Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Hay ley pero no justicia

viernes, 11 de marzo de 2016

El cuadro de la última encuesta Cadem lo dice todo, hay otro pero donde más del 90% de los encuestados desaprueban como el gobierno está manejando el problema de la delincuencia. Fíjense bien quienes son los peor evaluados: alcaldes; fiscales; gobierno y en el peor lugar los jueces. Ante los ojos de la gente ignorante, son los jueces quienes aplican arbitrariamente la ley y aunque a veces es el caso normalmente eso no es real, el verdadero problema ha sido la demagogia política que mos ha repletado de leyes malas.

El problema de la delincuencia parte por las leyes malas, promovidas y diseñadas por los ignorantes que han trabajado en los gobiernos y aprobadas por los idem que componen la gran mayoría de nuestro parlamento,  La raíz del aumento explosivo de la delincuencia desde 1990 es que tuvimos una horrorosa reforma procesal penal y se han inventado multitud de nuevos delitos obedeciendo a modas o histéricas reacciones populares del momento.

Ninguno de los beneficios ofrecidos por la Reforma Procesal Penal se cumplió, ni uno solo. Las cárceles están más abarrotadas que nunca antes y sin embargo existe una inmunidad espantosa que ha hecho que el crimen se convierta en una profesión no solo rentable sino que además muy segura. ¿Como llegamos a esto? Malas leyes, esas dos palabras resumen todo el problema: se castiga a los que no son peligrosos y se deja hacer con impunidad a los peligrosos.

Si no creen que la culpa es de las malas leyes, solo miren esta imagen

Resulta que el 54% de los casi 46.000 presos en Chile están adentro por solo dos delitos: robo e infracción a la Ley de Drogas. Alguien superficial podría pensar que está muy bien que hayan tantos presos por robo, eso indicaría que la mayoría de los ladrones están encerrados así es que no deberían haber delitos.

Pero como todos sabemos existe una verdadera industria del robo. Según cifras de la propia Fiscalía en 2014 (todas las cifras son de ese año) hubo 361.000 robos denunciados de los cuales 336.000 terminaron sin ningún condenado, es decir el 93% de los robos quedaron impunes.
Esta cifra de 93% de impunidad da para pensar. Una primera idea que surge es que se trata de robos, es decir delitos donde hay violencia en el procedimiento: asaltos, escalamientos, etc. ¿Cuantos son entonces los hurtos, donde no hay violencia? Es imposible llevar la cuenta porque desde hace años la mayoría se han despenalizado. El que fuma marihuana puede ir un par de años a la cárcel mientras que al que hurta un auto o un computador no le pasa prácticamente nada.

No es difícil imaginarse que el que empieza hurtando y se da cuenta que no le pasa nada tiene todos los incentivos para convertirse en asaltante, mal que mal sus posibilidades de quedar impune son del 93%. Cualquier negocio con esas posibilidades de éxito tendrá un crecimiento explosivo. Las personas funcionan respondiendo a incentivos y nuestro sistema legal está diseñado para incentivar el robo.

Se podría escribir libros completos sobre lo absurdo y dañinas que han sido nuestras leyes desde 1990 hasta hoy, diseñadas y aprobadas por pobres y tristes... diablos, pero si pensamos un poco más se me ocurre otra idea muy inquietante ¿qué pasaría si un 50% de esos robos que quedan impunes terminaran en condena? La catástrofe para nuestro sistema penal sería tan enorme que no podría manejarse.

Hoy Chile tiene 318 presos por cada 100.000 personas, la cantidad relativa más alta de América Latina y una de las más altas del mundo, simplemente no podríamos costear el encarcelamiento de 168.00 presos adicionales, si apenas podemos financiar los casi 46.000 actuales.

Las malas leyes han incentivado la industria de los asaltos de manera tal que llegamos a un punto en que tenemos que dejar más del 90% de ellos impunes porque no hay plata para encarcelarlos. Se trata de un problema irreversible, que ha llegado a un punto casi mposible de solucionar. Por el contrario, los incentivos son tan buenos que cada año se van a incorporar más personas al negocio, hasta que empecemos a armarnos y lleguemos a la ley de la selva nuevamente.

¿Se podría hacer algo para solucionar este problema? Siempre se puede, siempre y cuando exista visión y decisión política para hacer cosas que pueden resultar impopulares. El primer paso para una solución es hacer espacio en las cárceles, donde por culpa de la histeria popular -que exige cárcel para todo- está lleno de gente que no es peligrosa. La policía obvimente busca el camino fácil y se dedica a perseguir y encarcelar a los menos peligrosos.

Nadie debería estar preso por delitos relacionados con tráfico de drogas, absolutamente nadie, Si quieren castigar por ese seudo-delito deberían usar otros medios como por ejemplo económicos, por ningún motivo la cárcel. Lo mismo debería ocurrir con los cuasidelitos o los delitos económicos, es la estupidez más grande mantener en la cárcel a alguien que ha cometido algún delito económico, basta con despojarlo de todos sus bienes y los de su familia cercana, eso si que sería disuasivo.

El Código Penal Chileno es una barbaridad, un pastiche horroroso, anacrónico, lleno de parches y delitos creados por la histeria popular. La cárcel debe estar reservada para la gente peligrosa, por supuesto debe ser siempre un castigo duro, así lo entiende toda la gente decente, a quienes nos importa un comino lo que digan los afirulados jusirconsultos que dictan cátedra sobre cosas en las que no deberían meterse. Uno de las peores tragedias que hemos sufrido ultimamente han sido los "aportes" de profesores de derecho en el diseño de nuestras leyes. Ellos han sido en buena parte responsables de haberse cuentiado a nuestros ignorantes políticos con sus estúpidas teorías, allí está gran parte de la culpa.

Que horrible situación en que estamos metidos, todos se toman la cabeza y se tiran de los pelos, pero nadie se detiene a pensar un poquito sobre las causas y posibles soluciones. La delincuencia es el problema que peor han enfrentado todos los gobiernos. Desde 1990 hasta hoy se ha hecho una larga cadena de barbaridades, con leyes superficiales guiadas por la demagogia, que nos tiene metidos en este zapato chino de muy difícil solución.

10 Comments:

Blogger Renzo Gilardoni said...

Tomás, le echas la culpa una y otra vez a la reforma procesal penal pero resulta que eso cambió el proceso penal reemplazando al sistema antiguo, no fue de ahí que salieron todos esos delitos sin sentido de los que te quejas. Le echas la culpa a la reforma procesal penal, que está en el Código Procesal Penal, y luego te quejas de lo horroroso que es el Código Penal. Vas a tener que decidirte. O lo uno o lo otro. Cual es el problema del nuevo proceso penal? Era mejor el sistema antiguo?

El código penal es de 1874 y efectivamente es anacrónico. Como botón de muestra hasta fines de los años 90 todavía estaban penadas las relaciones homosexuales (sodomía) hasta que lo derogaron, como era de esperar con la oposición de siempre de la UDI y RN. Ese debe haber sido uno de los "delitos" más absurdos del anacrónico Código Penal. Era ridículo que uno de los dos participantes fuera una "víctima" dado que la relación sexual era consentida y no forzada.

Como experiencia personal, el año 2014 me hurtaron (no robaron) el celular cuando iba en la micro y al día siguiente fui a la comisaría a cumplir con la formalidad de la denuncia. En un momento la carabinera que estaba tomándome la declaración se encogió de hombros como diciéndome que no tenían como perseguir ni menos encontrar a los ladrones. Yo lo entendí así también y no me hice mayor problema porque el celular ya lo había dado por perdido. El trámite de la denuncia era solo una formalidad que tenía que cumplir para que me dieran un nuevo chip en la compañía telefónica. Un asunto que no abordas es que muchos robos y hurtos no pueden castigarse porque las denuncias mismas no dan para más como en mi caso. Apenas una descripción del atraco sin testigos no sirve para nada. Distinto es cuando hay cámaras de vigilancia pero si no hay medios de prueba o testigos es bien difícil perseguir a cualquier ladrón.

Parte de la solución sería hacer una completa limpieza y actualización del código penal y dejar solo los delitos contra las personas y la propiedad pero el problema de tomar decisiones impopulares es que los políticos tienen que reelegirse para tener de qué vivir así que es un problema insoluble. No hay por donde.

11 de marzo de 2016, 03:32

 
Blogger Gaston Fernandez Iglesias said...

1) En el año 1980 escuché a un joven abogado señalar que el sistema judicial de entonces era "excelente"; seguramente esa autocomplacencia siempre está presente en los actores. 2) ¿Por qué nadie menciona a Soledad Alvear, que fué la responsable del actual sistema procesal? 3) Si se sancionaran todos los robos no sería tan grande el colapso carcelario, pues muchos robos los comete el mismo ladrón, y 4) Propongo penas rápidas y extracarcelarias, como los varillazos (en Indonesia se aplican) y el cepo público tipo Edad Media (¿será por ese recuerdo que en Europa la gente es respetusa de lo ajeno?), y para los más horrendos me atrevo a proponer la pena capital.

11 de marzo de 2016, 07:14

 
Blogger Jose Cornejo said...

Un pequeño detalle respecto al Cachito que nos dejó la Chole y su séquito de "arifulados jurisconsultos" (que buena definicion). El actual codigo procesal penal, le da más garantias al delincuente y amarra de manos tanto a las policias como a nosotros mismos al limitar nuestro "derecho a la defensa", siendo que en otros países es un derecho inalienable ya que somos nosotros mismos los primeros responsables en nuestra seguridad.

En resumidas cuentas, el CPP le dice al ciudadano común "NO TE DEFIENDAS DE UN ASALTO O UN ROBO, PORQUE EL DELINCUENTE TIENE DERECHOS HUMANOS". Es precisamente la piedra de tope de que se hagan más efectivas las penas para quienes delinquen y sobre la cual muchas de las leyes se edificaron (y mal).

"La corrupción de un país la puedes medir por la cantidad de leyes que este tiene", no sé quien dijo esa frase pero es un hecho.

Puede que esté equivocado, pero no soy jurisconsulto.

11 de marzo de 2016, 09:10

 
Anonymous Nervio said...

Yo almaceno cartas de archivo provisional de la fiscalia...

y en mas ocasiones de las que me gustaría denunciando robos, en san pedro el policia nos sugirio no hacer la denuncia porque no sellega a nada.

Esa es mi percepcion de la ayuda fiscal frente a delitos contra la propiedad.

Y si, tambien esto de acuerdo en limitar la carcel a los asesinatos, violaciones, lesiones y robos.

a los que hurtan los tendria 6 meses en granjas de trabajo pero para eso hay que salirse del tratado de san jose de costa rica, que considera el trabajo forzado (la unica wea que realmente teme un punga que no le trabaja a nadie) como un castigo cruel e inhumano.

11 de marzo de 2016, 10:43

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Renzo, estuve casi 10 años pituteando en tribunales durante el sistema antigo, en la transición y cuando se implementó la reforma, conocí el procesod esde adentro.

La reforma procesal penal inrodujo la discrecionalidad, la incertidumbre jurídica y la desigualdad ante la ley con la creación del Ministerio Público y las Defensorías. Muchos de los escándalos judiciales que vemos todos los días -casi todos- se deben a abusos de la fiscalía y sus arreglos con la defensoría antes del juicio. Es un tema complejo para pasarlo en un comentario, lo dejo hasta allí.

El Código Penal es también culpable de la situación especilmente por lo que se deriva de la Ley 20.000 (drogas) que es un mamarracho. Ambas cosas son los principales problemas, en mi opinión.

Gastón, las penas rápidas no funcionan, es interesante leer por qué se eliminó la ley de azotes en el Ejército de chile el siglo XIX durante la reforma de Emilio Koerner. En pocas palabras, si por robarme un auto me expongo a 100 azotes, me pongo a robar mañana mismo.

José, muchas cosas que se presentan hoy como "garantías procesales" en favor de los imputados son una monstruosidad que va contra el sentido común de las personas y contra el sistema, el desconocimiento de la flagrancia, el principio pro-reo llevado a sus extremos, las exigencias de no-discriminación y muchas otras ridiculeces que en el papel se leen muy bonitas pero en la realidad se han convertido el crimen en el negocio rentable que es ahora. Todos nos damos cuenta pero nadie hace nada porque los políticos y sus estúpidos asesores, que ganan plata a camionadas desde la Academia Judicial y otros énclaves- se mantienen firmes defendiendo lo absurdo y lo indefendible.

La Reforma Procesal Penal, aparte de las distorsiones que creó con las nuevas instituciones, generó grupos de interés que se están forrando a partir del sistema y qu no van a soltar la teta con facilidad, esos son los atrincherados que la defienden tirando palos con los ojos cerrados. Los ideólogos son también gran parte del problema. La reforma está repleta de "clientes internos".

11 de marzo de 2016, 11:00

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Nervio, la persecución imposible o inútil es gracias a la multitud de garantías procesales y a los arreglos entre fiscales y defensores previos a la formalización. Puedes tener al criminal identificado y el caso resuelto policialmente pero eso no sirve de nada porque al final son los fiscales quienes determinan a quien persiguen y a quien no. Aquí el imperio de la ley se fue a la mierda, ha quedado reemplazado por el capricho y la conveniencia de los fiscales.

Es algo que vemos todos los días, por ejemplo en los casos políticos donde la fiscalía se involucra a perseguir a unos y dejar tranquilos a otros por simple capricho y conveniencia política. La fiscalía simplemente decide no investigar y se cabó la cosa.

Esa es la negación máxima del estado de derecho, la más grande incertidumbre ante la ley porque quedamos sujetos a la conveniencia de un grupo de patanes empoderados.

11 de marzo de 2016, 11:06

 
Blogger Frx said...

Sin duda que el sistema penal es una auténtica basura. Los casos se tramitan y los resultados son una burla.

11 de marzo de 2016, 11:15

 
Blogger Ulschmidt said...

Pero siempre se dice que son muchos delitos cometidos por poca gente. Si pasan nueve robos impunes y al final el tipo cae preso, no está tan mal. No se quedara ahí mucho rato, el asunto es que lo largan corriendo. Son siempre los mismos ladrones, que aunque sus golpes sean jugosos tiene que robar varias veces al año para vivir (salvo legendarios ladrones de bancos, eso de las películas) Pero los ladronzuelos de celulares y billeteras y aún los ladrones y reducidores de autos o motos tienen que delinquir muchas veces en la vida para vivir. Incluso muchas veces por año. Entonces el asunto es agarrarlos y no soltarlos por mucho tiempo, y luego cuando la ley manda soltarlos seguirlos con medios electrónicos, o tenerlos bien fichados y acotados con inteligencia, cosa de agarrarlos rápido y volver a darles unas largas vacaciones entre rejas. Con recargos de años por reincidencia y todo eso.
El asunto es que contra toda teoría humanitaria una parte de la sociedad se tiene que pasar la vida en la cárcel, empezando por los más violentos.

11 de marzo de 2016, 16:10

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, en el caso de Chie son muchos delito cometidos por mucha gente porque entran cada año al negocio muchos menores de edad. La solución es bastante lógica: hacer que el costo de los delitos supere a los beneficios, el crimen es una actividad económical igual que las demás y responde a incentivos como todo. Si es conveniente robar entrarán cada vez más ladrones y viceversa. ¿Como se desincentivan los delitos? Mediante leyes que los castigan con eficacia, obviamente, que suben su costo y esto no solo consiste en encarcelar sino en despojar a los criminales y su familia cercana de sus bienes. Las penas de cárcel no son suficientes, deben existir indenmizaciones grandes en favor de las víctimas, nada de ultas, indenmizaciones.

La cárcel -creo yo- solo sirve para encerrar a los peligrosos, tal como se encierra a una bestia que puede causar daño, para los demás deberían existir castigos patrimoniales que pueden ser mucho más eficaces, asegurrse que nadie pueda disfrutar de lo mal habido y no solo eso sino que además debe pagar una indenmización a la víctima.

Como eso sería demasiado complicado de implementar en el corto plazo (pero se puede avanzar mucho en varios tipos de delitos) en el corto plazo habría que hacer espacio en las cárceles primero a toda la gente que no tiene por qué estar encerrada. Nadie que no haya ejercido violencia física sobre otros debería estar en la cárcel a mi modo de ver, es inútil y ruinoso para todos

11 de marzo de 2016, 19:48

 
Anonymous Anónimo said...

Tomas, sin repetir argumentos, el problema es el Código Penal que da muchas posibilidades de rebajar las penas dejando en letra muerta el delito tipificado.
La función acusatoria e investigadora debió continuar en el poder judicial con la figura del juez instructor, claro si, independiente del juez que dicte sentencia. El MP es igual al dedo de lagos: muy exhibicionista pero no apunta para todos.
Urge cambiar el código punitivo, lo encuentro de mas importancia que cambiar la Constitución.

12 de marzo de 2016, 10:44

 

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