Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

La cantina de Tom: Irish Coffee

domingo, 26 de marzo de 2017

El café
La semana pasada Tom McDonnell anunció que por fin pudo conseguir la mezcla perfecta del Irish Coffee con ingredientes locales, gracias a que habíamos encontrado en el Mercado de Tacna el excelente café en grano de Moyobamba que era lo que estaba faltando, "Ver para creer" dije yo, y el viernes fui a comprobarlo por mi mismo.

El Whisky
Sobre el whisky, la tradición dice que debe ser irlandés (un Jameson por ejemplo) pero según Tom queda mejor con un scotch, porque tiene más punche, esta vez lo preparó con un Grants escocés, según Tom no puede ser un bourbon de ninguna manera y tampoco con sabor muy fuerte o ahumado, de hecho el café es lo que debe dar el sabor, el whisky solo da el booze, me imagino que eso corresponde a la palabra "trago" en español.

La historia
La historia del Irish Coffee es bien conocida. En el invierno de 1943 llegaron unos pasajeros muertos de frío, después de un vuelo trasatlántico de un Flying Boat de Panam, a Joe Sheridan que era el chef del Foyles, en Irlanda, se le ocurrió agregar whisky al café para animarlos, cuando le preguntaron si el café era brasileño el dijo "no, este es el café irlandés" y de allí quedó el nombre. El trago se popularizó rápidamente y hoy es un cocktail oficial de la IBA (International Bartenders Association). McDonnell fue barman durante seis años en Londres y varios años más en Los Ángeles así es que confío en su palabra en cuanto a tragos, casi tanto como confío en Adam Smith para asuntos de economía.

Los demás ingredientes
Los componentes del Irish Coffee clásico son: café, azúcar morena, whisky y crema entera. Un 40% del vaso se llena con Whisky y el otro 40% con café de grano, que puede ser americano (espresso disuelto en agua caliente) o filtrado, según Tom el mejor es filtrado, mientras más fuerte mejor. Aquí aparece la primera controversia entre los que prefieren que destaque el sabor del whisky versus los que prefieren que destaque el aroma y sabor del café, hay dos bandos irreconciliables sobre esto y es una disputa no resuelta que determina que clase de café y que tipo de whisky se usa. Para Mc Donnell lo importante es el sabor y el aroma del café y el whisky es solo booze. Concuerdo.

Sigamos con la preparación
Bueno, con esta mezcla llenamos el 80% del vaso, a eso se le agrega una cucharadita rasa de azucar moreno y se disuelve bien, esto es importante porque ayuda a hacer flotar la crema. Según la tradición la crema no debe batirse, sino que se vierte muy lentamente encima de una cucharita puesta al revés sobre la mezcla, a medida que se avanza la cuchara debe ir subiendo. En teoría la crema debe quedar flotando perfectamente en la parte de arriba, sin hundirse en el café lo que arruinaría el trago, la apariencia debe ser "como una cerveza Guinness" y al beberlo, por el labio superior y el paladar entra la crema mientras que por el labio inferior y la lengua entra el café, la mezcla frío-caliente se hace en la boca. El café muy caliente y la crema muy helada también ayudan a hacerla flotar como se debe,

El problema de la crema
La crema debe llenar el 20% restante, justo hasta el borde. Pese a que la tradición dice que no debe batirse, según McDonnell eso solo es posible cuando se usa crema pre batida, por ejemplo esa que venden en spray que solo un miserable y corrupto se atrevería a usar. Lo que él hace es dar una ligera pasada con una batidora manual para agregar un poco de aire a la crema, pero nunca tanto como para que parezca un monte de chantilli, eso flotaría pero sería una abominación, la crema debe ser una banda espesa pero flotante.

Lo probamos y requete probamos
Y ese es el trago, nos tomamos 6 cada uno y casi terminamos la botella de Grants, es un trago suave como terciopelo, de muy buen sabor, aromático, fortificante y no tan dulce como para ser considerado trago de minas. Muy bueno, entre sorbo y sorbo aprovechamos de solucionar los problemas personales, de la ciudad, del país y del universo así es que pasamos un buen rato como siempre.

Como ven, la Cantina de Tom va progresando y McDonnell ya tiene a los menos cuatro tragos emblemáticos que hemos requete probado: el Dry Martini, el Dirty Martini, el Chocolate Martini y ahora el Irish Coffee.

Sobre el café
El mundo se divide en bandos irreconciliables: los amantes de los perros o de los gatos, los de izquierda o los de derecha, los de Mac y los de PC, pero sobre todo los aficionados al té y los aficionados al café.

Por formación y doctrina yo soy hombre de té. A mi mamá le decían la tía tecito, porque además de fumar como chimenea servía té a cada rato, el té es excelente para pasar el hambre, yo me crié a puro pan y a puro té, bebida a la que me acostumbré desde tiempos inmemoriales.

Además tengo otro motivo para preferir el té: cuando trabajaba en Zona Franca, la señora de la cocina me quería mucho y cada cinco minutos aparecía ofreciéndome un cafecito, el gerente viajaba mucho y traía el mejor café, de todas partes del mundo, así es que debo haber tomado cientos de litros, lo que me produjo cierta aversión a la acidez natural del café. Así es que rara vez tomo café, pero con el Irish Coffee me estoy empezando a reconciliar con el brebaje ese.

Tal como dice en el Escudo de Armas de los Bradanovic "Si tiene alcohol, no puede ser malo".

16 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

Interesante. A la primera vez que llegue a un aeropuerto irlandés con mucho frío me voy a animar a tomar uno !
La pinta es muy buena.

26 de marzo de 2017, 09:41

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Es bueno y fácil de preparar, pero antes de tomarlo hay que atravesar el Atlántico en un Flying Boat de Panam hasta Irlanda jaja.

Lo bueno de estos tragos aparentemente sencillos de preparar es que se pueden refinar hasta el infinito cambiando ligeramente proporciones, temperaturas y calidad de los ingredientes. Uno podría pasar años experimentando con diferentes cafés, whiskys y cremas a distintas temperaturas, sin mencionar todas las variaciones posibles a la receta clásica: caramelizar el azúcar, usar jarabe o Baileys echar más whisky que café o viceversa ¡las alternativas son infinitas!

26 de marzo de 2017, 10:44

 
Blogger clalister said...

Cola de mono irlandes

26 de marzo de 2017, 11:21

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Noooo, nada que ver, ese es el Baileys donde se mezcla whisky y leche

26 de marzo de 2017, 11:26

 
Anonymous Wilson said...

El contertulio Clalister es obviamente compatriota :-)

26 de marzo de 2017, 11:29

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Sin duda, de CMV si mal no recuerdo, por eso se equivocó de trago: "si conduce, no beba" :D

26 de marzo de 2017, 11:44

 
Blogger Ulschmidt said...

oiga, con té también hay tragos, inclusive con pisco ! - y los rusos, muy afectos al té, me cuesta creer que no le hayan echado vodka en algún crudo invierno siberiano.

26 de marzo de 2017, 19:13

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

No sabía que los rusos eran buenos para el té. Cuando me destierren a Siberia lo comprobaré por mis propios medios.

El único trago con té que conozco es el "carajito": té con anís del mono. Ah! también el "té con malicia" (aguardiente), del té con pisco no había escuchado, habrá que probar! Con fines exclusivamente centíficos

26 de marzo de 2017, 19:26

 
Anonymous Anónimo said...

También pensaba que los chilenos tomabamos mucho te. Pero ayer nada más encontré lo siguiente: https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_countries_by_tea_consumption_per_capita

Cómo hacer los rusos y los turcos. Si acá en Chile nos levantamos y acostamos tomando te no me imagino a qué hora toman tanto ellos.

26 de marzo de 2017, 19:35

 
Blogger Pablo said...

Alguna vez leí o escuché, no lo recuerdo, que en tiempos de la colonia se tomaba mucho mate, entonces el Gobernador decidió cobrar un impuesto adicional al mate. Como la gente nunca ha sido tonta (aprende Arenas), simplemente cambió el mate por el té, que era más barato. Y así nos convertimos en un país tomador de re y no de mate, como argentinos, uruguayos, paraguayos y brasileños del sur.
A pesar que me gusta bastante el café, soy mas aficionados al te, claro que tiene que ser preparado en tetera, abomino el té en bolsa, considero una afrenta el que me lo ofrezcan, merecedora de quitar el saludo.

26 de marzo de 2017, 22:10

 
Blogger roberto61 said...

Por ahi leí que el te, en todos sus colores, sirve para conservar la memoria y retrasar el alzaimer. Y el ají o chile, prolonga la vida.
Asi que a ponerle bueno.

27 de marzo de 2017, 01:39

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Anónimo, hay que echarle para tomar más té que nosotros

Pablo, hay una historia -no se si será cierta- dice que cuando el príncipe Charles visitó USA le sirvieron té en bolsa. Estaba muy confundido y no sabía como usar la bolsita, tuvieron que indicarle.

Roberto, me pregunto como será un té con ají jajaja

27 de marzo de 2017, 09:08

 
Blogger Ulschmidt said...

...el mate fue perseguido por las primeras autoridades españolas. El primer gobernador criollo del Plata lo prohibió por que se le atribuía un carácter "sensual" y propicio a la vagancia. (o sea, el tipo se despachó frenando una de las principales industrias nacionales - tuvimos políticos preclaros desde el inicio!) Pero los jesuítas, que tenían reducciones de indios guaraníes en la selva y plantaciones extensas, se avivaron que la yerba era flor de negocio y la impusieron. Propagaron la moda hasta Lima inclusive - pero cuando su expulsión el consumo retrocedió y se limitó a la zona donde estaban muy arraigado.
El Uruguay, que por los avatares de la geopolítica quedó separado de la zona de plantación, es el mayor consumidor per cápita del mundo supongo, y debe importar hasta la última brizna que consume.

27 de marzo de 2017, 09:09

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

La misma acusación se hacía contra el café, el té y el chocolate, que supuestamente disparaba la lascivia de las señoritas en edad de merecer....

¡Ojala fuera cierto!

27 de marzo de 2017, 10:13

 
Blogger Mila Bulic said...

Wow! I guess you two have tje time and patience to solve these problems. I am not a fan of Irish coffee (I hate whiskey and scotch), but I can appreciate the effort that goes into trying to replicate a much beloved food or drink in a country where the native ingredients are different than those traditionally used.

27 de marzo de 2017, 18:47

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Well Mika, It was though, but after many, many, many tries he finally did it. I served as beta tester :D

27 de marzo de 2017, 19:50

 

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