Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. "Be yourself, but bigger"

Los pajaritos, los amantes y el santuario

domingo, 17 de junio de 2018



El Río Lluta es el primer "río" de Chile que llega al mar desde el Altiplano, es impresionante la quebrada enorme que ha esculpido, tal vez en millones de años un hilo de agua tan insignificante que más bien es un riachuelo. Arica, como casi todas las ciudades costeras de Chile y Perú fue creciendo en la desembocadura de dos riachuelos: el Lluta y el San José, este último ni siquiera llega al mar, salvo algunos años durante menos de un mes, cuando ocurren las lluvias estivales.

Recuerdo a mediados de los años ochenta, antes que Cordenor desarrollara el sector de las playas Chinchorro y Las Machas, esas eran playas agrestes y abandonadas, con apenas un par de kilómetros de pavimento que se cubría completamente de arena y muchas veces era imposible distinguir por donde iba el camino. El camino costero pavimentado llegaba hasta el Hipódromo -antes que fuese desmantelado- y se pasaba entre dos palmeras que indicaban el fin del pavimento, era osuro como boca de lobo porque se trataba de un sector completamente agreste y los que se aventuraban más al norte, por un sinuoso camino de arena apenas afirmada normalmente terminaban enterrados hasta los ejes.

Según me han contado a ese sector iban las parejas inmorales a tener sus encuentros amorosos "in the car" ahorrando su buena plata del motel, resulta que al querer salir, despues de los acalorados diálogos, luego del cigarrito y de desempañar los vidrios, el maldito auto casi siempre estaba enterrado en la arena hasta los ejes y había que caminar como 6 kilómetros para llegar a la civilización, por lo que me contaron. Lo peor era al día siguiente, cuando la playa estaba llena de gente y el Juan Tenorio tenía que llegar con la camioneta de algún amigo a desenterrar el auto, en medio de las burlas y sonrisas maliciosas de los bañistas "eso te pasa por cochino... y tacaño". Le pasó muchas veces al pariente lejano del amigo de un vecino, él fue quien me lo contó.

El caso es que ese sector era tan aislado, que se podía usar para esos menesteres incluso de día, y cuando este amigo de mi amigho andaba en esos trámites, veía unas impresionantes nubes firmadas por miles de pájaros que anidaban en la desembocadura del río Lluta y en los kilómetros de vegas que crecían cerca de la playa. Era muy impresionante ver como tapaban el sol y se movían en formación, con una precisión fascinante, lo que daba tema de conversación y asombro durante el "after", según me contaron.

La carretera costera bien construída, con veredas y un murete de contención para la arena construída por el proyecto Cordenor-Serviu (la penúltima obra pública relevante de la ciudad, la última fue el Paseo 21 de Mayo) cambió todo esto, porque hoy estápavimentado hasta más allá de la desembocadura del Lluta y el camino rodea y sube hasta el poblado más cerca de la frontera con Perú: Gallinazos o "Villa Frontera" como le pusieron después.

El desarrollo inmobiliario y la pavimentación terminaron obviamente con las nubes de pájaros, quienes se fueron a anidar a otro lado más tranquilo, como las varias caletas casi abandonadas que hay en el Sur del Perú y otras pocas en el Norte de Chile. En la desembocadurra del Río Lluta aparecieron los eco-tontos, que juntos con los eco-oportunistas armaron un gran alboroto por el "daño irreparable" que le estaban haciendo al lugar, sin darse cuenta que la alternativa a ese "daño" era dejar toda esa maravillosa y larga playa abandonada e inaccesible.

Finalmente declararon el sector como "Santuario de la Naturaleza" pero como los pajarracos no saben leer los carteles donde eso se indica, simplemente se fueron a anidar a otro lado. Igual todavía quedan unos pocos cientos de plumíferos que permiten alimnetar las ambiciones políticas de algunos zánganos alaracos que, aprovechando la credulidad y el buenismo del populacho incauto, se las dan de defensores de la naturaleza, hoy tenemos en el congreso a uno de esos sinverguenzas forrándose gracias al cuento de la ecología.

La verdad es que un verdadero santuario de la naturaleza no puede estar en la ciudad o al borde de una carretera, hay especies de pájaros que se adaptan y viven perfectamente bien en los basurales, por ejemplo, pero otros simplemente prefieren estar donde no hay personas ¿habrá que erradicar a la gente para no molestar a los pajaritos? No me jodan, tontos.

El seudo "santuario" tiene los días contados, porque con el tiempo todo ese sector se va a ir poblando, si o si. Es un lugar lindo y tranquilo, se puede convertir en un segundo Valle de Azapa pero sin agricultura, solo con parcelas de agrado, el núcleo empezará a crecer desde Villa Frontera  hasta la desembocadura y por todo el borde de la playa, es inevitable, por lo menos hasta que venga El Grande con un tsunami y vuelva a poner las cosas en su lugar.

Y solo entonces, cuando todo quede devastado y el lugar vuelva a ser agreste, volverán lños pajaritos y podremos volver a practicar el ars amandi sin que nadie nos moleste. Perdón, quise decir que el primo del amigo de mi vecino podrá etc. etc.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

en qué auto ibas? las citronetas deben ser el mejor 4x4 que se ha inventado en la historia. mejores incluso que las modernas camionetas que han terminado tragadas por el mar cuando el niño se acercó demasiado en su noche romántica.

17 de junio de 2018, 09:11

 
Blogger Ulschmidt said...

sabe, en mis años universitarios estudiaba yo hidráulica fluvial" una rama que, contra lo que su nombre sugiere, más que el fluir de las aguas de los ríos estudia el fluir de los lechos móviles, de la parte sólida que los ríos mueven, remueven y sedimentan, formando bancos e islas nuevas, desplazándolas y cambiando las costas.
Ríos como el Lluta o el San José, que casi no llegan con agua a la desembocadura y tienen cargas sólidas altísimas, a veces aluvionales, deben ser casos extremos, interesantísimos.

17 de junio de 2018, 10:21

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Anónimo, en esos años tenía un Volkswagen Escarabajo, que era un auto divertidósomo para manejar pero horrible para meterse en la arena, aunque las ruedas eran aro 15 se quedaba enterrado en cualquier parte.

Ulschmidt, claro que si, esas playas enormes de Chinchorro y Las MAchas -son de varios kilómetros- se han hecho de puro sedimento arrastrado por los ríos. Si embalsan los ríos -como algunos idiotas quieren hacer- las playas van a desaparecer y quedarán cubiertas de piedras!

18 de junio de 2018, 12:14

 

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