Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás



Una amiga me escribe y me dice por que no coloco algo sobre los militares que están en la cárcel por violaciones a los derechos humanos, que ocurrieron hace más de cuarenta años. Es un tema complejo y difícil de generalizar, porque hay casos muy diferentes metidos en el mismo saco. Pero no pienso esquivar el bulto así es que aquí voy, con tutti.

Hasta fines de los años ochenta yo era completamente anti-militares. En parte porque no había conocido a ninguno ni había pisado en mi vida un cuartel, pero también porque estaba podrido de la retórica exagerada y los abusos de poder que hubo durante los 17 años del gobierno del general Pinochet. La mayoría de estos abusos eran de civiles fanáticos, milicos wanabe que vivían alrededor de la Secretaría de la Juventud o eran informantes de los servicios de seguridad. La mayoría de estos wanabe, a la primera oportunidad abjuraron del Gobierno Militar y hoy forman parte de nuestra maloliente "derecha política".

Todo esto cambió cuando volvieron los políticos, al poco tiempo me di cuenta que eran infinitamente peores, así es que conozco el asunto desde los dos lados. En pocas palabras, creo que lo que pasó con los militares después de los noventa es análogo a lo que pasó con la gente de izquierda después de 1973. La cantidad de afectados en ambos casos ha sido proporcionalmente pequeña: las represalias han afectado solo a un limitado número de militares, como también en los 70s afectaron a un grupo limitado de gente de izquierda. Algunos afectados han sufrido represión merecida, pero la mayoría han sido víctimas inocentes de abusos y revanchas, producto de la maldad y ambición de gente con poder en la mano en el minuto preciso.

Los jueces, que eran los llamados a separar la paja del trigo, son la peor parte de todo esto. Vendidos y serviles en su mayoría, han tenido la actuación más vergonzante en ambos períodos. Los mismos que rechazaban recursos de amparo que pudieron salvar vidas en los setenta, se convirtieron -de la noche a la mañana- en "progresistas". Y no les tembló la mano para seguir prevaricando a favor de sus nuevos patrones, condenando a gente inocente, tal como ocurrió en el general Odlanier Mena, por nombrar solo uno de los casos más vergonzosos.

En la escala de la miseria y basura humana de Chile los jueces y fiscales marcan muy alto, eso se refleja en el enorme desprestigio que han tenido por décadas. Políticos y jueces son las dos profesiones más despreciables que existen en nuestro país.

Creo que unos pocos militares están bien presos. Pienso que un crimen con dolo debe ser castigado y creo que hubo crímenes inútiles, por pura crueldad, que merecen cárcel. Tampoco me cabe duda que hay un gran número de militares inocentes, encarcelados en juicios brutalmente injustos y solo por estúpida revancha.

Siempre vencedor, jamás vencido
Ese es el lema del Ejército de Chile, sin embargo no es exacto, porque han sido vencidos en dos ocasiones. Una fue la Guerra Civil de 1891 y  la segunda fue cuando se ridieron ante los políticos a partir del año 2002. Nuestro Ejército ha sido vencido dos veces en su historia. La segunda fue la más vergonzosa porque se rindieron sin pelear, por un simple arreglin tras bambalinas.

Yo creo que en el fondo de este problema está en el Ejercito de Chile, específicamente en sus comandantes en jefe a partir de  uno de cuyo nombre no quiero acordarme, que se rindió incondicionalmente a los políticos. Los que se rinden no sacan nada con pedir clemencia porque no se la merecen.

El Ejército en particular, dejó de proteger a su gente desde hace varios años por doctrina de varios comandantes en jefe, esa es la verdad. Jamás debieron permitir que gente como Odlanier Mena y varios otros fuesen condenados por jueces prevaricadores y cortes oportunistas, serviles a los intereses políticos del momento. Tenían y tienen todo a su favor para hacerse respetar, partiendo por el reconocimiento de la gente, y hasta el momento no se han atrevido.

Aunque el actual comandante en jefe ha sacado la voz un par de veces, eso no ha sido suficiente. El Ejército ante los políticos actúa de manera similar a nuestra cancillería frente a Bolivia -con miedo- siendo que no tienen por que asustarse. Por algo están desde hace años entre las instituciones con más prestigio en el país y el día que un comandante en jefe se ponga los pantalones y advierta que no van a permanecer pasivos mientras el país se descompone, en manos de ineptos y sinverguenzas, todo el país lo va a respaldar.

¿De que sirve que los civiles aleguemos contra los jueces prevaricadores y los juicios injustos? Son las Fuerzas Armadas las que deben pronunciarse y mientras los comandantes en jefe se sientan más obligados o temerosos de los políticos de turno que del futuro del país, no hay nada que hacer. Es un problema de deslealtad y una especie de prudencia excesiva que a veces se podría confundir con la cobardía.

En Chile las FFAA siempre han tenido opinión
Las fuerzas armadas en Chile siempre han tenido peso y opinión en política, aunque tradicionalmente han sido muy prudentes para expresarla, por eso gozan de tanto prestigio. Todos sabemos más o menos lo que piensan pero no sacan nada con mantenerse murmurando en conversaciones secretas dentro de su propio ambiente. Sin necesidad de golpes de estado, sería mucho más sano que hicieran sentir su opinión y defendieran abiertamente sus intereses -que también lo son de un grupo grande de civiles- con claridad y firmeza.

De otra manera la situación seguirá empeorando: los políticos, evalentonados ante esta notable pasividad, van a acelerar la descomposición social hasta que de nuevo tengamos un ruido de sables como el de los años veinte. Después, todo puede pasar. Los que creen que "nunca más" o "estas cosas no pasan en Chile" son muy brutos. Eso es exactamente lo que yo mismo escuche decir a todos el 10 de septiembre de 1973. Al otro día nos despertamos con la tremenda sorpresita.

15 Comments:

Blogger EDO said...

Esta dificil...incluso mas...yo creo que en la democracia es en donde los milicos mas se han enriquecido sino vean el caso que salio hace poco. Ganan muchas lucas sin hacer nada y eso es lo mejor para ellos.

Lo otro es que con todo los milicos enjuiciados por hacer el bien al pais ya los milicos la pensaran dos veces antes de intentar algo.

Generales golpistas?...las pelotas...son todos nombrados por los partidos de izquierda asi que sonamos.

4 de febrero de 2016, 20:42

 
Blogger Luis Vicente said...

En el contexto de la época (Finales de la Guerra Fría), era imposible pensar que cualquier "orientación a la izquierda" que tuvieran los países de sud america, no terminara en golpe de estado, opresión, etc. todo financiado por nuestros "amiguitos" de EEUU. (no iban a permitir que avanzara la URSS). Los militares, en mi opinión, fueron utilizados y también corrompidos por los gringos y sus maravillosos dolares...el dinero es muy seductor, para todos.
Brasil, Argentina, Panamá,Uruguay, Perú, Ecuador, Bolivia, fueron países que entre los 70´s y 80´s sufrieron golpes de estado y "matanzas" (demasiada casualidad?), todos financiados por el empresariado norteamericanos. Te invito Tomás a que veas la doctrina del Shock (https://www.youtube.com/watch?v=yIhZjEsgsNQ) (aunque ya creo que lo has visto).
Insisto. Los militares fueron monigotes que sólo los altos mandos de beneficiaron de ello, mas aún, la oligarquía chilena. Los mandos bajos sufrieron tanto como la clase obrera, y peor aun, en el tiempo para ellos, sufrieron del desprecio de la sociedad.
Un abrazo Tomás.

4 de febrero de 2016, 21:48

 
Blogger Nervio said...

Luis vicente...

las asonadas militares son cosa natural en Chile.

es cosa de ver la historia.

Y la historia se repite

4 de febrero de 2016, 21:50

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Luis Vicente, las causas del golpe del 73 no son precisamente el tema de esta entrada, yo tengo mi opinión de eso, basada en lo que conocí en eso años, cuando era un muchachin de 18, he escrito sobre eso y creo que hay toda una idustria para crear porquería y deformar la historia. Al menos yo lo veo así.

Nervio, la historia se repite, son ciclos

4 de febrero de 2016, 22:12

 
Anonymous Wilson said...

Sobre los milicos: solo confio en mi mantra.

4 de febrero de 2016, 22:17

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Al menos el ex CeJ de la Armada sacó la voz y no fue desautorizado por el actual, algo es algo. Igual deberían tener un rol más proactivo, aunque no sean tantos los enjuiciados/encarcelados de esa rama

4 de febrero de 2016, 22:29

 
Blogger Ulschmidt said...

Podría extenderse una amnistía sobre ellos, atento a que no se equivocaron solos y que fueron parte de un sistema más grande: guerrilleros que también usaban la violencia y no creían para nada en la democracia, políticos irresponsables que azuzaron a la guerrilla, más políticos irresponsables que susurraron a los militares, mas un amplio espectro social que respiró aliviado cuando vino el golpe y liquidaron a la guerrilla y pacificaron el país, mas USA que aprobaba sino aplaudía, etc.. pero sus derrotados oponentes siguieron dedicándose a la política, y ganaron elecciones o se colaron entre los que ganaron elecciones, e impusieron una versión de los hechos e impulsaron una venganza y colocaron como "políticamente incorrecto" considerarlos siquiera humanos o equivocados. (y estoy hablando del caso argentino, no del chileno)
Así que ahí se quedarán hasta expirar en sus celdas.

4 de febrero de 2016, 22:34

 
Blogger Jose Cornejo said...

De acuerdo a lo que sé y conozco del tema, todo este asunto parte con la mediocridad de quienes actualmente nos gobiernan, partiendo con la DC que fue un partido veleta desde 1970 hasta nuestros dias y la sed de venganza del socialismo y el PC porque fue derrotado su plan de imponer el estalinismo en Chile.

Todos estos juicios por los tuertos DDHH, partieron desde las creaciones de las comisiones Rettig y Valech en la que se acumularon testimonios de personas que aseguraron haber sido victimas de la represion, sin que hubiera por lo menos un peritaje forense que asi lo acreditase (Lockhard y su "todo contacto deja huella) y mucho menos una investigacion formal. los testimonios, en su mayoria cuestionables (alguien en el foro de Ciro, comentó que en solo 22 casos, existian incoherencias y declaraciones de cierto testigo que estuvo en 2 partes, el mismo dia y separados por 2000 kms. para colmo dicho testigo nacio en 1976 y los hechos que narró "ocurrieron" entre 1973 - 1974).

Existe lo que se llamó la "ley de amnistìa" (ni siquiera derogada) sobre la cual ambas partes quedaban liberadas de polvo y paja, pero mañosamente el zurderio ha agarrado dicho beneficio, haciendo que los jueces prevariquen y juzguen y rejuzguen a los supuestos involucrados en dichos delitos. todo porque obedecen a sus patrones y esto les garantiza un bienestar.

5 de febrero de 2016, 01:29

 
Anonymous Anónimo said...

Es curioso Tomás, revisar años atrás el escalafón judicial y percatarse que muchos jueces tenían rango de ministro durante el GM, ahora que llegaron a la Suprema se hacen los "Paladines de los DDHH" y... por que bajo su independencia (que si existe en la ley) de funciones tomaron las herramientas legales para prevenir excesos de los órganos de seguridad de entonces ¿Por miedo? ¿por no quedar en la terna? ¿Bajar a lista 3? ...una jerarquizacion castrense deforma a los jueces a la larga.
Lo de los militares presos es lamentable que sea un lavado de imagen del Poder Judicial.
Saludos.

5 de febrero de 2016, 01:55

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, José, es un asunto de valor principalmente propagandístico, una demonstración de fuerza de los políticos para afirmar la sensacion de que "tienen el control" y pueden meter y mantener en la cárcel a la gente a voluntad. Lo más probable es que a mediano o largo plazo les salga -otra vez- el tiro por la culata. A diferencia de otros países de América LAtina, en Chile las FFAA mantienen un altísimo grado de confianza y prestigio entre la gente.

Anónimo, así es, muchos supremos de hoy eran ministros de apelación en los militares y negaron cientos de habeas corpus, su proceder fue vergonzoso, antes y ahora. Muy contados fueron los jueces que se mantuvieron correctos como Canovas o Retamal, hoy ni uno solo ha levantado la voz para reclamar por juicios que son claramente una burla del estado de derecho. Por lo general han sido siempre abyectamente serviles al poder político de turno. El problema es que juegan con la libertad y hasta con la vida de gente inocente, cargan muertos y encarcelados a sus espaldas.

5 de febrero de 2016, 05:12

 
Blogger Alfredo Zamudio said...

Hola Tomás, tanto tiempo. Primero que nada, me alegra leer que tu reflexión está abierta a que crímenes contra la integridad física de las personas no pueden ser permitidos. En lo que difiero es en que hay crímenes que no lo eran tanto y que por éstos hay ex-militares en la cárcel. Uno no muere un poquito. Uno no mata un poquito. Sucede o no sucede. Lo sucedido en Arica tiene pruebas irrefutables y por estos hechos algunos fueron juzgados. No fue un juicio político. El crimen si lo fue. Es importante reconocer el cambio de nuestra sociedad y lo mucho que hemos reconciliado y cómo principios universales son ahora comunes para nuestra sociedad, incluyendo las Fuerzas Armadas. Esta sociedad ya no elige sus patrones éticos ni políticos basados en nostalgia, y estamos aprendiendo. Sobre el actual desastre de corrupción a todo nivel, está claro y hay que seguir con mucha fuerza cambiando esas costumbres que quedaron desde siempre.

5 de febrero de 2016, 05:44

 
Anonymous Anónimo said...

Siempre me he preguntado qué pasa si, por una suerte de acuerdo interno del Poder Judicial, se decide fallar en alguna línea, obviando hechos y derechos.

Por ejemplo, imaginemos un caso kafkiano donde A mata a B, con registros irrefutables, testigos, etc. Se lleva a A a la justicia y el tribunal falla absolviendo a A por "no haber pruebas suficientes"; la familia de B apela a la Corte de Apelaciones y ésta confirma el fallo de primera instancia; finalmente, se van de casación a la Suprema y ésta rechaza el recurso por improcedente.

Es aterrador si uno lo piensa, porque ¿por qué no podría pasar algo así?

De hecho, ha ocurrido en casos menos burdos: por ejemplo, en la interpretación que se le da a la elusión tributaria: hay fallos de hace unos 10 años en los que el veredicto era que la elusión era parte de la astucia y que, mientras estuviera dentro de la ley, no había pena. Sin embargo, en los últimos años se ha fallado con la doctrina opuesta, anulando toda jurisprudencia.

También fue algo así lo que ocurrió con los recursos de amparo rechazados durante el GM, y ahora con varios juicios a militares, donde la doctrina es "no se puede dejar sin pena a un militar acusado". Me constan casos donde una gran cantidad de testigos dicen que un militar X no participó de los hechos de que se le acusan, pero aparece uno que dice lo contrario y se le cree a él...


Saludos,
El triministro.

5 de febrero de 2016, 11:47

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Alfredo, el problema fundamental es que la suprema está encarcelando a gente inocente, en juicios sin debido proceso y actuando contra la ley, ese es un delito llamado "prevaricación", aplicación torcida de la ley para perjudicar a unos en beneficio de otros. En muchos casos han sido condenados militares solo por uno o dos testimonios acusatorios, sin otra prueba que eso contra muchos otros testigos que dicen lo contrario, tal como dice el triministro, o bien simplemente por haber estado al mando de una unidad, eso ha bastado para declararlos culpables de crímenes que han ocurrido allí, lo que es aplicación torcida de la ley.

El poder judicial perdió la fe pública tanto por lo que hicieron durante los militares como por lo que hicieron después, lo asombroso es que son los mismos que eran jueces o ministros de apelaciones durante los militares y al darse vuelta la chaqueta llegaron a la corte suprema -tras venderse a los intereses políticos-

5 de febrero de 2016, 12:08

 
Blogger Frx said...

Creo que esto es lo más neutro que he leído al respecto. En otros lados siempre se victimizan y satanizan a los otros y lo peor es que ambos pueden resultar bien convincentes y de repente uno se queda con cara de "a quién le creo".

5 de febrero de 2016, 12:13

 
Blogger Javier Bazán Aguirre said...

Para mi todos tiene que estar libres. Que unos sí, en cambio, otros, no. Y no interesa la naturaleza del crimen, pues no hace el mismo razonamiento con los terroristas, que todas están libres y otros que no siquiera fueron juzgados como Pascal Allende y Carlos Ominani.

Todo se hubiese resuelto con aplicando la misma ley. Y con una amnistía general. Nadie cuarenta años después de la Guerra Civil de 1891, le estaría sacando cuentas el otro bando.


Dejar de hablar de la memoria como lo hace la izquierda y pegarse el pecho: "Nunca Más". Es absurdo. Si ese razonamiento fuese cierto, no hubiesen asesinado a Jaime Guzmán en Democracia, ni el matrimonio de ancianos lo hubieran quemado, ni los actos terroristas en el sur.

5 de febrero de 2016, 14:09

 

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