Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Los comunistas y yo

miércoles, 17 de diciembre de 2014


¿De donde habrá salido eso que los comunistas se comen a las guaguas? (aclaración: en Chile "guaguas" se refiere a los recién nacidos, no a los buses como en otros países) . Me imagino que es de la época de la Guerra Fría, cuando el comunismo era un peligro real que amenazaba con dominar al mundo. Entre los años 1950 a 1970 más o menos, la Unión Sovietica tuvo una buena temporada en lo tecnológico y se las arreglaban para ocultar sus problemas económicos, entonces se convirtieron en el cuco del mundo, una manera festiva de expresarlo era decir que se comían a las guaguas.

En Chile sin embargo nunca han sido una amenaza seria porque no han estado ni cerca de poder. Durante toda nuestra historia el Partido Comunista ha sido marginal en términos electorales, lo que lo ha marcado en su actuación con un pie haciendo alianzas con socialdemócratas, del tipo frente popular y con el otro manejando la agitación callejera.

Cuando yo era muy chico eran los años que había plata y yo ni recuerdo, vivíamos en un barrio lindo, nos mandaban el almuerzo del Waldorf y mi mamá tenía una empleada -la Chelita- a la que quería mucho. Eso era muy típico en las casas chilenas antiguas cuando la empleada llegaba muy joven del campo y se convertía en una especie de familiar subalterno en la casa. Eso debe haber sido a fines de los años cincuenta.

Después vino la separación y pasamos a vivir en la pitilla, sin un solo peso, a costillas de un escuálido montepío que teníamos que ir a cobrar a Viña todos los meses, no se como, pero mi mamá se las arregló para vivir con eso y algunos trabajos eventuales durante unos diez años. Entonces, por esas casualidades de la vida, apareció de nuevo la Chelita que  tenía un trabajo humilde pero nos sacó de apuros varias veces. Fue uno de los varios ángeles guardianes que tuvimos esos años.

Recuerdo que usaba unos lentes enormes y tenía la cara de ratoncito. Nos decía escandalizada "quien los vió y quien los ve" y siempre aparecía con algún regalito cuando más lo necesitábamos. Luego en los setentas la volvimos a encontrar en Chiloé, cuando mis padres se habían juntado de nuevo pero ya los negocios iban en picada. En ese tiempo nos hicimos amigos, porque la Chelita era militante comunista de toda la vida, me prestaba libros de Lenin, Mao y me llevaba a las minúsculas reuniones de la "escuela de cuadros" donde se adoctrinaban.

Con mi papá nos teníamos una desconfianza extrema, pero había ciertas cosas que nos aproximaban. Una de estas eran las maratónicas discusiones de política que podían durar horas. Teníamos un temperamento flemático muy parecido pese a que estábamos en los extremos opuestos: él era conservador y yo empapado del comunismo, que era grito y plata entre los jóvenes de esos años. Mi mamá se mataba de la risa viéndonos discutir demasiado civilizados "pero por que no gritan, péguense" nos animaba, pero nada, no teníamos confianza para eso, nos conformábamos con escuchar atentamente y responder con largos razonamientos repletos de sarcasmo.

Tuve varios amigos comunistas en esos años, incluso durante la Unidad Popular los comunistas siempre fueron muy minoritarios, dudo que alguna vez hayan pasado del 10% de los votos, era un poco como ser homosexual, el comunista sabía que siempre iba a ser minoría, entonces promovían "frentes populares" con otros partidos que recogían más votos, en especial con socialistas y radicales. Los comunistas aportaban su organización, la manipulación de los sindicatos y violencia callejera. Hasta el día de hoy esa sigue siendo su manera de conseguir cuotas de poder y participación en gobiernos.

Durante el Gobierno Militar estuvieron entre los grupos más castigados, siendo que eran muy moderados en comparación con los socialistas o miristas, seguramente por su reputación como partido de masas que podía levantar la agitación callejera, sin embargo no tenían masas, convocatoria ni capacidad alguna de agitación, fueron víctimas de su propio éxito publicitario.

Los comunistas antiguos de base -al menos los que yo conocí- eran buena gente, trabajadores menores: zapateros, peluqueros, garzones, empleadas domésticas, gente así y fueron los que la pasaron más mal. Dirigentes como Corvalan -el primero que corrió a esconderse- Gladys Marin y todo el resto fueron basura, tal como todos los demás políticos profesionales. En mi vida conocí un solo dirigente comunista honesto: el doctor Jaime Barros Pérez-Cotapos, senador, amigo de juventud de mi mamá que vino a terminar sus días relegado en Arica donde se quedó hasta su muerte.

Era uno de los personajes más populares y queridos de la ciudad, tenía amigos desde la ultra derecha a la ultra izquierda. Recuerdo cuando Tomás Moulian era candidato a presidente por el PC y vino a Arica el año 2004, yo fui a verlo, allí estaba también el doctor Barros en primera fila. Moulian dijo francamente que la izquierda había sido derrotada el 73 y tal vez nunca se iba a recuperar, que el peligro -y lo más probable- era que cayera en la corrupción por el poder. Yo veía como el doctor Barros meneaba la cabeza con incredulidad, con la boca abierta, pocas veces he visto a alguien tan triste.

En fin, las palabras de Moulian entonces fueron proféticas, ocurrió tal como dijo y la izquierda mutó a la descomposición en que hoy se encuentra. En estos días ya se considera como algo normal que todos los políticos sean ladrones y casi nadie recuerda que hubo una época en que habían comunistas idealistas y utópicos.

Ah, y a propósito nunca vi a uno comerse una guagua, ni siquiera a Moulian ni al doctor Barros que era pediatra, de verdad eso si. Si comían guaguas seguramente lo hacían en privado o bien escondidos.

16 Comments:

Blogger Maximo said...

Creo que subestimas a los comunistas. Son pocos, es cierto, pero como tu mismo dices, manejan a las masas (el populacho barbaro). Pueden hacer mucho estropicio.

Otra cosa. Tienes que considerar comunistas a todos aquellos que lo son, aunque no esten en el partido. Navarro, por ejemplo.

16 de diciembre de 2014, 23:33

 
Blogger EDO said...

La pregunta mas importante como fue que te convertiste en Neoliberal Tomas?....me tinca que algun comunista te dejo sin lucas jjja....o te robo algo....

16 de diciembre de 2014, 23:51

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Maximo, como son pocos su nicho son la organización de "la calle", siempre ha sido así en todo el mundo, desde la revolución rusa siempre han ganado por secretaría con una "revuelta popular". No conozco ni un caso en la historia donde hayan llegado al poder siendo mayoría en una eleción limpia. Tiene que haber un vacío de poder muy grande para que les vaya bien, esa es su única opción y en Chile eso nunca ha pasado, ni siquiera durante la UP.

Navarro no tiene un pelo de comunista, es más los que están en el PC actualmente tampoco son comunistas, son socialdemócratas oportunistas, hambrientos de poder.

Edo, nunca "me convertí en neoliberal", simplemente he ido aprendiendo algo de economía, cosa de la que no tenía la más remta idea.

17 de diciembre de 2014, 00:07

 
Blogger Frx said...

Yo también me pregunto de dónde viene eso que los comunistas se comen a las guaguas, aunque a veces he pensado que podría derivar de lo que se dice de los chinos, que dicen que comen fetos.

Es verdad, los comunistas así como tal, no son muchos, son más las personas que comparten ideas comunistas pero que se declaran apolíticas.

17 de diciembre de 2014, 00:44

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Bueno, casi nadie tiene ideas comunistas hoy en día. La mayoría de los que se dicen de ultra izquierda tienen ideas social demócratas, es decir la esperanza de agarrarle algún billete al fisco y cosas así

17 de diciembre de 2014, 06:46

 
Anonymous Wilson said...

EL dicho es un invento comunacho para desacreditar a toda oposicion a sus asuntos. Se inventa un mono de paja, el anticomunista, y se le aporrea facilmente.
Son buenos en el agit-prop.
Yo creo, que hoy por hoy, mas que su corrupcion, su problema es su calidad de operadores cubanos.
Durante la repre cayeron varias comisiones politicas sucesivas, sin embargo a las bases llego poco, en cambio el Mir fue casi exterminado.

17 de diciembre de 2014, 08:40

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Tal vez la corrupción más grande de la izquierda fue cuando empezaron a vivir de la platta que les pasaba Cuba. El régimen cubano hace rato que es uno de los narcoestados más corruptos que van quedando, han contagiado a todos los que financian, terminan como los Castro o Chavez: camarillas forradas y aferradas al poder para robar.

17 de diciembre de 2014, 09:05

 
Blogger Jose Cornejo said...

Eso de que los comunachos "comen guaguas" hace referencia a cierta época en la que la miseria llegaba a tal punto que comían lo que fuera para sobrevivir. también una especie de "amenaza" ya que ellos estaban dispuestos a acabar con todo para que ellos impusieran su historia (para acabar con las ratas se debe acabar no solo con las ratas sino que con sus crias)

En cuanto a si existen comunistas "puros" son especies raras... la mayoría son por "moda" (los más jovenes) o por "conveniencia" (los más viejos) esas clases son las más peligrosas ya que en el caso de los jovenes, los mueve ese sentimiento de autodestrucción puber y son la perfecta carne de cañón para los vejetes u oportunistas afines, que como viejos zorros sabrán mantener azuzados a los perritos nuevos (que como buenos weones les seguirán el amen)

17 de diciembre de 2014, 10:50

 
Blogger Ulschmidt said...

Acá se dice "se comen a los chicos crudos", siempre con sarcasmo, en referencia a alguien sobre el que se dicen exagerados horrores.
Como se decía de los comunistas en ciertas épocas.
Los rojos controlaban los sindicatos acá también hasta que durante un golpe, en el 43, Perón se hizo cargo de la Secretaría de Trabajo.
En ese momento eran muy disciplinados, y cuando en el entonces muy poderoso Sindicato de la Carne se propuso una huelga los máximos dirigentes dijeron "No, hay que abastecer de carne a la Unión Soviética y sus aliados, que están luchando contra el nazifacismo" porque Stalin los tenía bien instruidos para que colaboraran con el esfuerzo Aliado.
Fueron a ver a Perón los díscolos y éste les dijo "Uds. necesitan el aumento, hagan la huelga". Y así se los metió en el bolsillo. A él no le costaba nada: era anticomunista, profacista y quería conquistar los sindicatos.
Si todo hubiera ocurrido en otra forma y tiempo, quién sabe si el peronismo le arrancaba los sindicatos a los comunistas tan limpiamente como lo hizo.

17 de diciembre de 2014, 12:47

 
Anonymous Anónimo said...

en los 60's un cuento tipico para asustar viejujas era que los comunistas iban:
1 quitarles todo lo que tienen.
2 mandar a los niños a rusia, o a cuba, para re-educarlos.

la gente de izquierda acuño el termino de comeguaguas para burlarse de temores ridiculos


Nota: la votacion comunista en las 3 parlamentarias previas al golpe oscilaba entre el 15% y el 18%.

17 de diciembre de 2014, 12:56

 
Blogger Frx said...

Interesante, siempre me ha llamado la atención el dicho y concuerdo con lo que dice José Cornejo, aunque también quisiera agregar que si el comunismo o parte de sus ideas persisten es porque es una pomada bonita en la teoría, pues vende la idea de que uno puede cambiar el mundo y volverlo más justo y como la juventud es rebelde por naturaleza, caen fácil.

17 de diciembre de 2014, 16:27

 
Blogger Jose Cornejo said...

FRX: de que otra manera si no es con "carne fresca"... la unica manera de alimentar una mentira es teniendo tontos que las crean y las difundan masivamente. y que mejores tontos que los "púberes"

17 de diciembre de 2014, 18:28

 
Blogger Ale said...

Y la Vallejos junto a Monasterio, se habrán comido su guagua? Aunque supongo que su mayor hambre es de platita.

17 de diciembre de 2014, 20:16

 
Blogger Frx said...

Sin duda, pero también creo ese aire de "altruista y moderno" que tiene el comunismo y cómo apela a las pasiones también le han favorecido bastante. Vende porque es bonito.

17 de diciembre de 2014, 21:46

 
Blogger Luis Brito said...

Yo estudie en la Usach y conoci a los comunistas reprobaban los mismos ramos 4 veces el partido les pagaba la carrera ahi me di cuenta q son puro grupo este pais ya no puede creer en partidos solo en personas transparentar los gastos electorales y no dejar tanto margen al robo

17 de diciembre de 2014, 23:37

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Esa práctica de los estudiantes eternos pagados por el partido fue el comienzo de la corrupción. Primero la plata venía de la URSS, luego de Cuba, Colombia (narcoguerrilla), Venezuela, todos los que pasaron por esa seguidilla de "subsidios" se titularon de corruptos al llegar al Comité Central y otras instancias directivas. Al final el vil billete pudrió a los comunistas.

17 de diciembre de 2014, 23:44

 

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