Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. "Be yourself, but bigger"

Los comunes y los árboles en Arica

viernes, 13 de abril de 2018

Los comunes
Cuando alguien lee por primera vez el famoso artículo La Tragedia de los Comunes, que escribió Garret Harding en la revista Science, y que hoy es un clásico de la economía del bienestar, queda maravillado por la sencillez y la lógica incuestionable del argumento. Como el artículo es algo largo y puede resultar aburrido para eso estamos en este Templo del Ocio, para resumirlo en su forma más simple y esencial.

Se trata de una vieja historia, escrita por primera vez en 1833 por William Forster Lloyd, un matemático amateur que trataba de explicar una paradoja que ocurre cuando se administra un recurso común: imaginemos un pueblo de pastores en cuyo centro hay un pastizal de propiedad común, donde todos pueden mandar a pastar sus ovejas. Como su costo es el mismo si manda una o cien ovejas, cada pastor racionalmente mandará tantas como pueda y así se va produciendo una especie de "carrera armamentista" donde cada uno mandará más ovejas que los demás, hasta que las ovejas son tantas, que el lugar se queda sin pasto y todos los animales se mueren de hambre.

Finalmente la historia termina con esta moraleja "La ruina es el destino hacia el cual corren todos los hombres, cada uno buscando su mejor provecho en un mundo que cree en la libertad de los recursos comunes. La libertad de los recursos comunes resulta la ruina para todos".  Es decir, lo que es de todos no es de nadie y si todos pueden aprovecharlo cada uno trata de sacar el máximo partido, pero como eso vale para todos, el destino final de los recursos comunes es la ruina de todos.

Se han escrito toneladas de libros y artículos a partir de este trabajo fundamental que mostraba, en palabras sencillas y sin una sola ecuación matemática, que el oportunismo a veces funciona en asuntos de economía, pero no es sustentable, nunca pasa de ser una estrategia de corto plazo, el numero de oportunistas crece y el sistema se va al diablo.

La solución neoclásica a este dilema es que para que los bienes comunes sean aprovechados de manera sustentable, debe existir un mecanismo de precios de manera tal que a mayor oportunismo, mayores sean los costos, llegado un punto lo costos se hacen inaceptables en comparación a los beneficios del comportamiento oportunista y se llega a un equilibrio donde debería estár el óptimo beneficio social.

Una versión pervertida de esa idea la encontramos en los impuestos al pecado, que se usan para penalizar comportamientos que se consideran socialmente perjudiciales, esta es una idea que encanta a los políticos porque les permite exprimir un poco más el limón tributario, pero normalmente todos estos impuestos específicos al pecado -cigarrillos, alcohol, gasolina, contaminación etc.- se forman con precios fijados por el estado de manera discrecional. Todos sabemos que el estado no es neutro ni está libre de intereses propios y que la fijación de precios tiene efectos nocivos para la economía, esto hace que los impuestos al pecado que parecen tan lógicos terminan haciendo más daño que bien a la economía.

Los costos no siempre son monetarios y lo que normalmente converge a soluciones óptimas es dejar que los precios fluyan de manera espontánea. Pensemos por ejemplo en la congestión de las calles por exceso de automóviles, un amigo me comentaba de ese problema en Arica, donde a ciertas horas andar en auto es garantía de demorarse en atascos y correr peligro de accidentes por la gran congestión. Se podría pensar que la mejor solución es que las autoridades reglamenten y penalicen el uso de autos o la posesión con impuestos, restricciones o multas, pero eso rara vez soluciona el problema.

Si en cambio se deja fluir la congestión libremente, la mayor demora y posibilidad de accidentes -que son costos no monetarios- incentivará a la gente a desplazarse a pie,  en bicicleta, moto o usar transporte público, sin que las autoridades muevan un dedo, amenacen o multen a nadie, en un tiempo relativamente corto se llega a la situación óptima, donde cada cual decide el precio que está dispuesto a pagar y lo paga. La mano invisible también funciona con las externalidades e incluso con los oportunistas.

Los árboles de Arica
Todas estas especulaciones económicas sobre el oportunismo tienen un punto débil: parten de la base que las personas actúan siempre racionalmente, es decir, optimizando y maximizando su bienestar. Esto que parece obvio no es así, muchas de nuestras decisiones y comportamientos no son racionales, son emocionales y hasta estúpidas: si fuésemos siempre racionales elegiríamos -por ejemplo- a los mejores para que nos gobernaran y la política sería un don del cielo, en lugar de la maldición infernal que todos conocemos.

Ayer íbamos en el auto con el Tomás Jr. y conversábamos sobre los árboles maravillosos que hay en algunas calles de Arica, plantados y cuidados por los propios vecinos. Podemos pasar durante años frente a ellos sin darnos cuenta. Hay especies exóticas que casi nadie conoce, en Pedro Aguirre Cerda al llegar a Juan Antonio Ríos, bueno, no se nota muy bien la imagen de Google Earth pero el árbol es lindísimo, muy simétrico y bien cuidado.
Arica, como muchos saben, es la ciudad más seca del mundo. Eso no significa que no tengamos agua, sino que esta es muy cara, regar un árbol en la ciudad es un lujo que no todos se pueden dar. Además requiere mucho trabajo plantar y mantenerlo, cuando se hace un hoyo en cualquier parte de la ciudad nos encontramos con piedras y sal, además de un polvillo similar al talco que obliga a comprar tierra vegetal para llenar el agujero. No es broma ni resulta barato plantar y mantener un árbol en Arica, para que hablamos del pasto.

En calle Morro, al borde del Morro de Arica, la gente ha reciclado tambores y lavadoras para convertirlas en maceteros y así tener algo verde y vivo frente a su casa, vivir en un desierto tan seco nos produce esta especie de hambre por el verde
La Municipalidad, a veces con entusiasmo y otras de mala gana, crea y mantiene áreas verdes según el alcalde que nos toque. En el año 2000 Carlos Valcarce hizo la última gran inversión en áreas verdes, algunas quedan hasta hoy mientras otras se perdieron por completo, como la mayoría de las plameras cocoteras reales, que sno se adaptaron bien a nuestro clima sin lluvias, pero las municipales son áreas verdes aburridas, estandarizadas, todas siguiendo el mismo patrón y con las mismas especies, que probablemente le compran a su proveedor favorito, que más de algo les debe pasar.

El caso es que los árboles plantados y mantenidos por los vecinos frente a su casa son mucho más divertidos e irracionales. Cuestan mucho y no dan ningún retorno, están en un espacio público aunque requieran de inversión y esfuerzo privado. Algunos vecinos incluso han creado plazoletas completas en lugares baldíos en medio de su barrio. Hay barrios completos que originalmente eran muy secos, pero la propia gente poco a poco ha ido convirtiendo en áreas verdes, de manera voluntaria y espontánea, he visto estas "plazas" donde las personas incluso han instalado un living viejo, para sentarse a leer un rato o conversar a la sombra en los días de calor.

Mientras conversábamos esto con el Tomás Jr íbamos viendo todos esos jardines espontáneos, alrededor de las calles Chapiquiña y Tucapel y pensabamos como se podría hacer un documental. He visto vecinos que podan su ficus o el gomero, que acá se dan muy bien, son el cuidado con que un peluquero hace un peinado, muchos tienen la manía del árbol frente a su casa  y se pasan en eso buena parte del día, como buenos y ociosos ariqueños netos.

Cuando yo sea Presidente del Mundo, o a las perdidas alcalde, haré un programa que se va a llamar "un árbol frente a cada casa" y con la asesoría de un arquitecto o un paisajista, los vecinos podrán elegir su árbol, su macetero cuando corresponda, y compralo por poca plata -porque lo regalado nunca es bien apreciado- mientras ellos mismos se hacen responsables de mantener "su" árbol. Voten por mí y cada casa de Arica será pintada de lindos colores y tendrá un arbol enfrente, nada gratis pero a precio de costo, más mi coima. No quiero que me den, sino que me pongan donde haya.

La mejor manera de enfrentar el oportunismo, es darle a la gente una buena razón para no ser oportunistas, en realidad no es la mejor sino que la única razón.

11 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Y nos se les da por los cactus y las clasuláseas? O las xerófilas en general. Se supone que economizan agua.
Tierra vegetal se puede prepara en casa, es el compos. Un agujero en el suelo y arrojar ahí todos los residuos vegetales de la cocina y tapar con un plástico. Si se siembra con lombrices, mejor. Las lombrices sirven para pescar y la tierra para abonar las plantas.
Yo tengo uno en el patio, produce lombrices a patadas. ¿ no quieren revender lombrices coloradas en Arica? Le doy la franquicia. Uls

12 de abril de 2018, 21:16

 
Blogger Pato Willy said...

Quizás por eso en las áreas rurales tienden a ser más de derechas, saben que los recursos son finitos y que no salen de la nada. O como leí en un artículo de un diario de por que la Araucanía es la región que ha votado más veces por la derecha, por ignorancia, por qué no saben lo que es mejor para ellos. Era el ciudadano creo.

12 de abril de 2018, 21:36

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, acá los cactus candelabro son especies protegidas, si alguien planta uno de esos en su casa lo secan en la cárcel igual que la mayoría de la flora del altiplano. Las otras cactaceas que se dan acá son re feas, si yo tuviese menos años, demás habría plantado mi san pedrito para alimentar un poco la mente.

Tengo tres amigos que han quebrado intentando el negocio de las lombrices a lo largo de los años, nunca he visto que se aclimaten bien acá, necesitan una cantidad enorme de agua (acá es casi imposible mantener tierra permanentemente húmeda como en lugares normales, al poco rato todo se seca), el otro problema es que cuado se sacan las lombrices de su criadero y se echan a la tierra se disecan en pocos días por el calor, la poca agua con que normalmente crecen los cultivos y lo salobre que es el suelo ¡se convierten en lombrices-monias!

Pato Willy, los votos de derecha son normalmente en zonas rurales del sur, en la Araucanía siempre se ha votado por la derecha y antes por los militares, a Pinochet de dieron la piedra del gran lonko y fue muy respetado por todos los mapuches mientras gobernó, para el plebiscito sacó más votos allá que en su querido Iquique. El voto derecha de la Araucanía es porque los mapuches respetan a los líderes que consideran fuertes (Kast sacó su mayor votación allá). Luego hay otro grupo de voto derecha muy seguro y estable, que es el de la mayoría de ls descendientes de alemanes en Valdivia, Osorno, Llanquihue, lo mismo de otras colonias. También están los huasos de la zona central que son mayoritariamente gente de orden y tradiciones.

La ignorancia no tiene ninguna relación con las votaciones, eso solo lo puede decir alguien tan ignorante que no entienda nada del sistema político en Chile. Santiago y el norte han sido tradicionalmente de izquierda por varias razones también históricas, principalmente porque hay más asalariados, desde corbateros hasta peones y obreros, todos los que viven de un sueldo al tres y al cuatro, o sea los fracasados en el sentido económico tienden a ser resentidos y votar izquierda. Lo mismo los funcionarios públicos, profesores y otros por el estilo, los pequeños burócratas y obreros, que no se imaginan como se crea el dinero, porque siempre han vivido dependiendo del salario.

Esos son los alienados de que hablaba MArx

12 de abril de 2018, 21:53

 
Blogger roberto61 said...

Pal bronce tu ultima respuesta.
Sobre los árboles aca en stgo. No podis tocarlos porque te multan afuera hay unos ciruelos rojos cuya fruta es amarga y al caer se revientan y dejan las veredas pa la caga y botan hoja todo el año. Una mierda.
Antes de plantarlo debieran estudiar las caracteristicas o mejor que cada uno elija el que va a plantar

12 de abril de 2018, 23:29

 
Anonymous Wilson said...

En la tragedia de los bienes comunes depredados, puede encontrarse el origen de la propiedad privada, primero, probablemente en el paleolitico y de la estatal despues. Es un hecho del comportamiento humano basico, que le da la tanda al buenismo jesuitico.

13 de abril de 2018, 11:54

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo creo que la idea de "depredación" esconde un tremendo error conceptual, todo lo vivo se muere y todo es temporal, así es que la "depredación" es parte natural de la vida, los únicos que no depredan son los muertos, en la luna no hay depredación.

Muchos ecologistas tienen esa tonta idea de equilibrio y armonía en la naturaleza, cuando lo único equilibrado es la máxima entropía, o sea la muerte. Si estamos vivos necesitamos crear desequilibrios y depredar, eso es lo primero.

13 de abril de 2018, 12:00

 
Blogger Jose Cornejo said...

Excelente columna la de hoy, Tomas. Tan claro como el vodka. Perfecta como para apalear a un zurdito millenial sin necesidad de esforzarse.

Estará JAK leyendola? dicha teoría le servirá de mucho para demoler los argumentos del zurderío.

13 de abril de 2018, 12:21

 
Blogger Ulschmidt said...

.. adhiero firmemente a todo lo entrópico ! Véase el caso de los carnívoros. Ahora se postula la no ingesta de carne como algo, además de piadoso, menos oneroso con la naturaleza. La carne es cara de producir (en términos ecológicos), hay que ser vegetarianos.
Pero hay carnívoros en todos los ciclos tróficos. En realidad son muy pocos: por cada kilo de jaguar hay docenas de kilos de monos y tonelada de hormigas (y un inmenso mundo vegetal, mucho mayor)
Ocurrió, al formarse cierto parques nacionales, que los herbívoros no dejaban retoñar a los árboles típicos de la zona. Hubo que reintroducir a los carnívoros, que controlaban a aquellos y le daban una oportunidad de rebrote a la vegetación.
Durante las grandes sequías, en las sabanas africanas, los herbívoros tienden a roer y arrasar hasta suelo desnudo todo - y luego mueren ellos también.
El carnívoro, cazando a estos herbívoros cada vez más débiles, rebaja rápidamente su población. Al fin el propio carnívoro rebaja su población, por falta de comida. Pero el tapiz vegetal se ve menos acosado y al volver las lluvias rebrota más rápido.
NO es una "armonía perfecta" sino válvulas de ajuste, sistemas de control que ayudan a superar las crisis.

13 de abril de 2018, 12:30

 
Anonymous Wilson said...

Depredar tiene, al menos, un segundo significado, de destruccion. Los bienes economicos comunes son habitualmente destruidos, ese es el asunto de su "tragedia". Se evita esa destruccion inevitable asignando propiedad, ya vera el dueño si quiere agotarlos de una , o usarlos con un horizonte mayor, pero en ese caso tendra el derecho a que no intervenga un vecino "habiloso".
La propiedad nos pernmite ser mas bien parasitos del ecosistema que depredadores. Como decia un profe de botanica: toda la biologia y sus derivados, son el estudio de las plantas y sus parasitos. :-)

13 de abril de 2018, 17:51

 
Blogger Adelino D. said...

Me ha dado por mirar un poco fotos en Google Earth de Arica y me ha sorprendido lo seco que está todo. La verdad es que nunca he estado en un sitio así, soy de zona lluviosa y debo ser de los pocos que se alegra cuando llueve...

Llama mucho la atención que la gente, incluso con unas condiciones tan adversas, gaste tiempo y dinero para plantar y mantener los árboles allí. Muy curioso.

En cuanto al tema de la propiedad, aquí en el Norte de España siempre ha habido propiedad comunal de los montes, lo que se llamaban montes parroquiales. Hace muchos años, para pastoreo, pero actualmente más para usos forestales. De hecho, y a pesar de los incendios, la superficie forestal ha crecido en la Penínsla Ibérica en los últimos años. Aunque básicamente en especies no autóctonas.

13 de abril de 2018, 20:33

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Quillagua, más o menos cerca de acá, es el lugar con el record Guiness como el lugar más seco del mundo, Arica es la ciudad mediana más seca del mundo, años atrás una periodista del Observer me contactó porque estaba interesada en escribir una historia sobre eso, pero al final se desilusionó al saber que no éramos como Biafra.

Arica es sequísimo, pasan años y años en que no llueve y a veces en verano caen unas gotas por un par de minutos, muy pocas. LA compensación es que tenemos el clima más perfecto del mundo, jamás hace demasiado calor (rara vez pasa de 35-37 grados en verano) ni demasiado frío (en lo más crudo del invierno puede bajar a 13). Prácticamente todos los días del año sale el sol y se puede andar en short y polera casi todo es año. Yo viví en una zona extremadamente lluviosa y odio la lluvia y el frio, les tengo fobia.

La falta de vegetación es también producto de la salinidad del suelo y del agua, en tiempos remotos todo Arica estuvo sumergido, uno hace un hoyo y aparecen costras y grandes cristales de sal.

España tiene una larga tradición cooperativista, incluso tiene la que debe ser la única cooperativa en el mundo que ha funcionado por muchos años sin quebrar ni que se roben la plata, no recuerdo como se llama, pero es un caso famoso por lo raro. Lo normal es que el sistema cooperativo quiebra al crecer.

13 de abril de 2018, 20:46

 

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