Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. "Be yourself, but bigger"

Ociosas reflexiones sobre dejar de ser pobre

viernes, 22 de diciembre de 2017

Hace muchos años atrás, cuando yo era un jovenzuelo que soñaba con forrarme en plata, descubrí que existen solo tres maneras de hacerse rico: una es apostar en alguna clase de lotería, otra ganar más y la tercera gastar menos. Es muy simple entender que esas son las únicas formas en que se puede acumular capital, que es el verdadero camino a la riqueza. Claro que es muy fácil decirlo y entenderlo, pero bastante complicado de poner en práctica, eso lo fui aprendiendo con los años.

Porque si quieres ganar más normalmente tienes que gastar más -invertir le llaman- ejemplo típico es el vendedor, que gasta mucho en ropa y un estilo de vida fastuoso pensando que con eso puede aumentar sus ventas. Para ganar más hay que invertir y si inviertes no ahorras. Lo malo es que las inversiones son apuestas donde siempre puedes perder, aunque hagas todo de la manera "correcta". El camino de ahorrar tampoco tiene ningún sentido si ganas poco, no hay nada más absurdo que pedirle a un pobre que ahorre.

Después de mucho darle vueltas al asunto, cuando era yo muy pobre, descubrí que si ganaba diez pesos no ganaba nada ahorrando un peso y que tampoco era factible que mis ingresos aumentaran porque apenas tenía para comer y mal vestirme. La mayoría de los pobres cuando se dan cuenta de eso  llegan hasta ahí nomas, se convierten en resentidos sociales echando la culpa a los malvados egoistas, gastanto lo que ganan en lo que sea y haciendo cualquier trabajo miserable para sobrevivir: ese es el famoso círculo vicioso de la pobreza.

Pero a mi no me iba a pasar, mal que mal mi padre y mi abuelo en el pàsado fueron millonarios y -aunque yo nunca llegara a serlo- me aterrorizaba la idea de tener que trabajar en alguna ocupación miserable, solo por la obligación de sobrevivir. Entonces me acordé que había una tercera forma de romper el círculo de la miseria: apostando.

Existen varias maneras de apostar y también distintos grados. Algunas de las apuestas más grandes son también las más sencillas, por ejemplo comprar un boleto de lotería es una de las apuestas más grandes que se pueden hacer, porque te puedes hacer millonario con una inversión insignificante y cero esfuerzo. El problema -todo lo relacionado con la riqueza tiene problemas- es que la posibilidad de ganar también es infinitesimal. Mi suegro durante toda su vida persiguió un mismo número del Lotto y se murió sin haber ganado nunca un peso. Yo bromeaba diciendo que si algún día ganaba el premio iba a comprar la casa y nos iba a botar a todos.

En esos años yo hice una apuesta menos ambiciosa que el Lotto, pero mucho más arriesgada y difícil. Así fue como sin un peso en el bolsillo, el año 1978 entré a estudiar a la universidad, justo cuando estaba dejando de ser gratis. Mi idea era que con un título de ingeniero de ejecución electrónico dejaría de ser el pobre diablo que hasta entonces había sido.

Los riesgos eran enormes. Para vivir sin riesgo podría haberme quedado reparando televisores o hacer algo parecido. Esto habría sido una excelente decisión si reparar teles me gustara, pero pronto descubrí que habría odiado ese trabajo especialmente porque no tenía las aptitudes. Con los años me he encontrado con compañeros que hicieron su desarrollo profesional como técnicos electrónicos con una carrera perfecta, a la mayoría les fue mejor que a mi, pero diablos, la cosa era que a ellos le gustaba ese trabajo y a mi no.

Entré a estudiar con todas las probabilidades en contra y yo que soy pesimista tenía la pesadilla permanente que cuando me faltara muy poco para terminar me iban a echar, como le pasó a tantos compañeros, porque hasta los ochenta las universidades todavía eran muy exigentes. Apenas tenía para comer y ahora debía pagar una matrícula a comienzos del año,  además de endeudarme con el arancel (todavía, a los 62 años lo sigo pagando) ¿a qué clase de loco se le ocurre hacer algo así? A mi. Lo más probable era que no durase más de dos años en la universidad, después, perderlo todo.

Entonces apareció el minuto de suerte, el rayo inesperado cuando un amigo me consiguió un trabajo en Zona Franca de Iquique como vendedor comisionista y con eso cambió toda mi vida. El trabajo al principio era miserable pero fui escalando muy rápido y en un par de años me estaba embarcando en un viaje de vuelta al mundo, cuando no hace mucho no tenía ni para comer. Y así siguió la cosa, cada vez mejor.

Si yo fuese un poco más estúpido (soy medio tonto pero no tanto) estaría muy orgulloso de lo que he conseguido, por haber cambiado mi vida, aunque no soy millonaio ni mucho menos, y podría atribuír esto a mis "buenas decisiones". Mentira, fue todo cuestión de suerte, a mi me llegó por casualidad un salvavidas justo cuando me estaba ahogando y eso cambió todo.

Pensándolo hoy, creo que lo que se necesita para salir del círculo de la miseria, o de hacer un trabajo despreciable para sobrevivir, que es prácticamente lo mismo, es una combinación de las tres cosas. Primero que todo hay que apostar y si perdemos seguir apostando. Luego hay que ganar más y cuando estamos ganando siempre hay que ahorrar algo, metódicamente porque lo que llega por suerte se va por mala suerte. Esa es -creo yo- la receta para salir del círculo de la miseria. El éxito o fracaso lo determina la suerte así es que si nos va mal tenemos que seguir apostando y si nos va bien ser humildes y agradecidos de la suerte que tuvimos.

Lo primero es apostar, en una apuesta puedes ganar o perder, pero las ganancias y pérdidas rara vez son absolutas, por ejemplo yo aposté por universidad para forrarme en plata, pero los tiempos cambiaron, hasta obtuve un postgrado pero hoy levantas una piedra y aparecen diez MBA, con el agravante que estudiar ahora en incomparáblemente más fácil que antes así es que el diploma que antes era una especie de certificado de inteligencia, hoy no significa nada. En cierto modo fui víctima del progreso.

Mi buen amigo Aldo tiene casi mi misma edad y empezó igual de pobre que yo. Hoy es millonario y vive bien contento de lo que ha logrado. Por el camino del comercio él consiguió lo que yo lo no hice por el camino de la universidad, ojo con eso.

Pero cuando las cosas no se dan como lo ambicionábamos, no es mala idea ajustar los objetivos. Yo después de tantos años de estudio y tantos años cesante bien podría haberme convertido en un resentido, viendo lo que otros han conseguido. Nunca se me ha pasado esa idea por la cabeza, al contrario, con el tiempo he ido cambiando mis prioridades y mis ambiciones, de acuerdo a como cambia la suerte.

Cuando uno llega a la edad en que demasiados amigos están en el cementerio, es un buen momento para pensar si estamos contentos o no con lo que hicimos y que diablos nos convendría seguir haciendo en adelante, mal que mal cualquier día -espero que de la manera más inesperada- voy a amanecer tieso, helado y todo lo que haya "logrado" no va a valer nada.

Creo que cuando tenía cuarenta y tantos se me iluminó la ampolleta y tuve una idea muy buena: pensé que ya había conseguido suficientes cosas para alimentar a mi inflado ego y pasara lo que pasara, ya no iba a morir como un pobre diablo, al menos ya era un "don" nadie, así es que de entonces en adelante ya no tuve ni una sola ambición, más que conservarme relativamente libre de enfermedades molestas. Desde ese momento dejé de preocuparme y me convertí en el vago que soy ahora.

Estudio mucho porque me gusta y me entretiene, me da lo mismo si sirve o no sirve para nada, es mi chifladura. Me interesa la política pero solo para especular y pasar el tiempo, no como una profesión ni mucho menos. Claro que me encantaría recibir un sueldo de siete cifras todos los meses sin hacer nada, como muchos políticos que conozco, pero ¿me encantaría? Tal vez, no sabría decirlo hasta que lo pruebe. Para eliminar esas tentaciones trato de quedar mal con todo el mundo porque hay que tener en cuenta ese dicho de "no existe maricón arrepentido". prefiero abstenerme antes que probar ciertas cosas.

25 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Hablando de estudiar por gusto: Más que estudiar, yo sigo ciertos temas. No paso de textos de divulgación científica en el mejor de los casos. Muy a veces leo algo más denso. De los últimos autores que no me aburrieron, ahora descubrí a Stephen Jay Gould, que ataca una serie de temas con el evolucionismo que me interesan mucho.
También me gusta la filosofía de la historia, creo que debería leer a Jared Diamond o a Toynbee alguna vez. Quizás desgraciadamente leí primero a Spengler, que escribe muy barroco, me gusta, pero puede no tener la mejor de las teorías.
Tengo unas vetas extrañas: ex profeso leo a charlatanes de feria, gente que yo se que están errados. Creo que se me desarrollé el vicio a partir de lecturas platillistas en los 70, tipo Von Daniken. No creo racionalmente en esos tipos pero puedo seguir sus artículos delirantes, como una forma de literatura chanta. He leído "La Tierra Hueca" y otras gansadas de ese tipo.
Ulschmidt

21 de diciembre de 2017, 20:50

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulshmidt tenemos más o menos los mismos gustos en cosas de libros. A mi también me gusta la literatura chanta siempre que esté bien escrita, por ejemplo me encantó "El Retorno de los Brujos" de PAwells y Bergier,
http://www.bibliotecapleyades.net/retorno_brujos/retorno_brujos.htm

De hecho me gustó tanto que ahora que me acorde, empezaré a leerlo de nuevo. A ver si me gusta igual que la vez que lo leí por primera vez, tuvo una secuela también buena y otro libro que se llama Fulcanelli

21 de diciembre de 2017, 21:01

 
Blogger EDO said...

Mejor cuentanos las historias de tus amigos tecnicos electronicos que se hicieron millonarios.

O de tus amigos comerciantes que sin lucas se forraron .....es bueno estudiar pq ellos si se forraron para que la audiencia del foro pueda imitarlos.

21 de diciembre de 2017, 21:09

 
Anonymous Anónimo said...

Yo tengo una teoría similar....sin un buen pituto no somos nada, lástima que mi amigos más cercanos sean mas ratones que yo.

Marcelo

21 de diciembre de 2017, 22:40

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ah Marcelo en eso te equivocas. Así como no hay enemigo pèqueño, tampoco hay amigo pequeño, el que me consiguió mi primer trabajo en Zona Franca vivió y murió pobre, en la pitilla, sin embargo el contacto que me hizo me cambió la vida.

Hasta el ratón más chiquito te puede salvar el pellejo a veces, los amigos poderosos o ricos en cambio no sirven para nada, excepto para juntarse a comer o tomas, yo tengo muchos y jamás me han hecho el más mínimo favor ¡por eso nos mantememos como amigos! Los pobres fantasean que los ricos se ayudan entre sí, esa es la mentira más grande, se cagan entre sí más bien.

21 de diciembre de 2017, 22:47

 
Blogger Rolando el furioso said...

A propósito de lecturas, el otro día vi un libro que me pareció muy interesante titulado algo así como Chile sin banco central 1860-1898. Era una edición de un tipo de apellido raro Coudyomiyan o lago así. Otro de los escritores era Rolf Lüders.

22 de diciembre de 2017, 09:25

 
Anonymous Wilson said...

Si reviso el trayecto de mi, ya antiquisima vida, en cada encrucijada decisiva el azar fue el rey, tanto en las buenas opciones como en las malas. Todos mis analisis fueron ex post de una previa emocional, o de mera moneda al aire. Felizmente mi esposa no lee esto :-D
El truco, si hay alguno, es estar disponible y flexible y apostar a opciones con salida barata si falla, pero con posible alto retorno, aceptando perder poco muchas veces.
Sobre Fulcanelli https://goo.gl/8qGiVv

22 de diciembre de 2017, 10:25

 
Blogger Nervio said...

“No mido el éxito de un hombre por lo alto que llega, sino por lo alto que rebota cuando toca fondo.”
― George Patton


De exitos y fracasos... es relativo

el trabajo que tengo es la meta de varios pajaritos jovenes... y yo llegue alli despues de quebrar un fundo... pa mi fue donde recomponer heridas.

Pero, la única forma de nunca fracasar es nunca intentar nada.

PD. El amigo de barrio que mejor le fue nunca estudio nada, se puso con puterios en el puerto de coronel.


22 de diciembre de 2017, 11:15

 
Blogger Jose Cornejo said...

"La receta mágica" para forrarte en plata, equivale al balsamo de fierabrás del quijote.

Si quieres forrarte en plata, junta las tres opciones y dosificalas, ninguna funciona sin la otra. son en si un conjunto.

22 de diciembre de 2017, 12:04

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Rolando, buen dato, voy a buscar a ver si lo encuentro en la web.

Wilson, pienso exactamente lo mismo: como barcos de papel en el agua, la corriente de la suerte nos arrastra para un lado y para otro.

Nervio y su Rayo Exterminados, me imagino el susto de los alumnos jajaja! Notable tu señor amigo, me lo tenis que presentar cuando ande por el sure, sí o sí. (En una de esas me pasa una tarjeta de descuento)

José, la receta mágica no es muy mágica pero tal como dices , lo mejor es combinar un poco de las tres cosas. La magia consiste en que te vaya bien con las apuestas, eso es lo primero y no puede controlarse, así es que como receta no sirve mucho. Es como decir "si quieres tener plata, anda al casino y apuesta al número que saldrá pleno", como todas las cosas lógicas es un poco irrelevante...

22 de diciembre de 2017, 12:21

 
Blogger Frx said...

Diría que las cosas sí se dan en algún minuto, pero no de la forma ni en el momento que uno esperaría. Al menos ese ha sido mi caso en muchos ámbitos y sorprende pensar en dónde podría estar uno si las cosas se hubieran dado de otra forma en que efectivamente pudieron darse.

22 de diciembre de 2017, 13:11

 
Anonymous Anónimo said...

Nervio: he pasado por algo parecido a lo tuyo, con la diferencia de que aún no "reboto".

Es como un cuento que vi por ahí, sobre una entrevista a un personaje tremendamente exitoso. Algo así:

- Y, cuéntenos, ¿cómo hizo para lograr su éxito?
+ Con buenas decisiones.
- Pero, ¿cómo se hace para tomar buenas decisiones?
+ Con experiencia.
- Y, ¿cómo se gana esa experiencia?
+ Con malas decisiones.


Saludos,
El triministro.

22 de diciembre de 2017, 15:23

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Triministro, es un gran tema eso de si los errores enseñan o no, yo creo que en las decisiones importantes los errores no enseñan, porque el pasado no es predictor del futuro. Por ejemplo yo guardé dólares y perdí (aunque muy poco), si yo fuera tonto podría pensar "nunca más guardo dólares", pero eso no tiene mucha lógica que digamos. En las apuestas la infoprmación del pasado sirve poco o nada, especialmente cuando la apuesta es importante.

22 de diciembre de 2017, 15:30

 
Anonymous Anónimo said...

Por supuesto: nunca hay decisiones seguras, ni tampoco pasa que a iguales decisiones, iguales resultados.

A lo que se refiere lo anterior es a que lo que hayas aprendido te va a servir para decidir mejor la próxima vez. Tu ejemplo de los dólares te puede haber enseñado a que no siempre es bueno guardarlos y así, la próxima vez, lo tendrás en cuenta. Nunca será igual a la primera vez.

En todo caso, hay otro tipo de enseñanzas: para decisiones más complejas, o sobre canales de información, cosas que priorizar, etc.

Para mí, al menos, la experiencia bien administrada siempre es útil porque, claro, no es lo mismo 20 años de experiencia que un año repetido 20 veces...

Saludos,
El triministro.

22 de diciembre de 2017, 16:03

 
Blogger Christian Gonzalez Carrasco said...

Hola Tomás. Siempre leo tu blog, casi a diario. Hoy comento por primera vez.
Gran tema. Personalmente toqué fondo hace poco más de un año y ahora saliendo poco a poco con más experiencia y confianza.
He leido mucho con respecto al tema y comenzando a poner en práctica varias enseñanzas.
Un saludo

22 de diciembre de 2017, 16:37

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Bien Christian, es un tema por el que muchos pasamos y depende de cada uno si nos gana o le ganamos
¡Saludos, felices fiestas y mucha suerte!

22 de diciembre de 2017, 16:39

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Triministro, así es, la experiencia sirve mucho para las decisiones que requieren aprendizaje, o sea que está más o menos claro cuando algo casi nunca funciona. Claro que la mayoría de las decisiones importantes no son de esa clase, no tienen "forma correcta"

¿Guardaría dólares de nuevo? Creo que si, a pesar de la relativamente mala experiencia, todavía pienso que es una buena idea, no me acompañó el delta de tiempo, mala suerte.

22 de diciembre de 2017, 16:42

 
Blogger Jose Cornejo said...

"El exito es ir de fracaso en fracaso"

22 de diciembre de 2017, 17:40

 
Blogger clalister said...

osea te dedicaste a vivir sin norte, solamente tratando de no caer en desgracia. Me parece que aprendiste a vivir

22 de diciembre de 2017, 19:15

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

calister, yo creo que hasta mediados de los 40 es época de nadar, de ahí en adelante mejor flotar de espaldas, cuidando que la cabeza no se hunda

22 de diciembre de 2017, 19:20

 
Blogger Nervio said...

Triministro

mi minirrebote me dejo harto mas abajo que desde donde caí, estoy en la etapa de aprender de los errores XD

22 de diciembre de 2017, 19:26

 
Blogger EDO said...

Para salir de la pobreza tienes que tener algun talento/gracia/atributo que puedas vender y recibir lucas de ello ej: futbolistas que nacieron en la pobreza..existen miles, cantantes que eran pobres y tocando se hicieron millonarios, minas muy lindas y que se casaron con tipos millonarios.....tipos muy inteligentes que trabajan en ues...o tipos que eran buenos para comprar y vender.....eso es todo. no hay mas ciencia.

22 de diciembre de 2017, 21:29

 
Anonymous Wilson said...

Discrepo del talento/gracia/etc, puede ser en caso excepcionales, pero en genral el dinero no se gana pecando, sino logrando que otros lo hagan para uno.

23 de diciembre de 2017, 00:20

 
Anonymous Anónimo said...

GENIAL, Tomás, saludos

26 de diciembre de 2017, 14:34

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Chas gracias Anónimo! :D

26 de diciembre de 2017, 16:09

 

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