Tomas Bradanovic

NULLA DIES SINE LINEA. Filosofía barata, historias, historietas, mecánica, moralejas, chamullos, relatos absurdos, la vida de un vago, cosas de Arica, literatura, música, pornografía, política, física, cocina regional, minas, copete y cosas por el estilo. The awesome, absurd and often bored adventures of our Man of Mistery in Arica, from the trenches, in the Northern Front. Sacar a mil, sacar a mil. Streams of brilliance often springs from boredom. Atendido por su propio dueño, dentre nomás.

Meritocracia para dummies

viernes, 23 de agosto de 2013


Cada cierto tiempo se producen esas discusiones a favor y en contra de la meritocracia. Creo que no he escrito ninguna entrada sobre el asunto así es que, en mi calidad de charlatán virtual que tiene opinión sobre todas las cosas,  entraré directamente a escribir como veo yo este discutido asunto.

En favor de la meritocracia se dice que los que producen más valor deben recibir recompensas proporcionalmente mayores a los que producen menos valor. Así de simple, la idea de la meritocracia se basa en que "es justo" que cada cual goce de los beneficios de lo que produce y que sería de la mayor injusticia que se le arrebate parte de lo que produce para sostener a los que producen menos.

Además el argumento de la meritocracia tiene un argumento de eficiencia que dice que si quitamos a los que producen más para darle a los que producen menos todos querrán producir menos, como se observa sin excepciones en cualquier país que intenta políticas igualitarias.

Otro argumento de la meritocracia es que es la única forma de maximizar la libertad y prevenir el abuso social. Porque toda redistribución necesariamente debe recurrir a la fuerza, y los perjudicados, así como los beneficiados, serán elegidos arbitrariamente por los que administran el estado. Estos elegidos son siempre los de los sectores menos organizados como la clase baja y media. Es decir los pobres son expoliados a la fuerza para -supuestamente- ayudar a los pobres.

También hay argumentos contra la meritocracia que dicen -con razón- que el mérito es un atributo social que se logra como consecuencia de la suerte: incluso los más trabajadores tuvieron la suerte de no nacer flojos, por decirlo de alguna manera que se entienda. A partir de ese razonamiento dicen que "no es justo" que las recompensas sociales se distribuyan en proporción a los méritos, sino que "se deben distribuir" en proporción a las necesidades.

En una discusión de borrachos, hace bastante tiempo, un amigo me dijo el argumento supremo que tienen los que se oponen a la meritocracia "¿y que quieres hacer con los viejos, los enfermos, los que tienen poca inteligencia? ¿matarlos como hizo Hitler?". Este es un argumento básico y muy ignorante, pero me lo dijo convencido un académico que tiene más títulos que el Colo Colo, lo que muestra que las credenciales no siempre reflejan ni inteligencia ni siquiera la cultura de las personas.

Ciertamente que nadie propone matar a los improductivos, esa es una caricatura estúpida. Lo lógico es que los menos productivos reciban la proporción que les toca de lo que producen y lo que reciben por encima de eso debería ser fruto de la caridad, misericordia o lo que sea de los demás -a condición que sea voluntaria- como es lógico. Por el argumento de eficiencia, esto les permitiría un nivel de vida mucho mejor que cualquier redistribución forzosa del estado. Es cosa de comparar el nivel de vida de los chinos en Hong Kong con los de Hunan en 1980, o de los cubanos en Habana con los de Miami y un largo etc. ejemplos hay cientos.

Pero aparte de esos argumentos ignorantes, o interesadamente dogmaticos como los complejos de culpa que los jesuitas y otros inoculan a sus sensibles alumnos, han existido otros argumentos mejor fundamentados. Tal vez el más elaborado es el concepto de Marx que, sin desconocer las diferencias individuales que inevitablemente hacen que unos pocos sean mucho más productivos que la mayoría, descarta la meritocracia desde una base económica, diciendo que los desiguales resultados son consecuencia -no de las diferencias individuales- sino del sistema económico de acumulación capitalista.

Cuando Marx escribió El Capital tenía evidencia para demostrarlo, porque durante los primeros 40 años de la revolución industrial prácticamente no se produjo movilidad social. Pero a fines del siglo XIX la "trampa malthusiana" que había mantenido a la humanidad al borde de la hambruna, se derrumbó y los cambios tecnológicos desmintieron cada uno de las predicciones marxistas, que en su época fueron válidas y razonables.

Es cierto que el mérito no es una cualidad atribuible a las personas sino principalmente a la suerte, eso es tan cierto como decir que las personas valen por lo que son y no por lo que tienen. El mérito es una cualidad fragil que no se debe solo a la inteligencia, ni al trabajo duro, ni a ninguna de las mistificaciones con que adornaron la idea muchos charlatanes del protestantismo: el mérito, especialmente económico, es cuestión más que nada de suerte. Entonces el argumento que la meritocracia es "justa" en el sentido de retribución al esfuerzo, es una falacia que también se puede mostrar con muchos ejemplos de la vida diaria.

No hay nada más característico que cuando a alguien le va bien en lo económico lo atribuye a sus sabias y sagaces decisiones, convenciéndose que es una especie de guru iluminado. Otra creencia típica del que le va mal es que eso le pasa por culpa de los malvados que lo discriminan y no le dan oportunidades. Ambas actitudes son igual de estúpidas porque no reconocen algo evidente, que es el papel del azar en los asuntos económicos.

Pero en favor de la meritocracia nos quedan dos argumentos mucho más poderosos que el de justicia: el primero es la eficiencia, porque entrega los incentivos que maximizan la creación de riqueza total y el segundo -que yo creo el más importante- es el de la libertad, una de las pocas cosas que vale la pena defender es la posibilidad de hacer lo que nos da la gana, con nuestros recursos y asumiendo las consecuencias obviamente.

Los argumentos en contra de la meritocracia son más bien viscerales y esconden casi siempre envidia. Los que se oponen tienden a valorizar a las personas por lo que tienen y transforman todo en términos de riqueza económica, como única medida de valor. Que mejor ejemplo que Rosseau, Saint Simon, Foucault, Proudhom, Bakunin, la mayoría fueron activistas, gañanes resentidos con educación muy superficial pero bonito verso.

Encontré en Internet un ensayo muy interesante con las discrepancias de Marx respecto de los demás socialistas en relación a la meritocracia. A Marx siempre lo citan a pedazos y casi nadie se ha tomado la molestia de leerlo. Sus ideas están hoy desacreditadas por obsoletas, en la teoría (como sus ideas sobre el valor-trabajo) como en la práctica (en todos los lugares donde se ha tratado de implementar esas ideas).

La única argumentación fuerte contra la meritocracia fue la marxista, que quedó obsoleta a fines del siglo XIX y solo se siguió propagando gracias a que Marx escribió sus libros en un lenguaje tan enredado que al final no lo leía nadie, probablemente ni siquiera Lenin, Mao o menos Fidel llegaron a entender las ideas de El Capital, pero las aprovecharon bastante bien las encendidas frases sueltas en su propio beneficio. El Capital en cierto modo se parece al Quijote, se pueden sacar citas para apoyar casi cualquier causa.

A todo esto la meritocracia vive y goza de excelente salud, solo que no como la gente se la imagina: los mejores ladrones, los políticos más hipócritas, los sinverguenzas más hábiles llegan a posiciones de poder y ganan bajo cualquier sistema. ¡Eso es meritocracia en acción! y no hay leyes que lo puedan evitar mientras existan los idiotas en el mundo. Por lo que yo veo, esos están muy lejos de extinguirse.

Entradas relacionadas sobre el igualitarismo post marxista (Roemer y otros):
http://bradanovic.blogspot.com/2011/12/justicia-es-una-mala-palabra.html
http://bradanovic.blogspot.com/2011/12/teorias-de-justicia-distributiva-2.html
http://bradanovic.blogspot.com/2011/12/teorias-de-justicia-distributiva-3.html

12 Comments:

Blogger Ulschmidt said...

ja, me hizo acordar, con eso de que ni Lenin debe haber leído muy bien a Marx - quizás Lenin sí, Fidel no estoy seguro - de un libro que me prestó mi suegro.
Yo estaba en etapa de noviazgo inicial así que hacia cosas de buena letra como ir a misa con mi futura y conversar de bueyes perdidos con su papá - que era muy lector, como todos los descendientes de republicanos españoles, y me prestó "Cuestiones sobre el Leninismo" de Joseph Stalin. Un bodrio que indaga hasta sobre lo forma correcta y leninista de tomar la sopa, que debe ser muy distinta de la burguesa forma de tomar la sopa. Si, Stalin, un sanguinario campesino muy ávido de poder que no debe haber perdido media hora de su vida con "Das Kapital" o cosa parecida. Era evidente que al llegar al poder algún "negro" -como llaman los franceses al que escribe un libro en lugar de otro- se encargó de pergeñar "Cuestiones sobre el Leninismo" para darle una pátina de intelectualidad al tío Josep.

22 de agosto de 2013, 21:41

 
Blogger Exequiel Ulloa said...

Hablando de meritocracia ayer vi un video sobre eso, lo encontre interesante y claro, me interesa saber que piensas de ello

http://www.ted.com/talks/lang/es/eric_x_li_a_tale_of_two_political_systems.html

22 de agosto de 2013, 22:20

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Ulschmidt, no me cuesta imaginar que el libro te pareció excelente, profundo y lleno de sapiencia en vista de los intereses superiores que estaban en juego. Bueno, la historia reafirma mi idea que a veces la franqueza podría ser nestro peor enemigo, decirle al suegro que su preciado libro es basura no parece una estrategia muy prudente :D

Exequiel, he leido varias entrevistas y artículos de Li y esta charla no la había visto. En pocas palabras estoy completamente de acuerdo con el hasta el minuto 3 más o menos, claro que comparto que el fetiche democrático es absurdo.

Pero no le compro ni un 1% del paneguirico que hace del sistema chino, Li es un tipo que se ha hecho billonario con un sistema que -en mi modo de ver- va a terminar muy pronto en el desastre m´s grande, no es tonto y defiende sus intereses al defender el sistema chino que se basa en el parasitismo y la irresponsabilidad extremas.

Claro que la democracia se ha convertido en un fetiche y muchos sistemas democráticos han caido en la demagogia y no valen nada, pero el cuento de que un sistema como el chino es mejor que eso solo se sostiene en la superficialidad de la gente, que no se da cuenta de como se sostiene ese verdadero tigre de papel que es China

22 de agosto de 2013, 22:55

 
Anonymous Anónimo said...

cual es su opinion sobre bellolio y sus red liberals???

23 de agosto de 2013, 00:26

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Yo encontré buena la idea al principio (antes que empezaran a funcionar) y hasta me inscribi, A las pocas semanas me di cuenta que no tengo nada que ver con esas ideas. Pediria que me des-inscriban pero son tan pocos que para que hacer daño :D

23 de agosto de 2013, 00:40

 
Anonymous Anónimo said...

"Que mejor ejemplo que Rosseau, Saint Simon, Foucault, Proudhom, Bakunin, la mayoría fueron activistas, gañanes resentidos con educación muy superficial pero bonito verso."

a la lista de gañanes resentidos agregale: Einstein, Bertrand Russel, Salk.

23 de agosto de 2013, 10:15

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Es interesante conocer las biografias de Proudhom (tipografo convertido en activista), Saint Simon y Fourier (autodidactas seguidores de las ideas más estrafalarias como la religión newtoniana y los fanasterios) o Bakunin, que pasó casi toda su vida en la cárcel o escondido con un paso fugaz de estudio de Hegel. De la lista, Rosseau es el único con alguna producción intelectual real, los demás fueron activistas, no dejaron nada aparte de frases ardientes que los giles repiten como loros. "La propiedad es un robo" (Proudhom) Una manganada de chiflados, como los teosoficos y tantos otros movimientos de orates de esos años.

Hay un cuento muy bueno de Herman Hesse que describe esos movimientos de la época, creo que se llama "El reformador del Mundo"

23 de agosto de 2013, 12:45

 
Anonymous Anónimo said...

"Pero no le compro ni un 1% del paneguirico que hace del sistema chino"

si algun dia consigues un poco de plata, comprate un pasaje y date una vuelta por alla. Capaz que termines comprando el 99% restante.

23 de agosto de 2013, 14:09

 
Blogger Tomas Bradanovic said...

Estuve allá en los años de Mao (1983, no hace tanto tiempo) y andaban todavía con los mamelucos azules. También estuve en HongKong y Macao, trabajé con chinos y japoneses durante años y tengo amigos de allá que conocí bastante bien. Difícil que les crea el cuento chino, la expresión es muy buena "cuento chino".

En pocas palabras mi idea de los chinos es que lo mejor que hacen son los circos, nadie puede competir con el circo chino. Es cuestion de conocer los monjes chao-ling, puro circo.

23 de agosto de 2013, 14:16

 
Anonymous Anónimo said...

Eso era 30 anos atras. Yo estuve hace menos. A diferencia de disneylandia, los aviones salen a tiempo, el subway es excelente, te dejan fumar tranquilo, las chinitas son flaquitas y usan minifaldas.....y en biomedicina estan haciendo cosas que ni se pueden soñar en disneylandia.


23 de agosto de 2013, 17:49

 
Anonymous Anónimo said...

ah, y los autos chinos son malos; pero estan mejorando. Los autos tambien son malos, y cada vez peor.

23 de agosto de 2013, 17:51

 
Anonymous Anónimo said...

los autos gringo digo

23 de agosto de 2013, 17:51

 

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