Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Cuanto cuesta el tratado de 1904 a los ariqueños

miércoles, 3 de febrero de 2016

Como el artículo que escribió don Ian Thomson y este servidor es muy largo y lleno de tecnicismos, pensé que sería buena idea resumirlo en palabras sencillas que todo el mundo lo pueda entender y leer en unos cuantos minutos, así es que explicaré brevemente las cosas más importantes que contiene.

Primero que nada se trata solamente de los costos que tiene el tratado para la Región de Arica y Parinacota, los costos para el país en su conjunto son mucho mayores y la cancillería los estima sobre los 100 millones de dólares cada año.

Pero lo que nosotros calculamos e identificamos son los costos que pagamos -de una u otra manera- los que vivimos en la región y especialmente en la ciudad de Arica. Algunos los pudimos calcular mientras que otros solo los identificamos porque su cálculo resultaría demasiado largo para un solo artículo. Veamos los principales.

Mantención y congestión de la carretera 11-CH Arica-Chungara
Este costo es el más alto y está subiendo a un ritmo acelerado en los últimos años. Nuestro cálculo del período 2001-2008 nos dió un piso mínimo de US$ 6.12 por tonelada de carga movilizada, es decir algo más de 15 millones de dólares solo el año 2014.

Sin embargo a partir del año 2009 estos costos han subido de manera vertiginosa, empleándose tanto fondos sectoriales como regionales. De hecho el item "vialidad" es el de mayor gasto de nuestro presupuesto regional y dentro de este gran parte se destina a la 11-CH. Para que se hagan una idea del volumen de estas inversiones, vialidad tiene programado un monto superior a los 187 millones de dólares a gastar entre 2017 y 2023. Y no hay que olvidar que estos millones programados son largamente superados cuano se entra a la etapa de ejecución.

Solo miren el gráfico de gasto regional
Sobreuso de la carretera
El problema es que la tendencia es creciente y acelerada, como ocurre con toda actividad subsidiada que tiende a sobreutilizarse, los transportistas bolivianos han tomado para su uso casi exclusivo la capacidad de la carretera como muestra este gráfico.
Uno de los peores efectos del sobreuso de la carretera es el aumento de los accidentes, muchos con resultado de muerte. De hecho la carretera 11-CH es la que tiene mayor accidentabilidad, por lejos, en toda la región, tanto en número como en gravedad de los accidentes, haciendo honor a su sobrenombre de "Carretera de la Muerte".

Efectos negativos sobre el turismo boliviano en Arica
El turismo de bolivianos hacia Arica, importante fuente de ingresos estivales para nuestra ciudad, ha comenzado a caer a partir del año 2012, debido al peligro que representa el viaje por carretera. Nuestra ciudad solía ser el balneario natural de La Paz y sin embargo en los últimos años se ven cada día menos vehículos de ese país. Aunque el sitio web de despegar.com ha anunciado un fuerte incremento porcentual de turirtas, solo contabiliza los que llegan por avión que son los menos. El sobreuso de la carretera 11-CH ha impactado negativamente en la llegada de turistas bolivianos en vehículos, lo que era una de las fortalezas competitivas económicas de nuestra ciudad.

Camiones de alto tonelaje en las calles de Arica
El alto tráfico de grandes camiones por la ciudad, deteriora los pavimentos urbanos, creando verdaderos cráteres lunares a lo largo de sus vías, y generando la necesidad de permanentes y costosas obras de reparación. Los camiones son además fuente importante de congestión vehicular así como contaminación ambiental, debido tanto a sus emisiones como a los constantes derrames de toda clase de materiales peligrosos en los frecuentes accidentes.

Toda la ruta, desde la frontera de Chungara, que pasa por un parque nacional y una reserva natural, hasta llegar a la misma ciudad están sembradas por un flujo constante de basura y desperdicios que van dejando los camiones a lo largo del camino y en la misma ciudad, donde los camioneros pernoctan en campamentos improvisados dentro de sus propios vehículos.

Estos son algunos de los costos que pagamos los ariqueños por tener que servir el Tratado de Paz y Amistad con Bolivia de 1904. Es una obligación carísima no solo para el estado de Chile sino en particular para cada uno de los que vivimos en esta ciudad y nos vemos erjudicados directamente, mucho más que cualquiera que viva en el sur de Chile, todos los días por el servicio de este compromismo.

A todo esto deben sumarse los costos que no son regionales sino nacionales, en términos de subsidios por almacenamiento, excenciones tributarias e impositivas, riesgo de ingresar enfermedades por falta de sanidad vegetal y de tener un corredor libre para el tráfico de droga, ambas cosas deben ser inspeccionadas a costa del estado de Chile, es decir pagado con nuestros impuestos.

Así es que ya sabe, cuando escuche que el gobierno invierte muchos fantastillones en la Región de Arica y Parinacota, tómelo con un granito de sal, porque buena parte de esa plata se va para subsidiar a los camioneros bolivianos, los que se han convertido en una verdadera plaga, creciente, imparable desde que terminó el servicio de carga del Ferrocarril Arica-La Paz, cuando el tráfico de carga entre Arica y Bolivia se empezó a disparar.

Esa es más o menos una explicación sencilla de lo que dicen las treinta y tantas páginas del artículo, creo que así se puede entender mucho mejor.

P.D. Para estos cálculos contamos con la ayuda inapreciable del Seremi de Vialidad don Julio Valenzuela Ramirez y de doña Julia Ramos, Ingeniera Jefe del Proyecto 11-CH, una vez más nuestro agradecimiento para ellos.

8 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Habría que concesionar la ruta no mas y cobrar peaje. Fácil.
Y para que los bolivianos no aleguen que tienen que pagar para entrar se les cobra a la salida...

4 de febrero de 2016, 01:01

 
Blogger Jose Cornejo said...

No sabía del costo que les significa a uds. los que viven por allá el tema del tratado. eso pasa cuando estos tratados los hace gente que no vive en la zona y no tiene mucha vision de futuro.

Evo se queja de que no tiene salida al mar, pero tiene facilidades que en ningun otro país fronterizo se las darían... bueno Chile tiene toda la mano para cortarles el mambo de la salida al mar a los bolivianos. cierrenles la 11-CH o cobrenle peajes tan altos que no podrán pagarlos mientras sigan jodiendo! Suspendamos el tratado mientras les de por joder.

4 de febrero de 2016, 09:14

 
Anonymous Anónimo said...

No sé si el tratado -o los acuerdos posteriores, que entregan más que el mismo tratado: ahí están, por ejemplo, los almacenajes liberados y tarifas portuarias fijas desde 1996- admitiría el cobro de peaje. El famoso texto del artículo 6° que dice que "La República de Chile reconoce en favor de la de Bolivia y a perpetuidad, el más amplio y libre derecho de tránsito comercial por su territorio y puertos del Pacífico" nos juega en contra. Incluso lo han utilizado para cuestionar el derecho de Chile a concesionar sus puertos, pese a que éstos se licitan por tarifa mínima al usuario y a que siguen aplicándose los beneficios de siempre.

Y, peor aún, la Cancillería chilena es especialista para interpretar estos documentos en beneficio de la contraparte.


Saludos,
El triministro.

4 de febrero de 2016, 10:12

 
Anonymous John said...

La situación, a mi parecer desastrosa, de la ruta 11-CH me hace preocupar por el Valle de Elqui. Acá en la Cuarta Región probablemente tendremos algo similar si se realiza el túnel de Agua Negra, un proyecto anhelado sobre todo por los Argentinos que ven la posibilidad de exportar sus cosechas de Soya a menor costo desde el puerto de Coquimbo.

Dadas las probables consecuencias del ingreso de grandes cantidades de camiones sobre una área rural bastante estrecha como es el Valle de Elqui y con las dos aglomeraciones urbanas de La Serena y Coquimbo al final, veo que ocurrirá una situación similar o peor de lo que esta pasando actualmente con la ruta 11-CH.

Y de los ecologistas, que han sido tan vocales en situaciones de menor impacto, nada.

4 de febrero de 2016, 10:54

 
Anonymous Anónimo said...

Ese tratado firmado en 1904 con Bolivia, la situación de Arica todavía no estaba definido su permanencia en Chile o Perú, osea aún era peruano. Y se firmó esto es ilegal, recién con el Tratado de 1929 Arica es chileno. Eso quiere decir que que se firmó un tratado con Bolivia cuando aún nada era claro su situación. La típica política chilena, así como el plebiscito que debió darse en 1893-1894.
Ahí están las consecuencias. Del tratado de 1904.

4 de febrero de 2016, 11:54

 
Anonymous Anónimo said...

Arica pasó a manos de Chile al terminar la guerra del Pacífico, lo que quedó establecido en el Tratado de Ancón, de 1883.

Lo de 1929 es el Tratado de Lima, donde se puso fin a las controversias sobre el asunto, quedando Tacna para Perú y Arica para Chile.


Saludos,
El triministro.

4 de febrero de 2016, 12:15

 
Blogger VDavid said...

Para que el analisis este completo, falta la parte de los beneficios. costo/beneficio ¿Cuales fueron los beneficios monetarios para Chile de que Bolivia cambiara el estado de tregua a uno de paz reconociendo el dominio absoluto de los territorios ocupados mediante el uso de la fuerza a Chile?

4 de febrero de 2016, 13:56

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Para Chile ningún beneficio en absoluto. Bolivia nunca ha sido una amenaza militar seria para Chile, como puede serlo el Perú por ejemplo, y podríamos pasar 500 años o más en estado de tregua sin mayores problemas. El comercio bilateral entre Chile y Bolivia es pequeño y existiría igual con o sin tratado.

El error enorme de nuestra política exterior fue tratar de ganarse "la buena voluntad" de Bolivia a cambio de concesionaes graciosas, eso solo significó más y más demandas bolivianas porque consideraron las conseciones como sígno de debilidad.

Y es correcto, fue una debilidad absurda de Chile que no tenía razón para compensar nada a Bolivia, pero así es nuestra diplomacia, perdedora e incapaz. Yo creo que pronto los hechos van a obligar al gobierno de Chile a ponerse los pantalones cortando de una la cadena de hostilidades, si este gobierno no lo hace la gente lo va a botar y colocará otro que lo haga.

Además que tenemos las mejores herramientas en la mano, no se necesita disparar un tiro ni mover un solo soldado, un cnflicto económico, que es lo que probablemente vendrá, lo tendríamos ganado desde el comienzo.

4 de febrero de 2016, 14:56

 

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