Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Por fin una tina

viernes, 14 de octubre de 2016


Dicen que Jean-Paúl Marat, el periodista jacobino que escribía en el diario El Amigo del Pueblo durante la Revolución Francesa, murió asesinado mientras se daba un baño de tina por puñal de doña Carlota Corday. No debe haber sido una muerte muy dolorosa porque el agua caliente induce a una gran relajación como bien sabemos los aficionados al baño de tina.

Hace muchos años atrás -en los ochentas- yo tenía una amiga en Santiago que también era tino-maniaca, pero tenía su propio método: tomaba su baño todos los domingos en la noche y se demoraba como mínimo dos horas. Se llevaba al baño cervezas o una botella de vino, papas fritas,queso en cubos y me contó que una ocasión especial hasta se había llevado a la tina un sandwich comprado en El Lomitón exclusivamente para esos efectos. Después del baño se iba a dormir, lista para enfrentar otro lunes de maldito trabajo, Esa chica si que tenía estilo ¿que habrá sido de su vida?

Siempre he compadecido a los que nacieron en la clase media alta en una casa con tina en el baño y que la usaban regularmente desde chicos, esos nunca conocerán el placer de los que pasamos toda la vida duchándonos como milicos en campaña y que solo en muy raras ocasiones pudimos disfrutar los placeres de una tina con agua bien caliente.

Entremés: un café, placer de millonario
Creo que esto lo he contado antes, pero que me importa, igual viene al cso. Cuando yo trabajaba en la Zona Franca de Iquique, tenía bastante confianza con mi multimillonario jefe y nos quedábamos hasta muy tarde en la noche esperando que los japoneses llegaran a trabajar y encendieran el telex, la máquina milagrosa que nos permitía conversar con gente en el otro extremo del mundo. Mientras esperábamos el jefe sacaba la botella de whisky -tomaba Johnie Walker Rojo porque decía que lo demás era "ostentación"- y entonces teníamos esas conversaciones  de borrrachos en las que aprendí casi todo lo importante que se hasta hoy.

Don Zvi Posner, cuando niño vivió en Polonia, lo pilló la guerra donde se murió toda su familia y el pasó por dos o tres campos de concentración hasta que terminó toda la cosa, después peleó en PAlestina y finalmente llegó a Arica, así es que era un tipo con bastante experiencia en la vida. Una vez me comentó que cuando se sentía muy contento y quería celebrar, o cuando andaba desesperado y quería olvidarse de los problemas, se daba un pequeño regalo a si mismo, que consistía ir a un pequeño café que había cerca del negocio y pedía una taza de café especial, que valía como el doble del café normal. Eso lo hacía pocas veces, porque solo en ocasiones muy especiales podía darse ese lujo.

Mi primera reacción fue pensar que se trataba de un tipo muy tacaño y le dije -medio escandalizado- que por que no se traía los mejores cafés del mundo. De hecho en la empresa teníamos una señora en la cocina y una máquina para hacer un excelente espresso que don Zvi no probaba casi nunca. Entonces me explicó algo que aclaró todo, dijo "no pues, desde niño el olor de una taza de buen café en grano fue mi sueño de cuando fuera rico, si tomara todos los días me acostumbraría y me perdería uno de mis mayores placeres". Tenía toda la razón, tanto es así que yo me tomaba como 10 tazas del mejor espresso al día cuando trabajaba allá y terminé odiando el café, desde esos años solo tomo tecito.
Fin del entremés

Bueno, con la tina me pasa lo mismo. Durante toda mi vida yo viví en casas solo con ducha y la primera vez que tomé un baño de tina, en la gran casa de mi tía Berty en Viña del Mar quedé en estado de shock por la delicia de esa experiencia y desde entonces solo en muy contadas veces me pude volver a dar ese lujo asiático. Las últimas veces deben haber sido el año 2006 más o menos en el Hotel Plaza San Francisco de Santiago, que tenía un baño del porte de mi oficina. Luego pasaron varios años creo que la última vez fue el 2011 en un hotel de Arequipa.

Entonces, hace un par de semanas me sentí lo suficientemente próspero como para darme un pequeño lujo, entonces me fuí a Sodimac, compré lo necesario y después de ubicar a unos maestros, por menos de 300 dólares tengo desde hace una semana más o menos una tina instalada en el baño, adonde de tiempo en tiempo -no muy seguido para no perder el gusto- me encierro a leer un libro o simplemente a practicar el arte de no hacer nada durante un buen rao, hasta que el agua se enfría. Hoy en la mañana me di un tinazo y quería compartir con ustedes el gran momento de relax y ocio. Ahora solo me falta comprar algunos complementos indispensables para bañarme como la gente, creo que hoy mismo lo haré, antes que se me olvide

P.D. Daniel Avendaño me había escrito hace un tiempo porque estaba investigando sobre la historia esa de un submarino peruano presuntamente hundido frente a las costas de Valparaíso. No lo pude ayudar mucho porque yo solo había escuchado comentarios sobre el asunto de parte de amigos peruanos, pero ahora me visa que "escribió un libro!. El primer capítulo lo pueden leer aquí y el libro completo se encuentra en Amazon Aquí, que buena, como se dijo se hizo.

7 Comments:

Blogger EDO said...

Jjajaja.....Sabias que Marat era igual que tu Tomas???...investigalo. El problema es que Marat tenia un pasquin (algo asi como un blog de ahora) muy incendiario en donde descargaba toda su rabia contra la elite y dejo tal cagada que tuvieron que matarlo. La mina que le pego el puñalazo ni se arrepintio...se fue a la horca.

PD: Te podrias haber comprado un jacuzzi....ese si que es placer de ricos...y una casa con jacuzzi si que sube de valor...eso.

14 de octubre de 2016, 16:04

 
Anonymous Anónimo said...

La tina se disfruta cuando uno es soltero. Ya casado la tina no es lo mismo. Pasa a ser otro mueble inútil.

14 de octubre de 2016, 18:51

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Por eso la disfruto tanto entonces! no fue mala idea mantenerme soltero. Ah, ya compré un patito, se aprieta y suena ¡cueck! ahora si puedo bañarme como la gente

14 de octubre de 2016, 19:54

 
Blogger roberto61 said...

Anonimo le achuntó 100%. Casado con cueva estay 5 minutos y te empiezan a webiar.

14 de octubre de 2016, 22:19

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah, pero esos son los macabeos. Yo me encierro 3 horas y pobre de quien ose tocar la puerta jajaja

14 de octubre de 2016, 22:25

 
Anonymous Anónimo said...

Te entiwndo! Mis favoritos son los baños de espuma. Pero ojo... tengo entendido que un baño de tina no debe exceder los 30 minutos, no es bueno para el corazón. Y, contrario a la creencia popular, no hay que tomarlos inmediatamente antes de dormir.
~ Lilian ~

15 de octubre de 2016, 23:46

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

¡Pero Lilian! ¡Que mejor muerte que mientras me doy una baño de tina hirviendo, o morirme después, mientras duermo! Sería espectacular jaja

16 de octubre de 2016, 00:28

 

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