Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

El día que cambió la historia de Arica

jueves, 28 de noviembre de 2013


Esta es una entrada que escribí el año 2004 en mi antiguo blog de Blurty, pasó sin pena ni gloria y como me gusta mucho y no quiero que se pierda, la copio aquí para que quede en el archivo de Blogger.

Todos sabemos que el día del golpe militar, 11 de septiembre de 1973 fue una fecha que cambió muchas cosas en Chile, pero hay una historia de la que muy poco se habla y que casi nadie recuerda ya, creo que es interesante contarla para que no se pierda.

Si miramos un mapa, Arica es la ciudad geográficamente ideal para procesar la cocaína que se produce como maleza en las selvas de Chapare, Tingo María y tantos otros lugares de Perú y Bolivia, Estamos a escasos kilómetros de los lugares de producción de hoja y -lo más importante- desde Bolivia pueden pasar lo que quieran al puerto de Arica sin ser inspeccionados por aduana chilena ¿por qué entonces los laboratorios están en Colombia y no en Arica?.

La explicación es lo que podría llamarse una casualidad histórica que tuvo efectos que hoy ni nos imaginamos para nuestro país. La verdad es que los primeros carteles importantes para la elaboración de cocaína fueron chilenos. En los años 60 hasta principios de los 70s la cocaína se elaboraba principalmente en los varios laboratorios que existían en el Valle de Azapa y la costa central desde donde se enviaron las primeras toneladas de cocaína a USA, muchos quimicos o cocineros de entonces aún viven y unos pocos todavía siguen con la tradición familiar en el microtráfico a Santiago, aunque la mayoría son ahora pacíficos ciudadanos temerosos de la ley como cualquiera. Conozco a varios y nadie podría imaginarse a que se dedicaron treinta o más años atrás estos simpáticos viejitos.

También es interesante la historia de los que entonces hicieron su fortuna financiando y exportando la cocaína, la mayoría de los cuales hoy son pater de las más respetables familias ariqueñas, dedicados desde hace muchos años a otros negocios, miembros de clubes conspicuos, amigos de jueces, curas y en general cubiertos de todos esos atributos que hacen a alguien respetable dentro de una comunidad.

Eran los años del Puerto Libre en Arica, cuando llegó una enorme cantidad de comerciantes que hacían fortuna en poco tiempo gracias a la fiebre del nylon y literalmente no tenían que hacer con la plata en un país con economía debil e inflación creciente. Entonces aparecieron los captadores, gente conocida y bien contactada en la ciudad que tomaba plata a préstamo de estos comerciantes y a los 30 o 60 días las devolvía con intereses altísimos sin que nadie hiciera demasiadas preguntas.

Esa plata iba a las manos de los dueños de laboratorios en Azapa o del centro del país, que compraban los bolones de pasta cruda o sin elaborar y lo convertían en clorhidrato de la mejor calidad para exportarlo a USA, no había entonces control sobre los químicos precursores y el negocio era pan comido, tan fácil y rentable que la fortuna de estos nuevos empresarios empezó a crecer a la par de su influencia entre la policía y los políticos de turno. Durante el gobierno de Frei Montalba, todos los traficantes eran demócrata cristianos, después llego la Unidad Popular y se hicieron todos revolucionarios, el caso es que nadie les tocaba un pelo y a pesar de ser -teóricamente- los más buscados por la policía participaban ostentosamente de la vida social y vivían en lujosas casas conocidas por todo el mundo.

A principios de los setentas el Rey de la Coca en Arica se llamaba Eduardo Fritis Colón, el ubicuo Yayo Fritis que costruyó la primera casa de lujo en el barrio de La Lisera cuya foto acompaña esta entrada, recuerdo como el año 1969, cuando viví por primera vez en Arica, Fritis era el dueño de facto de la ciudad, oficialmente tenía los baños turcos "Tacora" (donde yo me cortaba el pelo), boites y edificios en Antofagasta.

Cuentan que Fritis se inició como quitador asaltando a otros traficantes, con el tiempo le fué tan bien que lo admitieron en el selecto grupo de los grandes proveedores y manejaba todos los envíos desde Arica. Hizo una fortuna que se calculaba en 10 millones de dólares, cantidad exorbitante en Chile para esos años, cuando el dólar se transaba a precio de oro. El gran jefe de la "hermandad de la coca" como entonces se llamaba era el uruguayo Adolfo Sobosky, hombre conocidísimo en Arica que tenía el control sobre todos los envíos de droga a USA y manejaba un gran laboratorio en la ciudad de Algarrobo. La "hermandad" era tan poderosa en Chile que ningún gobierno político fue capáz de tocarle un pelo, pese a que eran personas públicas muy conocidas. Difícilmente se encontraba en ese entonces otra mafia tan poderosa y bien conectada con relación a la cocaína en el mundo.

Y entonces vino el imponderable, la casualidad histórica que nadie pudo anticipar. El 11 de septiembre de 1973 se produce el golpe y los militares, que no conocían a nadie ni tenían mayor contacto con la sociedad civil, toman el poder en el país. Y lo primero que encuentran es una solicitud del gobierno de USA a través de la DEA para la deportación de los narcotraficantes más buscados. No costó nada encontrarlos porque estaban todos confortablemente instalados en sus casas, acostumbrados a la impunidad que da el hecho de contar con buenos contactos, pero esta vez no funcionaron y sin mayores trámites fueron embarcados en un avión de Lan Chile que, previa escala en Lima, los llevó a Miami donde los esperaba una calurosa recepción de los chicos de la DEA.

Los deportados entonces fueron Mario Silva Leiva (el cabro carrera), Luis Serafín Torres Moreno, Vladimir Lenin Bandera Herrera, Emilio Quinteros González, Oscar Letelier Buzeta, Nicomedus Olate Romero, Jesús Francisco Guinart, el argentino Juan Carlos Canónico Carrasco y la brasileña Enaid Pucci Bertocco. A los que se agregó, más tarde, el cabecilla de la red que operaba en Arica, Eduardo Fritis Colón.

Posteriormente, fue deportado, en junio de 1974, un segundo grupo, el que era comandado por Selim Valenzuela, la mano derecha de Sobosky en el "Cartel de Santiago". Estos fueron los primeros -y tal vez únicos- grandes golpes que desarticularon de raíz el negocio de la elaboración de cocaína en Chile, de no haber sido por la casualidad histórica del golpe, y tal vez el aislamiento social de los militares, seguramente estaríamos nosotros y no Colombia en el ojo del huracán de la guerra contra las drogas.

¿Y que pasó después Luego de la expulsión de todos los jefes, el negocio de la cocaína se fue al diablo en Arica, con una leve resurrección a comienzos de los 80s al inventarse la pasta baseque duró solo un par de años. Hoy en día Arica debe ser una de las ciudades con menos problemas de drogas en el país, hasta su estatus de pazadizo ha perdido importancia siendo reemplazada por la ruta Oruro-Alto Hospicio.

Los bienes del Yayo Fritis en Arica quedaron en manos de una familia amiga, los Christiansen quienes nunca tuvieron relación con los negocios de Fritis y hasta el día de hoy viven en lo que fué su casa. El propio Yayo Fritis hizo noticia cuando en USA le impusieron una fianza de un millón de dólares (exorbitante para la época), se dice que la pagó y luego se escapó. El resto de la vida de este personaje ariqueño cae dentro de la mitología urbana, hay muchos cuentos pero poco es lo que se sabe ciertamente. Un primer rumor decía que había muerto en la explosión de un laboratorio en Ecuador, pero en 1983 Fritis envió a la prensa una fotografía, donde aparecía sonriendo en el morro, con el diario "La Defensa de Arica" del día en la mano.

A partir de entonces los rumores se multiplican; que vivía en Tacna desde donde manejaba una red de tráfico de drogas, que se había operado la cara y vivía en la misma Arica bajo otra identidad, que estaba en Colombia junto con los nuevos barones de la droga. Escuché uno de estos rumores de boca de un conspicuo comerciante colombiano que yo conocía, me dijo que el mismo había visto morir a Fritis en Bogotá, según el le habían explotado una bomba cuando salía del hotel, claro que no le creí nada, seguramente uno más de los cuentos que alimentaba esta leyenda urbana ariqueña.

Y esa fue la historia de como nos libramos por un pelo de tener nosotros y no Colombia el gran negocio de la droga, con todas las consecuencias conocidas. Hay cientos de historias parecidas en nuestra ciudad, la mayoría de ellas inpublicables porque se refieren a personas vivas y hoy en día muy respetables. Como acá todos terminamos haciendonos amigos es muy difícil que algún día se sepan las más sabrosas, las mejores quedan exclusivamente para el círculo habitual del pelambre alrededor de una mesa bien provista

30 Comments:

Blogger Maximo said...

Buena la historia, no la conocía. Los milicos nos salvaron dos veces, ahora soy dos veces pinochetista.

28 de noviembre de 2013, 23:11

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Así nomás fue, en los setentas los narcotraficantes más importantes del mundo eran chilenos y estaban en el "most wanted" del FBI, los principales laboratorios de coca también estaban en Chile. Estuvimos punto de ser nosotros y no Colombia el epicentro de la droga

28 de noviembre de 2013, 23:20

 
Blogger Frx said...

¿Quién lo diría? Esa sí que es una historia increíble, además que uno de repente no se pregunta el por qué de algunas cosas como que Colombia sea el epicentro y no otro país. Deberían contar esto en las clases de historia.

28 de noviembre de 2013, 23:45

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro, después de ese golpe que descbezó la producción en Chile la cosa se redirigió hacia Colombia. El resto es historia conocida: FARC, ELN y todo eso...

28 de noviembre de 2013, 23:48

 
Anonymous JMS said...

un sólo comentario al registro: ojo con la referencia a la imagen que acompaña la entrada... parece que no es la misma de la original...

salute!

29 de noviembre de 2013, 01:00

 
Blogger hugo solo said...

Arica in the top of the world.

29 de noviembre de 2013, 06:34

 
Blogger hugo solo said...

Creo que el declinar de la heroina vino con la aparicion de las maquinillas de doble hoja.

29 de noviembre de 2013, 06:36

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

JMS, la imagen del artículo original se perdió en el abismo de Interenet, era la casa del Yayo Fritis en La Lisera y quien sabe donde estará.

Hugo, con el terror que le tengo a las inyecciones creo que la heroina es uno de los pocos vicios que no tendría por ningún motivo

29 de noviembre de 2013, 08:55

 
Blogger hugo solo said...

Tomas sencillamente es asqueroso y terrible y si convives cerca una mierda .

29 de noviembre de 2013, 09:40

 
Blogger Jose Cornejo said...

Tomas... y así te ofrecías para que practicara tiro sniper con tu cabeza??? te llevarías a la tumba esa genial historia y nosotros quedaríamos en la nebulosa histórica que deja la ignorancia.

Ahora soy mil veces más pinochetista que nunca. tu historia explicaría el "indulto" que le dio Lalo Frei Jr. al narco que internó 500 kgs de la wena.

29 de noviembre de 2013, 09:52

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Así nomás fue la cosa José. Arica está llena de historias raras, lo malo es que las mejores historias no se las podría contar ni a mi señora jaja.

En todo caso estuvimos a un pelo de convertirnos en lo que es hoy Colombia Hace pocos años murió acá en Arica el último de "la hermandad", Vladimir Lenin Banderas "el Vladi", estuvimos cerca.

http://www.chile.com/secciones/ver_seccion.php?id=58037

29 de noviembre de 2013, 09:59

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Otra buena historia: un amigo mío que también era amigo del Yayo Fritis, en los tiempos aquellos, estando en confianza le dijo una vez "oye, yo nunca he probado de la buena ¿por que no me convidas alguito?" y dice que el Yayo fue a una caja fuerte que tenía en su oficina y le dijo "mira, te voy a convidar algo que solo consumen tres personas en el mundo: el Papa, Pelé y yo", me imagino que debe haber sido de la más buena ¡el Papa, Pelé y el! ;D

29 de noviembre de 2013, 10:02

 
Blogger hugo solo said...

Si ni lo leo aqui no me hubiese enterado nunca lo que si era un producto de consumo de gentes con dinero y ni de la forma masiva de hoy no para el dia a dia si no de vez en cuando en una fiesta ya que en los años 60 la poblacion de arica seria mas o menos la mitad de hoy de ser hoy el sitio de tratamiento media ciudad estaria enganchada.

29 de noviembre de 2013, 10:13

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo llegué a Arica en 1969, a los 14 años y ese mismo año la probé. Cuando estudié en la universidad (entré en 1978) justo se inventó la pasta base y por lo que recuerdo casi todos la consumíamos tal como hoy se toma cerveza.

Existen muchos mitos acerca de la adicción, la cocaína es mucho menos adictiva que el alcohol y solo ciertas personas se quedan pegadas, exactamente lo mismo que con el consumo de alcohol y -según mi experiencia personal con mis amigos- el porcentaje es menor y las consecuencias para la salud también son mucho menores.

Tres de mis amigos de esos tiempos murieron de cirrosis o enfermedad derivada del trago y solo uno de sobredosis. Creo que existe una especie de predisposición genética a la adicción, debe ser más o menos en un 10% de las personas por lo que yo he visto.

Según como yo lo veo, las adicciones son muy similares a la glotonería que hace engordar a algunas personas, muy similar, una opción de cada cual.

29 de noviembre de 2013, 10:22

 
Anonymous Wilson said...

Aparentemente la predisposicion a las adicciones es genetica, y es diferente a cada producto, sobre eso se sobrepone el ambiente.
Por ej. a mi me pasa que no puedo prescindir del tabaco,he fumado largos años hasta que un cierto "click" me hace dejarlo absolutamente, pero ha bastado con probar uno y se me calienta el hocico y al dia siguiente estoy con una cajetilla diaria, hasta el siguiente click de abstencion absoluta. Ahora que comprendo parte del fenomeno me he mantenido chantado sus 20 o mas años.
En cambio, curiosamente, Dios (o dios) me ha castigado con la no adiccion al alcohol, puedo pasar largos periodos sin ni acordarme, hasta alguna situacion entretenida donde tomo como cualquiera y luego olvido. Con la yerbita, me paso lo mismo cuando pendex, probarla en situaciones entretenidas y luego chao.
Si esta que dices y que ratifico, es cierto, seria una especie de loteria genetica, y seria mala idea andar probando cuestiones raras, corriendo el riesgo de tener una predisposicion a esa droga en particular; asi que con el buen alcohol, y la cafeina estoy dado de drogas.

29 de noviembre de 2013, 10:54

 
Blogger hugo solo said...

Sin mencionar los aditivos que se le incluyen cuando la cortan esto tambien influira y en lo del cortar la heroina con maquinilla de afetiar de doble hoja error queria decir cocaina ya que diplomaticamente tu mencionas inyecciones.

29 de noviembre de 2013, 10:57

 
Blogger Jose Cornejo said...

leí el link y me acordé de la red que tenía el Cabro Carrera. gracias a la desaparición del congreso en esos años, no habían políticos a quienes corromper (los que podían hacerlo estaban en la clandestinidad o exiliados y no gozaban de cargo alguno jajajjajaja) dicha red era tal que podría emular incluso a los narcos ochenteros de Miami Vice. sería una especie de "Arica Vice"... XD

29 de noviembre de 2013, 11:00

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo creo lo mismo, por suerte yo no tengo predisposición a ser adicto a nada, excepto al ocio. Es una lotería genética y claro que hay peligro en andar probando, las posibilidades son pocas pero he visto casos asombrosos, con probar una sola vez quedan fuertemente enganchados.

Yo creo que todos debemos tener por lo menos un par de adicciones controladas, por eso a veces me pego mis buenas borracheras o me fumo un puro a pesar que después me cae pésimo. Una vez conocí una chica que me dijo de entrada "¿cual es tu vicio? porque todos debemos tener un vicio", me hizo mucha gracia y nos hicimos buenos amigos, era una verdadera filósofa pop.

29 de noviembre de 2013, 11:03

 
Blogger Frx said...

Mis adicciones son los videojuegos y la paja XD.

29 de noviembre de 2013, 12:01

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Sanas y buenas costumbres, ¡Felicitaciones!

29 de noviembre de 2013, 12:04

 
Blogger Frx said...

Jajajajaja gracias, aunque de vez en cuando también me tomo mi buen par de cervezas, eso es infaltable en la vida :D.

29 de noviembre de 2013, 12:10

 
Anonymous Anónimo said...

y el "manito" o "zunquito"?, lo veo en 21 después de salir del laburo.

29 de noviembre de 2013, 12:23

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Está lleno de muchachos de esos buenos viejos tiempos, ahora se hacen los lesos :D

29 de noviembre de 2013, 12:27

 
Anonymous Anónimo said...

Tomas recomiendo que lean el libro: "Cállate Viejo ´e mierda" de Luis Seguel Vorpahl, al ler tu historia recordé algunos pasajes del libro que relata los tiempos del Arica de aquellos años 60 y 70, de la Boite "Manhattan", de los Narcos ariqueños y mucho más.

29 de noviembre de 2013, 13:10

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah gracias, me lo voy a conseguir ;)

29 de noviembre de 2013, 13:11

 
Anonymous Anónimo said...

Viví en Arica en tres oportunidades. El año 60-61. Luego el 69-70-71. Después el 73 hasta el 2 de septiembre. Conocí al Yayo y al Peyuco(que gustaba usar sombrero de huaso y botas), al Villacorta(ex detective) y otros mas que conformaban la guardia de corp del "padrino". Los autos que tenía en ese tiempo eran, de los que me acuerdo:un Dodge dart, una chevrolet El camino, un Fiat 125 blanco, un Beaumont burdeo, entre otros. La mantención a sus vehículos se la hizo durante un tiempo, un servicio mecánico que se ubicaba en el barrio industrial en Azola, donde llegaban bien seguido y donde el Yayo permanecio todo un día inexplicablemente para quienes trabajaban ahí , hasta que llegó la policía a buscarlo, porque se había producido un asesinato de un taxista , supuestamente por gente que trabajaba para él, por un lío de coca(se habría avivado con una entrega). Lo persiguieron por varias cuadras hasta que llego a refugiarse en su casa, pero sus persecutores entraron y lo balearon dandole muerte. El Yayo salió libre de todo porque tuvo una coartada perfecta, por haber estado a esa hora en el servicio mecánico, esperando el arreglo de uno de sus autos.

10 de febrero de 2016, 01:32

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Que buena historia!. El famoso Peyuco creo que todavía vive, pero en muy malas condiciones, a menos que lo esté confundiendo pero me parece que es el mismo.

10 de febrero de 2016, 02:06

 
Anonymous Anónimo said...

Habrían como para escribir un libro, al estilo de Puzo, no por nada le decían "El Padrino" y era conocida su generosidad, que llevaba a muchas personas a recurrir a él cuando tenían un problema. A las puertas de los baños turcos era corriente que lo esperaran algunas mujeres clamando por ayuda para tratar de sacar un hijo de la cárcel por ejemplo.
Recuerdo haber acompañado a un amigo que le hacía algunos trabajos, para ver si le podía cambiar un cheque a fecha de un tercero, ya que era día sábado y no tenía como pagarle a sus trabajadores. El Yayo, con su típica facha informal que lo hacía parecer más el jardinero que el dueño de esa mansión, con una barba de algunos días, una camisa azul media desteñida, pantalones del mismo tono y hawaianas, estaba en el jardín de su casa (donde jugueteaba la "Coquita"). Como conocía bien a la persona a quien yo acompañaba, nos hizo pasar con toda amabilidad al living, que recuerdo era una habitación amplia, muy bien alhajada, que tenía un doble nivel donde sino me falla la memoria, había un piano y al fondo tenía colgado un cuadro grande con la foto del político más importante en ese momento. Mi amigo le explicó el problema, el Yayo no inquirió ningún detalle, ni siquiera miró el cheque, no preguntó de quien era, para cuando estaba, sino simplemente preguntó por cuanto era, llamo a una dama, que ignoro quien sería, le entregó el documento y le dijo: "tráete $ XXXX" (no recuerdo cuanto era pero debe haber sido algo así como unos $500.000 de hoy). La dama sin decir nada entró a una habitación contigua y volvió rápidamente con lo pedido. El Yayo se lo pasó a mi amigo y le pidió que lo contara, a lo que R obviamente le retribuyó con la confianza esperada, diciéndole que no era necesario. Luego de eso, nos despidió con la misma amabilidad con que nos recibió y nos marchamos agradecidos, porque yo también esperaba mi anticipo semanal.

10 de febrero de 2016, 18:32

 
Anonymous Anónimo said...

Me comí como una tonelada guayabas para regresar a Arica, pero no he vuelto desde el 75 y mientras escribía este recuerdo me interrumpe la inesperada llegada de unos amigos...¡de Arica!

10 de febrero de 2016, 18:37

 
Blogger Tomas Bradanovic said...


Ah, que tiempos aquellos. Padrino les decían también al papá de don Moises Fux (creo que se llamaba Natalio), eso era mucho mucho antes del libro o la película. De repente Mario Puzo anduvo por Arica en los sesentas :D

10 de febrero de 2016, 18:44

 

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