14 mayo 2026

Al final no tenía nada

O casi nada (que no es lo mismo pero es igual) 

Fui a la consulta de mi buen amigo el doctor Renato Aguirre Bianchi, hacía años que no nos veíamos así es que esa fue una de las cosas buenas de haberme enfermado. La verdad es que quería conversar con él hace tiempo pero no tenía pretexto para ir, fue la ocasión perfecta.

El proceso del diagnóstico fue super interesante, primero le relaté todo lo que ya les he contado, él fue el que le encontró el cáncer al McDonnell después de haber pasado por muchos otros doctores que ni se dieron cuenta y le dije mi preocupación porque tenía exactamente los mismos síntomas.

Le hizo mucha gracia, luego vino una serie de preguntas sobre todo tipo de cosas y me dio el diagnóstico de una: no tenía nada. Bueno, casi nada porque lo que tenía era una intoxicación alimentaria. Diagnóstico preliminar porque para confirmar me iba a hacer un exámen.

Pero antes de eso le mostré el electrocardiograma que me habían sacado en el consultorio, y me dió una explicación completa de cada una de las curvas, de donde se generaban los impulsos, para donde iban, que era normal y como era un corazón enfermo. 

Extraordinario, aprendí un montón con eso y el electrocardiograma confirmaba algo que yo siempre he sabido, y es que yo tengo un gran corazón.

Luego el exámen. Mira para acá, saca la lengua, a ver los ganglios, respira. el abdomen, en fin varias cosas así que supongo son el estándar de un exámen, todo bien. El pulso, la presión, oxigenación de la sangre y latidos del corazón que funcionaba parejo como un relojito tic tac tic tac.

Después de eso vino lo más interesante. Con un humilde ecógrafo, mas su enorme conocimiento de anatomía después de haber abierto a miles de cristianos, emprendimos un viaje por dentro de cada una de mis presas.

Lo que yo veía como manchas incomprensibles me las fue explicando, una por una. El corazón con su parte izquierda y derecha, la aorta, la carótida, todo en movimiento al mismo ritmo, todo normal. Después bajamos al hígado y el bazo, que me preocupaban, pero se ven como nuevos, así es que puedo seguir tomando como cosaco.

Los riñones bien, aunque en uno tengo un pequeño cálculo pero está muy adentro así es que no va a salir nunca, buena noticia. La vesícula bien, la vejiga con orina, así es que en ese momento no estaba deshidratado. 

El hecho de tener pichí retenido también mostraba que la incontinencia fue un asunto temporal solamente, no una falla del sistema. O sea no me estaba pasando como al McDonnell.

Seguimos con la próstata, normal como la de un jovencito y varias otras cosas que ya se me olvidaron. En fin, fue una larga clase de anatomía, muchas cosas increíbles que no tenía ni idea que existieran. Después de eso me recetó loperamida y listo.

Algo muy interesante que aprendí de todo esto es que el verdadero valor de un diagnóstico no está en las máquinas que se estén ocupando, sino en el conocimiento del médico. 

Recuerdo a un reputado gastroenterólogo local que para diagnosticas al McDonnell le hizo tragar una pequeña cámara que le tomó una película por dentro. El asunto le costó una pequeña fortuna pero el dostor -que tenía la pared tapizada de diplomas con sus estudios en USA y Europa- obviamente no sabía interpretar las imágenes.  

Cuando le puse mis síntomas a Gemini me puso "La incontinencia urinaria repentina y la incapacidad para levantarse de la cama son señales de alerta crítica que los médicos llaman presentaciones atípicas. A veces, una infección (como una urinaria o intestinal) no da fiebre alta, sino que se manifiesta agotando tus reservas de energía y afectando el control de esfínteres, lo tuyo es una emergencia".

Estaba bien esa recomendación por si las moscas, pero de ninguna manera reemplazaba la experiencia de un buen médico.

Al día siguiente (hoy) el doctor me llamó para preguntarme como me sentía, me recomendó un examen de deposiciones para detectar sangre oculta. Me contaba que a él le habían detectado un cáncer al colon hace 20 años con ese examen, le cortaron el pedazo malo y listo, sano hasta el día de hoy.

Claro que lo que para él es algo de rutina, para mi operarme es algo espantoso, dudo que me lo vaya a hacer, en realidad no parece tan malo morirse de cáncer al colon, ese cáncer no duele, aunque puede ser muy molesto en sus últimas etapas. Lo vi en mi querida suegra, que se murió de un cáncer al esofago.

Bottom line: no tenía nada y me estoy convirtiendo en un maldito hipocondriaco. Como no me he enfermado nunca, cualquier cosa rara que me pase me está empezando preocupar. Creo que ya les he contado que yo somatizo todo, me enfermo y me curo solo con lo que pienso.

Eso es muy bueno, porque apenas conversé con el doc se me pasaron todos los síntomas y malestares de inmediato, no tuve necesidad de tomar ni una sola pastilla, dormí casi 10 horas de un tirón y me desperté como nuevo.

Claro que también puede tener su lado malo, porque basta que piense que puedo estar enfermo para que me enferme realmente. Como todas las cosas tiene dos caras, una buena y una mala.

Lo mismo con mi supuesta enfermedad, lo bueno fue juntarme con mi amigo de tanto tiempo y recibir un diagnóstico extraordinario. Lo malo es que tuve que cancelar dos compromisos importantes: la visita de mi primo Fernando Ardito Bradanovic que iba a venir de Lima y la segunda que anoche estaba de cumpleaños mi compadre Oscarini y no pude ir a la celebración. 

No pueden pasar puras cosas buenas solamente, siempre hay algo malo. 

Ni que decir que agradezco los buenos deseos que me mandaron mis amigos, como decía Pedro Vargas, muy agradecido,  muy agradecido, muy agradecido.

10 comentarios:

  1. ERZELENTE!!! tenemos Tomás para rato!, Aleluya, Aleluya!
    Un abrazo
    Eugenio

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    1. jajaj si Eugenio ya estoy como tuna de nuevo, chas gracias! A propósito acabo de confirmar que tu equipo no acepta cookies así es que no registro tus visitas, tal como supuse. A menos que me escribas desde Ovalle, La Coruña o Rancagua jaja!

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  2. Me alegro que haya salvado el trance sin novedad, Tomás. Y todo ese contacto con su vida interior. Tenía yo dos tíos, una pareja, mi tío y mi tía política. que eran tal para cual de hipocondríacos. Se la pasaban yendo al médico y hablando de enfermedades y remedios. Si el médico los despachaba despreocupadamente se buscaban otro doctor que les dictaminara algo más serio. Al final se murieron con muy poca diferencia de tiempo, habrá sido para darse la razón mutuamente. Uls

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    1. jaja que buena la historia! supongo que yo no soy de esos hipocondriacos que van al médico para que les confirmen que están enfermos. A mi si cualquiera me dice que estoy sano no pregunto nunca más eso lo creo enseguida, pero si me dicen que estoy enfermo, busco y rebusco hasta que encuentro a alguien que me diga que estoy sano y bueno.

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  3. Excelente noticia, y hay que agregar que tener un medico en que confiar vale mucho; y si agregamos un abogado y un contador estamos listos...bueno una amiga que haga masaje tantrico nunca sobra :-)

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    1. Tener amigos vale más que tener plata en el banco, la sabiduría popular no se equivoca en eso, no había pensado en lo de la amiga masajista, tendré que considerarlo... aunque para eso normalmente se necesita de plata en el banco.

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  4. Con los médicos y los mecanicos, siempre es bueno tener dos cosas:
    - Uno de confianza
    - Más de una opinión.

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    1. yo solo pido segunda opinión cuando el diagnóstico es malo, si sique siendo malo pido tercera opinión y así... hasta que me digan que estoy bien, entonces me curo :D

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  5. Fantástico. Nada mejora mas que un examen que salga negativo. Se pasan todos los síntomas.

    A propósito de la sangre en las defecaciones: eso cuando es de cierta cantidad pone la caca negra. A eso lo llamamos melena y es alarmante. De inmediato se pide una pila de exámenes incluso endoscopía. El asunto al que voy, es que hay un remedio muy bueno para la acidez en el mercado que se llama Gastro aliv o Peptobismol y que tiene entre sus componentes subsalicilato de bismuto. Si se olvidan de mencionarlo, se van a llevar inútilmente el susto de la vida. Se ve igualito a una melena.

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    1. Exactamente Marcelo, lo mismo me dijo el doctor Aguirre: me preguntó si hacía caca negra, pero negra negra no oscura nomás. Yo menos mal hace años no tengo acidez.

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"Send me a postcard, drop me a line
Stating point of view
Indicate precisely what you mean to say
Yours sincerely, wasting away
Give me your answer, fill in a form
Mine for evermore
Will you still need me, will you still feed me
When I'm sixty-four"