Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Mao y nuestra debilidad internacional

lunes, 28 de septiembre de 2015

"Sin preparación, la superioridad de fuerzas no es superioridad real ni puede haber tampoco iniciativa. Sabiendo esta verdad, una fuerza inferior pero bien preparada, a menudo puede derrotar a una fuerza enemiga superior mediante ataques por sorpresa".

Estaba revisando el Libro Rojo de Mao y me encontré con un montón de pensamientos muy interesantes para la actual situación internacional de Chile, uno de los mejores es el que puse arriba: la superioridad no sirve si no hay preparación, esto se ve claramente en nuestras relaciones con Bolivia donde tenemos gran superioridad objetiva y una muy pobre preparación y peor estrategia.

El fallo de La Haya fue una derrota de la conducción política exterior chilena. No fue pequeña o intranscendente, como desde el gobierno y la diplomacia la hacen aparecer, sino que fue muy importante, porque ataca a nuestra estrategia de largo plazo, debilitándonos de manera importante. Es el resultado de la estrategia de la multilateralidad iniciada por políticos -de todos los sectores- a partir de 1990. 

"Aprender a tocar el piano. Al tocar el piano se mueven los diez dedos; no se puede mover sólo algunos y no los demás. No obstante, si pulsamos el teclado con los diez dedos a la vez, no saldrá ninguna melodía. Para producir buena música, los diez dedos deben moverse de manera rítmica y coordinada. El comité del Partido debe asir firmemente la tarea central y, al mismo tiempo, desplegar en torno a ésta el trabajo en otros terrenos".

Además de una estrategia fallida, Chile ha seguido tácticas unidimensionales y fácilmente predecibles, lo que hace muy fácil para los países con que tenemos conflicto diseñar tácticas flexibles que nos sorprenden a cada rato, haciendo lo que nosotros creíamos imposible y que nunca iba a suceder. Las demandas del Perú y Bolivia ante La Haya han sido dos perfectos ejemplos de nuestra debilidad por seguir el principio del "irrestricto apego a los compromisos interacionales" aún cuando estos dañen el interés nacional. La diplomacia chilena toca piano con un dedo, o con los diez al unisono, sin ritmo ni coordinación para afrontar situaciones cambiantes.

"Levantar una piedra para dejarla caer sobre los propios pies es un dicho con que los chinos describimos el comportamiento de ciertos estúpidos".

Eso fue exactamente lo que hizo Chile, cuando por voluntad propia abrazó ciegamente el multilateralismo y se largó a firmar pactos que comprometen nuestra soberanía, dejando los intereses nacionales en las manos
de "jueces" que son "creativos", inpredecibles y nada imparciales. En el mundo hay experiencia de sobra acerca de los vicios del sistema internacional de resolución de disputas, que ha sido tomado y usado a voluntad por ciertos grupos para beneficiar sus propios intereses. Al firmar los pactos de Costa Rica y de Bogotá, Chile levantó una piedra y la dejó caer sobre sus propios pies.

Abandonar estos pactos no es nada de otro mundo, el Pacto de Bogotá fue firmado originalmente por casi todos los países americanos y hoy quedan apenas 11 países sometidos a su juridiscción. Colombia, disconforme con el pacto lo abandonó hace poco y no ha recibido ataques atómicos ni mucho menos. Estar hoy en el pacto equivale a pertenecer a un grupo que cada día se va haciendo más pequeño.

¿Por que Chile permanece todavía en él? Por cobardía política, por ese miedo al "que dirán" que es tan característico de los chilenos y sobre todo porque nuestros políticos -de todos los partidos- no quieren reconocer el tremendo error estratégico que cometieron al abandonar la antigua política de No Intervención y Bilateralismo en favor de la Resolución Pacífica de los Conflictos por medio de Sistemas Multilaterales. Es uno más de los tantos errores estratégicos cometidos por nuestros políticos desde 1990, tal vez el peor de todos.

Si hacemos un análisis FODA rapidito a la posición internacional de Chile, podríamos considerar como Fortalezas la unidad nacional, FFAA muy bien equipadas, relativa solidez financiera, reputación de seriedad y cumplimiento de los compromisos. Como Oportunidades: la posibilidad de liderar, ser tomado como modelo de políticas públicas, hacer alianzas ventajosas. Como Amenazas: gobiernos hostiles como Bolivia, Venezuela, Cuba. Y como Debilidades: el multirlateralismo, que deja nuestro destino e intereses nacionales a merced de la decisión de terceros.

No se trata solo de retirarse de uno u otro pacto, sino de cambiar una estrategia errada, que está trayendo resultados desastrosos para el país. Porque la llamada "Resolución Pacífica de Conflictos" finalmente nos va a llevar a una o más guerras, militares, económicas o como sean, porque Chile es un país homogéneo y muy unido en estas cosas. Cuando la situación se ponga fea los políticos tendrán que salir arrancando y vendrá la reacción que siempre hemos tenido cuando nos pisan el poncho.

Dos detalles adicionales. Chile ha gastado muchísima plata en tener unas Fuerzas Armadas modernas y bien equipadas, sin embargo es plata botada tener una buena capacidad de disuación si no se tiene el ánimo o el valor para usarlas llegado el caso, la cobardía de los políticos nos está llevando a esta absurda situación.

Y finalmente, no hay que echarle la culpa a Evo Morales ni a cualquier otro país que se aproveche de nuestra principal debilidad, ellos hacen lo correcto defendiendo sus propios intereses, nacionales y personales, como les está yendo muy bien con eso no hay que ser brujo para suponer que van a intensificar en lo mismo, hasta que el elástico se rompa.

16 Comments:

Blogger Gonzalo Montefinale said...

Me acordé con las declaraciones de palacio del 5 de Octubre de 1989 cunado trataron de convencer a mi general Matthei que un 44 % era un triunfo y el respondió "abramos las botellas de champagne entonces ..." con cazurro sarcasmo ... asimismo me suena las voces que quieren convencernos que esto es un triunfo. Trinfo sería atenernos a nuestra propia legislación y voluntad y salirnos de los funestos pactos en que nos han metido todos estos años de "democracia". Pactos para conseguir peguitas para los ilustres desempleados después de las elecciones, en las entidades internacionales y seguir perteneciendo a la clase que vive del esfuerzo del resto, lujosamente por cierto y con o sin votos.

28 de septiembre de 2015, 11:52

 
Blogger Jose Cornejo said...

Como hemos dicho varios en este templo del ocio, Chile es como el nerd del curso al que todos le hacen bullying. se entrena para devolver el golpe, pero el temor a quedar "mal ante todos" hace que sea casi imposible una respuesta efectiva.

nos armamos por aire con uno de los mejores aviones de combate occidental, estamos asesorados por los israelíes que saben de guerras, pero nuestros generales estan presionados por los políticos (la mayoría zurdocarroñas) que cuyo unico interes es tener una paga segura todos los meses. no tenemos un General James Mattis (USMC) para hacerle frente a quien se ponga por delante.

Lo que debe hacer Chile es salirse de esos "clubes de barrio" donde la mierda abunda y se presta para abusos.

28 de septiembre de 2015, 12:05

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Gonzalo, José, exactamente, la cosa no es como para "descorchar champaña" ni mucho menos, es el resultado de una larga cadena de errores partiendo por un cambio estratégico que nunca debió haber ocurrido.

Es interesante la idea que a los políticos se les abrió el apetito por convertirse en bien forrados "funcionarios internacionales", a veces uno piensa en un error cuando en realida dse trata de una sinverguenzura o ambición mezquina.

Ahora esto no es un asunto solo de la izquierda sino de todo el espectro político, no escuché ni una sola voz oponiendose a la multilateralización en su momento, aparte de algunos políticos considerados marginales como Tarud y ahora último Ravinet, que han colocado puntos muy interesantes en el debate

28 de septiembre de 2015, 14:27

 
Blogger Ulschmidt said...

Sin embargo, es claro que la causa boliviana no llegará a nada con La Haya. No hay que confundir con el caso peruano: ahí ambos países habían expuesto un territorio a juicio del tribunal, expresamente, y el tribunal falló sobre ese asunto que le competía plenamente.
Pero acá es sobre una obligación de negociar, etc.. algo muy difuso, y el tribunal fallará sobre eso. No terminará diciendo ninguna otra cosa salvo que se debe negociar, que es lo máximo que puede decir, acotado a su tema.
Y será lo mismo que nada.
Por otro lado, es claro que el multilateralismo puede ser banal, pero nos lo merecemos por nuestra conducta sudamericana. Nosotros caemos en árbitros, laudos, tribunales internacionales y fallos ajenos por la falta de capacidad de negociar en una mesa frente a frente. Generación tras generación de políticos "no ceden ni un centímetro de la Patria" bla, bla, bla, se envuelven con la bandera y patean el problema para adelante y eso lleva, siempre, a que al final hay que llamar en otro para arreglar los asuntos bilaterales.
Este reclamo en La Haya sería el paroxismo de esta filosofía, porque ahí Bolivia quiere "obligar a negociar" a alguien con el cual Bolivia, por otra parte, no negocia. Ni siquiera tiene relaciones diplomáticas. Algo así como "voy al tribunal para que nos obligue a ambos a sentarnos en una mesa lo que yo por mi parte y de motu propio jamás haría (pero la culpa es tuya)"
Y su máxima aspiración ideológica es una suerte de "negociación sin negociar",algo así como que la Haya dicte una obligación de negociar tan acotada a Chile que la entrega de un determinado terreno ya esté implícita en el fallo. Pero eso no ocurrirá, está tan fuera del asunto del Tribunal, es tan ridículo, que aunque se trate de un tribunal politiquero y componedor que trata de darle algo a cada uno, nunca lo hará.

28 de septiembre de 2015, 14:57

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt yo creo que el fallo que vendrá de la demanda es intrascendente, ya no tiene ninguna importancia, lo fundamental fue este fallo que demostró dos cosas:

1.-Que la corte de LA HAya se puede autodeclarar competente por cualquier cosa que se le antoje

2.-Que sus fallos no se ajustan al mandato que tenían al ser firmado el Pacto de Bogotá sino que lo exceden claramente

Estas dos razones son suficientes para que el Estado Chileno se retire del juicio, idealmente previa consulta de un plebiscito no-vinculante, que es un mecanismo contemplado en nuestra constitución y que serviría para respaldar este retiro no como el capricho de un gobierno sino como el mandato de los ciudadanos del país

Los conflictos internacionales no tienen porqué "resolverse", los países con intereses contrapuestos siempre vivirán en conflicto independiente del mecanismo que usen (negociación bilateral, cortes internacionales, etc.). Esa idea que los conflictos deben "zanjarse" es -a mi modo de ver- muy equivocada y en gran parte causa de muchas guerras e incidentes graves. Los países deben perseguir sus objetivos nacionales soberanamente y sostenerlos por si mismo, no tratar de ganar por secretaría. Peor todavía es dejarse ganar por secretaría es una expresión de cobardía extrema de los gobernantes. El arbitraje es el mecanismo justo un paso antes de la guerra de una u otra forma.

Hoy las guerras militares están bien limitadas para países chicos como los nuestros, pero si hay completa posibilidad de guerras económicas y para eso se necesitan FFAA, para respaldar las medidas económicas soberanas que tomemos dentro de nuestras propias fronteras.

28 de septiembre de 2015, 15:56

 
Blogger Jose Cornejo said...

Así, Chile por lógica debe retirarse del juicio, por más que chillen los bolis. tiene la mano para agarrarlos de las pelotas y joderles todo, solo derogando la excencion aduanera y cerrarles "indefinidamente" la 11-CH (lo reitero, pues es una excelente medida "pácifica"). además que tanto Argentina como Bolivia, han decidido no invertir en armamento ni potenciar sus FFAA. les sale mas barato ganar los diferendos "por secretaria" endosandoles la pega a la CIJ.

28 de septiembre de 2015, 18:52

 
Anonymous Wilson said...

Retirarse del pacto de Bogota no trae ningun trastorno, esta contemplado en el mismo pacto, es una opcion soberana. Mantenerse en el es una incitacion a que cada gobernante en problemas nos invente una demanda.
En cambio pueden establecerse mecanismos bilaterales en las diversas areas de intereses nacionales.
Dudo que se atrevan nuestros politicos, unos tratan de salvar a la Gordi, otros apuestan por Tatan, y casi todos apretan los dientes esperando que pase la tontera de los juicios por el financiamiento de la politica.

28 de septiembre de 2015, 18:57

 
Blogger Javier Bazán Aguirre said...

La cobardía de los políticos de nuestro país se refleja en el discurso que Bachelet dio en la ONU, llamando a respetar el Derecho Internacional y que los conflictos se solucionan por un tercer actor.

29 de septiembre de 2015, 10:33

 
Blogger Javier Bazán Aguirre said...

Los únicos que han tenido claro sobre la multilateralización son las grandes potencias. Por ejemplo, ni Estados Unidos, ni Rusia,ni Francia e Israel han firmado el Tratado que condena los crímenes de lesa humanidad, porque los jueces estarían cegados por la ideología.

Los conservadores estadounidenses se ha opuesto a la multilateralidad. Ante el Estado Islámico o si surgiese otro Hitler, la ONU no sirve para nada.

29 de septiembre de 2015, 10:38

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

En teoría la resolución pacífica de las disputas sometida a jueces imparciales suena muy bonito, especialmente a países chicos que no quieran o no tengan para invertir en fuerzas armadas, entonces -supuestamente- usarían las FFAA multilaterales para que defiendan sus intereses. Esto rara vez funciona, porque es imposible la imparcialidad de los jueces y las cortes en si mismas se coonvierten en centros de poder. Al confiar en cortes multilaterales casi siempre sale el tiro por la culata porque los conflictos no desaparecen con los fallos, más bien se agudizan. Ningún gobierno con un mínimo de respeto por su pueblo entrega la soberanía a decisiones de terceras partes

29 de septiembre de 2015, 11:13

 
Blogger Javier Bazán Aguirre said...

El punto es que los conflictos no desaparecen. Cuando los romanos decían "Si la quieres la paz, prepárate para la guerra", decían lo mismo. Por cierto, esa expresión no es militarismo como le gusta ver ala Izquierda. El conflicto forma parte de la naturaleza humana.

Eso lo vio el autor Robert D. Kaplan en su libro "El retorno a la Antigüedad: la política de los guerreros", en que sostiene ante la anarquía los países como Estados Unidos son los que pueden poner orden. Otro que dice los mismo fue el autor 'Choque de Civilizaciones'. Para éste último habían lugares del planeta que eran como las fallas geológicas. Por tanto, siempre iba a ver conflicto. Y si en un lugar ponían fuerzas militares extranjeras para ayudar a los civiles eso era el equivalente a los protectorados militares.

29 de septiembre de 2015, 13:39

 
Anonymous Anónimo said...

"Como Amenazas: gobiernos hostiles como Bolivia, Venezuela, Cuba. Y como Debilidades: el multilateralismo,
"
Un problema mayor es que se alargue la lista conforme la ideología bolivariana vaya consumiendo los gobiernos del resto de la región y que por sus hostilidades tengamos que condensar la lista en la palabra "Latinoamérica", haciendo que la sola mención de esta última cause rabia e indignación en la opinión pública chilena, incluso afectando a la imagen de los pocos países de la región que históricamente han sido amigos.

29 de septiembre de 2015, 13:41

 
Blogger Ulschmidt said...

Si la totalidad de los conflictos posibles no valen la pena una guerra, ni cerca, no es tan malo ir a tribunales. (sólo que sería más maduro negociar directamente, como ya opiné)
Pero dejar de gastar en militares y recostarse en esos sistemas no es tan loco. Todos los conflictos del continente sudaca de las últimas décadas: Beagle, Laguna del Desierto, el Cénepa, el "triángulo terrestre" y algunos más no ameritan ir a la guerra.
En otra época habrían servido como excusa para iniciar una guerra que permita conquistar una porción mucho mayor del Otro, pero ahora eso ya no se estila.

29 de septiembre de 2015, 13:50

 
Blogger Javier Bazán Aguirre said...

No hablo de ir a una guerra.

29 de septiembre de 2015, 14:27

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Javier, yo creo que da lo mismo si son muchos o pocos, lo único importante es mantener la capacidad de defenderse porque MAquiavelo hoy está más vigente que nunca.

Ulschmidt, yo creo que es muy malo ir a cualquier tribunal externo para "zanjar" los conflictos, a menos que sea un acuerdo entre las dos partes. Creo que cualquier otro mecanismo es muy cobarde porque cierra los ojos ante la realidad que el mayor poder de los tribunales es la jurisdicción. Los tribunales internacionales parecen lindos, sebcillos y baratos ¿Y que pasa cuando son capturados por tipos como Maduro, Castro, Ortega o la propia Sra K? ¿deben los gobiernos -supuestamente soberanos- bajar la cabeza y decir "es duro, pero la ley es la ley" aceptando los abusos? ¡Por supuesto que no!, en Chile al menos, como país homogeneo que es, a la mayor parte de la gente le repugan esa idea, es cuestión de ver las encuestas o hacer un plebiscito.

Si un conflicto no amerita una guerra sigue discutiéndose indefinidamente o se arbitra bilateralmente, eso es lo que corresponde y así ha sido siempre en la historia.

29 de septiembre de 2015, 15:02

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Y hay infinitos ejemplos de resoluciones internacionales que han terminado en conflictos que agravan los problemas en lugar de eliminarlos, basta pensar solo en la partición de Palestina, donde los judíos despue´s de muchos años siguen obligados a una guerra permanente y a rsoluciones adversas de la propia ONU (afortunadamente les importan un pepino, como todo país que se respete) ¿De que sirvió el pergamino que decretó la partición de Palestina? ¿La aceptaron sumisamente los árabes? ¡claro que no!

Pese a toda la propaganda, Maquiavelo sigue vigente, más vigente que antes.

29 de septiembre de 2015, 15:06

 

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