Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

El animalismo

martes, 22 de marzo de 2016

Según mis propias observaciones, podría decir que se puede hacer de la gente dos grandes grupos: los que, por hablar en el lenguaje propio de la psicología, se identifican con los animales, es decir, los que se ponen en su lugar, y los que se identifican con los seres humanos. Creo, por mi experiencia y mis observaciones, que los que se identifican con los animales, es decir los amigos profesionales de los perros y otros animales, son capaces de crueldades más grandes con los seres humanos que los que no se identifican espontáneamente con los animales. Parece que hubiera una especie de separación fundamental entre la gente con relación a esto. Pero los que no se identifican con los animales pueden, sin querer a todos los animales, sentir afecto por un animal individual, un perro, un gato o un caballo, por ejemplo, aunque luego fundamenten ese cariño en una cualidad del animal o en cualquier asociación de sentimientos que les sugiera, más que en el hecho que sea un animal y merezca ser amado por eso.
(Ernest Hemingway, Fiesta en la Tarde)

Creo que yo no lo podría explicar mejor. He tenido mascotas toda mi vida por las que he sentido bastante apego, generaciones de perros que se llaman Bepy y de gatos llamados Marat-Sade han pasado por mi casa. No tengo nada en contra de la gente que gasta montones de plata en enchular sus mascotas y las trata como si fueran niños, pienso que es una chifladura inofensiva.

Cuando la gente de "buen corazón" -las comillas son a propósito- se dedican a recoger y cuidar animales vagos o enfermos, pagando los gastos de su propio bolsillo, tampoco creo que le hagan mal a nadie, aparte de a ellos mismos que sufren inútilmente por su cursi sensiblería, pero en fin, cada loco con su tema. Si disfrutan haciéndolo, bien por ellos.

Pero cuando esta gente empieza a criticar a los demás porque no comparten su simplonería, ahí si que empiezo a tener problemas con ellos. Fácilmente pueden convertirse en hipócritas energúmenos, deslumbrados por su imagen de superioridad moral, porque en el fondo lo que buscan es alguna razón para sentirse superiores a los demás y por lo mismo son capaces de las crueldades más grandes contra las personas.

El animalismo es -creo yo- parte de un fenómeno más amplio, un espectro de deformaciones mentales, chifladuras o como quiera llamarse al conjunto de creencias que permite a un grupo de personas sentirse moralmente mejores que los demás y los justifica para agredir a otros basados en esa supuesta mejor moral.

Leí hace poquito el La Tercera la columna Hipersensibles de Cristobal Fredes, donde habla sobre los paladines de lo políticamente correcto que ya están empezando a causar repulsión entre las personas nomales. Es una moda que en Chile se masificó más o menos a partir del año 2000, obviamente con la vuelta de los políticos al país, que hizo aparecer hordas de oportunistas y chantajistas sentimentales con las más diversas causas. La causa animalista es una de la larga lista.

Podría creerse que si alguien quiere y protege a los animales necesariamente debe ser más bueno que alguien que no tienen ningún problema en montar un caballo, hacerlo tirar un carro y que se come un rico cordero al palo sin ningún remordimiento, pero no es así y para muestra la foto con que comienza esta entrada. Hitler tenía un amor casi enfermizo hacia los animales. Leo en el  Blog El Centinela

Aunque muchas sociedades protectoras de animales y organizaciones ecologistas se sientan incómodas, es inevitable señalar que la Alemania de Hitler fue pionera en materia de protección tanto de los animales como de la naturaleza. “En el nuevo Reich no debe haber cabida para la crueldad con los animales”, decía Hitler en un mensaje de profundo cinismo que inspiró la sanción de la ley de protección de los animales (la Reichs-Tierschutzgesetz de 1933), la de caza (Reichs-Jagdgesetz de 1934) y la de protección de la naturaleza (Reichs-Naturschutzgesetz de 1935).

El mismo señor que ordenó el exterminio de millones de seres humanos solo por pertenecer a ciertas "razas", tenía un cariño enorme por su perrita "Blondie". Tuvo perros durante toda su vida, porque sentía lo que Hemingway llamaba "amor por los animales, en general". Sigo leyendo

NADA FUE CASUAL. El perfil ecologista del cuerpo normativo del partido nazi tenía un correlato en la conducta de sus altos mandos, quienes, como Hitler, eran vegetarianos, defensores de los animales y protectores de la naturaleza. Y eso era absolutamente coherente con su ideología, ya que el respeto a los animales se fundaba en el valor intrínseco que se le daba a todo ser vivo (biocentrismo), tanto que un animal poseía el mismo o mayor valor que un ser humano (hecho que dependía de su condición racial).

Los nazis eran animalistas, vegetarianos y convencidos que la "madre naturaleza" era una especie de dios a la que había que conservar y proteger como lo más precioso que existe. Fíjense que curioso es como, pasados los años, estas ideas vuelven a estar de moda. Cuando alguien repite esa frase de Federico el Grande “Cuanto más conozco a las personas más cariño siento hacia los animales” casi todos le encuentran la razón, sin darse cuenta del fondo narcicista que hay detrás de esa manera de pensar.

¿Por qué a cierta gente "ama" a los animales a priori, de manera general e incondicional, y les atribuyen características humanas? A mi modo de ver, son rasgos de una personalidad narcisista, que a todo esto tenemos todos en mayor o menor medida. Amamos la "lealtad" de los perros, su "amor incondicional" y otras fantasías que atribuyen sentimientos complejos a los animales. Resulta que está lleno de casos de gente vieja que ha muerto en su casa rodeada de sus mascotas, y estas, apenas empiezana sentir hambre no tienen el menor escrúpulo en almorzar en cadaver de su, antes, querido amo, es algo normal.

Pero las personas con el ego débil o narcisistas -repito, todos lo somos en alguna medida- fantasean con el amor incondicional, porque no soportan que otro las cuestione, por eso buscan la incondicionalidad. Las personas ególatras necesitan la incondicionalidad más que el agua, no soportan ser cuestionadas porque su ego es tan débil que se quiebra ante cualquiera que no lo acepte a todo evento.

Todos somos un poco así, yo mismo por ejemplo, me encariño con el perro que me lame la mano o con el gato cuando se digna a refregarse contra mí ronroneando, es normal. Pero cuidado, cuando esas ideas se llevan al extremo empieza a aparecer la raíz siniestra, esa desde donde se origina el fascismo y toda clase de fanatismos. Cuidado con los que quieren a los animales más que a las personas y con los que se alegran con la muerte de una persona y se desesperan al ver la muerte de un animal, tienen algo enfermo dentro de la cabeza y son mucho más propensos al fanatismo y las atrocidades que las personas normales.

25 Comments:

Blogger MJ Fernández said...

Cuanto más leo a Tomás,más quiero a mi perro...

21 de marzo de 2016, 21:21

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jajaja ¡maldito animalista, fascista, seguidor de Hitler!

Salió buena en todo caso, hay que reconocerlo :D

21 de marzo de 2016, 21:23

 
Blogger Ulschmidt said...

Claro, los animales, las montañas, el bosque, la naturaleza, forman parte del Lebensraum, el "espacio vital" que un pueblo necesita para ser y para existir! Este espíritu teutón, festivo y campesino, conviene expresarlo siempre con un poco de "yodel"
https://www.youtube.com/watch?v=WaZUAANUPrk

21 de marzo de 2016, 22:56

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

¡Diablos, 10 horas cantando! Medio señorita la canción en todo caso Oj Oj Oj traganme otra jara de cegveza Oj Oj, Ausgezeichnet!

21 de marzo de 2016, 23:04

 
Anonymous wilson said...

El veganismo, salvando el de origen religioso, sobre ese me abstengo, es una enfermedad mental

21 de marzo de 2016, 23:07

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ya que hablamos de chiflados y enfermos de la cabeza religiosos, los jainistas creo que son los campeones https://es.wikipedia.org/wiki/Jainismo

21 de marzo de 2016, 23:14

 
Blogger Renzo Gilardoni said...

Hitler envevenó a su perro Blondi antes de suicidarse él mismo junto con su amante. Quería estar seguro de que el cianuro funcionaba. Probablemente el perro habría muerto igual en el caos que había en los últimos días de la guerra, pero Hitler no tuvo ningún miramiento en usarlo como prueba del cianuro.

22 de marzo de 2016, 04:32

 
Anonymous Sigfridus said...

Con la masificación de internet, aparecieron todos los animalistas engrupidos, indignados por el "especismo". Aún me acuerdo leyendo a un jetón el otro día, indignado porque un carabinero no dejó morder por un perro bravo y en vez de eso le pegó un balazo....y el tipejo va a ser profesor!!!!

22 de marzo de 2016, 07:50

 
Blogger Ulschmidt said...

..el jainismo sí. Tienen una cosa parecida a la svástica en su religión, aunque no son de la línea directa indoeuropea.
Es curioso pero en una franja relativamente estrecha del Mundo, del Medio Oriente al norte de la India, se originaron todas las religiones importantes del Mundo. El hinduísmo y el budismo, que se extendieron hacia el Oriente Extremo, el zoroastrismo, el judaísmo, el cristianismo que se extendió a Occidente y el Islam.
Inclusive movimientos culturales o políticos muy posteriores trataron de conectarse con ese centro. Hitler y los nazis buscaban un mítico orígen indoeuropeo - de ahí la svástica - en esa región y la Ahnenerbe, los "Indiana Jones" de Hitler, expedicionaban al Tibet con ese fin.
Mucho más amable y alegre, el movimiento "NewAge" y hippie sesentista también se fue a buscar gurúes a la India, basta recordar los viajes de los Beatles.
Y de ahí viene el veganismo, sin duda. Probablemente originado en la necesidad de una alimentación más barata y eficiente - convertir vegetales en carne mediante un hervíboro desaprovecha bastantes nutrientes naturales- o para preservar las fuentes de leche y estiércol (combustible) sin consumirlas; estrategias muy razonables en un subcontinente superpoblado, pero se las eleva a la categoría de religión y se las aplica sin contemplaciones.

22 de marzo de 2016, 08:40

 
Blogger Jose Cornejo said...

El animalismo, como todos los demás "ismo" por lo general son una especie de refugio donde abunda el fariseismo hipócrita junto con esconder un bajo autoestima o un narcisismo exagerado. También va muy de la mano con lo PC, que gracias a eso, Europa está por las cuerdas con el tema del terrorismo islámico.

recuerdo una discusion con un animalista que decía que habia que matar a todas las personas y que vivieran los animales, le dije "¿porqué no mejor empiezas por ti y te vuelas la cabeza, pendejo?".

En fin son gente patética, que se creen con el poder de gobernar la vida de los demás, dejandote como chaleco de mono con sus críticas.

22 de marzo de 2016, 10:11

 
Blogger Leus said...

Siempre encontré esa faceta mística de los Beatles bien malena. Pero cuando supe que se desencantaron del Maharichi (y no sólo se desencantaron, sino que hasta le tomaron bronca) me volvieron a caer bien.

22 de marzo de 2016, 10:37

 
Anonymous Anónimo said...

Vaya,vaya en esta coincido con los franquistas .

22 de marzo de 2016, 10:56

 
Anonymous Anónimo said...

Yo pensaba que el Animalismo era la doctrina del cerdo Viejo Mayor, que llevó a los animales a rebelarse contra el granjero Jones en la granja Manor.

Más detalles en "Rebelión en la Granja", de George Orwell.


Saludos,
El triministro.

22 de marzo de 2016, 11:16

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Renzo, en esas circunstancias envenenar al perro seguramente fue un acto de cariño, igual como los Goebbles envenenaron a sus hijos, especialmente considerando las ideas que tenían los nazis sobre la muerte y l sacrificio.

Sigfridus, los agresivos, que no se les da nada atacar a las personas y defienden con furoia a los animales son unos enfermos mentales, creo yo.

Ulschmidt, los jainistas tienen el sistema de ideas más ridículas que he leído en mi vida. En general conociendo a esos y otras corrientes religiosas hindues (teósofos, budistas, etc.) son puras chifladuras. A mi me desilucionó completamente el budismo, creo que es 99% un circo, no le veo ni la menor gracia. Loúnico que quedó rescatable de los hippies y su orientalismo, a mi modo de ver, fue el gusto por las drogas. Creo que es lo único que vale la pena de esos.

José, yo también creo que son hipócritas tratando de sentirse mejor que los demás, pobres y tristes...

Leus, yo creo que los Beatles necesitaban un pretexto para poder drogarse sin tanta crítica, en una época en que el celo anti-drogas empezó a aparecer. La religión es una cobertura perfecta, probablemente lo hicieron por conveniencia. Ahora que la meditación trascendental funciona, claro que si, yo que no hago nada en todo el día aparte de meditar, puedo dar fe de eso.

Savant, tuviste tu minuto de lucidez finalmente

Triministro, el chanchito Napoleon no era animalista, no señor, el admiraba a los hombres, los envidiaba y quería ser como ellos. Apenas se tomaron la granja empezaron a vestir levita!

22 de marzo de 2016, 11:42

 
Anonymous Anónimo said...

Pero Napoleón era, en teoría, seguidor de Viejo Mayor, al igual que Snowball y el resto. No confundir la doctrina con su implementación...


Saludos,
El triministro.

22 de marzo de 2016, 12:29

 
Blogger Tomas Bradanovic said...


Es que las doctrinas son humo, la implementación es la realidad. En la doctrina comunista nadie necesita trabajar y la gente se divierte durante toda su vida, no necesitan el dinero ni las mercaderías, etc. etc.

Otro gallo canta en Cuba

22 de marzo de 2016, 12:38

 
Blogger Frx said...

Me acuerdo que alguien a quien leo frecuentemente decía que hoy en día se priorizan los sentimientos sobre la razón y se tratan de racionalizar. Creo que este es un ejemplo de esos.

22 de marzo de 2016, 12:57

 
Blogger Rodrigo L. said...

Aparte de las Leyes animales, de trabajo, y muchas otras que marcaron tendencia emanaron de los Nazis, Hitler es el mas grande que ha pisado esta tierra, en realidad no hay ningun documento firmado por el o del regimen nazi donde se mande a exterminar a alguien, la propaganda en contra es abusiva para hacerlo ver como un cruel/demente/diabolico, para finales de la guerra cuando tomaron "supuestas" fotos a los moribundos esqueleticos Alemania tenia cortadas todas las lineas de suministros por ende era bastante dificil alimentar a los ocupantes de los campos de concentracion.... en fin, HEIL HITLER ¡¡¡ ...en realidad lo anterior es solo una teoria, me gustaria que asi fuese, ojala algun dia pudieras hacer una entrada en serio sobre el Legado de Hitler y de los Nazis en general. Saludos.

22 de marzo de 2016, 14:14

 
Blogger Cristina Espinoza said...

"Los animales son incondicionales, mejor que las personas" "los animales no te defraudan" Siempre me ha parecido bastante egocéntrico el slogan; a una persona tienes que caerle bien, tienes que esforzarse, requiere habilidades y herramientas emocionales compleja, pero para un animal no necesitas eso; buena comida y algo de cariño. bajo esta premisa los animalista son peores personas que los no animalistas. (y no se trata de ser malo con los animales ni nada, sino darle la connotación real que tienen = mascotas con sus cuidados y todo) ellos necesitan sentirse pequeños dioses para sus perros o gatos. La frase más ridícula frente a un lamentable caso de infanticidio "ni los animales matan a sus hijos" y eso si que es falso, pasa siempre en la naturaleza y es peor, algunos animales detectan que sus crias vienen enfermos y se los comen. Esa es mi opinion... ya ahora insultenme, prometo que no voy a llorar.

22 de marzo de 2016, 14:50

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Rodrigo, creo que el legado de los nazis fue muy malo, no solo por las crueldades de guerra, que son cosas que ocurren siempre, ni siquiera por el diseño de un sistema social basado en el abuso y el sometimiento. Creo que lo peor del legado nazi fue haber sido justificación para mosntruosidades como las Naciones Unidas, las cortes internacionales y toda la basura de corrección política y clichés que nos persiguen hasta el día de hoy. Creo que el legado -nefasto- del nazismo, lo estamos sufriendo hasta el día de hoy.

Cristina, tienes un muy buen punto con eso de sentirse pequeños dioses, debe haber también algo de megalomanía metida entremedio. Efectivamente las mascotas son una manera express, abreviada para sentirse apreciado inventando sentimientos en los pobres bichos que no tienen la más mínima realidad. Pero en fin, está bien mientras la chifladura no se vuelva contra las demás personas. Yo mismo tengo mascotas en la casa pero no ando haciendo el ridículo como "policía animal" escarchando a los demás por supuestos maltratos. Y efectivamente, muchos animales matan o se comen a parte de sus hijos, los gatos en particular, tal vez por eso me caen bien :D.

22 de marzo de 2016, 15:07

 
Anonymous nervio said...

me encantan los animales, pero los como sin asco.

Me encanta la gente tambien..

y agradezcan que las leyes los protegen

:D

22 de marzo de 2016, 15:31

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jajaja ¡Dr Nervio aplica el rayo de la muerte! En mi casa hay un perro y dos gatos, los tres trabajan y se ganan el alimento. El perro chico cuida, avisa y se desgañita ladrando si alguien se acerca a la casa. Los gatos extreminan a todo bicho vivo que se coloque a su alcance: ratones, lagartijas, baratas, pajaritos, no perdonan a nada. Son una excelente inversión

22 de marzo de 2016, 15:37

 
Anonymous Wilson said...

Un detalle sobre la alimentacion animal, en nuestros paises (cono sur) es basicamente pasto, y los veganos aun no han mutado lo suficiente como para digerirlo...
Haciendo la salvedad que pollos y otros bichos se alimentan de vegetales que podrian ser destinado a alimento humano, claro que humanos gordos a punta de maiz y otras cuestiones repletas de almidon.

22 de marzo de 2016, 19:15

 
Blogger Gaston Fernandez Iglesias said...

Repetirles el nombre a las diferentes mascotas que se tiene es muestra de desapego con ellas. Muestra que a ninguna se la quiso realmente, siguieron siendo "cosas" para el dueño... El que no quiere, que no lo haga, pero deje querer al resto que sí puede.

22 de marzo de 2016, 20:40

 
Blogger Ulschmidt said...

En realidad, la ausencia de carnívoros produciría horrores en los ecosistemas reales. Son muy pocos individuos - pongamos un león cada quinientos ciervos, o cosa por el estilo - en la punta de la pirámide, y tienen un efecto de válvula reguladora excelente.
Si los herbívoros escasean, los carnívoros se mueren de hambre también. Pero ante un exceso de herbívoros, los carnívoros pululan y los controlan. Al controlarlos, evitan a menudo el arrasamiento del sustrato vegetal que los sustenta: el pastizal, el bosque. Ante cada invierno, sequía, alteración climática, los herbívoros se comerían todo si no fuesen controlados por su predador. Inclusive en épocas de bonanza se reproducirían en exceso, hasta llegar al límite de la alimentación posible, y provocarían una hambruna por superpoblación.
El carnívoro como esquema regulador - créase o no - probablemente aumenta el número de herbívoros promedio a la larga en un ecosistema porque evita los peaks y minimiza las crisis. Es tan exitoso que ningún ecosistema mínimamente complejo se priva de predadores de ese tipo.
De hecho la desertificación ocurre mas que nada allí donde los pastores nómadas guían sus rebaños y los protegen de cualquier predador. Entonces estos liquidan cobertura vegetal año tras año y el desierto avanza.
Entonces, pues, comerse un bife es tan natural como ser un tomate. Lo demás son elucubraciones intelectuales.

22 de marzo de 2016, 20:48

 

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