Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

¡Que vivan las secretarias!

martes, 23 de septiembre de 2014



Ya estoy por terminar tres de los principales arreglos a la casa rodante. Con paciencia de chino, mi viejo perro, amigo y compañero el chico Medala -haciéndo un paréntesis en su ocupada vida de contratista- me echó una mano y se dió la tarea de desarmar una ventana y reemplazar dos vidrios rotos, luego desarmó completamente la puerta para reconstruirla desde cero y hoy fuimos a buscar los tapabarros, uno estaba partido y había que repararlo mientras que el otro había que hacerlo completamente desde cero ¡que maravilla es la fibra de vidrio! de un día para otro y por unos 67 dólares tuve los dos tapabarros listos para pintura. El video muestra nuestro recorrido por el calamitoso taller de fibra y el local de pintura. Vamos bien, mañana mejor.

Hoy recibí uno de esos mail que me gustan:

Don Tomás, llegó un sobre con dinero para usted, pase a buscarlo.

No pude menos que pensar en lo valioso que es el trabajo de las secretarias. ellas hacen más de la mitad de mi trabajo, se preocupan de todos los detalles molestos, como hacer la agenda de defensas, calcular los impuestos que tengo que pagar y hacerme un modelo para no equivocarme en la facturación, llevar un control de las tesis que estoy llevando. Absolutamente todo el trabajo molesto lo hacen ellas. Les pasaría la mitad de lo que gano, pero como no llega a tanto mi altruismo, siempre que me traen chocolates o alfajores de Arequipa les reparto con mucho gusto.

Las secretarias son mi brazo armado, en la Escuela de Negocios hay cinco con las que trabajo y tienen voluntad de oro: doña Nilda que es la secretaria del decano, Fabiola y Andrea que son de los postgrados, Alondra y Aleyda de los PAE. En Tacna está Fiorela que me ayuda a controlar el montón de tesis en que estoy metido ¿que haría sin ellas?.

Hace muchos, muchos años aprendí que es mucho más valioso ser amigo de la secretaria y del portero que del gerente general, del intendente o quien sea que "mande", ellas manejan de manera discreta las verdaderas cuerdas del poder: las agendas, el flujo de los documentos, las prioridades en los pagos, todo. Siempre he admirado y apreciado el trabajo de las secretarias, además que muchas son un agrado para la vista.

En la Municipalidad de Tacna recuerdo con cariño a Charito y Miluska que tapaban todos mis flancos cuando me equivocaba o salía a sacar la vuelta, exasperado por el encierro en la oficina "está en terreno" ah, que palabra mágica, estando en  "terreno" nadie decía nada. Cuando tuve negocio Marisol era la secretaria más fiel y leal, arrastrando a todas las demás a ayudarme, tanto que cuando me fuí a pique me dijo "no se preocpe jefe, nos paga cuando pueda y salimos a vender los saldos a la feria para que haga caja" esas cosas difícilmente se olvidan.

Antes tuvimos de secretaria a mi queridísima amiga Fresia, llegó a trabajar a Viera, Bradanovic, Navarro a los 18 o 19 años y cuando bajamos la cortina me preocupé de conseguirle un trabajo donde mi amigo don Pedro Chadid, han pasado como 30 años y sigue trabajando allí, debe haber sido una de las mejores adquisiciones de don Pedro porque después de morir, su hijo Roberto la conservó en el puesto.

Muchas de mis mejores amigas han sido secretarias, hoy mismo estuve conversando con Maggy que también trabajó en Chadid, luego se fué a Iquique y seguimos más amigos que nunca, ¿cuantos años atrás? mejor ni saco la cuenta. También en Iquique conocí a Maritza, cuando tenía 19 años y era secretaria de la Molinera Azapa, ahora es psicoloca, algún día tendrá que psicoanalizarme a mitad de precio. Y Yoly, cuantos años, secretaria de mi amigo Gastón y gran amiga por años. Se me quedan varias en el tintero, solo quería rendir el merecido homenaje a las que realmente le ponen ruedas al negocio, las secretarias, que con todo cariño les dedico esta canción:

12 Comments:

Blogger Maximo said...

Oye, tu las conoces a todas a los 18 o 19, cuando vale la pena conocerlas lo mejor posible, luego se las pasas a los amigos. Asi se hace!!.

23 de septiembre de 2014, 21:39

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah no, yo soy amiguero desde el principio, siempre.

23 de septiembre de 2014, 21:40

 
Anonymous Anónimo said...

Totalmente de acuerdo contigo, Sr. Copresidente. Alguien incluso dijo por ahí que "las secretarias manejan el mundo", y no le faltaba razón: pueden agilizar increíblemente cualquier trámite o, en el otro extremo, hacerlo imposible y eterno. Dicho sea de paso, en este ámbito nunca he visto a nadie reclamando por la discriminación de género: ni siquiera las mujeres contratan secretariOs... ¿por qué será?

Recuerdo -a medias, así que disculpen las imprecisiones históricas- una anécdota de cuando, a mediados de los 80, un grupo de personas querían hacer un concierto de Claudio Arrau en Chile, pero cada vez que lo intentaban se encontraban con la respuesta de su secretaria, Friede Rothe, que les cerraba la puerta en las narices y les decía que "don Claudio no quiere saber nada con eso", hasta que finalmente lograron hablar directamente con él y así se pudo concretar la visita.


Saludos,
El biministro.

24 de septiembre de 2014, 09:33

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Claro, jamás hay que ponerse mal con una secretaria, los jefes pasan, las secretarias permanecen y pueden convertirse en una muralla china cuando alguien tiene la mala idea de ponerse en mala con ellas.

Los verdaderos resortes y ruedas del poder no están en las oficinas sino en el escritorio de la antesala. ¿Por qué son en su mayoría mujeres? tengo un amigo -que es un cerdo machista típico- y cada vez que hay que hacer un trabajo que requiera organización y detalle dice "este es un trabajo de minas", creo que por ahí va la cosa. En organización, creo que las mujeres nos sacan a pasear por lejos.

24 de septiembre de 2014, 09:38

 
Blogger Pablo said...

Yo tuve malas intenciones con dos secretarias. Con las dos me fué mal.
En mi defensa, puedo decir que una tercera tuvo malas intenciones conmigo. Y le fué bien.

24 de septiembre de 2014, 11:10

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Me debo citar a mi mismo, aquí voy:

Hay un viejo dicho que reza "ni en la cocina, ni en la oficina ni con la vecina", es decir, para un hombre de bien debe estar absolutamente prohibido meterse con la empleada, con las compañeras de trabajo o con las vecinas. Hay múltiples razones que avalan la vigencia de este dicho que podrían resumirse en una sola: la dificultad de deshacerse de esta clase de relaciones. No recomendada

http://www.bradanovic.cl/mujeres.html

24 de septiembre de 2014, 11:43

 
Blogger Ulschmidt said...

Ay, yo nunca recibo mails que avisan para pasar a cobrar. Que envidia.

24 de septiembre de 2014, 12:09

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Es una maravilla Ulschmidt, en el futuro no andaré cobrando, solo para esperar que me lleguen esos mail, que me ponen de excelente humor :D

24 de septiembre de 2014, 12:12

 
Anonymous wilson said...

!a sabiduria popularica generalmente vale hongo, pero ese dicho es la mas santa verdad. Hay que huir de vecinas, nanas y secretarias...propias.

24 de septiembre de 2014, 16:18

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

solo puedo decir "amén"

24 de septiembre de 2014, 16:24

 
Anonymous Anónimo said...

Hay otro dicho similar, aunque más rudo, que dice que "no hay que poner 'el loco altiplánico' en la planilla de sueldos"...

Saludos,
El biministro.

25 de septiembre de 2014, 08:28

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

También es cierto. Además sale carísimo

25 de septiembre de 2014, 22:11

 

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