Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

El valor de la vida

lunes, 12 de mayo de 2014


El transporte público en el Perú debe ser uno de los más desregulados del mundo. Estoy leyendo una tesis sobre una empresa interprovincial de transportes en Cusco, se trata de una propuesta de planificación estratégica para el negocio y pienso en lo interesante que sería un trabajo en serio sobre ese tema, lamentablemente para que un artículo sobre economía sea aceptable para estos tiempos en una revista indexada debe incluir correlaciones o algún modelo de programación lineal, ambos métodos bastante fraudulentos y que permiten "demostrar" casi cualquier osa.

Cuando viajé a la Amazonia, me di cuenta del sistema, parecido a como eran las micros en Chile hasta antes del Transantiago. Resulta que la mayoría de las "compañías" de transporte son una especie de cooperativas con dueños de uno o dos buses, estos o su familia cercana son además choferes y mecánicos, cada vehículo es una verdadera micro empresa familiar y por eso el transporte terrestre en Perú es ridículamente barato.

El posicionamiento de las empresas de transporte en Perú es casi exclusivamente por costo y lo peor es que llegan a un precio uniforme y bajo donde se reparten los clientes más o menos al azar, uno toma el primer bus que encuentra, dan todos lo mismo. Incluso las empresas con muchos buses y un único dueño o controlador -por ejemplo buses Flores- se adaptan a este modelo de bajar costos, con muy pocas excepciones de flotas para nicho "de  lujo", se me ocurre en estos momentos Cruz del Sur, creo que hay un par de compañías más en ese segmento pero son muy escasas.

Este sistema satisface perfectamente la demanda de la mayor cantidad de clientes, que prefieren pagar poco aunque suba el riesgo de accidentes. En Perú, especialmente en sectores rurales donde la vida es mucho más riesgosa que en las ciudades, la gente no tiene gran problema en enfrentar más riesgo a cambio de un pasaje más barato. Hay un interesante estudio sobre el valor estadístico de la vida humana, de León y Miguel, que comenté hace tiempo y habla sobre eso. Parece que la gente valora más su vida a medida que va disponiendo de más riqueza.

Es curioso como el Perú está siguiendo el mismo camino social y económico que Chile, aunque con un desfase de unos 10 a 15 años, entonces muchos fenómenos que nosotros vimos en las décadas pasadas se están produciendo allá hoy mismo. Como en Arica nos llega la señal del canal estatal de TV peruana (es el único que veo, a veces) en las noticias aparecen a cada rato gente indignada -especialmente políticos- hablando contra los accidentes producidos por la desregulación y la impunidad total de los choferes de locomoción colectiva, es idéntico a los reclamos cuando en Santiago existían las micros amarillas.

Yo creo que ese es un problema que tiene una solución de mercado porque la solución de regular más es un desastre mucho peor que la eenfermedad. El Transantiago que cambió las micro empresas por grandes transportistas que ganan licitaciones y tienen ganancias aseguradas ha resultado un mega desastre. La mayoría de las soluciones que prometía no se cumplieron, las ventajas obtenidas han sido marginales y a un costo exorbitante que -como se financia vía impuestos- nadie se dará cuenta hasta que sea demasiado tarde.

En Chile por ejemplo las empresas de transporte interprovincial son grandes, formales y profesionalizadas. Además están sujetas a mucho control y aunque exiiste algo de coima no es ni la sombra al sistema en Perú. Sin embargo siguen ocurriendo accidentes horribles y la mayoría son producto de la imprudencia de los choferes y las propias empresas. Resulta que transportarse es riesgoso, se toman decisiones instantáneas que no soportan ninguna clase de regulación y muchos de los accidentes son inevitables.

La solución de mercado existe y en este caso es diferenciarse por reputación, vender l seguridad como un valor real para que un segmento del mercado esté dispuesto a pagar por ella. En el transporte aéreo, que está mucho más avanzado que el terretre y marca pautas para la evolución de este, existe esta diferenciación y empresas como KLM o Swissair pueden cobrar tarifas más altas que Gol o Pluna (si es que todavía existen, hace años que no me subo a un avión).

Los viajes son un tema muy interesante en cuanto a manejo del riesgo y toma de decisiones, bien sea cuando uno va manejando o cuando toma algún servicio para que maneje un tercero. Sería interesante comparar si el proceso de formalización y más regulaciones reduce de manera significativa los accidentes y sobre todo, si las personas valoran o no el mayor costo involucrado en las medidas de seguridad.

4 Comments:

Blogger Jose Cornejo said...

No sé realmente como será la cosa en tierras incas, pero como dices, es igual que acá.

Mi viejo fue micrero y jamás olvidaré los días sentado en la garita, esperando que saliera o regresara de su vuelta, de contar las ganancias del día, los boletos cortados y el "recortín" que se hacía con el pasaje escolar (este recortín estaba acordado con el dueño de la máquina, así que no había nada de ilícito) del cual también nos caía una comision, por arqueo.

era clasico también las empresas como carrozaban algunos buses, algunos con materiales reciclados como los tambores de aceite para la parte externa, hasta que a Metalpar se le ocurrió la genial idea de usar fibra de vidrio y materiales aislantes para otograr mejores prestaciones y buses de mejor calidad... pero muchas veces el estado de los buses se debía al nulo cuidado tanto mecánico como estético por parte de pasajeros, dueños de micros y choferes, así como también de la marabuntesca hambre de la comisión por boleto cortado. esto llevó a muchos accidentes, obviamente con muertos y heridos (daños colaterales) de dicha pelea.

Esta modalidad (las micros pre transchanta) no le reportaba al erario nacional ni un céntimo, pero si le reportaba ganancias por 63 millones de dólares anuales para sus asociaciones... hasta que a don Ricardo I, como buen sociolisto tenía que hacer cagar el sistema e implantar uno peor.

Las empresas "formales" acá (lo pongo entre comillas) adolecen las mismas fallas. los buses interurbanos son un claro ejemplo. En Colina (una de las comunas más grandes de Santiasko y es capital de la provincia de Chacabuco) durante años se ha tratado de desbancar a la empresa JNS al entrar nuevos actores al mercado. esta línea tenía su monopolio y el control total del transporte publico entre colina y santiago, era una mafia ya que empresas que querían instalarse como una alternativa, los correteaban al mas puro estilo mafioso... lo unico que la frenó y por un buen tiempo fue... LA QUIEBRA.

12 de mayo de 2014, 16:11

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Existe una tensión interesante entre seguridad y costos. La seguridad completa es imposible a ningún costo porque el transporte es una actividad sujeta a muchos riesgos, entonces las personas hacemos un compromiso entre los riesgos que estamos dispuestos a aceptar y los costos que estamos dispuestos a pagar por eso.

Creo que las decisiones de riesgo deberían ser todas estrictamente individuales porque sus efectos son inciertos y desconocidos. Hay personas dispuestas a tomar mucho más riesgo que otras por razones de cultura, temperamento, edad y muchas más, en estas cosas nadie tiene una "respuesta correcta".

Por eso yo creo la solución de mercado junto con sanciones económicas enormes a los que causan algún tipo de daño.

12 de mayo de 2014, 19:44

 
Blogger Ulschmidt said...

Una "solución de mercado" sería un buen seguro obligatorio en favor de pasajeros y terceros.
De forma tal que ante siniestralidad alta, se deba pagar mucho por resarcir daños. Ergo, las companías de seguro cobrarían primas altas y aún no tomarían bajo seguro a empresas sin mínimos recaudos.
PERO
para que funcione la obligación de asegurar debe hacerse cumplir de verdad
Las companías de seguro deben ser solventes y serias, supervisadas.
La Justicia debe ser eficaz, porque si los juicios se compran o nunca terminan las aseguradoras bajan sus costos ofreciendo arreglos rápidos pero baratos.
EN FIN
Lo mano de las soluciones de mercados es que cierta parte del Estado debe funcionar muy bien para que funcione el mercado ( la Justicia, las contralorías, etc..)
Y en los países donde funcionan bien la Justicia, la Policía, las Superintendencias... también funciona bien una autoridad de transporte que le crea un montón de obligaciones caras a las empresas transportistas !

12 de mayo de 2014, 21:12

 
Anonymous Anónimo said...

En Chile el costo de transantiago cubriria facilmente 6 hospitales bien equipados al año creo q es el ejemplo claro de la ineptitud de nuestros politicos que son los mismos que van a subir los impuestos produciendo una ecatombe sin solucion se vienen los años de las vacas flacas.

13 de mayo de 2014, 10:04

 

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