Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. "Be yourself, but bigger"

La universidad y yo

miércoles, 14 de febrero de 2018

Hoy escribiré en modo egocéntrico, contando mi historia personal. Recuerdo cuando entré a la Universidad del Norte, Sede Arica el año 1978, con el sistema antiguo cuando "la universidad era gratis". Fuen uno de los días más felices de mi vida. Claro que era gratis, pero no para todos, la selección era brutal porque habían solo ocho universidades en el país y solo uno de cada diez postulantes tenía la posibilidad de ingresar, comparen con hoy, donde casi 7 de cada 10 postulantes ingresan.

Para estar en ese 10% se calculaba un "puntaje ponderado" entre los resultados de la Prueba de Aptitud Académica y las notas de enseñanza media. Algunas universidades subsidiaban puntos de acuerdo a sus intereses, las regionales por ejemplo bonificaban a estudiantes de la misma región. De todas maneras era muy difícil ingresar y llegaban solo los mejores o los más motivados.

La universidad era completamente gratis, es cierto, pero para muy pocos. Es verdad que los pobres (yo venía de la pobreza extrema) corríamos con gran desventaja, pero eso no ofendía a nadie porque se consideraba lógico que un rico tiene más ventajas que un pobre en casi todos los campos, eso era antes y es igual ahora. Ningún justiciero social va a cambiar, nunca, el hecho evidente que la riqueza da ventajas. Lo bueno era que para el "desvalido meritorio" como se llamaba entonces a los pobletes, en todas las instituciones tenían entrada por mérito académico.

En 1981 vino el gran cambio, la reforma que eliminó las sedes universitarias regionales y abrió la puerta ancha para la creación de nuevas universidades privadas. Nosotros, que éramos de una élite, nos pusimos furiosos: resultaba que después de pasar por un brutal proceso de selección y un descreme académico donde se titulaba -con suerte- un 15% de los que ingresábamos, aparecía alguien con plata y podía estudiar lo mismo sin pasar por pruebas de selección, bastaba que pagara.

Con el tiempo casi todos cambiamos de opinión. Los tontos con plata "compraban" su ingreso, es cierto, pero eran pocos, porque la universidades privadas son caras, eso también dejó más cupo para los "desvalidos meritorios" en las tradicionales, que eran financiadas o subsidiadas por el estado y se produjo de manera natural un descreme: los de universidades tradicionales éramos considerados de entrada "más capaces" que los de universidades privadas. "No le dio el puntaje para más, pobre" decíamos con sorna.

En esos años el sistema era ideal, los que no teníamos plata estudiábamos gratis, pero nos teníamos que romper el espinazo estudiando con un terror permanente de que nos echaran, las mallas de estudios eran recargadas y la reprobación muy generosa, pero ¿saben qué? Estábamos orgullosos de ser estudiantes universitarios, éramos la crema de la crema y por ser pocos, al egresar tendríamos la vida asegurada.

Además había una enorme masa que estudiaba carreras técnicas o no estudiaban, sino iban directo a trabajar, aprendían en el trabajo y se saltaban muchos años perdidos calentando asientos en una sala de clases, estudiando como burros y copiando en las pruebas. Como los profesionales eran muy pocos, había suficiente trabajo para técnicos y no profesionales, todos felices.

Todo cambió el 1990 cuando llegaron los resentidos sociales a "hacer justicia" en el sistema y de paso a robarse hasta el gato. Su primera medida fue cerrar la puerta a la creación de nuevas universidades privadas y apropiarse de las que quedaron. Muchos políticos hicieron su fortuna comprando barato y vendiendo caro las nuevas universidades monopólicas.

Luego apareció José Joaquin Brunner que, tal vez con las mejores intenciones e imbuido de las ideas de la socialdemocracia europea, se le ocurrió que la educación universitaria sería un escalón para ascender económicamente en la sociedad. Allí empezó la ruina del sistema de educación universitaria en Chile, todo lo que vino después fue consecuencia de esa
estúpida idea.

Después vino la masificación de la educación universitaria, una especie de carrera armamentista por la educación pagada por el estado, con engendros como el Crédito con Aval del Estado para los estudiantes de universidades privadas, eso terminó siendo una estafa para todo Chile: para los estudiantes en primer lugar y luego para todos los contribuyentes que terminamos financiando fracasos académicos y personales.

El segundo gobierno de Bachelet, dominado por el infantilismo revolucionario, se propuso ir más lejos todavía. La señora dijo que la educación era un derecho para todos y sería financiada por el estado a todos: la famosa gratuidad universal. La completa negación de ser universitario, si ya no se necesita tener talento ni poner esfuerzo para ir a la universidad ¿que clase de orgullo tienen los nuevos profesionales? Ninguno. Se entiende de una falsa doctora en todo caso.

Ahora estamos repletos de abogados, periodistas, psicólogos, ingenieros sin trabajo, además de los millenials que ni estudian ni trabajan, una masa enorme de inútiles que pasaron gran parte de su vida en un sistema universitario masificado donde no les enseñó nada que les sirva para ganarse la vida. Un pequeño porcentaje de esos "la hacen" y son los periodistas que salen en la tele, los fiscales y jueces que protagonizan el circo diario de nuestra justicia. Puros chantas, muchos resentidos sociales y los que no la hicieron andan por ahí furiosos, al darse cuenta que les vendieron un cuento, una mentira.

Y arrinconados por algún lugar, estamos los sesentones, que entramos a estudiar a fines de los setentas, que alguna vez fuimos orgullosos e idealistas, pero ahora somos cínicos y miramos medio asustados. Pero no es tan malo, la mayoría no se da ni cuenta de lo que ha pasado, muchos viven todavía con el puño en alto cantando "venceremos" y soñando con ir a una peña a tomar vino navegado, como en los viejos tiempos. Esos son los más felices porque no se dan cuenta de nada, no entienden nada y viven con una explicación para todo a flor de labios. También estamos unos pocos que nos hemos puesto cínicos y de tiempo en tiempo nos da la rabieta. Pero para eso está el alcohol y los amigos, el remedio infalible.

P.D. se me olvidaba mencionar que en mis tiempos la universidad no era completamente gratis, se pagaba una matrícula cada año que debe haber sido equivalente a unos doscientos mil peso de hoy (unos 330 dólares más o menos). Resulta que un año no tuve con que pagar esa matrícula y no tenía beca, así es que mi amigo Pablito Céspedes, que había dejado la universidad y era un magnate, me avaló unas letras de cambio para ese año. Todo el maldito se me olvidó hasta que muchos años después apareció que tenía una deuda de unos 27 mil dólares ¡impagable!. Cuando llegó Piñera ofreció una renegociación y ahora, a los 63 añitos, sigo pagando con mi devolución de impuestos todos los años. Así es la vida del pobre.

12 Comments:

Anonymous El mismo JMS... said...

Hasta donde yo entiendo (yo entré después del 81) antes, en rigor, no era gratis. Era un "arancel diferenciado" que se calculaba según la capacidad de pago de las familias y el resto lo subsidiaba el estado. Imagino que no pocos mintieron para que les subsidiaran más de lo que correspondía.
Pero por otra parte, los titulados tenían una "deuda" con la sociedad, los médicos pasaban buena cantidad de su vida, trabajando media jornada en hospitales públicos (la otra en sus consultorios claro). De los abogados habían varios que trabajaban tiempo parcial en instituciones públicas (sin llenarse los bolsillos) y similar era la experiencia con ingenieros y otras profesiones. Sin embargo después del 81, se considera que "te pagaste la universidad tu sólo, así que no le debes nada a nadie (salvo el crédito en que te metiste)".

Un detalle más, sería bueno recordar que parte relevante de lo que pasa en los 90s, va de la mano, con la "letra muerta" de la ley del 81: la prohibición del lucro en las universidades (eso es lo que lleva a proponer la obligatoriedad de autonomía y luego los procesos de acreditaciones) los cuales, claro, no cumplieron con lo que se esperaba de ellos...

Salute!

13 de febrero de 2018, 22:15

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Deveras que el 80 creo se estableció el arancel diferenciado, es curioso porque a mi ni me preguntaron, me miraron nomas y me pusieron en el tramo excento. El "eancel básico" creo que se llamaba la matrícula había que pagarlo si o si cada año. Cuando empezó el crédito fiscal igual me dieron el 100% y no tuve que ir ni a la visitadora social, pasé colado jaja.

La condición de ser "sin fines de lucro" a las nuevas privadas fue un error enorme de la reforma original del 81, seguramente quisieron calcar el modelo de la UC, Santa MAría, UDec y UTE, pero sin subsidiarlas. Esa fue una trampa en letra chica para las propias universidades. Si las hubiesen dejado ser con fines de lucro, como debió ser, y que pagaran impuestos como cualquier otro negocio, se habrían evitado un montón de distorsiones y problemas. Craso error

13 de febrero de 2018, 22:54

 
Blogger FitoNitroso said...

En mis años de colegio, nos inculcaban de que "solo habia que entrar a las tradicionales", porque las privadas eran para "ricos" que "compraban el privilegio de estudiar". Como yo estudiaba en un colegio privado que no era barato, pero con algo de ayuda financiera, en mi caso, la única opción de estudiar era con beca o crédito. En esos años, solo existía el fondo solidario. Para mala cueva mia, el haber salido de un colegio privado, me cortó prácticamente todas las alas a becas "por ser rico que se financió su educación (les importó un pucho de que tuviera casi u 70% de beca), y terminé en la Usach. Casi todos mis compañeros de colegio se fueron o a la chile o a la puc, para terminar como Abogado, Ingeniero o Médico (aunque bueno, muchos terminaron desgranandose), y denuevo lo mismo, me miraban como el ollo por "ser el de colegio privado" en una universidad "con vocación pública". Me retiré porque el ambiente era bastante malito, tanto en esos discursos "resentidos al cuico" y porque la educación era muy discreta (por decirlo de alguna forma). De ahi me fui a la Valparaiso, a estudiar por descarte mas que por ganas... (todos en el colegio y en mi casa me decian que iba para abogado). Me encontré con una "universidad de verdad", donde nos hacían mierda en términos academicos, una universidad muy ordenada y con un gran látigo del rigor. El problema?, nunca me gustó la carrera, sumado a que me sacaron de mi "area vital" y todo lo bacan que estaba haciendo, lo perdí (esto de hacerle caso a asesores vocacionales oldschool), y me fui quedando solo, amargado y sin niun animo, hasta que, terminé haciendo un "retiro por mutuo acuerdo de las partes", me fui en buena onda, pero me dijieron que o renunciaba o me echaban por rendimiento y por "no tener salud compatible a la carrera (claro, pasaba llorando por estar lejos de casa y haciendo algo que no era lo mio). Lo bueno del caso, es que, me salí a tiempo de una larga tortura y que, de mis compañeros, estoy seguro que el 90% abogados, ninguno se hizo rico y millonario. Viven como cualquier profesional "normal", algunos en el gobierno, y uno que otro en la empresa privada en cargos de mediana responsabilidad, pero la mayoría, en el ejercicio libre.

Después volví a mi primera carrera (lo que realmente me motivaba) y decidí bancarme la mierda de ambiente y lo discreto de lo academmico, pero me dio el cuero para trabajar al mismo tiempo, y hacer cursitos de buen nivel de marketing y gestión. Al final?, la pega y los cursos se llevaban con viento fresco a los contenidos de la universidad. Mis compañeros, salvo excepciones notables, la mayoría está "al justo" y con una carrera que no existe.

En el urgimiento, VOLVI A estudiar, esta vez a una privada, me dieron beca completa (y mas encima me pagan por estudiar), porque di la prueba y si bien no fue mi más brillante actuación, logré un triple 700 y con eso, fue "oiga, vengase para aca y no va a pagar nada" y asi ha sido.



13 de febrero de 2018, 23:07

 
Blogger FitoNitroso said...

Los profesores, son casi todos de la usach (que migraron por lo bajo de las rentas en las estatales), todo el kaos de la Usach, no existe, es casi como el colegio privado por lo limpio, ordenado y disponibilidad de recursos (en las dos públicas en que estuve, la falta de recursos era pan de cada día), y honestamente, es un ritmo equilibrado entre la exigente UV y la "relajada" Usach. Laboralmente, mis compañeros si bien no están ganando rentas muy altas, la mayoría ya está haciendo cosas desde antes de egresar (cosa que no vi en las publicas), y los que somos bichos raros nos cuesta más.

En resumen, y perdonandome la media vuelta que me dí, Es que el conocimiento no solo se aprende por las universidad (y cada día, están bajando más la vara) y que ir a la universidad más genial, tampoco te da valor de mercado.

De haber sido más confiado de mi mismo, me hubiese dedicado a hacer negocios como lo venia haciendo en el colegio (a los 16 ya tenia un humilde boliche que no me iba nada mal, pero "es que tienes que ir a la universidad para ser alguien", me terminó convenciendo).

Lo bueno en todo caso, es que en la ultima vuelta, he conocido mas minas ricas que antes jajaaj . (o será que me puesto más viejo verde?, no lo sé)

13 de febrero de 2018, 23:07

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Si Fito, se está replicando eso de los colegios, las universidades estatales pobres y desordenadas como los colegios municipalizados, las privadas ordenadas y eficientes como los colegios particulares. Al final se va a agigantar la segmentación porque los que tienen plata siempre pueden elegir y elegirán las mejores, la gente normal se tiene que conformar con sacar lo que sea como sea. Es la ley de la vida. Igual antes un poblete brillante podía ir a las mejores universidades. La masificación ha sido lo peor y eso enpeorará con el tiempo.

Ah, a medida que pasan los años es muy útil bajar los niveles de exigencia, para mi ya son todas ricas jaja!

13 de febrero de 2018, 23:25

 
Anonymous Anónimo said...

Hola Tomas:
Como buen millenial me siento ofendido.
Atte. Pedro
Posdata: y no me vengas con que no todos los millenials son asi, ya pusiste a todos en el mismo saco :)

13 de febrero de 2018, 23:34

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

TODOS los millenials son iguales jajajaja!
Justo con el Tomás Jr cpnversábamos de eso en la tarde, fíjate que los millenials son TAN iguales que todos niegan ser millenials, el Tomás Jr. me decía convencido "nooo yo no soy asiii" jaja

13 de febrero de 2018, 23:39

 
Blogger Jose Cornejo said...

Antes llegar a la universidad era todo un reto, pero en tu columna describiste su degradación de manera excelente.

Sobre los millenials, es una generación desperdiciada.

14 de febrero de 2018, 09:15

 
Anonymous Wilson said...

Picaflores hombre, picaflores, ahi esta la papa.
http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2018-02-14&PaginaId=6&bodyid=0
Hay que buscarse un bicho raro, esta lleno, parar una Ong para su salvacion y exigir monedas para su estudio acusioso.

14 de febrero de 2018, 09:41

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

José ¡la generación perdida! Cada generación es una generación perdida jaja

Wilson, voy a levantar la noble causa del guarenismo en Arica: SALVEMOS AL GUARÉN ARIQUEÑO!!

14 de febrero de 2018, 09:53

 
Blogger Frx said...

Bastante explicativo de qué ha ido pasando con las universidades y por qué las estatales tenían prestigio y se miraba con desdén a las privadas.

14 de febrero de 2018, 12:56

 
Blogger FitoNitroso said...

Yo aun me sigo preguntando esos progres que pretenden que todos vayamos a la universidad. El año pasado, tuve la oportunidad de parchar en algunas actividades docentes, y la verdad?, no se como expresar esa sensación de ver un curso de 50 compadres, que a la tercera semana, va a clases la mitad, y a la sexta semana de 17, con cueva van 1 o 2.

Puedo entender que hayan excepciones que puedan estudiar por las suyas (ya sea porque ya es viejo y sabe, estudió por las suyas o está repitiendo y que se yo), pero cuando te toca corregir pruebas y ves cursos enteros cargados al 1.2, 1.3, 1.4 (ni siquiera un esfuerzo.. simplemente entregan casi en blanco), me pregunto.

¿y pa esa huevá quieren gratuidad?, pa ir a calentar el asiento?. Si estar en la universidad no es barato, y claro, no le cuesta hoy de su bolsillo, pero esa plata no sale del aire.

En la privada tengo una beca que, si me echo un ramo, cagué con la beca. No es tan dificil, no me están pidiendo un promedio de puta madre, sino que, algo como aprobar todos los ramos. (Igual en un par de ramos la vi peluda, llegando hasta el ultimo instante de adrenalina, pero cumplí la condición).

DE hecho, tuve un profesor de Derecho Tributario, que siempre termimabamos los dos solos en la sala, y no una vez... habré contado por los menos 7 veces del semestre lo mismo. Yo feliz, porque me hacia la clase a la medida, pero no dejaba de comentarme "que tienen estas generaciones en la cabeza".

PERO.. a la hora de cerrar notas y sacar promedios.. aparecen todos llorando y dando excusas para que los pasen hasta con promedios cargados al 2. Un 3.9X se puede negociar, pero no un 2 poh!

14 de febrero de 2018, 18:29

 

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