Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. "Be yourself, but bigger"

Generales y finanzas

lunes, 19 de marzo de 2018



El peligro más grande
El fraude cometido por un importante grupo de carabineros -muchos del alto mando- por cerca de 50 millones de dólares, está produciendo daños enormes dentro de la institución que pueden causar un perjuicio permanente, de largo plazo, para todo el país. El peor peligro de todos es la amenaza de una reestructuración mal hecha, diseñada por políticos, que sería tanto o más nefasta que la fallida Reforma Procesal Penal.

Desmoralización
Uno de los peores daños colaterales es el golpe a la moral y cohesión interna en la institución. Desde hace muchos años, décadas, se vienen arrastrando fallas en el liderazgo de los altos mandos, existe una cultura tóxica que se enseña desde la Escuela de Oficiales, orientada al abuso hacia los subordinados, cosa que se ha ido dejando atrás hace tiempo en las otras ramas uniformadas. Un amigo, ex oficial me comentaba ayer que en su opinión Carabineros debía desaparecer, que ya no tenía arreglo. Ahora están apareciendo otros con ideas parecidas.

Policía de clase mundial
En unos pocos meses, con ese síndrome maníaco depresivo tan característico en Chile, nos olvidamos de la institución más respetada y querida del país, ahora dicen que todo está malo y hay que cambiar de raíz porque Carabineros es una institución podrida.  Que actitud más estúpida y miope, se olvidan que cuando nos roban, nos asaltan o estamos en una emergencia, adonde primero recurrimos es a Carabineros, con la certeza que están para protegernos. No como en otros países, incluso del Primer Mundo, donde se teme más a la policía que a los delincuentes. Pese al fraude seguimos teniendo una policía de clase mundial.

Que feo el video
Pero en fin, ojala esto se arregle lo antes posible. El espectáculo que están dando algunos carabineros en retiro también me parece lamentable, una cosa son los motivos de queja que puedan tener contra sus antiguos jefes o actuales mandos, pero las formas muchas veces son inapropiadas y solo producen daño duradero a la institución que dicen querer, vi el video en Youtube de un oficial en retiro y no me gustó para nada. Carabineros no puede ser así, esperamos mucho más que eso de ellos.

La cosa es que el fraude, y la decisión del ex director general Villalobos de investigarlo internamente, han sido la causa de estas cosas lamentables que están pasando, el efecto a largo plazo puede ser peor todavía. Por el bien de la institución y por el bien de Chile, espero que el juicio sea rápido y que sean sentenciados por asociación ilícita para delinquir, porque si los procesan por estafa, apropiación indebida o figuras parecidas sería una bofetada. El país difícilmente va a aceptar condenas de tres y cinco años para los tipos del alto mando que a la vuelta de un año se irán para las casa a disfrutar los millones robados. Si la señal no es clara estamos fritos.

¿Que hace un general como director de finanzas?
Creo que esa pregunta resume muy bien el problema de Carabineros. Son varias décadas, con muchos recursos materiales y humanos lo que ha costado formar a cada uno de los generales que integran el alto mando. Durante todos esos años adquieren experiencia de calle como subtenientes, en comisarías y pequeños retenes en todos los rincones de Chile, el despliegue de carabineros es enorme, creo que son más de cincuenta mil efectivos por todo el país. Cuando alguien llega a oficial superior, ha acumulado una experiencia policial tan grande, que resulta una locura ponerlo a administrar las finanzas.

Resulta que hay mayores, tenientes coroneles, coroneles y hasta generales dedicados a tareas administrativas para las que no se necesita más que unos cursos de contabilidad y administración. Ellos trabajan como jefes de personal, remuneraciones, etc. Leo en el Reglamento de Administración de Unidades y Reparticiones de Carabineros que también hay uniformados a cargo de:

"El mantenimiento y conservación de los edificios destinados a cuarteles, oficinas, casinos, etc.; al control y custodia de las especies de inventarios; constitución y funcionamiento de las Comisiones Administrativas; inspecciones, revistas económicas; entrega y recepción de Altas Reparticiones, Reparticiones y Unidades"

La Sección Administrativa de Carabineros es enorme, incluyendo la Dirección de Bienestar, Remuneraciones y varias otras secciones, todas a cargo de uniformados, aquí es donde empiezan los problemas, porque Carabineros es una institución militarizada y jerárquica, lo que ha sido excelente para su función policial pero en asuntos administrativos donde se maneja dinero es la peor organización posible.

Esta organización militarizada de las finanzas ha hecho posible que durante muchos años se hayan estado incorporando "funcionarios fantasmas" a la planta, cuyo sueldo se iba derecho a los bolsillos de quienes mandaban las respectivas secciones, partiendo por el director de finanzas, general Flavio Echeverría, desde donde la estafa chorreaba hacia abajo. Nadie los controlaba, solo una casualidad y el exceso de confianza permitió que este robo y otros más salieran a la luz.

En todas partes se cuecen habas
Esto pasa en todas las instituciones uniformadas, no solo en Chile. En los años noventa, cuando yo pituteaba en los regimientos vendiendo mis programas para centrales de compra era leyenda que muchos mayores a cargo de esas centrales salían millonarios. Un par de años después el general Pinochet las eliminó, como parte de la reorganización del Ejército y con razón, porque eran fuente de corrupción. "La ocasión hace al ladrón" dice la sabiduría popular.

Todo el manejo administrativo y burocrático como sueldos, adquisiciones, bienestar, etc. debería estar en manos de un organismo civil ad-hoc, tal como el Poder Judicial tiene a la Corporación Administrativa del Poder Judicial. Las instituciones uniformadas debieran preocuparse y destinar a su gente a cosas de la profesión, para lo que fueron formados. Me parece absurdo que existan generales, coroneles, nayores, etc. dedicados a esas cosas que no les competen y que siempre serán una fuente de corrupción.

14 Comments:

Anonymous Marcos Cisternas Sandy said...

¡Excelente! ¿Qué más puedo decir?

19 de marzo de 2018, 03:38

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Chas GRAX MArcos! :D

19 de marzo de 2018, 06:35

 
Blogger Alberto Garfias said...

Tienes un pequeño error en tu análisis, las instituciones policiales y las militares, tienen gente especializada en administración y finanzas, esta gente es la que trabaja administrando los fondos y la infraestructura. Los mecanismos de control son los deficientes y ahí es donde creo que se debe centrar el esfuerzo

19 de marzo de 2018, 08:50

 
Blogger Ulschmidt said...

Aquí los negocios de la policía son espeluznantes. Siempre cobraron al juego clandestino, es casi una caja paralela, recaudada por cada comisaría. La policía se contrata por custodias cuasi-privadas (vigilancia de bancos, eventos deportivos, etc...) pero los comisarios refuerzan como "vigilancia pública" las que en realidad son vigilancias privadas por las que reciben un ingreso paralelo. Pueden ser casas de comercio o barrios cerrados - compiten con los servicios de vigilancia privada, en fin, pero con recursos públicos.
Y esos son los negocios menos escandalosos: luego están el peaje a la prostitución, a la droga, en fin.

19 de marzo de 2018, 09:00

 
Blogger Jose Cornejo said...

Interesante la columna de hoy. Lo que pasa en carabineros, pasa en toda la administracion publica (y lo digo con conocimiento de causa) es un problema de pésima administracion. Gente que llega "por antiguedad" pero no por capacidades (como debiera ser) asume grandes poderes, desconociendo que tambien asumen grandes responsabilidades.

En mi opinion, creo que podría ser más válido que esa parte la lleven civiles o una entidad al alero del ministerio de defensa (no del interior) a cargo de las partidas presupuestarias y que administre los recursos. Quizás estoy siendo un poco estatista, pero algo de eso deberia hacerse.

19 de marzo de 2018, 09:11

 
Anonymous Anónimo said...

Hay un dicho dentro de Carabineros que dice algo así como "si ves a un oficial de Intendencia tirándose por la ventana, tírate también, porque algo hay" (el escalafón de Intendencia es el que ve justamente todos esos temas administrativos y que está en tela de juicio a raíz de los escándalos recientes).

Carabineros se ha visto especialmente golpeado por el "amiguismo" que caracterizó a Bachelet I y II. Ojo que el Ejército también lo sufrió con Fuente-Alba, aunque en menor escala al parecer. Los marinos se han salvado, pero esos no pescan a nadie (y, para mi gusto, son los más profesionales de todas las ramas).

Esa dicotomía entre la jerarquía de una institución y el control de las platas no es exclusiva de los uniformados: se da en todo tipo de instituciones y, como bien dice Alberto Garfias, depende mucho de la fortaleza de los controles. En las empresas es habitual que las gerencias de finanzas sean auditadas externamente, buscando así evitar los arreglines o los posibles abusos de, por ejemplo, un gerente general inescrupuloso, pero es muy difícil evitar los "abusos hormiga" que ocurren cuando, en realidad, no hay tanta voluntad de evitarlos. Yo al menos los he visto muchas veces, tales como que un gerente ordena a personal de la empresa que le vean temas particulares, o que el contratista de mantención haga arreglos en su casa (a costo de la empresa, claro), o que se contrata personal adicional porque hay que ver... los temas particulares del gerente, etc.

Coincido en que es es un buen modelo externalizar el manejo de recursos, pero en el caso de instituciones armadas existe la complejidad de la reserva sobre qué, cuándo, cómo y cuánto se compra, que no es menor.

Algo hay que hacer, pero no es tan obvio el qué.

Saludos,
El triministro.

19 de marzo de 2018, 09:16

 
Anonymous Wilson said...

Una forma de corromper una institucion es no controlar el uso de las platas. Si es una institucion de jerarquia militar el resultado esperable es la corrupcion de la cuspide. Los corruptos con mando son "blanditos" ante el poder politico que puede removerlos.
Yo creo que es un proceso deliberado, la idea es: dejenlos que se ceben no mas, despues los apretamos si hace falta...

19 de marzo de 2018, 09:37

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Alberto, sin duda que hay personal especializado con uniforme, mi punto es que son incontrolables cuando están dentro de la jerarquía, la corrupción es muy fácil en las instituciones militarizadas porque ¿quien le va a pedir rendición de cuentas a un general? De allí para abajo... Sin contar que es un derroche total formar a un militar y después ponerlo a hacer planillas de sueldos, la división del trabajo se inventó hace siglos. Me acuerdo como se manejaban las centrales de compra, dependían 100% de la honradez del mayor a cargo, eso no puede ser.

Ulschmidt, eso afortunadamente no existe todavía por acá y creo que es gracias a que la policía es militarizada. La corrupción chica es duramente reprimida, el problema es con la corrupción grande que por la misma militarización resulta muy difícil de controlar.

José si, la mala administración es un problema endémico del estado. Curiosamente en las organizaciones uniformadas la administración es muy eficiente -al menos lo que yo conocí- pero las posibilidades de fraude son enormes, una por otra parece. Coincido en que las platas las deberían manejar corporaciones financieras aparte de la institución misma, con profesionales civiles para evitar los conflictos jerárquicos que impiden el control. ¿Que sentido tiene usar militares o carabineros para hacer las planillas de sueldos?

Triministro, el problema es que la jerarquía se opone al control casi por definición, in nivel inferior no puede controlar al superior así es que en los altos niveles son en la práctica incontrolables.

Un ejemplo muy claro de solución es la Corporación Administrativa del Poder Judicial, que yo conocí bien por años. Nunca ha sido morada de los santos y ha tenido varios escándalos, pero son muchísimo más fáciles de detectar que si las platas las administraran directamente los jueces y ministros. En el Consejo Superior de la CAPJ está el presidente de la Suprema y 4 ministros, no es fácil que se pongan de acuerdo para hacer un desfalco, una figura parecida podría haber en instituciones uniformadas. Sobre todo por la posibilidad de auditorías externas.

Los gastos reservados yo los dejaría tal cual, por algo son reservados, los desfalcos grandes no se producen allí sino en planillas de sueldos, desahucios, bienestar, etc.

Wilson, interesante teoría aunque no creo que les haya dado la neurona para hacerlo como un plan, es un hecho que los políticos han introducido y promovido a muchos corruptos en los altos mandos, eso es innegable

19 de marzo de 2018, 10:11

 
Anonymous Anónimo said...

Justamente por eso debe haber una instancia externa que audite o controle, pero no necesariamente que ejecute.

Lo que comentas es similar a lo que ejemplifiqué con lo de los gerentes: es muy difícil que un GAF le pueda decir que no a un GG pasado para la punta, pero la cosa cambia cuando eso está sujeto a auditorías externas que son reportadas al Directorio.

Es un diseño que hay que cranear bien, por lo delicado del asunto, pero ciertamente no puede depender sólo de los procesos internos.

Y, ojo, tampoco es bueno dejarse llevar por la resaca y generar controles excesivos, que terminan bloqueando a las instituciones. La DIPRES, por ejemplo, es muy buena para frenar compras sin motivo alguno, incluso habiendo presupuesto (en empresas, sobre todo). Hay ejemplos del terror...

Saludos,
El triministro.

19 de marzo de 2018, 11:23

 
Anonymous Anónimo said...

Soy de la idea, de una limpieza general en Carabineros...muchos Generales o Coroneles , hicieron vista gorda de los manotazos de los gatos de campo, que habia.

Lo peor es que hubieron demasiados Directores Generales de Carabineros, succionadores de calcetines, que se doblegaron a los caprichos de parlamentarios, ministros y de Bachelet, castigando a sus subordinados por que cumplian su deber.

Dieron de baja a carabineros por sacar una multa a Girardi, lo mismo a un ministro que no recuerdo, tambien dieron de baja al pobre paco que le lanzo agua al hijo de un detenido desaparecido....que esta vivo.

El malestar del "paco" común o de calle , contra a esos oficiales...tarde o temprano va a reventar.

saludos

19 de marzo de 2018, 11:33

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Triministro, yo no soy fanático de los controles porque siempre paralizan toda administración: a más controles, menos eficiencia. Por eso todo el sistema público es tan ineficiente. El problema es que si la operación se hace con personal uniformado en una institución jerárquica cualquier control es imposible y están amarrados a hacer auditorías periódicas que cuestan un ojo de la cara. Creo que ayudaría mucho que los manejos de plata queden en manos de civiles. Recurdo que las centrales de compra se cerraron justamente para eliminar la corrupción que estaban produciendo. Igual es un asunto muy delicado, pero creo que lo mejor para las instituciones sería dejar esas peraciones en corporaciones paralelas.

Anónimo, lo malo de hablar de limpiezas y moralizaciones es que esquivan un problema de fondo: ningún sistema puede depender de que los operadores sean honrados, de ser así no necesitaríamos policías, cárceles ni jueces. Por el contrario creo que todo sistema debe ser a prueba de ladrones, tiene que estar diseñado de manera tal que ni el ladrón más hábil lo pueda romper.

Durante muchos años la policía y las FFAA funcionaron bien en base solo a la buena fe, pero cuando los políticos empezaron a colocar gente corrupta en los altos mandos todo se fue al diablo. No es casualidad que estos escándalos se hayan destapado ahora, siempre han habido pero a nivel micro, nunca como ahora

19 de marzo de 2018, 14:30

 
Blogger Frx said...

A decir verdad sería un tanto milagroso si la institución se recupera de este golpe, pero otro factor no menor es que se ha destinado muchos recursos policiales en perseguir minucias como vendedores ambulantes cuando en el mismo sector pasan cosas mucho más graves y prioritarias y eso también ha cabreado a la gente con carabineros.

19 de marzo de 2018, 16:06

 
Blogger Ulschmidt said...

El control de corrupción o control de honestidad es una rama agobiante de la administración. Insume fastuosos recursos, consume reparticiones entera, frena acciones, enlentece todo, tiene enormes costos ocultos.
Y casi no detiene la corrupción.
Normalmente, en nuestra cultura rastacuero, consiste en alargar las cadenas de control, poner más sellos, más firmas, abrir más expedientes, llenar más formularios, pedir más certificaciones.
Creo que hay 2 procedimientos económicos:
- La auditoria, bien hecha, por un grupo profesional y enteramente ajeno a la repartición operativa, que llega de sorpresa, pide todos los papeles y averigua bien a fondo. El temor de una auditoría bien hecha aterra al burócrata.
- Estudios sintéticos, en base a estadísticas internacionales. ¿cuánto se debe gastar en uniformes en una repartición tipo policial? tantos dólares por hombre por año, datos de Singapur, Canadá, Bélgica, etc.. ajustados por PPP. ¿ gastamos el triple en casa? Auditoría a la compra de uniformes.
El otro método, destinado a "evitar" la corrupción con mil actos previos, es ineficiente. Por ejemplo las famosas "licitaciones de compras" con pretensión de transparencia con respecto a las "compras directas"....si, se supone que sí. Pero se las han arreglado para truchar las licitaciones toda la vida.

19 de marzo de 2018, 16:39

 
Anonymous Wilson said...

"Truchar" me encanto, permiso se copia.

19 de marzo de 2018, 20:19

 

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