Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

Conoce a tu cliente

domingo, 20 de noviembre de 2016



Nunca está demás un poco de demagogia para cerrar un curso:

Amigos, esta es la última clase. Resulta que con el trabajo yo quería enseñarles algo que considero importante para su formación, así es que el título de esta clase es

APRENDE A CONOCER A TU CLIENTE
Todos tenemos clientes a lo largo de la vida, no uno sino muchos. La relación de proveedor-cliente es algo que nos acompaña siempre que interactuamos con otras personas. En el caso mío por ejemplo, al hacerles clase ustedes son mis clientes y debo tratar que aprendan un par de cosas útiles que no solo les sirvan para pasar una prueba. La Universidad que me manda a hacer clases también es mi cliente porque ustedes le pagan a ella y ella me paga a mi, entonces espera que yo enseñe bien y los deje conformes con lo aprendido.

Si no me importara ser mediocre no me preocuparía, les hablaría de cualquier cosa y les haría una prueba difícil para que crean que se mucho, total, voy  cobrar igual. Pero no me gusta la mediocridad y creo que si uno hace algo debe hacerlo lo mejor que pueda, así es que me preocupo y trato de enseñarles algo útil PARA DEJAR A MIS CIENTES CONFORMES. Si igual no quedan conformes no importa tanto, porque al menos hice todo lo posible.

Bueno, el trabajo final que les dí no tenía por objetivo medirlos sino enseñarles algo, porque yo como profesor también soy cliente de ustedes y al hacer la prueba me tienen que dejar satisfecho. Por eso cuando les hablé del trabajo les dije clarito que los primeros que entregaban tendrían la mejor nota y luego la nota iría bajando, resulta que hablaba totalmente en serio.

Y esa es la importancia de conocer al cliente, poner mucha atención a lo que dice y tratar de dejarlo satisfecho, yo dije bien claro cual era el criterio de evaluación y ahora ninguna explicación vale: reglas son reglas, yo se que en Perú todo es muy flexible pero en esto yo uso el sistema chileno.

Los que entregaron último y sacaron la nota más baja no se preocupen, porque van a ser los más beneficiados y tal vez nunca se les va a olvidar lo importante que es conocer, comprender que es lo que esperan de uno y dejar satisfecho al cliente. Si aplican eso en el trabajo y en la vida casi siempre les va a ir bien.

Y nada más, eso era la última clase. Espero que se hayan divertido escuchando mis historias tanto como me divertí yo contándoselas. Suerte en todo.

Ese fue un mail medio demagógico que les mandé al terminar el curso. Si todos nos preocupáramos por identificar, conocer y dejar satisfechos a nuestros clientes otro gallo cantaría. Si los políticos se dieran cuenta que sus clientes son sus votantes y si los empleados públicos se dieran cuenta que son empleados del público, habría mucha menos mediocridad, huelgas y abusos de poder de parte de estas sanguijuelas, en algún momento la indignación va a explotar y nadie les va a tirar un pedazo de pan cuando se queden cesantes y muertos de hambre, espero ansioso que llegue ese momento.

A otra cosa. Anteayer al llegar a la casa disfrutaba de mi baño de tina, jugando ociosamente con mi patito de hule mientras me echaba agua por la cabeza con la esponja, luego me fui a dormir deliciosamente, disfrutando del clima ideal de Arica. Y me acordé que solo una noche antes había estado en un lugar donde el frío quiebra los huesos, donde la ropa amanece helada y mojada y donde a pesar de haber un sol esplendoroso la temperatura y el viento estaban bajo cero. Me acordaba de los trabajadores contratistas del Ferrocarril Arica-La Paz con quienes compartíamos el albergue y que llevaban un par de años viviendo en esas condiciones.

Uno de los trabajadores, un boliviano con quien nos hicimos muy amigos decía con tristeza que se había acostumbrado al lugar y al trabajo, ahora que se termina el contrato tendrá que emigrar a Calama o donde sea que haya trabajo. El hombre es animal de costumbres y se encariña con sus costumbres, en mi casa, mi baño, con mi almohada y mi sucucho que uso como oficina me siento como un rey en su palacio, igual que nuestro amigo boliviano se sentía en el albergue. El bienestar o malestar es siempre relativo, no existe la pobreza absoluta.

4 Comments:

Blogger roberto61 said...

Buena la clase.
Lo del animal de costumbre me cae 100% . Sería el weon mas feliz del mundo si me pasara lo de la pelicula de la marmota.
Pero donde manda capitan....

20 de noviembre de 2016, 16:33

 
Blogger Ulschmidt said...

Ah, me hizo acordar de todo eso de las tarjetas kanban, el just-in-time, los clientes internos en la propia empresa. Que cosa.
Y el hombre es un animal de costumbres, que duda cabe. Vivo a unos 100 km. de un río grande, el Paraná, y cada tanto con mis hijos nos vamos un par de días de pesca fluvial. Paramos por ahí y contratamos un guía con bote propio que te lleva por una telaraña de islas y riachos. Nunca se hacen ricos con lo que hacen, y cada tantos años el río crece por semanas o meses, deben evacuar sus casas, pierden o malvenden sus escasos ganados, la pesca se dispersa en la gran inundación... y en cuanto pasa, vuelven al mismo lugar a levantar los mismos ranchos y seguir con su vida en la costa. No lo quieren cambiar por nada del mundo.

20 de noviembre de 2016, 18:03

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Roberto, yo vivo más o menos en el día de la marmota durante años, de repente me aburro y quiero aventuras, mira lo que pasa: no veo las horas de volver a lo acostumbrado.

Ah Ulschmidt, creo que así nos pasa a muchos, nos acostumbramos y creemos vivir en el paraíso terrenal, que cosa más rara, desde el vago que vive en la calle hasta nosotros mismos. Somos animales de costumbres y en cada viaje no importa lo bien que lo esté pasando, después de unos días no veo la hora de volver a mi ruinosa casucha.

20 de noviembre de 2016, 18:33

 
Blogger EDO said...

Mas que conocer a tu cliente la idea es poder identificarlo bien y en tu caso Tomas tus clientes no son tus alumnos....son el personaje que te da pega en la universidad y paga tu cheque. Tus alumnos son usuarios de tus servicios...no tu cliente. Cliente y Usario de un producto son muy distinto. El problema mas grande de todo esto es que uno tiene que establecer relaciones con personas y aqui muchos negocios dependen de como le caigas al tipo que compra tus productos/servicios.

20 de noviembre de 2016, 21:13

 

Publicar un comentario

<< Home

Entradas antiguas Entradas nuevas