Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

La importancia de una buena historia

jueves, 13 de octubre de 2016


Las buenas historias se transforman con el tiempo en parábolas. Conozco a mucha gente que dice que no le gusta leer ficción porque prefieren saber de cosas que realmente pasaron y como pasaron, bueno, eso es imposible porque no hay historia que no esté sesgada y los pores sesgos son inconscientes, cuando el historiador o el periodista -pensando que son objetivos- tratan de relatar la verdad tal como ellos la vieron, sin darse cuenta de sus sesgos y prejuicios.

Porque la verdad es un concepto muy escurridizo. Si es que existe alguna verdad objetiva -cosa que nadie puede asegurar seriamente- esa siempre pasa por el cedazo de la racionalización, que filtra los "hechos" en base a los prejuicios del que los está narrando o registrando. Por eso es tan desagradable ver a esos presentadores de noticias de la televisión abierta, tan ignorantes, tontos y vanidosos, que pontifican con gran seguridad de acuerdo a la limitada visión que les permiten sus capacidades.

La verdad y los hechos son solo consensos, cosas en las que la mayoría de las personas creen, pero nadie puede asegurar a ciencia cierta. Antonio Machado, el poeta, lo escribió de manera muy acertada

“que dos y dos sean necesariamente cuatro, es una opinión que muchos compartimos. Pero si alguien sinceramente piensa otra cosa, que lo diga. Aquí no nos asombramos de nada”

Opiniones y preferencias, nada más. Por eso yo prefiero -lejos- la ficción, que es algo donde conocemos la trampa desde el comienzo, sabemos que se trata de una historia falsa pero no nos interesa la anécdota y mucho menos si ocurrió o no. Una ficción muchas veces contiene más verdades que cualquier relato histórico o reportaje.

Todo esto a propósito del excelente libro "¿Existe la Suerte? Engañados por el Azar" que me mandó Wilson, regular de este Templo del Ocio y buen amigo de muchos años, el libro es de Nassim Taleb, el mismo autor de El "Cisne Negro", Estoy leyendo ahora y se trata de un libro muy bueno aunque decepcionante para mi, porque muchas ideas que yo creía originales mías, este señor las expone con más claridad y de manera más entretenida que lo que podría hacer yo mismo, maldita sea.

La cosa es que Taleb habla de nuestra predisposición casi genética a racionalizar y a buscarle explicación a las cosas sobre las que no tenemos ni idea, lo divertido es que explica la mayoría de sus ideas por medio de historias más que de razonamientos. Me parece que es una forma muy interesante de exponer las cosas, hasta cierto punto creo que es mucho más científico que cuando se hacen demostraciones matemáticas, que a través de un árido proceso nos llevan a convencernos de que algo es así, voy a citarles dos historias, lo haré de memoria porque me da flojera bscar los párrafos exactos.

La primera es muy simple y dice que probablemente en algún momento de la antigüedad alguien se rascó la nariz justo antes que comenzara a llover, y desde entonces tal vez muchas generaciones siguieron rascándose la nariz para de esa manera provocar la tan esperada y necesaria lluvia. Esto, que parece una apología a la superstición en realidad muestra un poco como llegan a veces los científicos a muchas de sus más respetadas conclusiones, especialmente en fenómenos complejos como las ciencias sociales y económicas.

La otra historia dice que a Creso, el hombre más rico de su época, lo fue a visitar Solon, que era reputadamente el hombre más sabio, frugal e íntegro que existió. Creso estaba obsesionado con impresionar a Solon con su riqueza y le mostraba, una tras tra, las maravillas que poseía, pero Solon no parecía impresionado para nada. Finalmente no se pudo contener y le preguntó directamente si no creía que él, que era el hombre más rico del mundo también debía ser el más feliz de todos, puesto que así se sentía.

Solon le contestó que el podía mencionarle muchos héroes que se podían considerar los más felices, porque habían vivido una vida virtuosa y terminado con una muerte honorable. Pero Creso le insiste ¿y que hay de mi? Solon le dijo algo así como "tu vida todavía no se ha terminado, así es que tu suerte bien podría cambiar, solo puedo opinar después que hayas muerto".

Años después, Creso perdió una batalla contra Ciro, el Rey de Persia y cuando lo tenían listo para quemarlo vivo gritó ¡Solon, tenías toda la razón! Ciro, que estaba presente, le preguntó por que gritaba eso y Creso le explicó lo que le habían dicho años antes. Y aquí viene el mejor giro de la historia, porque Ciro pensó que a él podría pasarle lo mismo -"nadie está libre"- y decidió perdonarlo.
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Esta historia es falsa, es solo una leyenda porque Creso y Solon ni siquiera fueron contemporáneos, pero ilustra sobre varias cosas en las que influye el azar de manera más clara y divertida que cualquier maltita demostración matemática, lo mejor es que no da certezas pero si provoca intuiciones y es un estupendo ejemplo de la recursividad. A mi me gustó mucho.

Finalmente me gustó mucho el asunto muy poco estudiado y menos explicado: el caso del tonto con suerte. En términos económicos normalmente mucha gente se pregunta "¿como puede fulano ser tan millonario cuando es totalmente estúpido?", bueno tal vez la pregunta mucho más interesante debería ser al revés "¿como puede ser que fulano no sea inteligente si es tan inmensamente rico?" .

Ah las buenas historias. Si una imagen vale por mil palabras, una buena historia bien puede valer por un millón de demostraciones. Recién estoy empezando el libro pero ya lo recomiendo, lo pueden bajar directamente del link, gracias Wilson.

12 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

fue Wilson?? ya no lo recordaba. Porque yo en base a los comentarios de aquí me compré el libro Existe la suerte? de Taleb y estuvo muy bueno.
Por cierto, hay gente a la que se la ha dado por pensar lo mismo que uno con toda insolencia. El escritor Macedonio Fernández se quejaba de algunos plagiarios de sus ideas que habían publicado siglos antes que él sólo por fastidiarlo.
Y si, la mejor forma es una buena historia. Siempre es preferible leer a los primeros cronistas de la Conquista que a un tratado geo-económico de las Américas.

13 de octubre de 2016, 15:34

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Es un abuso Ulschmidt, el plagio reverso debería ser perseguido penalmente. MAcedonio fernandez, que gran valor, leo en wikipedi "ejecutaba, en grado eminente, el arte de la soledad, y de la inacción. Sin hacer absolutamente nada, era capaz de permanecer solo, por horas. Pensar -no escribir- era su devota tarea" Con razón Borges lo admiraba tanto.

Las crónicas de la conquista son cuentos extraordinarios ¡que historias! La fantasía andaluza en todo su esplendor jaja!

13 de octubre de 2016, 15:52

 
Anonymous Wilson said...

Me encanta ese cuento del "analista de mercado", que mandaba 2000 cartas, a la mitad le recomendaba que inviertieran con el para comprar y a la otra vender; la semana siguiente dividia por mitad a los ganadores y repetia la recomendacion y luego otra y otra vez. Entonces ya tenia a mas de 100 potenciales clientes enloquecidos por pasarle sus platas. :-)

13 de octubre de 2016, 19:56

 
Blogger EDO said...

La suerte no existe¡¡¡¡¡.....Es solo una justificacion de los que les ha ido mal en la vida para justificar su situacion. La suerte se hace...llendo a buenos colegios, estudiando carreras rentables, casandote/juntandote con buena gente, aprovechando las oportunidades, siendo astuto/CTM para muchas deciciones de negocio....etc, etc, etc.

Porque por ejemplo a la gente que viene de la colonia Judia/croata/alemana le va generalmente bien y viven en buenos barrios???, pq a gente que estudio en colegios ABC1 tienen buenas pegas por lo general???, pq la gente que es mas bonita le va mejor que la gente fea??....

Tomas cree que uno trabaja aislado o con maquinas. La verdad que uno trabaja con gente..los negocios se hacen entre personas y debe haber confianza.

13 de octubre de 2016, 20:32

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

La suerte tal vez no exista para cierta clase de tontos. A esos siempre les va mal hagan lo que hagan, es una especie de talento inverso.

13 de octubre de 2016, 20:41

 
Blogger EDO said...

La suerte tal vez no exista para cierta clase de tontos. A esos siempre les va mal hagan lo que hagan, es una especie de talento inverso.......

¿¿¿y como el negro piñera???....en realidad toda la familia Piñera...vean como gente que siendo tan tonta al final nunca la pasara mal pues tienen todo el soporte familar (familia Piñera/chadwick) para hacer las tonteras/negocios que deseen. Ahora vean los CV de Sebastian, Jose, Pablo Piñera y veran se cumple todo lo que dije antes.

13 de octubre de 2016, 20:57

 
Blogger David Alfonso Orellana Fuchs said...

Muy bueno el tema!! Concuerdo con EDO. "Suerte" es solo el nombre que nosotros, seres prisioneros en el espacio-tiempo le ponemos a las millones de variables que nuestra percepción limitada no es capaz de registrar. Para nosotros los cristianos es una especie de encordado que nos permite sin embargo algunos malabarismos. Ahí entra el tema del libre albedrío y el significado de ser y autoreconocerse como una entidad consciente. Por último, creo que hay que darle una vuelta a la frase acerca de que "no hay verdad objetiva". ¿Está seguro de aquello? Es como decir "nada tiene sentido". Es una contradicción en los términos. Si se está tan seguro de que "no hay verdades objetivas", ¿acaso no significa eso que lo que estamos diciendo tb es una mentira? Un gusto, como siempre, visitar este blog. Saludos cordiales, D.

13 de octubre de 2016, 22:54

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hola David, de lo único que estoy seguro es que voy a estirar la pata y mi hermoso cuerpecito se lo van a comer unos hambrientos gusanos, esa es la única certeza que tengo lo demás son todas opiniones o conclusiones intuitivas mías, de cosas que yo creo. Si alguien me dice que está seguro de algo yo pienso que bien por él, pero no le creo ni un poquito.

En el mismo libro se menciona eso de las dos visiones del hombre, una es la visión utópica que cree que todo es como un complicado y perfecto mecanismo de relojería, que solo es impredecible porque no lo comprendemos, la otra es la visión trágica que dice que si no somos capaces de entender el mecanismo en sus detalles -y es obvio que no lo somos- es exactamente lo mismo a que no exista ningún mecanismo, nada tenga sentido y no existan las verdades objetivas. En realidad estas dos visiones son simplemente preferencias porque nadie tiene autoridad ni menos conocimiento para imponer una sobre la otra. Alguien podría decir que tiene certezas por fe y eso está muy bien para él, pero tiene cero valor para los que no tenemos esa fe, o sea la fe es válida y muy respetable, pero no es extrapolable a nadie, es un asunto personal solamente. Al menos así veo yo la cosa

13 de octubre de 2016, 23:10

 
Blogger Ulschmidt said...

Ahora mismo estoy trabajando sobre papeles de un cliente que se fue a quiebra. Hizo siempre lo mismo: alquiló tierras y contrató trabajos y se favoreció de ciertos booms de precios en la agricultura. Obtuvo fuertes créditos bancarios y comerciales en base a su flujo de caja - todos quieren prestarle al que mueve mucho - y creció más y más pero su estructura era endeble y al cabo de unos años estaba con el agua subiéndole al cuello. Pero, por estar en un país fuertemente inflacionario, donde los gobiernos suelen retrasar el dólar como errado mecanismo de control (en vez de no emitir moneda sin respaldo) una devaluación brutal cada tantos años solía licuarle la deuda y darle un nuevo inicio. Estuvo así 25 años, hasta que la última devaluación no fue suficiente.
Nunca, en cada nuevo ciclo donde se salvó, fue capaz de manejarse distinto. Repitió lo que le salía bien y lo que le salía muy mal una y otra vez hasta que hizo kaput.
Creo que Taleb describe muchos operadores así en su libro: parecen genios sólo porque tienen una "martingala" que va con la tendencia unos años, cuando la tendencia se les desacopla se caen.

14 de octubre de 2016, 07:51

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Es la aversión al riesgo Ulschmidt, las personas creen -equivocadamente- que lo menos riesgoso es seguir haciendo lo que han hecho siempre, cosa que no tiene por que ser así

14 de octubre de 2016, 16:43

 
Blogger roberto61 said...

A proposito del factor suerte me recordó la pelicula Día de entrenamiento. Y manda link pa verla de nuevo

14 de octubre de 2016, 22:24

 
Blogger Frx said...

Está bastante interesante. Por alguna razón recién hoy pude ver estas entradas.

Tras haberme leído La Rebelión de Atlas, me ha interesado bastante el objetivismo y me la he pasado viendo unos cuántos videos. Debo decir que es la filosofía que más me convence por ahora porque no se va en pajas mentales ni enredos tan típicos de una filosofía. No obstante, debo decir que no me convence mucho esa manía que tiene de que en todo tenga que haber alguna suerte de ley de Newton.

15 de octubre de 2016, 15:30

 

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