Tomas Bradanovic

Fortuna Favet Fortibus. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás

La salud imposible y una solución sustentable

miércoles, 15 de marzo de 2017


Algo que nadie podría reclamar a Donald Trump es que no ha cumplido sus promesas de campaña, en los primeros meses mediante una avalancha de órdenes ejecutivas ha ordenado restringir la inmigración, recortar el gasto público, eliminar el Obamacare y otras cosas que están por venir, como la construcción del muro y una rebaja significativa a los impuestos a la renta.

Muchas de sus promesas de campaña pueden parecer disparatadas o inconvenientes -el muro en la frontera por ejemplo- pero son factibles y las está cumpliendo, una a una, cuando los electores estaban acostumbrados a que una  vez en el poder, el candidato se olvidara de sus promesas. Tal vez por eso el mercado le está creyendo, hasta ahora, y la bolsa sube como espuma en la confianza que la rebaja de impuestos y reducción de la burocracia del estado se van a cumplir, cosas que las empresas están esperando por mucho tiempo.

Puede cumplir todas sus promesas, menos una: creo que le llegó el momento en que va a tener que retractarse. Cuando prometió que iba a eliminar el Obamacare manteniendo el 100% de cobertura para todos, fue una completa estupidez, una promesa imposible. Trump ha mostrado ser un tipo rápido y arriesgado al tomar las decisiones y estar dispuesto a pagar los costos de ellas, ahora que presentó un proyecto alternativo que reduce y elimina coberturas parece que se dió cuenta cual es el problema real y parece dispuesto a enfrentarlo y pagar el costo. No hay otra forma que recortar si las prestaciones médicas se ofrecen en forma de seguro. Un subsidio gigantesco, como lo que propuso Obamacare resulta ruinoso para el país y no mejora en absoluto los servicios médicos.

Como funciona un seguro
Todos los seguros funcionan en base a un esquema de casino, quienes toman un seguro sin comprender que funciona igual que un casino, donde la casa no puede perder, vive en un engaño. Desgraciadamente de 100 personas que tienen un seguro con suerte encontramos diez que saben como funciona. Una amiga me decía "el seguro tiene que trabajar para mi, no yo para el seguro" que ingenuidad y que ignorancia más grande. Resulta que es un negocio garantizado por la ley de modo que no pueda perder plata. El seguro no asume riesgos globalmente, los riesgos los asume siempre el asegurado, por diseño la gran mayoría debe pagar mucho más de lo que recibirá eventualmente. Hasta los que hacen fraude terminan pagándolo, se estafan a si mismos.

Los incentivos de un seguro de salud
Cuando hablamos de seguros obligatorios, como los esquemas de seguro de salud administrados bien por el estado o bien por empresas privadas (es lo mismo) surge una cantidad de incentivos que atacan directamente la eficacia del sistema. Como la mayoría de la gente no comprende como funcionan los seguros su incentivo es obtener prestaciones por más dinero del que aportan "hacer que el seguro trabaje para mí" y al mismo tiempo pagar las cuotas más bajas posibles. Eso es una ilusión porque si un sistema así funcionara para muchos, no podría existir ninguna compañía de seguros, pero a la gente común le gusta creer que existen los milagros, los políticos lo saben y los ofrecen a cada rato.

El incentivo racional es a sobre usar los servicios de salud. Las personas querrán, desde luego, hacerse un chequeo médico completo todos los años, con la mejor tecnología disponible. Los médicos encontrarán más y más enfermedades que deben "prevenirse a tiempo" basados en un cálculo de probabilidades muy favorable a las cirugías y otros costosos tratamientos. Aún con las mejores intenciones caen en el engaño, que es alimentado por toneladas de "estudios científicos" que aumentan los "factores de riesgo" a tal punto que el solo hecho de ir a un médico a hacerse un examen constituye -por si mismo- un factor de riesgo.

Hay una estadística muy divertida, que mostraba como una huelga general de médicos en los hospitales de Israel había mejorado los índices de morbilidad en el país, o sea una buena política para mejorar la salud pública sería cerrar todos los hospitales o que redujeran su servicio a atender a los accidentados. Hay indicios fuertes que cada año muere bastante gente a causa de tratamientos innecesarios o errores de diagnóstico y que las mayores expectativas de vida no se deben tanto a más o mejores tratamientos como a la erradicación de varias enfermedades infecciosas.

Sin embargo se ha creado una industria gigantesca de empresas aseguradoras, clínicas, complejos farmacéuticos e investigación millonaria destinada a soportar esta industria y modificar la formación e información de que disponen los médicos en el sentido de potenciar el sistema. Para mi, que no tengo seguro médico de ninguna clase y he ido solo una vez en mi vida a un doctor, a sacarme un lunar, me parece incomprensible esta manía hipocondriaca que a la mayoría de las personas les parece normal.

La cosa es que se trata de un sistema imposible de sustentar en el tiempo porque las necesidades de salud son infinitas, acrecentadas en la medida que el círculo vicioso de aseguramiento garantizado por el estado amplía las prestaciones a cosas como la cirugía estética, operaciones de cambio de sexo y otras por el estilo que de ninguna manera pueden considerarse prestaciones urgentes o catastróficas.

Los políticos solo miran el horizonte hasta su próxima elección, no les interesa si hacen leyes insustentables, al contrario, les conviene personalmente captar votos mediante ofertas generosas. ntonces, como Obama, ofrecen sistemas de salud que no pueden sustentarse económicamente y que terminarán arruinando al fisco. Los graves problemas de la deuda de Estados Unidos no se basan en gastos de defensa, como normalmente se piensa, sino del sistema de salud y el sistema de pensiones, que están a punto de explotar porque no podrán ser financiados por mucho tiempo más mediante deuda.

Lo mismo pasa en Chile, los demagogos de todo color político pero especialmente de la izquierda, pretenden ofrecer coberturas totales, no castigar las condiciones pre-existentes, etc. ofreciendo un sistema de salud basado en el esquema de seguro privado o estatal con subsidios. Los que tienen más plata escogen normalmente el sistema privado y los que tienen menos se deben contentar con el suistema estatal. Ambos son malos, resultan carísimos por la naturaleza del bien que se asegura así como los malos incentivos que genera. En el caso privado existe un doble abuso, pues el usuario de Isapres debe pagar con su seguro por las prestaciones, que en casi todos los casos valdrán menos de lo que aporta en primas, por diseño, pero además deberá pagar impuestos que subsidian al sistema estatal, sin recibir nada a cambio.

Mirado racionalmente, el seguro de salud es un problema que parece sin solución porque es inevitable que las personas se enfermen y se mueran en algún momento, por la variedad de las enfermedades y los incentivos creados, el costo de las prestaciones se va a al estratósfera y siempre lo pagan las personas, bien por vía de impuestos o por seguros privados. Es una apuesta imposible de ganar, porque hasta el que obtiene un multimillonario tratamiento contra el cáncer desearía no haberlo necesitado nunca.

Diagnóstico racional
Claro que existe una solución, aunque no es muy obvia ni tampoco una solución completa como querría la mayoría de las personas comunes, que es un seguro de cobertura ilimitada para toda clase de prestaciones de salud que se requieran. Eso es simplemente imposible, ningún gobierno puede sustentarlo en el tiempo.

La solución pasa por aceptar ciertas realidades que a casi nadie le gusta admitir. La primera realidad es que nadie está inmune al riesgo de enfermar y morirse, los tratamientos médicos pueden bajar o aumentar ese riesgo, porque introducen otros riesgos adicionales de mala práctica, error, etc. es decir un tratamiento no es "solución" a un problema de salud, es un intento de mitigación.

Por lo anterior, las intervenciones médicas deberían ser minimizadas durante la vida, el ideal -en mi opinión- es no ir jamás a un médico excepto en caso de un accidente o una enfermedad catastrófica que altere gravemente la calidad de vida. La llamada "medicina preventiva" es la peor peste moderna y a veces toma ribetes espantosos, como la sobre medicación de los niños inquietos en la escuela, que terminan dopados con plata de los impuestos falsamente diagnosticados de "déficit atencional".

Una solución racional
Existe una solución simple propuesta por José Piñera en El Ladrillo 3.0, es tan genial como la capitalización individual para las jubilaciones y tiene el mismo problema político: funciona de acuerdo a la realidad y no a la ilusión demagógica de los políticos, o sea los tontos son incapaces de entenderla.

Se trata de una cuenta individual de ahorro obligatorio de salud, para que todos los que se enfermen paguen los tratamientos con sus propios ahorros. Esto elimina de un plumazo todos los incentivos perversos que hacen insustentables los esquemas de seguro, las personas pagan con su propio dinero los tratamientos, solo cuando los necesitan. Con eso se termina la sobre medicación y los tratamientos innecesarios. Otra parte de ahorro forzoso debe ir a la contratación de un seguro exclusivamente para accidentes y unas pocas enfermedades catastróficas, mientras más limitada es la cobertura de este seguro, más bajas las primas y menores los incentivos a subir los costos.

 Claro que una solución así no le gustará a los tontos que creen que la riqueza sale de los árboles ni a los oportunistas que piensan que podrán beneficiarse de la plata que le quiten a los ricos (cosa que jamás ha ocurrido ni siquiera en el mediano plazo) , son los mismos tontos que creen tener "derecho" a una "pensión digna" sin haber ahorrado un solo peso en su vida, de la ingenuidad de esos tontos se aprovechan tipos como Mesina y muchos políticos que se dan la gran vida a costa de la estupidez ajena. Total, mientras existan los brutos su buena vida estará asegurada.


23 Comments:

Blogger EDO said...

Yo creo que el problema mas grave con el tema de la salud es el alto costo de los medicos, arsenaleras, enfermeras, medicamentos muchos de los cuales no estan afectos a oferta y demanda clasica sino que estan protegidos por sindicatos, mafias, patentes de medicamentos, etc, etc, etc. Si la medicina fuera un servicio barato no tendriamos el problema de su alto costo.

Una reforma a la salud es mucho mas importante que la educacional.

15 de marzo de 2017, 23:25

 
Blogger Ulschmidt said...

Creo que hay dos componentes del costo de salud principales:
- un gasto standart, producto de problemas de enfermedades comunes, transitorias, problemas de la vista, de la dentadura, de la presión, los nacimientos, las enfermedades infantiles típicas, las enfermedades contagiosas mas comunes, las intervenciones quirúrgicas más comunes, etc... que debería prácticamente manejarse con o "como con" un cuenta de ahorro para gastos de salud, porque prácticamente todos pasamos por esos gastos, cada familia y cada persona, mas tarde o más temprano y,
- gasto extraordinario, o raro, producto de accidentes importantes, o enfermedades graves, en especial las que se manifiestan al final de la vida, o la corrección de malformaciones o traumas crónicos, el tipo de enfermedades que son tan raras como carísimas. Esas sí deberían manejarse como un seguro, una póliza.
Un problema que existe con este último grupo de enfermedades es que sus víctimas, en una forma totalmente esperable, presionan para que las isapres, obras sociales, Estado, las incluya dentro de los tratamientos standar del primer grupo. Pero obviamente suben el costo de la cobertura general.

16 de marzo de 2017, 07:18

 
Blogger Jose Cornejo said...

El hecho de trabajar en salud, me ha dado una perspectiva de como las cosas se ven. Es cierto que en las ultimas décadas se han vuelto locos buscando enfermedades para lo que sea, tambien el incentivo perverso y lucrativo de la salud y esta "mafia de medicos" que al igual que el mecanico chanta, te buscan panas solo para sacarte lucas.

En el caso del Obamacare, tiene la misma génesis que el AUGE en Chile, una especie de "seguro" financiado por el estado para una x cantidad de enfermedades y bajo ciertas condiciones, pero con la fachada de que será "para todos" y "cubrirá todo", cuando en realidad es pagado con los fondos de FONASA, es decir, por la mayoría de los que cotizamos en dicho sistema de salud.

Lo que jamás me he podido explicar es a que se debe lo caro de los tratamientos y medicamentos acá en Chile, siendo que en otras latitudes es casi barato.

16 de marzo de 2017, 10:15

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Hola Ulschmidt, yo pienso que es al revés: conviene asegurarse solo contra lo más improbable y costoso. Las enfermedades comunes todos deben pagarlas de su bolsillo porque el seguro funciona pésimo para las cosas que son probables, es como tomar un seguro contra la lluvia en un lugar donde llueve todo el año ¡el asegurado TIENE que perder su plata! de otra manera no puede existir el seguro. En ese sentido la idea de un fondo de ahorro obligatorio para costear enfermedades comunes y un seguro para catastróficas me parece genial, ataca perfectamente los dos problemas de manera sustentable. Un seguro de cobertura muy limitada para las enfermedades raras y costosas es el único que conviene tener. y obviamente no lo usará casi nadie como ocurre con todo buen seguro.

José, en Chile los medicamentos son más caros que en otras partes porque no están subsidiados (o sea pagamos directamente su valor total) y además por el hecho que las farmacias tienen -de manera inexplicable- el monopolio para su venta, si cualquier negocio vendiese cualquier clase de medicamento los precios se irían al suelo, son caros por falta de competencia y por una regulación absurda que otorga monopolio a las farmacias

16 de marzo de 2017, 10:24

 
Anonymous Anónimo said...

Hace 20 años o un poco más los bancos comenzaron a vender seguros médicos. Por unos 5 mil pesos mensuales ofrecían cobertura de 40000 UF anuales para enfermedades graves. Personalmente lo contraté por si las moscas. Dejaron de venderlos para nuevos asegurados. Supongo que en el largo plazo salieron para atrás.

Mi señora es de las locas por la atención médica. Si un día un niño anda de mala y no la mira parte a la clínica para que alguien le diga algo, si total es gratis y paga el seguro dice. Yo no voy al médico desde que me quebré la nariz a los 15 años. Parece que pocos somos racionales para enfrentar dolores y enfermedades menores. La mayoría parte corriendo para que los mediquen y les den licencia, otra gran estafa de los que quieren evitar el trabajo.

16 de marzo de 2017, 10:58

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

LAs licencias médicas son otro enorme incentivo perverso de los sistemas de seguro médico que ni siquiera toqué, la idea de "aprovechar el seguro" solo sirve para subir los costos y de paso exponerse a mala práctica o medicación excesiva, es un verdadero suicidio en defensa propia

16 de marzo de 2017, 11:15

 
Anonymous Anónimo said...

En este caso opino distinto. Me parece que una de las virtudes del sistema de isapres es que el negocio para la isapre es que el cotizante esté sano. Un cotizante enfermo es gasto para la isapre, uno sano es ingresos para la isapre. Ergo, la isapre tiene un incentivo para que el cotizante esté sano y si se enferma, que sea de algo sencillo y barato. Un fondo como el que propone J. Piñera me parece que sería un botín para los prestadores de salud, que justamente promoverían todo tipo de exámenes y procedimientos superfluos para embolsarse el dinero del paciente.

16 de marzo de 2017, 11:22

 
Anonymous Sonic said...

Mira este: un BOMBAZO.... iba a votar x Pilera, pero despues de esto tiene mi voto a morir.

16 de marzo de 2017, 11:33

 
Anonymous Sonic said...

http://www.latercera.com/noticia/felipe-kast-propone-desvincular-15-mil-operadores-politicos-hoy-trabajan-estado/

16 de marzo de 2017, 11:34

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Creo que te equivocas en cuanto a los incentivos. Claro que a la Isapre "le conviene" que la gente permanezca sana, tal como a la gente "le conviene" permanecer sana, esa es una obviedad sin discusión. El caso es que permanecer sano está fuera del control, tanto de la Isapre como de las personas. Lo que se escribe sobre "estilos de vida sanos" y cosas así es mayormente charlatabería que encubre diversos intereses industriales, resulta que la gente que vive "sanamente" se enferma y se muere tanto como los que viven sin preocuparse de su salud, de hecho se enferman con mayor frecuencia porque los mismos chequeos médicos provocan tratamientos innecesarios, sobre medicación y mala práctica.

Este es un problema puramente económico donde la gente toma decisiones irracionales. Ante un problema económico es fundamental saber identificar los incentivos y el que tu señalas sobre hacerse exceso de exámenes, si es pagado con el bolsillo del interesado no tiene ningún mal efecto sobre el sistema. Si alguien quiere malgastar su plata puede hacerlo sin problemas, la cosa es que sea SU plata, no la de los demás y sobre todo no la de os contribuyentes

16 de marzo de 2017, 11:35

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Sonic, son muchos más de 15 mil los que hay que botar y está por verse si el próximo presidente -que probablemente será Piñera- va a tener los pantalones para hacerlo, en campaña se dice de todo, Piñera al menos en su gobierno anterior mostró una increíble falta de pantalones en esto (entre otras cosas) solo espero que haya aprendido y lo corrija en el gobierno que viene

16 de marzo de 2017, 11:38

 
Blogger Jose Cornejo said...

tomas, me quedé con algo en el tintero. El obamacare como el auge venden una pomada que no cura nada. El obamacare fracasó como seguro de salud debido a que se pretendió "estandarizar" las redes de salud, a sabiendas que cada estado tiene ingresos diametralmente diferentes y gestiones estatales totalmente dispares. Acá en Chile el AUGE fracasó pues al igual que el transchanta es un saco roto que beneficia a los mafiosi de los médicos y sus "sociedades" que usan el sistema publico para que le paguen dos veces.

Respecto a lo que dice Sonic, Felipe Kast es de la misma cáfila del duopolio, buscando querer ser presidente siendo politicamente correcto, cuando en realidad la gente no quiere más de lo mismo. de no salir un outsider de verdad, la abstencion será mucho mayor y la eleccion del futuro presidente se definira "entre 4 paredes".

16 de marzo de 2017, 12:11

 
Blogger Ulschmidt said...

respecto de lo que dices José, y sin el menor ánimo de defender nuestro caótico sistema de salud, acá hay una parafernalia de "obras sociales" - son "isapres" sindicales las mayoría separadas por cada rubro de actividad, mas isapres privadas, mas isapres estatales. Hay cierta libertad de pasar de una a otra.
Pero creo que un mal que no tienen, al fin, es que evitan la "mega-solución" nacional al tema salud. El plan único, universal, centralizado, controlado por el Estado nacional. Eso es aún peor.
Por eso mismo, si el Obamacare es remplazado por un Trumpcare... quizás siga siendo malo.

16 de marzo de 2017, 12:38

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Muy de acuerdo Ulschmidt, las "grandes soluciones" aquí no sirven y son mucho más eficientes las soluciones parciales tipo pequeñas cooperativas, seguros individuales, filantropía, etc. de otra manera el robo de recursos se torna incontrolable

16 de marzo de 2017, 13:14

 
Blogger Frx said...

Hablando del muro, una vez leí que muchas empresas privadas se ofrecieron para construirlo. Desconozco si será cierto o no.

Sobre lo del plan de salud, aunque suena a buena idea, dudo que la gente le guste tener que ahorrar uno para la jubilación y dos para cuando si se enferma, sobretodo en estos tiempos donde la mentalidad del largo plazo se va perdiendo cada vez más.

16 de marzo de 2017, 13:29

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

De hecho están "ahorrando" dos veces, el 7% de salud es obligatorio y sirve bien poco o nada para las enfermedades corrientes

16 de marzo de 2017, 13:32

 
Anonymous Renato Aguirre Bianchi said...

Hay mucho hilo que enrollar en este tema y me temo que una reforma de salud jamás afectaría a la privada, la cual está claramente pervertida. Por cierto, me excluyo :) y a un triste porcentaje más de colegas.

Una estimación a la ligera que proviene de mi experiencia y observación del curso de nuestra pega a lo largo de 48 años, desde Frei Senior hasta ahora y pasando por todos los magnos avatares que he vivido intensamente en lo profesional y empresarial, me sugiere que tal vez hasta el 50% de los procedimientos médicos e intervenciones quirúrgicas son innecesarias y ahora que hay "ciertos" "especialistas" ecuatorianos esa cifra debe ser mucho más alta.

En intervenciones anteriores he explicado cómo intenté con mucho esfuerzo y pérdida de tiempo crear una instancia municipal que, al igual de lo que ví alguna vez en los EEUU con la autoridad del Medical Coroner, vigilara la gestión médica y detectara y advirtiera a los abusadores. Pues ni hablar de eso ahora en un país taaaan corrupto.

Una clara muestra de abuso "bien intencionado" (o meramente producto de la ignorancia) lo representa el uso masivo y abusivo de las mamografías en Chile, en circunstancias que las Sociedades u organizaciones científicas internacionales advierten que sus beneficios son mínimos o nulos pero el daño psicológico, financiero y etc. que acarrea es magno. Por cierto, quienes quieran presentar (pseudo)argumentos en contra de lo que afirmo, se referirían a las asociaciones de oncólogos de cualquier país, a las sociedades de cirugía, radiología, radioterapia, histopatología y de todas estas especialidades que profitan del escándalo de la mamografía, en circunstancias de que yo me baso en estudios de epidemiólogos y expertos estadísticos no vinculados con ninguna gestión que les produzca dinero vía mamografía.

Es un tema de nunca acabar y difícil de explicar para hacer comprender a los colegas y en particular a la población lo que dicen los magnos metaanálisis realizados por los más eximios estadísticos del planeta: la mamografía no salva a nadie o tal vez dudosamente a 1 persona de varios miles y deja en el camino a muchas personas dañadas. Es que la mente humana (es algo conocido desde hace muchísimo tiempo) tiene una inmensa incapacidad para evaluar las posibilidaes, en particular cuando se refieren al riesgo a o a la seguridad personal. Sin esa mansa tara, nunca los polinésicos habrían encontrado a la Isla de Pascua...

Este ejemplo es tal vez el más difícil de explicar que conozco y puedo fundamentarlo ciertamente, pero es más fácil que lo hagan las organizaciones científicas impolutas que lo han develado y puedo aportar las referencias y no a un articulito no más sino que a una concisa recomendación de cese o intensa moderación. Pero estamos en chilito no más y ahora el Ministerio está involucrao en una campaña de masificación de las mamografías. Eso va estrechamente vinculado con el Auge y a sus no-siempre-sanctos prestadores y es como hecharle más parafina al ya insoportable fuego...

En fin, yo no tengo soluciones para el financiamiento de la salud de cada cual, ni para hacer que la medicina chilena vuelva a tener visos de honorabilidad y podamos sanarla, pero ante un problema clínico uno primero indaga en la anamnesis familiar, remota y reciente del paciente y ésto es lo que puedo aportar al respecto.

He ejercido durante 48 años y no me quedan muchos. Estoy seguro que terminaré mis días muy preocupado por y avergonzado de lo que con buenas pero ignorantes intenciones y hartos con la estafa estampada en sus gestiones, le imponen impunemente a nuestra comunidad. Y ni hablar de la fortuna financiera de muchos, poquitos de los cuales pueden considerarse "virtuosos"...

16 de marzo de 2017, 13:44

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Muy de acuerdo doctor, sin duda que en su extensa práctica profesional tiene clarísimo el problema de los tratamientos innecesarios, sobre medicación y malapráctica. Es espantoso ver como medican a los niños inquietos diagnosticándoles "déficit atencional" con lo que las subvenciones estatales prácticamente se duplican, es uno de los ejemplos de la criminal distorsión que introduce el estado al meterse en cuestiones que no puede ni sabe controlar, al final los únicos beneficiados son los políticos.

Pero no hay que olvidarse que a la propia gente le encanta que los estafen, la hipocondria de la gente que exige tratamientos y medicación es increíble y muchas veces con la idea de "sacarle provecho al seguro", el sistema da pie a toda clase de incentivo perversos.

Si cada persona pagara de su bolsillo, con su propia plata y directamente por las prestaciones que recibe creo que desaparecerían muchos de estos malos incentivos y serí innecesario fiscalizar o regular, si alguien quiere botar su plata con tratamientos innecesarios allá el, pero que sea SU plata.

El sistema actual obliga a las personas a actuar de manera oportunista, cuando a mí me venga un ataque al corazón o me descubran cáncer seguramente me iré a atender con la plata de otros en lugar de irme al cajón como corresponde, lo peor es que es plata botada porque tarde o temprano y aunque me gaste una inmensa fortuna no podré evitar el morirme. Ni Paul Getti pudo...

16 de marzo de 2017, 14:02

 
Blogger Jose Cornejo said...

Concuerdo con el doc, ya que aqui en mi trabajo se recurre a procedimientos incluso innecesarios o equivocados. por ejemplo durante un par de años acá en el hospital hubo un boom de cesareas x el sistema de libre eleccion, aun cuando no lo ameritaba.

cuando vi la nota de Mega sobre "sin medicamentos no hay colegio", recordé que cuando entré a la básica me habian diagnosticado ADD (Attentional Deficit Disorder) por un sicologo infantil del Calvo Mackenna y me pretendían empepar para estar quieto en clase. gracias a un profe de artes plásticas, evitó que se me empepara, dándonos a quienes teniamos dicha "enfermedad" (en esos años) actividades extra. Agradezco las toneladas de legos y mecanos que armamos para incentivar y canalizar nuestra creatividad.

Con los medicos, al igual que los mecánicos, siempre hay que tener una segunda o tercera opinion.

16 de marzo de 2017, 15:31

 
Anonymous Sigfridus said...

El déficit atencional, si bien existe como trastorno, hoy es una excusa para empepar a una generación de cabros chicos aburridos de los métodos de educación actuales. El manso negocio para neurólogos y fabricantes de dichas drogas.

16 de marzo de 2017, 17:41

 
Blogger Ulschmidt said...

El deficit atencional yo tuve una maestra que lo curaba haciéndonos arrodillar durante el recreo sobre un piso de tierra regado con semillitas duras de ligustro que de a poco se iban clavando en la piel. Una verdadera tortura china. Ignoro que hormonas disparaba esta suerte de acupuntura criolla, pero después le prestábamos mucha atención.

16 de marzo de 2017, 18:56

 
Blogger Ernesto Garcia Alexandersson said...


https://trumpcare.com/trumpcare-vs-obamacare/

18 de marzo de 2017, 04:53

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ninguno de los dos proyectos es sustentable, fracaso seguro para Trump en esto

19 de marzo de 2017, 13:34

 

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