14 diciembre 2019

Refrito del sábado: dedos para el piano

(De marzo 2006)
Varios años atrás, a principios de los 90 pasó a saludar a mi oficina un amigo que  era inspector de la Policía de Investigaciones, desde que entró noté que andaba muy molesto, hasta que finalmente me lo dijo "compadre, por aquí hay un muerto, hay olor a muerto". Yo pensé que me estaba haciendo alguna broma, le dije que no olía nada pero el tipo seguía inquieto y con mucho desagrado, "no, no, si yo conozco ese olor asqueroso, me enferma", le dije que tal vez habría un ratón muerto o algo así pero nada, insistía que era una persona, un finado y se fue convencido que por algún lado cerca había un muerto.

Ese día le pregunté a cada uno de los que entraron a la oficina si sentían algún olor raro, y nadie sintió absolutamente nada, hasta que me olvidé del asunto. Al día siguiente encontraron al muerto; un tipo que se había ahorcado en el departamento del lado, seguramente mientras estábamos conversando o poco antes ¿como pudo oler nada si el tipo estaba recién muerto?, mi amigo era uno de esos tipos con condiciones extraordinarias para su trabajo. Después se fue trasladado con un buen puesto y nunca más supe que había sido de el.

La mayoría de las personas trabajan por obligación en lo primero que encuentran, o donde mejor les paguen y simplemente hacen lo que pueden dentro de sus capacidades. Algunos son (somos) unos flojos inútiles, otros son aplicados y trabajadores pero hay unos pocos que parece que nacieron para el trabajo que hacen, son rara avis, pero de haberlos, los hay.

He conocido unos pocos de esos como mi amigo el detective. Conozco dos soldadores y un pintor de autos que también tienen el don, un par de profesores de matemáticas -Galleguillos y Dávila- que eran una máquina de enseñar: claros, perfectamente ordenados, pacientes. Rodrigo Nuñez que donde pone el ojo pone la foto, certero, impecable. Hay médicos que también tienen esa fama pero la única vez que yo fui a un médico fue donde el doctor Sakuray para que me volara un lunar, así es que no tengo experiencia personal en eso.

Mi amigo Eduardo, pirihuín de pipa, tiene el don de la cocina: nada le queda malo, mientras prepara parece que va derecho al desastre, porque cambia, experimenta y se arriesga con cosas que nunca ha hecho, no sigue recetas pero como tiene el don, al final todo lo que hace le queda rico.

En cambio en otras profesiones jamás he encontrado a alguien certero. Conozco muchos mecánicos y algunos muy buenos con las manos, pero ninguno con el don de diagnosticar: sino que van tanteando por el costoso método de prueba y error. Lo mismo con los albañiles y otros por el estilo, nunca he conocido a uno que le achunte, trabajan a puros palos de ciego nomas.

¡Que lindo es ver trabajar a estos tipos que tienen los dedos para el piano! todo lo que hacen parece fácil y les sale bien ¿por que será?. Así es que yo me puse a averiguar cual podría ser mi don en el caso en que me viera en la penosa obligación de trabajar. Y lo descubrí: mi don es ser degustador de parrilladas, como la que me comí anoche. Esa debe ser mi vocación.


P.D. ¿Qué acorde estará tocando Arrau? No veo bien donde tiene los dedos pero me da la impresión que es un Si 7ª Si alguien sabe que me saque de la duda

3 comentarios:

  1. Huarte de San Juan, estimado Tomás, en su “Examen de Ingenios” (1.575) escribe: “Para que las obras de los artífices tuvieran perfección se debía establecer una ley: que el carpintero no hiciese obra tocante al oficio del labrador, ni el tejedor del arquitecto, ni el jurisperito curase, ni el médico abogase, sino que cada uno ejercitase sólo aquel arte para el cual tenía talento natural y dejase los demás para aquellos que templaban en sus manos las habilidades y el don de la maestría…..…”. Saludos a ti y a todos los contertulios de esta página.

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  2. ya sabemos que no se le puede pautear, pero si tiene tiempo puede probar el epic privacy browser. si hace todo lo que dicen que hace es fantástico. qué opina?

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  3. Hola Gustavo y bienvenido al Templo del Ocio! Claro que eso iría contra la idea del hombre universal, tipo Da Vinci que era arquitecto, mecánico, inventor, botánico, músico, científico, pintor de primera y quien sabe cuantas cosas más.

    Es interesante la idea que cada cual debe especializarse en lo que hace mejor, esa es la base de la división del trabajo, la idea más brillante que tuvo Adam Smith. No había leído eso del "Examen de ingenios", lo voy a revisar. La civilización nace de la división del trabajo, cuando las mujeres se quedaron en la casa criando a los niños mientras el hombre salía a cazar. Claudio Arrau debe haber sido malo para las matemáticas, aunque tal vez no, porque se parecen mucho a la música.

    El problema es que hacemos cuando nos gusta algo que hacemos mal. A mi me encanta aporrear el piano, pero tengo dos manos izquierdas con puros dedos gordos. Tengo que contentarme con tocar mal y soportarme a mi mismo mis compases descoordinados y las notas falsas jaja.

    Anónimo, el Epic no lo he probado nunca, yo uso el Vivaldi con el que estoy completamente acostumbrado. Igual le voy a dar un vistazo, me entró la curiosidad

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"Send me a postcard, drop me a line
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Indicate precisely what you mean to say
Yours sincerely, wasting away
Give me your answer, fill in a form
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Will you still need me, will you still feed me
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