Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Las evaluaciones

lunes, 19 de mayo de 2014


"Cada día es más común que los estudiantes y sus padres enmarquen sus expectativas educacionales en el paradigma del consumidor, viendo a los profesores como sus empleados, a las universidades como mercados de consumo y a los diplomas como commodities".

Así comienza un artículo de la profesora de escritura creativa Deborah Miller Fox, y al contrario de lo que pudiera creerse, no es una crítica a la "educación como un bien de consumo" sino que algo que se dio cuenta después de muchos años de enseñar y que puede usarse en beneficio de profesores y estudiantes.

Resulta que la educación formal siempre ha sido un bien de consumo, y no de los más importantes, pese a lo que reclaman los profesores, hay otros mucho más importantes como os servicios médicos de emergencia o la producción de alimentos, por nombrar solo unos pocos.

Los problemas de la educación formal están claros desde hace siglos, si leemos lo que escribió Admam Smith en La Riqueza de las Naciones vemos que los problemas del siglo dieciocho son exactamente los mismos que los actuales, con una educación estatal capturada por los profesores y que sirve a sus propios intereses en lugar de los de los alumnos. Northcote Parkinson llamaba a eso el "educacionismo", la enseñanza dedicada a beneficiar a los profesores en lugar de a los alumnos.

Uno de los dilemas de la educación estatal versus privada está en la evaluación que hacen los colegios y universidades. Ricardo comentaba acá mismo como lo despidieron de una universidad privada por ser demasiado exigente

Esto de los estudiantes-clientes tiene muchas implicancias, la mayor parte de esas son mal entendidas. Se dice que "el cliente tiene siempre la razón" y eso es cierto a nivel global, pero no en el detalle. Yo recuerdo claramente cuando estudiaba y estaba convencido que me estaban enseñando puras estupideces, con los años me di cuenta que muchas veces era todo lo contrario ¿como va a saber alguien ignorante si lo que le enseñan sirve o no? tengo cientos de historias, mías y de mis amigos que después de muchos años vinimos a darnos cuenta que muchos cursos que despreciabamos eran los más valiosos.

Si yo vendo papas -y muy buenas papas- no puedo atender a un cliente que quiera comprar naranjas, debe ir a comprar a otra parte. Muchos alumnos y apoderados pretenden comprar un diploma de prestigio sin cumplir con los requisitos para merecerlo ¿hay que darselo porque el cliente siempre tiene la razón? claro que no. Y aquí llegamos a un punto clave de la educación, especialmente universitaria: las evaluaciones.

El que evalúa siempre está en una posición de poder, y desde esa posición es fácil abusar. Conozco profesores que hacen muy difíciles sus ramos solo por ejercer ese poder y -por ejemplo- llevarse a la cama a alumnas y tener como esclavos a alumnos con el chantaje de ponerles mala nota. Hoy que existe presión para aprobarlos a todos eso es menos notorio, pero cuando yo estudié en universidad estatal y en una facultad de alta exigencia, el abuso de ese tipo era cosa muy frecuente.

En el extremo contrario está la presión para que todos aprueben aunque no cumplan los requisitos mínimos, es algo que yo vivo ahora en universidad estatal donde hay carreras en que se matriculan pocos alumnos y la consigna es que todos deben aprobar. Entre estos dos extremos el profesor de un curso universitario debe tomar una posición.

La evaluación es un problema difícil para los que nos tomamos en serio el asunto de hacer clases. En principio yo estoy por la posición que todos deberían poder aprobar, no me gusta ponerles "pruebas de ingenio" o de memoria que son perfectamente inútiles en el mundo del trabajo, conoczco gente excelente que -en los viejos tiempos- perdieron su carerra por preguntas rebuscadas y habrían sido grandes profesionales. También conoczo a muchos estúpidos memoriones o "ingeniosos" que no valen nada como profesionales ni como personas y sin embargo sacaron su título. La evaluación no es un asunto sencillo y a mi me preocupa.

Hubo un año -creo que lo conté acá mismo- en que tuve un curso muy malo, no me quise hacer problemas y los aprobé a todos. Fue una experiencia pésima, sentí que había prostituído mi trabajo (con perdón de las Srtas. prostitutas a quienes aprecio enormemente) y que había estafado a la universidad y a los alumnos.

Yo creo que todos mis alumnos deben poder aprobar el ramo, lo que enseño no es física cuántica ni nada de otro mundo, cualquiera debería ser capaz de aprobar. No tengo la egolatría ni la vocación de poder y tampoco me interesa abusar de la posición dominante, pero hay cosas en que no puedo transar, por ejemplo:

No puedo hacer caso a las "recomendaciones" de otros que no saben donde están parados y pasarles juegos a los alumnos "para que no se aburran", creo que esa sería una actitud asquerosa, mediocre y cobarde, prefiero no hacer clases a trabajar en un ambiente de nivel tan bajo.

Tampoco puedo aceptar a los alumnos vacunas que creen que soy un profesor "buena onda" y les voy a dar la pasada fomentando su flojera. Mi curso es muy fácil de aprobar pero exige bastante trabajo, el que no trabaja debe reprobar si o si.

Creo que esos son los dos pilares en que se apoyan mis criterios de evaluación. También creo que la evaluación debería ser como la que hacen en el trabajo: integral y binaria, sirve o no sirve, no basada en criterios "objetivos" como lo que memorizó en una prueba, las evaluaciones en la vida real siempre tienen un alto componente subjetivo y creo que en la universidad debe ser lo mismo.

En fin, mañana empiezo a hacer clases de nuevo. Una experiencia agridulce, pero muy interesante.

22 Comments:

Blogger Frx said...

Cierto, sobretodo en las uiversidades los profes prácticamente hacen lo que quieren según lo que me han contado y me llama la atención que los estudiante o los que gritan por DDHH no hablen de eso, pasa hasta a ser una anécdota y cuando no les afecta ya ni les importa. Creo que eso muestra lo que en una entrada se mencionó, sólo quieren forrarse nomás.

19 de mayo de 2014, 21:00

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

El sistema anda bien mal, por un extremo están los abusadores y en el otro los que no quieren hacerse problema, no se cual de las dos posturas es peor, pero ambas son bien malas.

19 de mayo de 2014, 21:06

 
Blogger Frx said...

Sobretodo si están llevadas al extremo. Yo igual prefiero evitar conflictos pero también he aprendido que a veces simplemente hay que dar la cara.

19 de mayo de 2014, 21:10

 
Blogger Ciro Cárdenas A. said...

Creo que la educación profesional es más un bien de capital que un bien de consumo.

19 de mayo de 2014, 22:29

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro, pero en el supuesto que el alumno aprenda algo útil. Un bien de capital debe servir para producir otros bienes :D

La mayoría de los estudiantes consumen educación con la esperanza de obtener un diploma al que le atribuyen las propiedades de un bien de capital, lo que no siempre es el caso. A muchos diplomas no se les saca nunca un peso, especialmente cuando sufren de inflación de títulos como en Cuba por ejemplo.

19 de mayo de 2014, 22:40

 
Blogger Ulschmidt said...

Una alta responsabilidad, educar.

19 de mayo de 2014, 22:58

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Y también es un lío Ulschmidt,el profesor tiene almenos dos clientes que son el alumno y la universidad, la universidad le paga al profesor así es la que en cierto modo tiene el sartén por el mango, los alumnos que le pagan a la universidad tienen muy poco pito que tocar, solo pagar callados con la esperanza de aprobar los ramos y -si tienen suerte- de aprender alguna cosa útil

19 de mayo de 2014, 23:08

 
Blogger Pablo said...

Tengo dos experiencias con evaluaciones, la primera personal. A poco de salir de la U y ya estar trabajando en una industria, surgió la posibilidad de reemplazar a un profe en un ramo que (ejem) había yo aprobado con excelente nota, ya que este viejo iba a estar un semestre fuera del país. Era un ramo de 5° año, donde se supone que ya son casi ingenieros, asi que las evaluaciones que hice no eran pruebas de ingenio, sino que una gran cantidad de preguntas muy breves, pero que se necesitaba entender el fondo del ramo, no los flecos. Resultado: si no preguntaba casi de memoria lo que había visto en la clase, nadie sabía que responder. Moraleja: me pidieron que relajara la mano, y terminado el semestre, me pagaron y nunca más me llamaron para nada.Y eso que se tratana de una Universidad tradicional, que se supone que es de las 3 más importantes del pais....
Otro ejemplo, mi polola hace clases de un ramo humanista en una U privada y cuestionada...todos sus alumnos reclaman por "educación de calidad" pero fueron a reclamar a la rectoría cuando una evaluación no la hizo con la forma tradicional de preguntas sacadas de la materia, sino que pidió redactar un micro ensayo. Ah, y por supuesto es obligatorio que suba a la página web los powerpoint de la clase, ya que los angelitos no saben tomar apuntes......se ha empoderado tanto a los estudiantes que creen que por estar matriculados tienen que obtener el título, olvidando que éste debería ser sólo para los que tienen dedos para el piano.

20 de mayo de 2014, 12:09

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Para mi la evaluación es un problema muy difícil y siempre me ha planteado dudas. ¿Que me interesa medir? ¿que significa que alguien "comprenda" la materia? en todos los ramos se enseñan cosas relevantes y otras irrelevantes, las cosas importantes son siempre ambiguas así es que entender la materia, en la práctica, se traduce en pensar igual que el profesor en cuanto a lo que es relevante.

Hay muchas zonas grises en la evaluación así es que yo trato de aplicar el mismo criterio cn que se evalúa en la vida real del trabajo, un jefe de manera intuitiva, subjetiva y casi arbitraria determina que un empleado "sirve" o "no sirve", las evaluaciones en el mundo real son casi siempre binarias y muy subjetivas.

Creo que la subjetividad no es problema, pero si la tentación de abusar del poder o en el otro extremo de no hacerse problemas y darle la pasada a todo el mundo. Hay un equilibrio muy precario en eso que pocos profesores se cuestionan.

Por eso yo nunca he querido hacer carrera enseñando, cuando mejor hago las cosas -según mi criterio- más problemas tengo, especialmente con jefes de carrera, decanos y todo eso. Siempre que termino un semestre me despiden para "nunca más", después que pasa el tiempo se les olvida o se acuerdan que hago bien las clases y me llaman de nuevo. Si ando en la pitilla acepto por un semestre y hago todo lo posible para que me echen. Esa es la única dinámica en que puedo funcionar dentro del sistema.

En cambio guiar tesis es un trabajo que me gusta y me acomoda mucho más, hay que leer mucho, dar consejos y uno además de enseñar aprende un montón de cosas. Hacer clases solo desgasta, a menos que el profesor sea un mediocre que no se quiere hacer problemas y se amolda al entorno de mediocridad.

En todas las universidades, en el fondo, buscan profesores que "no hagan problema" que mantengan el statu quo y no erosionen el piso a todos los demás mediocres. Creo que es lo mismo en las públicas y privadas, hasta donde yo he visto.

20 de mayo de 2014, 12:26

 
Blogger Pablo said...

En mi breve carrera académica, lo que traté de evaluar era simple: solucionar problemas que en la industria se iban a encontrar, conociendo los datos que usualmente se conocen, y desconociendo (y estimando criteriosamente) los que normalmente no se conocen.
Creo que en conocimientos técnicos es bastante más fácil evaluar, que en materias más etéreas, como economía o casi todas las cosas humanistas, donde estimo que la mejor forma de evaluar no sería a través preguntas y respuestas, sino que de ensayos o trabajos prácticos de aplicación.

Tema aparte en las evaluaciones es lo de los exámenes de grado de los abogados....aunque tengo un muy mal concepto de esos profesionales, los compadezco por tener profesores tan estúpidos que se creen la raja por hacer preguntas rebuscadas y difíciles en los exámenes de grado y rajarse a todos. Bueno, más estúpidos son los que le suben los bonos precisamente a esos profesores, y le dan más valor al que es capaz de rajarse a más gente seguida....

20 de mayo de 2014, 12:52

 
Anonymous Ricardo said...

Hola Tomás, la verdad es que la gran prioridad interna en las universidades privadas es evitar la deserción de alumnos. Esto se maneja como empresa, si no hay suficientes "clientes", la cosa no rinde, así de simple. Uno se transforma en testigo, sin exagerar, como cada año el nivel de alumnos y de exigencia empeora. Pero hay un escenario que ya está empezando a mover el piso: muchas autoridades académicas están ya conscientes de que el número de estudiantes que fracasan en su memoria de título está aumentando. Se supone producto de que muchos alumnos son aprobados siguiendo la figura del "estudiante-cliente" y la "ley anti-deserción', o sea, de la manito. Entonces, qué tal si un alumno que fue reprobado su par de veces en título demanda a la universidad por 'servicios mal prestados". La lógica es obvia, no es ninguna gracia endeudarse si no vas a conseguir el título que en teoría te va a servir para pagar esa deuda. Lo último que vi fue como ya en algunos casos la exigencia baja a niveles absurdos en tesis de título. El alumno feliz, sin sospechar que en el mercado ya su título tiene pocas posibilidades de ser considerado, pues ya se corre la voz de que titulados de esa misma X universidad son un desastre (lo digo por comentarios de colegas). Este tipo de casos aumenta y no se va arreglar si sigue entrando a estudiar gente que ni siquiera es capaz de sacar fotocopias por sí solos (y no es chiste).

Me acuerdo cuando hablaba hace años con un colega profesor que era antropólogo y me contaba cómo la misma publicidad, que vende ambientes universitarios como si de fiestas eternas se tratara, hace que el estudiante ingrese esperando encontrar lo mismo dentro de las aulas. Eso producto de un día en que nos fue imposible hacer clases debido al festival de música rock dentro del campus miércoles a las 14.00 hrs. Alguien podría motivarse y hacer una serie de TV o comic con esto, le iría bien, hay mucho material allí.

Saludos

Saludos

20 de mayo de 2014, 12:56

 
Blogger Frx said...

Ricardo, fue lo que pasó con la Universidad del Mar que ya después nadie los quería contratar por ser de esa universidad y por una parte se entiende. Al final los que estudiaron ahí son los que perdieron.

20 de mayo de 2014, 13:24

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hola Ricardo,

Yo creo que el modelo estudiante-cliente está consolidado en todo el mundo y no es malo siempre que no se entienda de manera torcida como muchas universidades públicas y privadas, lo hacen.

En Chile al menos, las universidades públicas más importantes, así como muchas privadas han bajado lo que se llama "nivel de exigencia" a los alumnos. Más todavía, conocí acá un amigo con PhD en la Ivi legue y me decía que hasta en una de las más prestigiosas del mundo -donde él hizo el master y doctorado- los profesores son presionados a "vender" sus cursos para hacerlos atractivos a los alumnos, a menos que se trate de un nobel o un nombre que de brillo a la facultad, esos hacen lo que se les antoja.

Creo qu es más complicado que "las universidades privadas venden títulos bajando las exigencias", si bien eso pasa en privadas y estatales al menos en Chile, me parece que hay un problema más de fondo, como una tensión entre fuerzas opuestas: la falsa exigencia que se basa en evaluaciones inútiles y abusivas en un juego de poder y la permisividad que obliga a darles la pasada a todos. Ambos extremos me parecen pésimos.

La evaluación es muy compleja y hay tesis de grado que son una verguenza (y ese es tal vez el único trabajo que hace el alumno que podría ser parecido a su desempeño en la vida real) pero creo que la "exigencia" debe estar en un punto intermedio y sobre todo no ser la exigencia de los mediocres que piden a sus alumnos lo que no son capaces de hacer ellos.

creo que hay una gran zona gris en las evaluaciones que se corregiría en parte si: 1) se vuelve a las dos oportunidades para reprobar y una tercera de gracia, después para afuera. 2) se vuelve a requisito de % de asistencia obligatoria (me parece increíble ue alguien que no vaya a clases tenga oportunidad de aprobar un ramo, pésima señal. Creo que esos son dos criterios básicos de exigencia que no entiendo como pucieron suprimirse.

A nivel de detalle, la exigencia en un ramo creo que es una decisión muy personal del profesor. Yo les exijo mucho trabajo y al que lo cumple le pongo buenas notas, el que no cumple un uno. Con ese criterio me aseguro que no me den clases para el semestre que viene.

20 de mayo de 2014, 13:24

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

FRX lo de la U del Mar fue un asesinato de imagen por motivos políticos. Conocí excelentes profesores y buenos alumnos de allí y al final eso es la universidad, los chanchullos y robos de los directivos, bueno, en las estatales son peores.

Las universidades son básicamente la comunidad de profesores y alumnos, pero muchas veces unos fantoches llamdos "autoridades" se toman el nombre y se la llevan para la casa

20 de mayo de 2014, 13:27

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

A propósito Ricardo, Adam Smith fue muy crítico de las exigencias de Oxford durante su paso por allí, creo que tenía buenos puntos:

"Si la renta de los maestros consiste en gran parte en lo que sus discípulos acostumbran pagarles: el profesor se ve en mayor o menor necesidad de aplicarse, respecto a que su bienestar depende de su reputación, y de la estimacion, inclinacion y cariño de sus discípulos, los quales no pueden tenerle estimacion sino haciéndose él acreedor por el exâcto cumplimiento de sus obligaciones. En otras universidades se prohibe al maestro que reciba cosa alguna de sus discípulos, y la dotacion que tiene señalada compone toda la renta de su plaza.

Entonces su interes se opone diametralmente á su obligacion; porque tomando la palabra interes en el sentido vulgar, todo hombre lo tiene en incomodarse lo menos que pueda, estando seguro de sacar el mismo partido desempeñando o no un encargo de mucha incomodidad y trabajo; su interes es abandonarlo enteramente, ó si tiene un superior que no se lo permita , cumplir a lo menos con indiferencia y abandono; y si es por casualidad activo y amante del trabajo, por su propio inter es aplicará esta actividad á cosas que le proporcionen mas ventajas que las que le da el cumplimiento de su obligacion."

(de La Riqueza de las Naciones)

20 de mayo de 2014, 13:28

 
Blogger Frx said...

Me imagino, pero al final es el estigma el problema. Bueno, por otro lado estamos en una sociedad de imágenes y estigmas que no necesariamente coinciden con la realidad.

20 de mayo de 2014, 13:37

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

El que es bueno en su trabajo le da lo mismo el diploma que tenga. El título es como la ropa, puede abrir las primeras puertas pero después la reputación se construye en base a muchas otras cosas.

20 de mayo de 2014, 13:41

 
Blogger Jose Cornejo said...

Respecto al tema de las "evaluaciones" como posicion de poder para profesores comparto plenamente tu opinion. durante mi carrera de redes, fui testigo de como profesores (pencas o no) usaban este "sistema" como medida de represion frente aquellos que los "acusaban" con la autoridad por X situacion.

pero muchas veces pasa por el tema de que también hay alumnos pencas que quieren acceder a mejores notas, solo porque "están pagando" aún cuando no se lo merezcan.

Evaluar es complejo, se miden bajo distintas apreciaciones y criterios y no se puede dejar a todos contentos o conformes.

20 de mayo de 2014, 15:31

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

más o menos ese es mi punto, hay muchas fuerzas contrapuestas, algunas malignas de uno y otro lado.

20 de mayo de 2014, 15:33

 
Blogger Jose Cornejo said...

recuerdo el caso (no sé si lo conte antes en este blog) de un alumno, penca pero a cagarse. he conocido tipos mediocres, pero este tenía el titulo nobiliario.

en ese mismo tiempo, tuvimos un profe de base de datos (que al principio pintaba como pencahue, pero con el tiempo se portó un 7 con nosotros y viceversa ya que nos enseñó super bien el manejo de base de datos en SQL) con el cual acordamos "de caballeros" que el daba más de una oportunidad para que subieramos la nota más mala que tuvieramos, con evaluaciones express con la cual nos promediaría la mala nota que tendríamos. digamos un "premio al esfuerzo" que quedaba como acuerdo de caballeros. como este gil, aún así no superó la nota, amarró al profe con la autoridad y terminó el semestre sin volver a ser recontratado.

respecto al gil, al final nosotros mismos lo hicimos repetir ya que se le aplicó la ley del hielo, se le aisló y eso mas su mediocridad lo terminaron hundiendo, repitiendo el semestre.

20 de mayo de 2014, 16:26

 
Anonymous er lusho said...

Creo que se deberian poner mas "practicas" y menos teoria incluso en las ingenierías. Mis practicas fueron un aburrimeinto total. Mal enfocadas. Falta enseñar mas habilidades blandas o sociales. No sabemos "negociar", tratar a un trabajador o a un jefe, etc. Clases de sentido común, que se yo.. jaj

22 de mayo de 2014, 12:52

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Las clases de sentido común las tendrían que tomar -primero que nadie- los profesores jaja!

22 de mayo de 2014, 13:24

 

Publicar un comentario

<< Home

Entradas antiguas Entradas nuevas