Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás


Con motivo del milésimo intento de resurrección del proyecto de Escuela de Oficios, me he visto en la obligación de desempolvarlo -una vez más- y actualizarlo poniéndole números. Los que han seguido en este Templo del Ocio por suficiente tiempo, saben que es un proyecto que hicimos hace más de diez años con mi amigo Daniel y ha rebotado por todos los gobiernos desde el año 2000 a la fecha, siempre por una u otra razón queda estancado.

La idea es simple y ha tratado de ser implementada muchas veces desde entonces, incluso en la sede local de la Universidad Santo Tomás se iplementó una "escuela de oficios" -nos copiaron hasta el nombre maldita sea- que, como era previsible pasó sin pena ni gloria. Lo que pasa es que la idea es engañosamente simple para un problema endiabladamente complicado. Como todo el mundo sabe, el diablo está en los detalles.

Expuesta de la manera más sencilla, el diagnóstico es así:

La Escuela de Oficios se crea en respuesta a un problema específico de la Región de Arica y Parinacota, pero que también existe en las regiones de Tarapacá, Antofagasta y el Sur Peruano: el déficit de trabajadores calificados en oficios no académicos. La razón de este déficit es que el entrenamiento y calificación de estos oficios no es comercialmente atractivo para las empresas que entregan servicios de capacitación, pues quienes necesitan este entrenamiento no están normalmente en condiciones de pagar por este servicio.

El resto es puro blabla para conseguir financiamiento del estado, pero todos coinciden en que hace falta calificar mano de obra para que pasen de ser una carga para el estado a trabajadores productivos. Hasta aquí todos sonrien y asienten con la cabeza, el problema son los detalles.

Por ejemplo ¿que enseñar? aquí aparecen los creativos llenos de ideas brillantes, unos dicen trabajadores de la construcción, otros gasfiter, soldadores y mil oficios más. Lo malo es que no hay nada más difícil en el mundo que pronosticar que puestos de trabajo serán requeridos a mediano plazo, recuerden que años atrás ser operador de código morse (como mi suegro) era un oficio requerido y bien pagado, hoy no vale nada.

Hay por ejemplo en Arica un mini boom de la construcción y las empresas se quejan que tienen que importar trabajadores, pero cuando venga la reforma tributaria o cualquier otro cambio eso puede desaparecer de un día para otro y el obrero experto en moldajes puede ser tan inútil como un buen operdor de código morse. El mercado laboral es dinámico y muy impredecible.

Pero supongamos que tenemos algunos acuerdos mínimos sobre cuestiones generales que puede ser conveniente aprender. Por ejemplo conversando con los amigos se me ocurrió hacer una Escuela de Negocios Caseros, para enseñarle a la gente a montar su pequeño negocio individual en su propia casa. Más que enseñar alguna destreza específica se me ocurre una formación blanda en cuanto a ventas, estrategia, administración del dinero y cosas por el estilo que pueden servir para cualquier negocio casero. Después de eso podría venir una especialización en negocios específicos. En fin, pensemos de manera optimista que encontramos algo que enseñar que resulte realmente útil.

El segundo problema es ¿como enseñar? y sobre ese asunto tengo bastante experiencia, porque es un tema que me encanta y he enseñado en esos cursos casi desde la aparición del FOSIS a principios de los noventas. Algo que tengo muy claro es como no se debe enseñar, Y aquí aparece una contradicción vital entre lo que le interesa al fisco -representado por la burocracia- que financia estos programas y lo que interesa para los beneficiarios.

Porque el fisco quiere maximizar la eficiencia del gasto, y en estos proyectos el criterio de maximización es numero de beneficiarios y número de horas de clases divididos por el monto gastado. Ese criterio es nefasto porque se gasta mucho dinero en algo que no deja contento a nadie.

Recuerdo mi experiencia en los proyectos Chile Joven y los Programas para Jefas de Hogar, que eran de 800 horas, es decir como 6 horas cronológicas diarias de lunes a viernes durante seis meses. Les tenía que enseñar "manejo del computador, Word Perfect y Lotus 123" lo que supuestamente las iba a dejar listas para que los empleadores pelearan por contratarlas.

El gobierno feliz porque gastaba gran cantidad de plata en una gran cantidad de horas para una gran cantidad de personas (creo que eran como 40 por curso). La OTEC feliz porque recortaba la plata pagando menos a los profesores y haciendo mil figuras se podía financiar todo el año gracias a eso. El profesor y los alumnos tenían el problema.

El profesor -o sea yo- tenía que enseñarles durante 800 horas algo que como mucho requiere 30 horas de aprendizaje ¿como lo hacía con las 770 horas restantes? Bueno, me dedicaba a hacer mil cuchufletas, les conversaba, les enseñaba otras cosas (perfectamente inútiles), etc... en resumen rellenaba el 96% del tiempo de clase con cualquier basura que los mantuviese entretenidos ¿que otra cosa podía hacer?.

A los alumnos les pagaban por ir a clases y si uno no asistía un día estaba en problemas tanto el alumno como la OTEC y el profesor, muchas veces hice la vista gorda corriendo el riesgo que un inspector del FOSIS nos pillara y les di la pasada a los pobres alumnos, que tenían que soportarme todos los días durante horas, un semestre completo.

Nada ha cambiado. Se sigue midiendo la cantidad de horas-nalga sin importar la calidad de lo que se enseña. Esto obliga a rellenar las capacitaciones con materias inútiles solo para cumplir con el inflado horario. Se ignora el poder de los cursos online porque eso no lo entienden, no saben como medirlo o no les importa mayormente cambiar algo que han hecho siempre: muchas horas presenciales a muchos alumnos.

Solo cuando se empiecen a preocupar del diseño de los cursos -que hasta el momento les importa un comino, aceptan lo que sea- y cambien cantidad por calidad la cosa empezará a funcionar. Cuando usen la tecnología de Internet disponible para cursos cortos sin nada de relleno pero repletos de contenido útil, recién entonces la capacitación comenzará a funcionar en Chile. Antes ni lo sueñen, seguirá el derroche inútil de millones, total, los burrocratas reciben su sueldo igual y eso es lo único que les importa.

19 Comments:

Blogger Leus said...

Cuando sea monarca del mundo voy a fundar mi Universidad Universal del Universo, con programa de estudios universalista progresivo camaleónico.

Año aprobado, cartón recibido:

1ero, Técnico en XXX.
2do, Técnico 2 en XXX (es igual pero mejor)
3ero, Técnico Superior en XXX
4to, Técnico Universitario en XXX (bueno, bueno, "Ingeniero de Ejecución")
5to, Licenciado en XXX
6to, Ingeniero en XXX

Y así, reemplazando "Ingeniero" por "Médico" por ejemplo.

El énfasis práctico en los primeros años y teórico en niveles superiores. Continuación de estudios automática, y la macana.

Con esto quedan contentos los trabajadores (son técnicos con 1 año de estudio con habilidades escogidas), y los PhD (puedes optar al PhD al 11º año de estudios :-)

5 de junio de 2014, 15:51

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Leus, estoy 100% de acuerdo en un cosa y en desacuerdo con otra.

Creo que nadie debería poder ser ingeniero si haber sido primero técnico, nadie debería entrar a estudiar medicina sin haber sido primero paramédico y después enfermero, etc. La educación afrancesada y clasista condistintas "categorías" a las que se ingresa por criterios de selección (a las escuelas de maestros, los politécnicos o las facultades de obras civiles por ejemplo) son un desastre, porque el ingreso o rechazo en una sola prueba es un pésimo predictor, debería ser un camino, tal como describes y que empezara lo antes posible, ojalá a los 16 años o menos.

Lo que no me gusta es esa visión de escalera que empuja a que todos quiera ser ingenieros, doctores o lo que sea y que si se quedan en técnicos "fracasan", menos me gusta eso de sacar ingenieros y doctores a la fuerza bajando los estandares como pasa hoy. En fin, es un tremendo problema.

5 de junio de 2014, 16:07

 
Blogger Pablo said...

Cuando Leus sea monarca del mundo, espero que me pueda nombrar "regente de Chile" (por un modesto estipendio, por supuesto), y yo la haría más fácil: cursos online (computador y smartphone), de miles de oficios, que para certificarse se deben rendir tareas y pruebas on line o presenciales, si es estrictamente necesario.
El mercado funcionaría ya que los empleadores tanto formales (empresas) como informales (necesito un maestro para que me construya un mueble en la casa), se darían cuenta que los capacitados son mejores que los que no lo son, y eso impulsaría a los que no se han capacitado, a que lo hagan.
¿Que los pobres no tienen computadores ni internet?. No es verdad, porque muchos tienen, pero para cubrir a los que no tiene, para eso que invierta el Estado y tenga "locutorios" para que se pueda ir a clases.
¿No hay profes?. Hay que incentivar a que los propios "usuarios" de los nuevos capacitados a que les enseñen oficios. ¿Como?, por ejemplo con franquicias tributarias para el que cree cursos útiles on-line.

Quizás las mias no son muy buenas ideas, o tiene hartos baches, pero si no se empieza a discutir de estos temas en todos los niveles, nunca se va a avanzar.

5 de junio de 2014, 16:12

 
Blogger Pablo said...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

5 de junio de 2014, 16:19

 
Blogger Leus said...

Tomás, por eso por _cada_ año tienes un cartón distinto. Eso es para apaciguar a los credencialistas (y para parecer maleta de turista).

Otra idea, ¡el certificado de título sería autoadhesivo, así lo pegas en el auto! Voy a patentar esa idea.

5 de junio de 2014, 16:19

 
Blogger Pablo said...

Tomás, yo no estoy de acuerdo en que un ingeniero deba haber sido primero técnico, o un médico enfermero. Básicamente porque son profesiones parecidas, pero no un paso anterior. Siempre he dicho que un ejecución NO es un civil con menos años de estudio, ni viceversa.
Yo soy ingeniero civil, y se cosas que un ingeniero de ejecución o técnico no saben (lo que es más o menos lógico, tengo más años de estudio), pero también hay muchas cosas que un técnico sabe y yo no, ni necesito saber.
¿De que le sirve al técnico que va a arreglar un motor saber cómo se calcula la resistencia del material a la temperatura de trabajo?, ¿de que me sirve saber cómo se conecta el PLC si lo mio es administrar la mantención?
Obvio que como civil tengo que tener un pincelada de los niveles más bajos, pero creo que sería una pérdida de tiempo inutil estudiar para técnico y después no trabajar en eso, sino que seguir estudiando.

5 de junio de 2014, 16:21

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Pablo, lo que dices lo considero un error tremendo, muy propio de nuestro sistema afrancesado de educación. No se cuanta es tu experiencia en el trabajo (cuantos años, cuantos trabajos) pero el mundo real nunca ha funcionado así.

Es obvio que tu no "sabes más" que otros por haber estudiado más años, esa es una falacia en muchos sentidos y te doy solo algunos: las carreras universitarias tienen mucho relleno (en la mayoría de los países del mundo un ingeniero estudia solo 4 años), la mayor parte de los contenidos que se estudian están obsoletos cuando el alumno sale y un larguísimo etc. que muestra que ese es un modelo de pensamiento fallado.

Lo peor es cuando un ingeniero, magister o un PhD llega a la industria (si es que llega) con esa idea y ve con frustración que le ponen un jefe con muchos menos estudios y que sabe muchísimo más que el, porque los conocimientos son dinámicos y específicos. Nadie "sabe más" en términos absolutos, la gente solo sabe más en relación a uno u otro tema.

Eso causa mucha frustración a los profesionales jóvenes formados en esa idea, especialmente cuando tienen que trabajar y ven que el dueño de la empresa no estudió nada, o sea es un "ignorante" a sus ojos. No entienden nada.

En lo de la educación online te encuentro toda la razón y concuerdo 100%. Incluso ya no es necesario Internet, basta regalarles una tables de 30 lucas cargada con los cursos, que los puede ir reemplazando y recargando cada vez que lo necesite. La parte tecnológica de la educación llamada "online" está resuelta hace rato.

5 de junio de 2014, 16:31

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Leus, lo del sticker es una buena idea, pero no la digas mucho, no te vaya a pasar como con el e-publish jaja!

5 de junio de 2014, 16:33

 
Blogger Pablo said...

Tomás, estamos en desacuerdo entonces, porque "mantengo mis dichos". Tal vez la palabra "saber más" es equivocada, mejor sería "conocimientos más dificiles de adquirir" o algo así.
Tengo suficiente experiencia (más de 12 años), y evidentemente lo que aprendí en la U sólo parte me ha servido, pero igual pasa para cualquier profesión u oficio que se aprende formalmente, no todo es utilizable.
Creo que el gran error es considerar que las profesiones son una escalera, y trabajo en lo que me permita el peldaño que alcancé. Por eso se da el problema que dices de los postgrados, ya que si llegan a trabajar a la industria no deberían ocupar el puesto de alguien sin postgrado, porque no están preparados, educados o formados para eso. Evidentemente un M.Sc en ingeniería electrónica no va a trabajar programando PLC's, y si lo hace, aparte de no rentar nada de su inversión en estudiar, se va a sentir frustrado porque su jefe va a ser un ing. de ejecución!!

5 de junio de 2014, 17:29

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Bueno, yo creo por lo que he visto que el trabajo si es una escalera y hay muchos técnicos prácticos o ingenieros de ejecución que mandan a ingenieros civiles, porque llevan más tiempo en la empresa y conocen mejor el trabajo o simplemente son mejores.

También hay muchos dueños de empresas que nunca pisaron la universidad porque se dedicaron a hacer su empresa mientras los demás estudiaban y hoy mandan a técnicos e ingenieros, así es como funciona normalmente.

Hay un nicho intermedio de trabajos técnicos que es llenado por ingenieros de ejecución o civiles, por ejemplo los supervisores de las mineras o la gente de mantención, esos trabajos son bien pagados pero tienen el inconveniente de que te mueres en el mismo puesto o te echan cuando no cambia la tecnología (algo común a los controlistas o telecos).

La verdaera educación y carrera es la que se hace trabajando en mi opinión.

5 de junio de 2014, 20:13

 
Blogger Ciro Cárdenas A. said...

Para enseñar oficios hay que tener bastante plata. Se necesita replicar las condiciones reales de trabajo, tener los instrumentos y el equipamiento preciso. Esto es imposible de montar con eficacia sin averiguar con las empleadores acerca del perfil de destrezas que requieren.

Además, ha probado ser útil entregar los fundamentos científicos mínimos para que la persona pueda avanzar en la especialidad, si quiere. Eso implica montar laboratorios pedagógicos y administrar un plan académico de estudios.

En Chile ha habido nula articulación con las empresas. Asesorando a una escuela técnico profesional tuve que empezar de cero, descubriendo que ni el plan de estudios ni los laboratorios diseñados por el ministerio no pegan ni juntan con la demanda real de técnicos.

Finalmente pudimos cumplir el objetivo y el resultado fue tan espectacular que la fundación que administraba la escuela tuvo que buscar fondos para tratar de equiparar a los padres de los jóvenes técnicos con sus hijos, desde entonces en una realidad que les distanciaba sideralmente.

Una cuestión que he aprendido es que el carro de la tecnología es tirado por la gente que se maneja a nivel técnico. Los científicos vienen en ayuda para dilucidar los problemas que surgen, pero en USA vi eso muchas veces. También Chile, donde, por ejemplo, se fabrican los filtros MAN con calidad similar a la alemana, a partir de la iniciativa de un obrero que terminó siendo un millonario que estaba casi todos los días en su industria.

5 de junio de 2014, 21:34

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Es un problema bien comlicado Cardenaldo, partiendo por que enseñar ¿que nseñarle a los cesantes, que son el grupo objetivo mas importante? el riesgo de enseñarles algo en lo que no van a encontrar trabajo es abrumador, incluso se les puede enseñar algo que es boom hoy y mañana no valdrá casi nada, cuando yo estudié electrónica y computación eran "las profesiones del futuro" se suponía en los setentas que para el año 2000 se iban a necesitar millones de elctrónico y poquísimos vededores, hoy los técnicos e ingenieros electrónicos son casi todos vendedores o administrativos. Es un gran lío.

Para los que ya están trabajando debería darse ayuda a las empresas que conocen mejor las necesidades, pero las empresas rara vez se interesan en capacitar, prefieren que otro haga el esfuerzo porque el sistema está así estructurado, casi no hay contratos de aprendizaje en Chile.

Para los cesantes yo creo que lo único medianamente útil es enseñarles capacidades blandas como vender, administrar el dinero, evaluar riesgos, nociones de economía, motivación y liderazgo y cosas de ese estilo. Los conocimientos específicos los deben adquirir por si mismos a mi modo de ver, ahora hay más oportunidades que nunca para eso.

Y las innovaciones tecnológicas prácticamente siempre vienen de obreros y operarios: las piscinas australianas, la técnica moderna de riego por goteo, los altos hornos de rebervero, practicamente todas las grandes innovaciones son invenciones de autodidactas que tal vez no han ido un día a la universidad, es sabido que a mayor educación menos creatividad, salvo muy contadas excepciones, el hambre es mil veces más creativo que los estudios.

5 de junio de 2014, 23:16

 
Anonymous John said...

La capacitación no funciona porque vivimos en el famoso Fundo de Talca entre explotadores despiadados y pobres resentidos, sin voluntad comunitaria. Fundo plagado de roedores burócratas y políticos mas encima.

6 de junio de 2014, 10:58

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah John, se me había olvidado lo del fundo de Talca, toda la razón, por eso la cosa no funciona!!

6 de junio de 2014, 11:09

 
Blogger EDO said...

Si es verdad eso del Fundo de Talca...en vez de crear escuelas para oficios deberian crear escuelas de emprendimiento y negocios en Chile ya que las actuales (UAI, UANDES, PUC) solo sirven a una elite que ya es rica. Lo otro es que con toda esa plata de la forma educacional deberian potenciar liceos industriales, CFT. Ahora lo otro es que deberian en chile eliminar toda esa wea de ingeniero civil, ejecucion, ingeniero a secas....¿cuando han visto a un abogado o medico de ejecucion?.

Lo otro es que lamentablemente en Chile los que mandan las empresas son los abogados, ingenieros industriales, comerciales.....los tecnicos, ingenieros duros o autodidactas en Chile muy rara vez tienen alguno puesto en un directorio.

PD: Como es eso CIRO que un obrero termino siendo millonario con los filtros MANN.

6 de junio de 2014, 12:57

 
Anonymous Alfredo Zamudio said...

Hola Tomas, saludos desde Ginebra. Lei tu blog de hoy y creo que esta pagina pueda ser de tu interes. Aqui hay informacion e ideas muy utiles para la educacion vocacional en Europa.
http://www.basicskills.eu/
Si contactas a Graciela, ella te contesta en castellano.
Un gran saludo
Alfredo

6 de junio de 2014, 13:50

 
Blogger Jose Cornejo said...

Eso de la "escuela de artes y oficios" es un buen proyecto, pero solvente en un pais serio.

leyendo algunos comentarios, la idea parafraseando a mi general que "para llegar a general, primero se debe ser soldado" en algunos casos funciona.

Trabajé en salud y créeme que lo que dices respecto a que no se debería ser médico sin haber sido paramédico para empezar, es una buena manera (actualmente muchos de mis excolegas estan haciendo eso) de poder mejorar el nivel formativo de los profesionales médicos, lo cual no está exento de que algunos fallen o no. se homologan los conocimientos dando exámenes especiales y con eso se ahorran unos 2 años de paja molida, por ende pagan menos semestres.

Pero como ocupamos el modelo franco-español ahi la cagamos. más ahora que se discute una reforma que lo que menos va a generar va a ser calidad, ya que solo repara en el populismo de "mazz eztao" y por ende la creencia weona de que con mas lucas se arregla el asunto.

recordaba que antes los liceos industriales eran simplemente máquinas de fabricar obreros para las empresas que los creaban, pero eran "profesionales" en su campo, a tal punto que despues de estar un tiempo en la empresa, se retiraban y con sus conocimientos montaban la suya propia.

Ahora los técnico profesionales ya dejaron de tener el peso que tenían antaño y les está costando mucho mantenerse.

6 de junio de 2014, 15:38

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Alfredo, muy interesante lo de las habilidades básicas, lo leí con atención y me parece un gran concepto. Se los haré saber a los que esarán a cargo del proyecto, creo que por ahi hay n camino muy interesante ¡gracias por el dato!

José, yo también creo que debería haber carrera completa desde abajo hacia arriba. Me parece que admitir por pruebas a diferenctes "escalones" argumentando que "se trata de trabajos diferentes" no es la realidad en casi ningún trabajo.

Recuerdo que conocí en Japón el año 83 unos ingenieros de investigación y desarrollo de la Casio y eran tipos de cautin y soldadura, manejaban perfectamente todo el trabajo de un técnico porque su formación era así, a nadie se le ocurría allá que el ingeniero fuese una especie de "científico" ni mucho menos un administrador, en USA también hay escuelas de ingeniería extremadamente práctcas.

Tal como creo que sería abssurdo que alguien ingrese al ejercito dando exámenes para ser Teniente Coronel de una, sin pasar por los grados inferiores, en la industria es algo bien parecido, pero en nuestro país credencialista y afrancesado la idea de "compartimentos estancos" rstá sumamente arraigada.

6 de junio de 2014, 22:39

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Alfredo, muy interesante lo de las habilidades básicas, lo leí con atención y me parece un gran concepto. Se los haré saber a los que esarán a cargo del proyecto, creo que por ahi hay n camino muy interesante ¡gracias por el dato!

José, yo también creo que debería haber carrera completa desde abajo hacia arriba. Me parece que admitir por pruebas a diferenctes "escalones" argumentando que "se trata de trabajos diferentes" no es la realidad en casi ningún trabajo.

Recuerdo que conocí en Japón el año 83 unos ingenieros de investigación y desarrollo de la Casio y eran tipos de cautin y soldadura, manejaban perfectamente todo el trabajo de un técnico porque su formación era así, a nadie se le ocurría allá que el ingeniero fuese una especie de "científico" ni mucho menos un administrador, en USA también hay escuelas de ingeniería extremadamente práctcas.

Tal como creo que sería abssurdo que alguien ingrese al ejercito dando exámenes para ser Teniente Coronel de una, sin pasar por los grados inferiores, en la industria es algo bien parecido, pero en nuestro país credencialista y afrancesado la idea de "compartimentos estancos" rstá sumamente arraigada.

6 de junio de 2014, 22:39

 

Publicar un comentario

<< Home

Entradas antiguas Entradas nuevas