la productividad en Chile solo aumentará en un periodo de crisis, donde el nivel de ingresos disminuya y se racionalice lo que se llama el factor trabajo; en simple, cuando aumente el desempleo. Ese es el gran problema de los políticos, Chile no puede seguir creciendo en ingresos ni crear más empleos sin causar una burbuja, porque no crece ni va a crecer en productividad.

17 de octubre de 2013, 19:19

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro, la productividad es directamente afectada por costos y tecnología.

Subir los impuestos, aumentar las regulaciones, encarecer la contratación y el despido atacan directo a los costos y esas tres cosas han pasado de manera progresiva en cada gobierno sucesivo, incluyendo Piñera que es lo más vergonzoso. Esa es una de las fuentes de la pérdida de competitividad.

La tecnología normalmente se entiende de la peor manera, se imaginan actividades tecnológicamente complejas, esa es una completa estupidez, se trata simplemente de hacer las cosas de manera más eficiente mejorando los procesos.

Y toda la maraña de subsidios y distorsiones de mercado que introduce el gobierno con sus acciones de "fomento productivo" simplemente atascan las mejoras tecnológicas, que se dan en la práctica solo por la presión del mercado.

Las industrias de la minería, frutas y acuicultura en Chile tienen un altísimo nivel tecnológico porque están obligados a competir internacionalmente. En el mercado local no tienen esa obligación y las distorsiones hacen que no valga la pena mejorar los procesos, mucho más barato y eficiente es intentar una cuchufleta y conseguir un privilegio por vía política.

A eso apuestan los empresarios que apoyan a Bachelet.

17 de octubre de 2013, 19:33

 
Blogger Ulschmidt said...

La Productividad pueden ser muchas distintas cosas.
Me contaron un cuento de eso.
Un estanciero argentino se compra un toro en Texas, un semental, de primera, certificado, y lo manda por avión a su estancia en la Pampa.
- Escuchame, Atanasio - le dice el tipo al encargado por teléfono - ese toro me costó un perú. Quiero que trabaje y bien, eh.
- si patrón - le dice Atanasio.
Pasa un tiempo y el tipo vuelve a llamar
- Atanasio, ¿trabaja el toro?
- No, que va a trabajar.
- Será posible ! Metele cuchillo ya mismo. Nos vamos a comer el asado más caro del mundo con ese maula.
Y el toro va a parar al asador.
En la sobremesa misma el patrón vuelve a interpelar a Atanasio
- Pero decime, de veras no trabajaba nada el toro ése?
- Que va a trabajar, patrón. Se la pasaba saltando a las vacas.

17 de octubre de 2013, 23:39

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jaja a un empleado así habría que caparlo!

18 de octubre de 2013, 00:58

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Algo que se me olvidó señalar es como se calcula la productividad de un país, este cálculo es bastante sencillo: se divide el PIB por la cantidad de trabajadores activos.

Esta es una manera simple de calcular cuanta es la riqueza promedio generada por trabajador en un país y es lo que ha venido bajando. Desde mediados de los 90s los trabajadores vienen generando cada vez menos riqueza neta.

18 de octubre de 2013, 11:10

 
Blogger Jose Cornejo said...

Demasiado estado = ruina de un país
Poco estado = crecimiento de un pais...

¿eso es lo que quieres decir, Tomas?

pues eso fue precisamente lo que hizo el GM a pesar de que en sus primeros años la derecha de ese tiempo, quería todavía mantener un estado que los protegiera. la privatización de empresas como Endesa, EMOS y otras que no podían seguir siendo rentables en el tiempo fue un acierto que la "alegría" no supo aprovechar, sino que simplemente mataron la gallina de los huevos de oro despues de 20 años.

Pero lo malo es que ahora con esta "izquierdización" de la derecha (la nueva, porque la que conocíamos se murió hace ratito) solo se ha dedicado en agrandar el estado para ahogar a las PYME con las "leyes laborales" así como tambien de una andanada de procedimientos y trámites burrocráticos que impiden a quienes proveen del 80% de la fuerza laboral de este pais poder seguir funcionando.

Bueno asi es la cosa y todo es un ciclo. ya nos veremos en unos cuantos años mas con la mierda hasta el cogote y sin que nadie pueda defendernos.

18 de octubre de 2013, 17:23

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

José, en Chile existe el estado subsidiario -con ciertas excepciones- más que en cualquier otro país de Latinoamérica, eso gracias al Art 19 de la constitución:
21º “El derecho a desarrollar cualquiera actividad económica que no sea contraria a la moral, al orden público o a la seguridad nacional, respetando las normas legales que la regulen.
El Estado y sus organismos podrán desarrollar actividades empresariales o participar en ellas sólo si una ley de quórum calificado los autoriza."

O sea, si el estado quiere hacer una actividad empresarial tiene que se por ley aprobada con quorum calificado. Eso nos ha salvado por muchos años de tener esas empresas repletas de zánganos que abundan en otros países de AL, y tiene a Chile en el lugar Nº1 de productividad de la región. Al menos por ese lado nos estamos salvando.

Sin embargo la productividad se ha atacado desde otros lados, principalmente al crecer los impuestos para un fisco que necesita más y más plata. La planilla fiscal se ha quintuplicado desde los militares y prácticamente ninguno de esos nuevos puestos de trabajo contribuye al PIB, por otra parte con su poder de presión (recuerda la huelga del Registro Civil hace poco) hemos llegado a que los empleados fiscales no solo son inamovibles sino que tienen un sueldo 30% y más que los empleados privados en las mismas labores.

Allí hay dos bolsones enorme de improductividad ¿cuanto contribuye al PIB el senador Navarro o la senadora Allende? todos su trabajo se dedica a hacer crecer la improductividad y ganan cantidades enormes de plata, eso se puede extender a gran parte del aparato público, la mitad por parte baja deberías ser despedidos.

Esos son solo dos de los muchos ejemplo que hacen que Chile haya perdido productividad en el tiempo.

18 de octubre de 2013, 17:42

 
Blogger Jose Cornejo said...

segun tu ultimo comentario, los que trabajamos para el fisco tenemos un sueldo superior al de un privado en un 30%. hasta cierto punto eso es verdad, si solo miras por los "de arriba" ya que los de abajo la remuneración promedio es de casi CLP$250.000.

lo de la "inamovilidad" es mientras no ocurra lo siguiente:

- renuncia
- Fallecimiento del titular
- sumario administrativo con medida de destitución, que lo inhabilita por 5 años de ejercer cargo publico alguno, incluso dar clases y participar en postulaciones a cargos de eleccion popular
- cesacion de funciones en el caso de los "a contrata" por expiración de su "contratación"

(Estatuto Administrativo, ley 18834 / 89 www.bcn.cl)

en lo que si te creo y tengo la certeza de que así es, es en el aporte definitivamente nulo de nuestros políticos. lo del registro civil fue una "tontera" ya que como este gobierno está "izquierdizado" le dieron el vamos. de no haber sido así, los sumarios habrían sido por montones y las destituciones por abandono de funciones afectaría a casi el 50% del personal, afectando incluso al personal de planta. eso te lo doy firmado. pero como en este país las cosas se hacen por las patas... no mucho se puede hacer.

19 de octubre de 2013, 10:24

 

Publicar un comentario

<< Home

Entradas antiguas Entradas nuevas