Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. "Be yourself, but bigger"

La economía de los regalos

jueves, 21 de diciembre de 2017

Hoy acompañé a Tom McDonnell a Tacna para atenderse en el médico y comprar "some booze", es decir alcohol. Lo del Hospital de la Solidaridad es largo de contar y lo dejaré para más adelante, la cosa es que Tom me regaló una botella de Wild Turkey que es uno de los pocos bourbon que me gustan. Todo esto me llevó a pensar en el espinudo asunto de la navidad y los regalos.

Yo nunca en mi vida he dado un regalo de navidad ni de cumpleaños, en realidad me molesta dar regalos que se hacen solo por presión social, así me acostumbraron a mi desde chico y todos en la casa ya saben que nunca hago regalos, aunque recibo muy contento los regalos que me hacen y digo "me lo merezco, merezco esto y mucho más" cada vez que abro el paquete con calcetines, desodorante o, en el mejor de los casos, un short. Todos reclaman "¡no te mereces nada!" me miran feo, pero es solo una comedia que repito todos los años.

Al principio me hacían regalos más o menos caros por si se me ablandaba el corazón, como no ocurrió así, cada vez los regalos son más baratos, lo que no deja de enfurecerme un poco. Creo firmemente que la frase "es mejor dar que recibir" fue un error de traducción de algún arameo o quien sabe quien durante alguna de las múltiples copias de la Biblia, le veo mucho más sentido a lo opuesto "es más importante recibir que dar", especialmente en estas ocasiones.

Cuando yo era niño mi mamá me hacía "regalos simbólicos", simplemente me dibujaba unas botellas de champaña, una torta, un auto o cualquier cosa que suponía que a mi me gustaban en una hoja de papel. Todavía tengo por alguna parte un papel que me regaló para mi cumpleaños, ni siquiera era un "vale por" sino que el papel era el regalo.

En esos años, cuando mi mamá estaba separada y vivíamos al tres y al cuatro, nos encantaba hacer bromas pesadas y todos los años me hacían esa charada de los famosos "regalos simbólicos", al final me terminé acostumbrando y decidí mantener esa tradición sin importar cuanta plata tuviese. Creo que la crianza fue lo mejor que tuve cuando chico y me ha servido montones por el resto de mi vida, de haber tenido una crianza "normál" sería un estúpido como todos, en lugar de eso soy un estúpido muy raro.

La Pilar y mi querida suegra en cambio, están presas de las convenciones y se sienten obligadas a regalarme aunque sea un chicle y aunque les duela el alma regalar a alguien tan tacaño. Pobres, simplemente no supieron criarlas. Creo que no hay mejor enseñanza que acostumbrarse a despreciar las convenciones, especialmente si nos perjudican, mucha gente vive haciendo cosas que no les gusta solo por el miedo a lo que piensen los demás.

A pesar de las apariencias yo no soy completamente tacaño, me encanta hacer regalos sorpresivos, cuando nadie los espera. A mi cartero muchas veces no le doy nada o le doy cien pesos, pero de vez en cuando le paso mil o dos mil, creo que los regalos inesperados son los mejores. Hace unos días me encontré con un amigo al que le conseguí un pequeño negocio y me dijo que apenas le pagaran me iba a pasar mi parte "ni se te ocurra" le dije "los favores son gratis compadre". Y aunque ando en la pitilla, la satisfacción de hacerle ese pequeño regalo me dejó muy contento.

La sorpresa es lo mejor de un regalo, cuando recibes algo que ni te esperabas, como me ha pasado muchas veces cuando algún regular de este Templo del Ocio me deposita en la Fundación mi Billetera, no es por la plata que poco me importa, pero recibir unas lucas inesperadas es un alegrón enorme. Si quieren algún consejo para esta época en que todos andan con la locura de los regalos, el mío sería este: nunca regalen por rutina y menos por obligación, mucho mejor es regalar algo que sorprenda por lo inesperado, tal vez en un día que no signifique nada, un regalo loco y sin motivo puede valer mucho más que el maldito -y casi obligatorio para muchos- ragalo de pascua. no hay nada peor que un regalo aburrido o esperado, si es por eso mejor no regalar nada.

Ese es mi consejo, si quiere lo toma y si no lo deja. Además adjunto un buen video de Tyler Cowen y Alex Tabarrot sobre la "Economía de los Regalos" ¿Cuando les darán el Nobel a esos tipos? Demás se lo merecen, son los economistas más freak que conozco y eso si que sería el regalo que les deseo. Está en inglés pero lo pueden ver con subtítulos.

11 Comments:

Blogger EDO said...

El mejor regalo es tener salud, dinero y amor para el 2018. El resto son puras webadas.

20 de diciembre de 2017, 23:08

 
Blogger Leus said...

A todo esto, el libro que muestran como el regalo perfecto es realmente perfecto, "Economics in one lesson". Gratis en el sitio de Mises Institution (una joyita en sí): https://mises.org/library/economics-one-lesson

20 de diciembre de 2017, 23:41

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

¡Buen dato! voy a descargarlo

20 de diciembre de 2017, 23:50

 
Blogger Ulschmidt said...

cuando me casé, recibimos docenas de bandejas de acero inoxidable, de distintos dibujos. Hay un regalo mínimo, ya saben, "para cumplir", cuando uno se entera de un casamiento - el hijo de tal o la hija de tal - y evidentemente las bandejas de acero estaban en el precio justo para eso.
Consecuentemente, nosotros hemos regalado bandejas de acero durante años, en mas o menos el mismo tipo de regalo. Como además nos mudamos no corremos el riesgo de colocarla en la misma familia que nos la dio. Un día, al fin, al abrir la puerta de la alacena mi mujer me informó que ya no había bandejas excedentes. Quedan un par para nosotros. "Hemos llegado a la edad madura" pensé yo.

21 de diciembre de 2017, 09:40

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

jaja la cantidad de regalos de matrimonio recibiodos supongo que también indica la popularidad o sociabilidad de la pareja, hay matrimonios que casi no reciben ni un regalo. Esa idea de hacer circular los regalos "por cumplir" me parece excelente, igual que el billete de 20 dólares que Tabarrot le regaló a Cowan y viceversa.

Unsa cosa que me apresta de los regalos de matrimonio son esas lstas y códigos de regalo de las grandes tiendas, deseo una larga y dolorosa muerte al que las inventó. Si alguna vez tuviese que regalar preferiría el viejo estilo de poner billetes en el escote de la novia, claro que mucho mejor sería no regalar nada simulando alguna oportuna gripe o cualquier otra enfermedad ad-hoc

21 de diciembre de 2017, 09:49

 
Blogger Jose Cornejo said...

Sobre el tema de los regalos, me cuesta mucho decidir. Para los peques, lo que esté al alcance de mi bolsillo, para mis cercanos algo que realmente les sirva, desde ropa, unas sandalias hasta algo que sé que van a usar, y se acordaran quien se los regaló ;)


Para mi, no hay mejor regalo que estar con mi familia y amigos, disfrutando un glenfiddich y un habano.

21 de diciembre de 2017, 09:50

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

En mi caso el mejor regalo es que me dejen tranquilo y no me jodan la pita en esos días aciagos

21 de diciembre de 2017, 10:08

 
Blogger Rodrigo L. said...

Yo tampoco tengo mucho apego por la navidad, pero estoy cagado igual ya he comprado regalos para todos...hace unos dias cerre los ojos y le pase mi tarjeta a la doña para que se fuese de mall ajajajjaaj.... ni he visto cuanto gasto, pero me ahorro andar como gil con la cantidad de bolsas mas aburrido que la cresta paseando detras de ella..... cuando era niño alla por el sur el regalo era comerse los dulcecitos que colgaban del arbol (que era cualquier planta) ..tiempos aquellos, alguna vez en mi casa aca en santiago mi madre opto por dibujar un arbol en la pared y le puso unas guirnaldas para darle forma...no alcanzaba para mas... en mi familia somos hartos hijos (7) ... una navidad no recibi ni un puto regalo...me dolio mas que la cresta porque igual era niño en esos años..uno de mis hermanos si me tenia un regalo y era una polera de esas medias flaites en esos años (equipos de futbol americano) y nunca me la puse ajajajjaaj..... de ahi que nunca me ilusione con una navidad , ahora la disfruto por mis peques solamente.

21 de diciembre de 2017, 10:26

 
Blogger Jose Cornejo said...

las unicas cosas que extraño de estas fechas son:
- el aroma a pino de verdad
- manipular fuegos artificiales (debi haber sido experto en explosivos, porque nunca sufri daño alguno al manipularlos)

21 de diciembre de 2017, 11:26

 
Blogger Mejor sigo anónimo said...

Hahaha, tus comentarios Tomás me recuerdan al Grinch. Notable el video compartido.

Con respecto a los regalos y convenciones sociales, ayer una colega me tiró una servilleta en un almuerzo de cumpleaños de la oficina porque insistí en que hombre no tiene la obligación de pagarle la cuenta de la comida a una mujer cuando la está cortejando. De todos mis colegas hombres, ninguno tuvo las bolas para ponerse de mi lado (machos beta) y quede para todos como tacaño. Como sea, no vivimos tranquilos por farrearnos todo el sueldo, menos en minas interesadas. Saludos Tomás y feliz navidad!

21 de diciembre de 2017, 13:45

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Mejor sigo anónimo: eso de quien paga la cuenta es un gran tema, yo creo fírmemente en el principio "el que invita, paga", yo nunca he tenido problemas cuando una amiga o amigo me invita, a que pague la cuenta si así lo desea, no es que yo sea tacaño pero si hay algo que no me gusta es invitar a un lugar donde haya que pagar algo. Dicho esto, es la regla general, que tiene varias excepciones.

Por ejemplo en el hipotético -y muy improbable- caso que una chica me invite a charlar en un motel, mi caballerosidad versallesca del siglo diecinueve, me haría sentir mal si ella pagara la cuenta, creo que en ese caso pagaría yo, excepto en caso de urgencia y existiendo mucha confianza. Pero eso son solo especulaciones por lo que me han contado.

Hay otros casos pero son todos anecdóticos, por regla general yo creo que el que invita paga y si el asunto no está claro de antemano ambos deberían poer parte de la cuenta

21 de diciembre de 2017, 14:40

 

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